miércoles, 7 de abril de 2010

Monterrey


Hoy vi el cerro de la silla y vi con tristeza que la mitad del cerro ya está fincado, por unas mansiones mamastrosas. O una de dos: o son de gente rica o son de narcos. No sé. Pero lo que más me lamento es que un ícono de la ciudad esté siendo devorado por los intereses consumistas de gente con dinero y poder.

Al paso que va, dentro de algunos cinco años ya estará fincado hasta la cima.

Pero la naturaleza es sabia, ahorita el cerro aguanta, callado, se deja picar, se deja excavar, se deja talar, se deja perforar. Pero cuando se pierde el equilibrio, sobrevienen los derrumbes y deslaves.

Monterrey era una ciudad bonita y tranquila en los años 80's y principios de los 90's. Yo vivía a las faldas del cerro y recuerdo que veía la luna asomarse entre la cima. Recuerdo que contaba las estrellas que lo coronaban.

Ahorita sólo veo un cielo sin estrellas, y luces de las casas que lo invadieron. Ya no hay silencio, sino ruido de tráfico y sirenas de patrullas y ambulancias.

¿Volverá a ser Monterrey la ciudad provinciana que alguna vez fue? No lo sé.

pd. la foto que puse en este post la tomé el año pasado. ya hay mas casas en el cerro.

1 comentario:

Ricardo Marin dijo...

No creo que vuelba a ser una ciudad tranquila.
"El desarrollo" todo lo invade. Es una lastima que gente poderosa arrase por donde vaya.

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