El cine mexicano

Estaba leyendo una nota sobre que el cine mexicano no es rentable. Muchos son los factores, y podría enumerar los siguientes:
1. Falta de difusión. Tenemos muchas salas de cine, pero éstas sólo dedican sus espacios para exhibir películas mexicanas por unos cuantos días (ya no digamos que menos de una semana).
2. Falta de patrocinadores. Aunque existe un estímulo fiscal para que las empresas que apoyen cine lo puedan disminuir de sus impuestos, muy pocas se avientan a soltar la lana (y el prestigio) en un producto que desconocen qué tanto impacto positivo tendrá en el mercado.
3. La marea de películas gringas que nos llega semana tras semana. Así como somos consumidores de comida chatarra gringa, también lo somos de cine. No niego que haya muchas películas dignas de ver, pero ¿con qué frecuencia llegan al país?
4. El DVD, el cable, el dish, el internet. Cada vez es más fácil ver películas en casa que en ir al cine.
5. Falta de buenos guionistas, buenos actores y buenos directores.

La llamada época de oro, no sólo tenía actores carismáticos y glamorosos y directores que minuciosamente cuidaban hasta el más mínimo detalle para convertir la película en una obra de arte., sino que además tenía historias con las que el público se identificaba. La madre abnegada que cuidaba de sus hijos, el ranchero que salía a trabajar el campo, el oficinista, la estudiante, el carpintero, el matrimonio con problemas que luchaba para salir adelante, el empresario, la secretaria, los chavos de prepa que jugaban carreras de autos e iban a bailes, los niños que hacían travesuras, etc.

Con la llegada del horrible cine de ficheras, eso se perdió. Se mostró una faceta sucia y vulgar de México, y la gente dejó de identificarse con esos personajes. En la actualidad, se apuesta mucho a historias de narco, corrupción y violencia… que no está mal, pues si nos vamos a que el cine refleja la realidad, pues sí. Pero tampoco está bien, porque el público mexicano que consume cine no son narcos. Son en su mayoría la clase media trabajadora, la que todos los días se levanta a trabajar o estudiar. No hay películas que reflejen (ya sea el enfoque que se tome, dramático, romántico o cómico) los problemas cotidianos de la sociedad mexicana de clase media. Por eso el público mexicano no consume cine mexicano. Consume cine gringo, porque es más fácil reírse e identificarse con las anécdotas de un padre de familia, o enamorarse con la gringuita güera moribunda que conoce a su amado, que ver una película de un narco que decapita a un rival o una prostituta violada.

Y si no hay buena historia, tampoco hay actores o directores que le entren al proyecto (sería un acto de fe quien se arriesga a eso), y si no hay un producto atractivo, no hay patrocinadores, y si no hay patrocinadores de prestigio, tampoco lo exhiben en las salas.

¿Ustedes que opinan? ¿El cine mexicano algún día estará a la par que el estadounidense?

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