Según las estadísticas, el carro más robado es el Tsuru.
Chicas... si ustedes compraran un carro, ¿qué comprarían? ¿Un Tsuru que es muy fácil de robar? ¿O un Jaguar, acá, bien chido, elegante, con alarma y buen sistema de seguridad? (Por decir un ejemplo).
La pregunta va por lo siguiente. Ayer estaba yo ocupada en salvar a la empresa de la bancarrota total jajajaja, cuando de repente paré oreja y oí una conversación, entre un señor y unas compañeras. El señor era de esos tipos quesque se las dan de muy galanes, aunque sean más feos que el fondo de una cazuela, y presumía sus conquistas a mis azoradas compañeras.
"No, es que yo viajo mucho y que la madre, tengo una mujer en cada ciudad a donde voy. Acabo de divorciarme, me cacharon después de cuatro años. Tengo un hijo de 19 años, yo tengo 37. Y con mi otra mujer tengo otros dos niños, y con otra una niña, que es la más chiquita."
Yo no sé que pretenden los hombres cuando se las dan de "yo con todas las viejas me acuesto". Pero si quieren impresionar, pues están consiguiendo lo contrario. Hombres, cuando le platican esas "aventuritas" lo único que consiguen verse son como pinches Tsurus, que cualquier mujer puede venir a robar. Y los hombres "robables" no sirven para nada.
Yo por mi parte, prefiero un Jaguar, aunque me cueste más caro, pero al menos tiene mejor sistema anti-robo, jeje.
jueves, 12 de enero de 2012
martes, 10 de enero de 2012
Monterrey me come
Saliendo del trabajo, fui al gimnasio. Uno de mis propósitos de año nuevo, que empiezo cada año, por cierto. Este es un gimnasio que está enseguida de mi trabajo.
Salí a las 7:12 de la noche. Ya oscuro, y agarré Miguel Alemán, sólo para toparme con un tráfico de la chingada, a vuelta de rueda. Eran las 7:37 y yo sólo había avanzado unos cuantos metros. Me desesperé, pero traté de armarme de paciencia. Cambié de estación de radio, cada dos segundos, y en todas había puras canciones estresantes y locutores que sólo dicen pendejadas. Como si no tuviera ya suficiente para embotarme el cerebro.
Miré el asiento del copiloto vacío, y por primera vez deseé compañía. Alguien con quien hablar, o mejor aún, alguien que hablara y me hiciera más llevadero el tráfico.
Un coche parado. Detuvo el tráfico de un carril, como cuando cae una rama de un árbol sobre una hilera de hormigas. Aún así, el tráfico continuaba. Eran casi las 8, y yo seguía atrapada en Miguel Alemán. Pensé en todas las cosas que podría estar haciendo, y que ya no haría. El estómago me rugía de hambre. No había comido nada desde las 12. Soñé con llegar y comerme un pollo asado entero, pero recordé que sólo lo compran los domingos. Deseé llegar de pasada a un Pollo Loco, pero pronto deseché la idea, lo único que quería era llegar a mi casa, y tumbarme sobre mi cama, y cenar, mucho, mucho, para calmar el hambre.
Un choque tipo carambola. El seguro trataba de levantar un reporte. Otra rama más en la hilera de hormigas. Pero por fin, pasando esos carros, el tráfico se volvió fluido. Aceleré a 90 km por hora, tomé Constitución, desenfrenada, desaforada, eran más de las 8. El día se me había ido como agua entre las manos, y sentía que no había hecho nada. Monterrey me estaba comiendo. Me está robando mis escasas horas libres. Sólo me deja las horas para dormir, como limosna.
Sueño con algún día, en que me levante con el sol de la mañana, y no porque me despierte alguna alarma de reloj. Sueño con no pasar tantas horas en el volante, y estar más tiempo con mi familia.
Dicen que vivimos de sueños. Yo ya quisiera vivir los míos.
Salí a las 7:12 de la noche. Ya oscuro, y agarré Miguel Alemán, sólo para toparme con un tráfico de la chingada, a vuelta de rueda. Eran las 7:37 y yo sólo había avanzado unos cuantos metros. Me desesperé, pero traté de armarme de paciencia. Cambié de estación de radio, cada dos segundos, y en todas había puras canciones estresantes y locutores que sólo dicen pendejadas. Como si no tuviera ya suficiente para embotarme el cerebro.
Miré el asiento del copiloto vacío, y por primera vez deseé compañía. Alguien con quien hablar, o mejor aún, alguien que hablara y me hiciera más llevadero el tráfico.
Un coche parado. Detuvo el tráfico de un carril, como cuando cae una rama de un árbol sobre una hilera de hormigas. Aún así, el tráfico continuaba. Eran casi las 8, y yo seguía atrapada en Miguel Alemán. Pensé en todas las cosas que podría estar haciendo, y que ya no haría. El estómago me rugía de hambre. No había comido nada desde las 12. Soñé con llegar y comerme un pollo asado entero, pero recordé que sólo lo compran los domingos. Deseé llegar de pasada a un Pollo Loco, pero pronto deseché la idea, lo único que quería era llegar a mi casa, y tumbarme sobre mi cama, y cenar, mucho, mucho, para calmar el hambre.
Un choque tipo carambola. El seguro trataba de levantar un reporte. Otra rama más en la hilera de hormigas. Pero por fin, pasando esos carros, el tráfico se volvió fluido. Aceleré a 90 km por hora, tomé Constitución, desenfrenada, desaforada, eran más de las 8. El día se me había ido como agua entre las manos, y sentía que no había hecho nada. Monterrey me estaba comiendo. Me está robando mis escasas horas libres. Sólo me deja las horas para dormir, como limosna.
Sueño con algún día, en que me levante con el sol de la mañana, y no porque me despierte alguna alarma de reloj. Sueño con no pasar tantas horas en el volante, y estar más tiempo con mi familia.
Dicen que vivimos de sueños. Yo ya quisiera vivir los míos.
Workaholics
Salió un estudio en donde dicen que en México se están incrementando los workaholics (¿así se escribe?). Porque trabajamos más de diez horas diarias. En realidad, no es por gusto, sino porque así son los horarios de trabajo.
Y a veces, el tiempo de comida es muy breve. En una hora, me pongo a ver a los demás. La chica que come en veinte minutos, y se va a dormir a su carro. El chavo que no platica con nadie, sino que está jugando un videojuego como un niño de primaria. Los hombres que se la pasan disertando sobre fútbol como si ellos fueran directores técnicos. Los que comen en diez minutos y se van para seguirle trabajando.
Si pudiera, yo preferiría comer en casa, calientito. Y echarme una siesta. Como no puedo hacerlo, me conformo con comer rápido y salir afuera, a sentarme en el jardín con mis amigas. Nos ven como locas por sentarnos abajo de un árbol. Para mí ellos son los locos, por estar siempre encerrados.
Y a veces, el tiempo de comida es muy breve. En una hora, me pongo a ver a los demás. La chica que come en veinte minutos, y se va a dormir a su carro. El chavo que no platica con nadie, sino que está jugando un videojuego como un niño de primaria. Los hombres que se la pasan disertando sobre fútbol como si ellos fueran directores técnicos. Los que comen en diez minutos y se van para seguirle trabajando.
Si pudiera, yo preferiría comer en casa, calientito. Y echarme una siesta. Como no puedo hacerlo, me conformo con comer rápido y salir afuera, a sentarme en el jardín con mis amigas. Nos ven como locas por sentarnos abajo de un árbol. Para mí ellos son los locos, por estar siempre encerrados.
miércoles, 4 de enero de 2012
Italianamente obsesionada
Pensé que con mi viaje, por fin me sacaría la espinita de conocer Italia. Sin embargo, no fue así, ahora estoy más interesada en todo lo que tenga que ver con ese país. Estaba viendo la serie The Borgias (que un día le dedicaré un post de reseña), y al ver la estupenda recreación de las ciudades que yo visité, y el arte que yo vi, y las historias que escuché, estoy más clavada.
He comprado películas también que me recuerdan mi viaje, como la de "Bajo el Sol de Toscana", y quiero comprar la de "Casanova" y "Cartas para Julieta" y "La Dolce Vita". He revelado poco a poco mis fotos y miro mis souvenirs.
A día regresaré allá y me quede más tiempo. No sé por qué ese país me llama tanto. Quizá en otra vida yo viví ahí.
He comprado películas también que me recuerdan mi viaje, como la de "Bajo el Sol de Toscana", y quiero comprar la de "Casanova" y "Cartas para Julieta" y "La Dolce Vita". He revelado poco a poco mis fotos y miro mis souvenirs.
A día regresaré allá y me quede más tiempo. No sé por qué ese país me llama tanto. Quizá en otra vida yo viví ahí.
lunes, 2 de enero de 2012
Pantunflas para bodas
Ah mercadotecnia... primero te venden un producto, diciendote que es super necesario e importante que lo tengas, y cuando lo compras, te venden otro totalmente distinto, y también te dicen que es super necesario e importante que lo tengas, lo que ocasiona un doble gasto en una superficialidad.
Las bodas en México son eventos en donde las mujeres se lucen. No solamente la novia, sino las invitadas. Se acostumbra irse con un vestido de fiesta largo, elegante, peinado, maquillaje, joyas, y no pueden faltar los zapatos de tacón. Aquí se tiene la regla tácita de que la mujer es más bella con tacones, entre más altos mejor, así que todas las mujeres se compran zapatos que parecen zancos, de más de diez centímetros, todo sea en aras de la moda.
Pero si vieran qué pinche tormento es bailar con tacones. Es una tortura china. Imagínense bailar de puntitas, brincotear, jugar a la víbora de la mar, bailar el Venao o "No rompas más mi corazón" de Caballo Dorado con unos pinches tacones de 10 o 13 centímetros. Terminas con los pies como si hubieras bailado encima de un nopal. La planta de los pies arde, se ampolla, y si no tenías juanetes, pues ahí te los haces.
Por tal motivo, ahora se está poniendo de moda las "pantunflas para bodas". Y sí, son pantunflas bordadas con las iniciales de los novios, para dárselos a las invitadas atormentadas para que se despojen de sus tacones y sigan bailando.
Así que ¿de qué sirvió el glamour de los tacones, si terminas bailando en chanclas? Yo en lo personal prefiero comprarme unos zapatos de tacón bajo, pero verme in style, que bailar en chanclas con un vestido largo. Porque el problema de los vestidos largos, es que si bailas descalza o con pantunflas, se te enreda en los pies y terminas besando el suelo, por el tremendo tropezon que te das. Eso sin mencionar el gasto inútil de comprar y mandar bordar pantunflas para todas las viejas que invitas...
Las bodas en México son eventos en donde las mujeres se lucen. No solamente la novia, sino las invitadas. Se acostumbra irse con un vestido de fiesta largo, elegante, peinado, maquillaje, joyas, y no pueden faltar los zapatos de tacón. Aquí se tiene la regla tácita de que la mujer es más bella con tacones, entre más altos mejor, así que todas las mujeres se compran zapatos que parecen zancos, de más de diez centímetros, todo sea en aras de la moda.
Pero si vieran qué pinche tormento es bailar con tacones. Es una tortura china. Imagínense bailar de puntitas, brincotear, jugar a la víbora de la mar, bailar el Venao o "No rompas más mi corazón" de Caballo Dorado con unos pinches tacones de 10 o 13 centímetros. Terminas con los pies como si hubieras bailado encima de un nopal. La planta de los pies arde, se ampolla, y si no tenías juanetes, pues ahí te los haces.
Por tal motivo, ahora se está poniendo de moda las "pantunflas para bodas". Y sí, son pantunflas bordadas con las iniciales de los novios, para dárselos a las invitadas atormentadas para que se despojen de sus tacones y sigan bailando.
Así que ¿de qué sirvió el glamour de los tacones, si terminas bailando en chanclas? Yo en lo personal prefiero comprarme unos zapatos de tacón bajo, pero verme in style, que bailar en chanclas con un vestido largo. Porque el problema de los vestidos largos, es que si bailas descalza o con pantunflas, se te enreda en los pies y terminas besando el suelo, por el tremendo tropezon que te das. Eso sin mencionar el gasto inútil de comprar y mandar bordar pantunflas para todas las viejas que invitas...
domingo, 1 de enero de 2012
Reseña película "Un pedacito de cielo"
NOTA DE LA AUTORA DEL BLOG:
Again, para que les entre en su cabeza... Este blog es PERSONAL, ¿entienden? PERSONAL. Si no saben qué significa PERSONAL busquen un diccionario. Así que si no les gusta mi reseña, pues me vale madres, es mi blog y yo escribo aquí lo que me da la gana. Si quieren leer reseñas bonitas cambiénle de blog.
Perdón por la advertencia, pero los fans de Hadewich parece que no entienden jajaja.
Ahora sí, va la reseña.
El otro día que iba manejando vi un panorámico de una película anunciada, de Gael García Bernal con Kate Hudson. Así que por poco invado carril, porque no podía creer que Gael García estuviera en una película comedia romántica hollywodense. Pero qué buena onda, porque la propuesta sonaba interesante, porque Gael salía como doctor y no como mojado mexicano indocumentado, además ya tenía ganas de ver una comedia romántica.
Así que hoy fui a verla. La trama trata básicamente de una chica enferma de cáncer que tiene que resolver sus asuntos pendientes, pedir perdón y perdonar, y de paso, darse una oportunidad de conocer el amor. No es nada del otro mundo, ya que las historias de enfermos de cáncer terminal abundan en el cine, algunas mejor logradas que otras, así que no se está descubriendo el hilo negro, pero está entretenida.
Kate Hudson, repite su personaje de la chica divertida, risueña y despreocupada. La actuación de Gael García, en cambio, queda opacada por la de Kate. Se ve un poco acartonado, además de que su inglés está algo pocho. Definitivamente lo he visto en papeles mucho mejores. Pero aún así, se ve muy tierno en pantalla, y levantó muchos suspiros entre las damas que fuimos al cine. (¿Qué? es nuestro galán mexicano y así nos gusta).
La película, como dije, es entretenida, pues tiene sus momentos graciosos, y te deja reflexionando sobre aquello de vivir el presente. Ideal para verla en estas tardes nubladas y frías. Así que le doy dos estrellitas y media **1/2
Again, para que les entre en su cabeza... Este blog es PERSONAL, ¿entienden? PERSONAL. Si no saben qué significa PERSONAL busquen un diccionario. Así que si no les gusta mi reseña, pues me vale madres, es mi blog y yo escribo aquí lo que me da la gana. Si quieren leer reseñas bonitas cambiénle de blog.
Perdón por la advertencia, pero los fans de Hadewich parece que no entienden jajaja.
Ahora sí, va la reseña.
El otro día que iba manejando vi un panorámico de una película anunciada, de Gael García Bernal con Kate Hudson. Así que por poco invado carril, porque no podía creer que Gael García estuviera en una película comedia romántica hollywodense. Pero qué buena onda, porque la propuesta sonaba interesante, porque Gael salía como doctor y no como mojado mexicano indocumentado, además ya tenía ganas de ver una comedia romántica.
Así que hoy fui a verla. La trama trata básicamente de una chica enferma de cáncer que tiene que resolver sus asuntos pendientes, pedir perdón y perdonar, y de paso, darse una oportunidad de conocer el amor. No es nada del otro mundo, ya que las historias de enfermos de cáncer terminal abundan en el cine, algunas mejor logradas que otras, así que no se está descubriendo el hilo negro, pero está entretenida.
Kate Hudson, repite su personaje de la chica divertida, risueña y despreocupada. La actuación de Gael García, en cambio, queda opacada por la de Kate. Se ve un poco acartonado, además de que su inglés está algo pocho. Definitivamente lo he visto en papeles mucho mejores. Pero aún así, se ve muy tierno en pantalla, y levantó muchos suspiros entre las damas que fuimos al cine. (¿Qué? es nuestro galán mexicano y así nos gusta).
La película, como dije, es entretenida, pues tiene sus momentos graciosos, y te deja reflexionando sobre aquello de vivir el presente. Ideal para verla en estas tardes nubladas y frías. Así que le doy dos estrellitas y media **1/2
lunes, 26 de diciembre de 2011
Día de hueva
Uff, después de los festejos navideños, lo ideal sería que me dieran una semana de vacaciones, pero heme aquí, en la oficina escribiéndoles.
He pensado mucho en mis propósitos de año nuevo, que ya se los comenté. Uno de ellos es que quisiera lograr una autonomía financiera, y no depender toda la vida de trabajarle para alguien. No me visualizo pasando los próximos treinta años de mi vida como empleada. Más bien me imagino como una mujer independiente económicamente teniendo dinero trabajando para mí, y disfrutando de mis futuros hijos y esposo sin cumplir con horarios de trabajo.
El 2012 lo veo como el inicio de una nueva etapa. Espero que traiga grandes cosas.
He pensado mucho en mis propósitos de año nuevo, que ya se los comenté. Uno de ellos es que quisiera lograr una autonomía financiera, y no depender toda la vida de trabajarle para alguien. No me visualizo pasando los próximos treinta años de mi vida como empleada. Más bien me imagino como una mujer independiente económicamente teniendo dinero trabajando para mí, y disfrutando de mis futuros hijos y esposo sin cumplir con horarios de trabajo.
El 2012 lo veo como el inicio de una nueva etapa. Espero que traiga grandes cosas.
jueves, 22 de diciembre de 2011
¿No lo mereces o crees que no lo mereces?
Estaba leyendo una noticia sobre un chofer de camión estadounidense que ganó en una rifa un Lamborghini, y seis horas después lo chocó.
Lejos de lo irónico o cómico que pueda resultar esta noticia, lo que me llama la atención es que desde el principio el hombre sintió que no merecía ese coche tan lujoso. Al recibirlo, pensó en los gastos de mantenimiento, gasolina, e impuestos que pagaría por él.
Incluso cito esta frase
"Por eso la gente rica los posee. La gente pobre como yo, no"
Hay una regla en el universo. "Pide y se te dará". El hombre pidió no tener el carro, tal vez no lo dijo con palabras, pero sí con su actitud y pensamiento. Por eso el universo respondió a su deseo, y le estropeó el carro.
En la mente del hombre, estaba muy en claro que él no merecía ese carro porque el es pobre.
¿Cuántas veces sentimos que no merecemos las cosas que recibimos?
Por ejemplo, en navidad, cuando alguien te da un regalo desinteresadamente, lo primero que respondemos es: "No te hubieras molestado."
Ahí es una señal que piensas que no mereces el regalo. Que tu amigo se excedió, que no te mereces que él desembolse su dinero para darte algo a ti.
Otro ejemplo es cuando la persona de tus sueños no se fija en ti. "Es que no soy tan guapo(a). Él seguro busca a alguien de su nivel".
Otra señal que no te sientes merecedor del amor, porque crees que no eres lo suficientemente valioso como para que esa persona se fije en ti.
Y así podríamos citar más y más ejemplos. El problema es que nos han inculcado una falsa modestia, en donde tenemos prohibido mencionar nuestras cualidades y virtudes porque podrían tacharte de presumido.
No necesitas pregonar con palabras que tú eres una gran persona. Eso mejor tenemos que pensarlo nosotros mismos, cada mañana, que nos vemos al espejo. Un hombre con mentalidad mediocre, nunca le irá bien en los negocios ni en los trabajos. Así que pensemos que merecemos lo mejor de la vida.
Yo también me incluyo, jeje.
Lejos de lo irónico o cómico que pueda resultar esta noticia, lo que me llama la atención es que desde el principio el hombre sintió que no merecía ese coche tan lujoso. Al recibirlo, pensó en los gastos de mantenimiento, gasolina, e impuestos que pagaría por él.
Incluso cito esta frase
"Por eso la gente rica los posee. La gente pobre como yo, no"
Hay una regla en el universo. "Pide y se te dará". El hombre pidió no tener el carro, tal vez no lo dijo con palabras, pero sí con su actitud y pensamiento. Por eso el universo respondió a su deseo, y le estropeó el carro.
En la mente del hombre, estaba muy en claro que él no merecía ese carro porque el es pobre.
¿Cuántas veces sentimos que no merecemos las cosas que recibimos?
Por ejemplo, en navidad, cuando alguien te da un regalo desinteresadamente, lo primero que respondemos es: "No te hubieras molestado."
Ahí es una señal que piensas que no mereces el regalo. Que tu amigo se excedió, que no te mereces que él desembolse su dinero para darte algo a ti.
Otro ejemplo es cuando la persona de tus sueños no se fija en ti. "Es que no soy tan guapo(a). Él seguro busca a alguien de su nivel".
Otra señal que no te sientes merecedor del amor, porque crees que no eres lo suficientemente valioso como para que esa persona se fije en ti.
Y así podríamos citar más y más ejemplos. El problema es que nos han inculcado una falsa modestia, en donde tenemos prohibido mencionar nuestras cualidades y virtudes porque podrían tacharte de presumido.
No necesitas pregonar con palabras que tú eres una gran persona. Eso mejor tenemos que pensarlo nosotros mismos, cada mañana, que nos vemos al espejo. Un hombre con mentalidad mediocre, nunca le irá bien en los negocios ni en los trabajos. Así que pensemos que merecemos lo mejor de la vida.
Yo también me incluyo, jeje.
Cien Años de Soledad y la Casa de los Espíritus
Por favor, antes de que despotriquen contra mí, advierto que la opinión de estos libros es PERSONAL. Fans de Gabriel García Marquez y de Isabel Allende, no pretendo hacer críticas negativas. Es una opinión PERSONAL. ¿Entendieron? PERSONAL. Así que lo que vaya a decir de estos libros no se lo tomen tan a pecho. Ok?
Bien, ya que lancé mi advertencia, ahora sí voy a comentar. Este año me puse a leer dos grandes obras de la literatura latinoamericana. Cien Años de Soledad, de Gabriel García Marquez, y la Casa de los Espíritus de Isabel Allende.
Ambas obras son del realismo mágico, y ambas tratan historias de familia que abarcan varias generaciones.
Sin embargo, noté que ambas están escritas con muchas similitudes.
Me centraré concretamente en los personajes: Los Buendía vs Los Trueba
LOS FUNDADORES DEL CLAN
Cien años de Soledad (CAS): José Arcadio Buendía y Úrsula Iguarán
Casa de los Espíritus (CE): Severo y Nívea del Valle.
EL PATRIARCA:
CAS: Aureliano Buendía
CE: Esteban Trueba
LA BELLA DISTRAÍDA Y SOBRENATURAL:
CAS: Remedios (la bella)
CE: Rosa (La bella)
LA HIJA CACHONDA:
CAS: Rebeca Buendía
CE: Blanca Trueba
LOS GEMELOS:
CAS: José Arcadio Segundo y Aureliano Segundo Buendía
CE: Nicolás y Jaime Trueba
LA TIA ABNEGADA:
CAS: Amaranta Buendía
CE: Férula Trueba
EL AMANTE PROHIBIDO
CAS: Mauricio Babilonia
CE: Pedro Tercero García
LA PROSTITUTA:
CAS: Pilar Ternera
CE: Tránsito Soto
EL HOMBRE SABIO:
CAS: Melquiades el gitano
CE: Pedro García
EL DE DUDOSAS TENDENCIAS SEXUALES:
CAS: José Arcadio (Hijo de Fernanda y Aureliano Segundo)
CE: Jean Satigny
EL ULTIMO DESCENDIENTE
CAS: Aureliano (hijo de Aureliano Babilonia y Amaranta Úrsula)
CE: Alba Satigny
¿Cómo ven? ¿Existirá receta para las novelas de realismo mágico?
Bien, ya que lancé mi advertencia, ahora sí voy a comentar. Este año me puse a leer dos grandes obras de la literatura latinoamericana. Cien Años de Soledad, de Gabriel García Marquez, y la Casa de los Espíritus de Isabel Allende.
Ambas obras son del realismo mágico, y ambas tratan historias de familia que abarcan varias generaciones.
Sin embargo, noté que ambas están escritas con muchas similitudes.
Me centraré concretamente en los personajes: Los Buendía vs Los Trueba
LOS FUNDADORES DEL CLAN
Cien años de Soledad (CAS): José Arcadio Buendía y Úrsula Iguarán
Casa de los Espíritus (CE): Severo y Nívea del Valle.
EL PATRIARCA:
CAS: Aureliano Buendía
CE: Esteban Trueba
LA BELLA DISTRAÍDA Y SOBRENATURAL:
CAS: Remedios (la bella)
CE: Rosa (La bella)
LA HIJA CACHONDA:
CAS: Rebeca Buendía
CE: Blanca Trueba
LOS GEMELOS:
CAS: José Arcadio Segundo y Aureliano Segundo Buendía
CE: Nicolás y Jaime Trueba
LA TIA ABNEGADA:
CAS: Amaranta Buendía
CE: Férula Trueba
EL AMANTE PROHIBIDO
CAS: Mauricio Babilonia
CE: Pedro Tercero García
LA PROSTITUTA:
CAS: Pilar Ternera
CE: Tránsito Soto
EL HOMBRE SABIO:
CAS: Melquiades el gitano
CE: Pedro García
EL DE DUDOSAS TENDENCIAS SEXUALES:
CAS: José Arcadio (Hijo de Fernanda y Aureliano Segundo)
CE: Jean Satigny
EL ULTIMO DESCENDIENTE
CAS: Aureliano (hijo de Aureliano Babilonia y Amaranta Úrsula)
CE: Alba Satigny
¿Cómo ven? ¿Existirá receta para las novelas de realismo mágico?
miércoles, 21 de diciembre de 2011
Una tarde de lunes
El pasado lunes, saliendo del trabajo, llegué a un parque a caminar. No traía ropa deportiva, únicamente mis tenis. Por un momento, me despojé de los tacones, y preferí calzarme algo más cómodo, aún y cuando no combinara con mi ropa de oficina.
Bajé del carro. Dejé celulares guardados bajo el asiento. No quería interrupciones. Tampoco bajé mi ipod. Quería tener un poco de silencio, alejarme de las voces estridentes, y sumergirme en los ruidos de los pájaros que regresan a los árboles, en medio de una algarabía y bullicio, platicando entre ellos las últimas novedades del día en un lenguaje indescifrable para los oídos humanos, pero entendible para el corazón. También quería escuchar las risas de los niños, que jugaban en los columpios y resbaladeros, imaginando ser grandes exploradores, ajenos al estrés y preocupaciones que nos embargan a los mayores. Quería escuchar a los adolescentes jugando fútbol, gritando como si fueran a participar en un campeonato. Quería escuchar mis pisadas sobre la hojarasca, el crujido que producía.
Empecé a caminar, y músculos que tenía atrofiados por largas horas de estar sentada en la oficina, empezaron a despertarse, protestando con dolor. Pero aún así seguí caminando. La iglesia comenzaba a tocar el Ave María en altavoces. Miré ese pedacito de bosque urbano, donde los ancianos árboles se entrelazaban sus ramas, dándose un abrazo. Algunos se vestían de rojo o amarillo. Una estatua de Alfonso Reyes daba un discurso imaginario a los que estaban sentados en las bancas.
Seguí caminando, viendo también las casas. Algunas muy bonitas, decoradas con motivos navideños. Otras abandonadas a su suerte, pues sus habitantes desaparecieron y se olvidaron de ellas. La gente seguía yendo y viniendo. Un par de corredores jóvenes pasaron a mi lado. Yo era la única que caminaba contra el sentido de las agujas del reloj. Una anciana con un perro cansado y viejo, me saludó con familiaridad, a pesar de que no me conocía. Vestigios de ese Monterrey antiguo y amable que alguna vez existió.
Seguí caminando, sintiendo el viento frío sobre mi cara, el crash crash bajo mis pies, el calor recorriendo mis venas, y esa sensación de paz mojando mi alma. No necesito pagar gimnasios caros, ni matarme con dietas que no funcionan. Las cosas más disfrutables de la vida son irónicamente, las que no cuestan nada.
Bajé del carro. Dejé celulares guardados bajo el asiento. No quería interrupciones. Tampoco bajé mi ipod. Quería tener un poco de silencio, alejarme de las voces estridentes, y sumergirme en los ruidos de los pájaros que regresan a los árboles, en medio de una algarabía y bullicio, platicando entre ellos las últimas novedades del día en un lenguaje indescifrable para los oídos humanos, pero entendible para el corazón. También quería escuchar las risas de los niños, que jugaban en los columpios y resbaladeros, imaginando ser grandes exploradores, ajenos al estrés y preocupaciones que nos embargan a los mayores. Quería escuchar a los adolescentes jugando fútbol, gritando como si fueran a participar en un campeonato. Quería escuchar mis pisadas sobre la hojarasca, el crujido que producía.
Empecé a caminar, y músculos que tenía atrofiados por largas horas de estar sentada en la oficina, empezaron a despertarse, protestando con dolor. Pero aún así seguí caminando. La iglesia comenzaba a tocar el Ave María en altavoces. Miré ese pedacito de bosque urbano, donde los ancianos árboles se entrelazaban sus ramas, dándose un abrazo. Algunos se vestían de rojo o amarillo. Una estatua de Alfonso Reyes daba un discurso imaginario a los que estaban sentados en las bancas.
Seguí caminando, viendo también las casas. Algunas muy bonitas, decoradas con motivos navideños. Otras abandonadas a su suerte, pues sus habitantes desaparecieron y se olvidaron de ellas. La gente seguía yendo y viniendo. Un par de corredores jóvenes pasaron a mi lado. Yo era la única que caminaba contra el sentido de las agujas del reloj. Una anciana con un perro cansado y viejo, me saludó con familiaridad, a pesar de que no me conocía. Vestigios de ese Monterrey antiguo y amable que alguna vez existió.
Seguí caminando, sintiendo el viento frío sobre mi cara, el crash crash bajo mis pies, el calor recorriendo mis venas, y esa sensación de paz mojando mi alma. No necesito pagar gimnasios caros, ni matarme con dietas que no funcionan. Las cosas más disfrutables de la vida son irónicamente, las que no cuestan nada.
martes, 20 de diciembre de 2011
A mis queridos fans
Uno de mis propósitos, pero no para año nuevo sino a partir de hoy, es que quiero interactuar más con ustedes lectores, así que a cada comentario que me dejen, les voy a contestar, para que se haga más amena la plática.
¿Cómo ven?
Así que esperen grandes sopresas.
¿Cómo ven?
Así que esperen grandes sopresas.
lunes, 19 de diciembre de 2011
Pero no estoy borrasho
A mí me gusta Reik, pero qué mala onda que Jesús, el vocalista salió a dar un concierto en pleno estado de ebriedad.
En un evento de la fundación de Rafa Márquez, en Guadalajara, Chucho salió al escenario más o menos así.

Con un "caballito" en la mano, el vocalista apareció con el cierre del pantalón abajo y se le veían las trusas, y empezó a decir toda una sarta de incoherencias, además de que se le olvidó la letra de la canción. Toda la gente empezó a burlarse.
Pero eso no es lo peor. Lo peor es cuando empezó a cantar.... ¡Horrible! jajajajajaj, pobre, pero es inevitable morirse de la risa al ver lo desafinado que cantó.
Al final, aventaron a los de Sandoval, pa que le hicieran un paro.
En fin, ahí les dejo el video. Moraleja: si beben, no canten. O al menos canten en su casa con un karaoke.
En un evento de la fundación de Rafa Márquez, en Guadalajara, Chucho salió al escenario más o menos así.

Con un "caballito" en la mano, el vocalista apareció con el cierre del pantalón abajo y se le veían las trusas, y empezó a decir toda una sarta de incoherencias, además de que se le olvidó la letra de la canción. Toda la gente empezó a burlarse.
Pero eso no es lo peor. Lo peor es cuando empezó a cantar.... ¡Horrible! jajajajajaj, pobre, pero es inevitable morirse de la risa al ver lo desafinado que cantó.
Al final, aventaron a los de Sandoval, pa que le hicieran un paro.
En fin, ahí les dejo el video. Moraleja: si beben, no canten. O al menos canten en su casa con un karaoke.
domingo, 18 de diciembre de 2011
Descubrimiento musical
Que pex. Estoy inspirada, escribiendo (o más bien visualizando) mi futuro ideal, y algo en mi mente me dijo que me pusiera a escuchar música indie.
Desconozco totalmente el género, sólo había escuchado que existe una música llamada así, aunque no sé exactamente qué características posee. Pero si algo he aprendido últimamente es a hacerle caso a la intuición o a esa vocecita que te da buenas ideas, así que tecleé las palabras "música indie" en youtube, a ver que salía.
Encontré un popurrí de canciones del género, y entre éstas, había una canción que en sus primeros acordes me encantó. Así que seguí investigando y descubrí a esta agrupación. Se llama Ivy, que es una banda neoyorquina que ya tiene sus añitos en la esfera musical, pues se fundó en 1988. Esto es lo único que pude averiguar de ellos. Pero sus canciones están deliciosas, ideales para cuando uno desea relajarse e inspirarse a hacer algo creativo, ya sea escribiendo, dibujando, etc.
Les dejo los videos de las que estoy escuchando en este momento.
Desconozco totalmente el género, sólo había escuchado que existe una música llamada así, aunque no sé exactamente qué características posee. Pero si algo he aprendido últimamente es a hacerle caso a la intuición o a esa vocecita que te da buenas ideas, así que tecleé las palabras "música indie" en youtube, a ver que salía.
Encontré un popurrí de canciones del género, y entre éstas, había una canción que en sus primeros acordes me encantó. Así que seguí investigando y descubrí a esta agrupación. Se llama Ivy, que es una banda neoyorquina que ya tiene sus añitos en la esfera musical, pues se fundó en 1988. Esto es lo único que pude averiguar de ellos. Pero sus canciones están deliciosas, ideales para cuando uno desea relajarse e inspirarse a hacer algo creativo, ya sea escribiendo, dibujando, etc.
Les dejo los videos de las que estoy escuchando en este momento.
sábado, 17 de diciembre de 2011
Profesionistas de a 5 mil pesos el mes. Toda una generación condenada a vivir al día
Me fusilé el siguiente artículo de un blog, porque quiero crear conciencia de la realidad en la que vivimos los jóvenes profesionistas en México (yo me incluyo).
No sé cual sea el alcance de mi blog, pero si alguno de ustedes lectores es empresario o dueño de una corporación o negocio, por favor reflexione lo siguiente y trate de ponerse en el lugar de sus empleados.
Gracias por tomarse el tiempo para leerlo.
Profesionistas de a 5 mil pesos al mes. Toda una generación condenada a vivir al día
Mil pesos son la diferencia entre tener estudios universitarios o sólo la preparatoria, lamentan
No importan sus estudios, tampoco la escuela de procedencia, ni el nivel económico de sus familias, no cuenta si hablan idiomas, tienen licenciatura o sólo la preparatoria, no se considera si sus expectativas laborales eran altas, simplemente están condenados a seguir viviendo con sus padres, pues la nómina a la que pertenecen les niega acceso a ahorrar, tener casa propia, coche, vacaciones o independencia al cien por ciento.
Son la generación de los 5 mil pesos y para algunos son privilegiados, pero ellos cuentan que ese monto mensual los mantiene viviendo al día.
No son pocos, pues de los 14 millones de menores de 29 años que trabajan en México el 49.1% de los hombres y 59% de las mujeres ganan entre 1 y 3 salarios mínimos. La mayoría de los que se acercan a los 3 salarios mínimos (alrededor de 5 mil 400 pesos) son jóvenes con estudios de licenciatura, pero que ganan lo mismo o mil pesos más que el personal de intendencia de las empresas donde trabajan.
Una cifra que los obliga a buscar otras alternativas para salir adelante. Es el caso de Noemi Valencia, de 25 años; Cynthia Téllez, de 22 y Alejandro Guerra, de 23, tres jóvenes que cuentan en qué destinan su salario y qué harán con los aguinaldos que han esperado a lo largo de todo el año.
Noemi es recepcionista de un laboratorio y mamá soltera, trabaja con todas las prestaciones de ley, mientras cumple con su labor de 9 a 6 de la tarde , Nicole, su bebé, se queda en una guardería del IMSS. Con su sueldo compra la comida, además de ropa y calzado.
Le alcanza para los pasajes y para sacar de paseo a su hija los fines de semana, no más. Le ayuda vivir con su papá y que no paga renta ni servicios, todo el dinero lo destina a su hija.
No podría comprar un automóvil ni independizarse con lo que gana. Coopera para pagar la línea telefónica y nada más, de las vacaciones, las fiestas de la niña y los regalos de Navidad y Reyes Magos se encargan los abuelos.
Este año el gasto de los juguetes de Nicole rebasa los 5 mil pesos y Noemi ha ido abonando semana tras semana a una tienda departamental para completar el dinero. Además no recibirá aguinaldo, pues entró a trabajar en noviembre, tras 5 meses de desempleo.
Noemi tiene estudios de preparatoria y cuenta que conseguir empleo no fue nada sencillo.
Cynthia es dos años más chica que Noemí gana un poco más y tiene estudios de licenciatura en relaciones comerciales. Trabaja sin prestaciones de ley, como el 56.7% de los trabajadores jóvenes mexicanos. Cuenta que a pesar de que es la encargada de su departamento y que la han subido de puesto tres veces, su sueldo sólo ha mejorado mil pesos en un año.
Por lo pronto quisiera ganar más dinero que tener un contrato y las prestaciones no le importan tanto. “Lo que quiero es más dinero, no me interesa tener Seguro Social o Infonavit, no es algo que vaya a ocupar en este momento y prefiero tener más dinero a que me descuenten por algo que no voy a ocupar en años”, dice.
A pesar de trabajar por honorarios, recibirá un bono de alrededor de 5 mil pesos, con lo que piensa poner un negocio de hamburguesas al carbón con una socia en el garage de su casa.
“Siempre he querido poner un negocio y le tengo fe a la comida, lo atenderemos de jueves a domingo por las noches, salgo a las 5 de la tarde de trabajar y me dará tiempo, espero que funcione bien y recibir una nueva entrada de dinero de ahí”, dice.
Vive con sus padres y no aporta para ningún servicio ni alimentación, de lo contrario quedaría muy limitada.
Su sueldo la parece injusto, sobre todo porque el personal de intendencia gana 4 mil pesos al mes y la recepcionista igual que ella, “no es envidia, pero yo estudie una carrera universitaria y creo que tengo muchas más responsabilidades que ellos”, dice.
Alejandro es administrador de empresas, pero su sueño profesional está debajo del océano. Quiere ser buzo profesional. Aspira ganar 30 mil pesos, pero mientras se cumple su anhelo, trabaja en una oficina por poco más de 5 mil y los guarda casi todos para pagar su certificación como buzo.
Puede guardarlos porque sus padres le ayudan con los gastos más básicos. Tiene 23 años y vive con ellos. Estudia en la UNAM y su sueldo actual es el más bajo que ha percibido en su vida.
“Fui mesero en Playa del Carmen y ahí trabajé con prestaciones de ley y con un sueldo base, con todo y propinas ganaba hasta 15 mil pesos mensuales, me parece increíble que ahora que ejerzo mi carrera universitaria gane menos de la mitad”.
Aún así, Noemí, Cynthia y Alejandro son privilegiados, pues el 60% de los jóvenes que cuenta con un empleo, gana menos de dos salarios mínimos, y aquellos con mayor escolaridad tienen menos posibilidades de encontrar un empleo, según el Consejo Nacional de Población (Conapo).
La situación se agrava más si son trabajadores adolescentes ya que, según la Conapo, se trata de 10.4 millones que en su mayoría no tienen un ingreso por sus labores, pues se emplean en negocios familiares, mientras que el resto gana menos de dos salarios mínimos.
Las condiciones empeoran si se trata de mujeres jóvenes, pues en todos los casos perciben menores ingresos que los hombres, y son mayoría en las actividades no remuneradas.
Para el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), el número de jóvenes en México es crítico porque no participan activamente en el desarrollo y no reciben beneficios de manera equitativa. Además son pobres y viven exclusión desproporcionada.
El futuro de esta generación de los 5 mil pesos parece negro. Sin casa propia donde vivir, ni seguro social en caso de enfermedad y de no ser por sus padres difícilmente podrían tener acceso a ropa, teléfono celular y diversiones. Quizá por eso en la única institución que siguen creyendo es en la familia.
Fuente: El Universal
No sé cual sea el alcance de mi blog, pero si alguno de ustedes lectores es empresario o dueño de una corporación o negocio, por favor reflexione lo siguiente y trate de ponerse en el lugar de sus empleados.
Gracias por tomarse el tiempo para leerlo.
Profesionistas de a 5 mil pesos al mes. Toda una generación condenada a vivir al día
Mil pesos son la diferencia entre tener estudios universitarios o sólo la preparatoria, lamentan
No importan sus estudios, tampoco la escuela de procedencia, ni el nivel económico de sus familias, no cuenta si hablan idiomas, tienen licenciatura o sólo la preparatoria, no se considera si sus expectativas laborales eran altas, simplemente están condenados a seguir viviendo con sus padres, pues la nómina a la que pertenecen les niega acceso a ahorrar, tener casa propia, coche, vacaciones o independencia al cien por ciento.
Son la generación de los 5 mil pesos y para algunos son privilegiados, pero ellos cuentan que ese monto mensual los mantiene viviendo al día.
No son pocos, pues de los 14 millones de menores de 29 años que trabajan en México el 49.1% de los hombres y 59% de las mujeres ganan entre 1 y 3 salarios mínimos. La mayoría de los que se acercan a los 3 salarios mínimos (alrededor de 5 mil 400 pesos) son jóvenes con estudios de licenciatura, pero que ganan lo mismo o mil pesos más que el personal de intendencia de las empresas donde trabajan.
Una cifra que los obliga a buscar otras alternativas para salir adelante. Es el caso de Noemi Valencia, de 25 años; Cynthia Téllez, de 22 y Alejandro Guerra, de 23, tres jóvenes que cuentan en qué destinan su salario y qué harán con los aguinaldos que han esperado a lo largo de todo el año.
Noemi es recepcionista de un laboratorio y mamá soltera, trabaja con todas las prestaciones de ley, mientras cumple con su labor de 9 a 6 de la tarde , Nicole, su bebé, se queda en una guardería del IMSS. Con su sueldo compra la comida, además de ropa y calzado.
Le alcanza para los pasajes y para sacar de paseo a su hija los fines de semana, no más. Le ayuda vivir con su papá y que no paga renta ni servicios, todo el dinero lo destina a su hija.
No podría comprar un automóvil ni independizarse con lo que gana. Coopera para pagar la línea telefónica y nada más, de las vacaciones, las fiestas de la niña y los regalos de Navidad y Reyes Magos se encargan los abuelos.
Este año el gasto de los juguetes de Nicole rebasa los 5 mil pesos y Noemi ha ido abonando semana tras semana a una tienda departamental para completar el dinero. Además no recibirá aguinaldo, pues entró a trabajar en noviembre, tras 5 meses de desempleo.
Noemi tiene estudios de preparatoria y cuenta que conseguir empleo no fue nada sencillo.
Cynthia es dos años más chica que Noemí gana un poco más y tiene estudios de licenciatura en relaciones comerciales. Trabaja sin prestaciones de ley, como el 56.7% de los trabajadores jóvenes mexicanos. Cuenta que a pesar de que es la encargada de su departamento y que la han subido de puesto tres veces, su sueldo sólo ha mejorado mil pesos en un año.
Por lo pronto quisiera ganar más dinero que tener un contrato y las prestaciones no le importan tanto. “Lo que quiero es más dinero, no me interesa tener Seguro Social o Infonavit, no es algo que vaya a ocupar en este momento y prefiero tener más dinero a que me descuenten por algo que no voy a ocupar en años”, dice.
A pesar de trabajar por honorarios, recibirá un bono de alrededor de 5 mil pesos, con lo que piensa poner un negocio de hamburguesas al carbón con una socia en el garage de su casa.
“Siempre he querido poner un negocio y le tengo fe a la comida, lo atenderemos de jueves a domingo por las noches, salgo a las 5 de la tarde de trabajar y me dará tiempo, espero que funcione bien y recibir una nueva entrada de dinero de ahí”, dice.
Vive con sus padres y no aporta para ningún servicio ni alimentación, de lo contrario quedaría muy limitada.
Su sueldo la parece injusto, sobre todo porque el personal de intendencia gana 4 mil pesos al mes y la recepcionista igual que ella, “no es envidia, pero yo estudie una carrera universitaria y creo que tengo muchas más responsabilidades que ellos”, dice.
Alejandro es administrador de empresas, pero su sueño profesional está debajo del océano. Quiere ser buzo profesional. Aspira ganar 30 mil pesos, pero mientras se cumple su anhelo, trabaja en una oficina por poco más de 5 mil y los guarda casi todos para pagar su certificación como buzo.
Puede guardarlos porque sus padres le ayudan con los gastos más básicos. Tiene 23 años y vive con ellos. Estudia en la UNAM y su sueldo actual es el más bajo que ha percibido en su vida.
“Fui mesero en Playa del Carmen y ahí trabajé con prestaciones de ley y con un sueldo base, con todo y propinas ganaba hasta 15 mil pesos mensuales, me parece increíble que ahora que ejerzo mi carrera universitaria gane menos de la mitad”.
Aún así, Noemí, Cynthia y Alejandro son privilegiados, pues el 60% de los jóvenes que cuenta con un empleo, gana menos de dos salarios mínimos, y aquellos con mayor escolaridad tienen menos posibilidades de encontrar un empleo, según el Consejo Nacional de Población (Conapo).
La situación se agrava más si son trabajadores adolescentes ya que, según la Conapo, se trata de 10.4 millones que en su mayoría no tienen un ingreso por sus labores, pues se emplean en negocios familiares, mientras que el resto gana menos de dos salarios mínimos.
Las condiciones empeoran si se trata de mujeres jóvenes, pues en todos los casos perciben menores ingresos que los hombres, y son mayoría en las actividades no remuneradas.
Para el Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), el número de jóvenes en México es crítico porque no participan activamente en el desarrollo y no reciben beneficios de manera equitativa. Además son pobres y viven exclusión desproporcionada.
El futuro de esta generación de los 5 mil pesos parece negro. Sin casa propia donde vivir, ni seguro social en caso de enfermedad y de no ser por sus padres difícilmente podrían tener acceso a ropa, teléfono celular y diversiones. Quizá por eso en la única institución que siguen creyendo es en la familia.
Fuente: El Universal
viernes, 16 de diciembre de 2011
Cuento en la página Escrito Semanal
El carro pasaba por aquella carretera, franqueada por árboles centenarios, frondosos, protegidos por la vigilante montaña. El cielo tenía un azul intenso que yo no había visto en mi ciudad natal, solamente ahí, en este país, en donde yo era una extranjera.
Había venido hace un año, a estudiar francés. Lo hice por gusto, porque quería experimentar cosas nuevas, y la idea de estar en Canadá me llamaba la atención.
Llegué sin conocer a nadie, acompañada únicamente de mis maletas y mis libros. Me quedé a vivir en un pequeño departamento, en Quebec. Y fue ahí donde lo conocí, a Vincent, mi vecino, un muchacho de mi edad, rubio y de ojos azules.
Continúa leyendo el cuento dándole clic aquí.
Había venido hace un año, a estudiar francés. Lo hice por gusto, porque quería experimentar cosas nuevas, y la idea de estar en Canadá me llamaba la atención.
Llegué sin conocer a nadie, acompañada únicamente de mis maletas y mis libros. Me quedé a vivir en un pequeño departamento, en Quebec. Y fue ahí donde lo conocí, a Vincent, mi vecino, un muchacho de mi edad, rubio y de ojos azules.
Continúa leyendo el cuento dándole clic aquí.
Posada
Hoy fue la posada del jale. Esta vez, para variar, la hicieron en un hotel. Lo cual estuvo bien, porque hoy hizo frío y estuvo algo lluvioso. En años pasados era en una palapa del centro recreativo.
Hubo buena cena, bollos rellenos con queso philadelphia, ensalada de lechuga con arándanos, crema de brócoli, pechuga de pollo y lomo en salsa dulce, y de postres, pay de manzana, pay de queso con fresas y moras, crepas de cajeta y nuez, flan, fresas con chocolate, etc.
Me gustó porque esta vez no hubo karaoke ni concursos ridículos jajaja. Y porque todo fue a lo que íbamos, a cenar, a platicar y a la rifa.
Yo nomás me saqué una comida gratis en el hotel, pero hubo quien se sacó certificados de regalo de liverpool, y un juego de copas y botella de vino, etc.
Hubo buena cena, bollos rellenos con queso philadelphia, ensalada de lechuga con arándanos, crema de brócoli, pechuga de pollo y lomo en salsa dulce, y de postres, pay de manzana, pay de queso con fresas y moras, crepas de cajeta y nuez, flan, fresas con chocolate, etc.
Me gustó porque esta vez no hubo karaoke ni concursos ridículos jajaja. Y porque todo fue a lo que íbamos, a cenar, a platicar y a la rifa.
Yo nomás me saqué una comida gratis en el hotel, pero hubo quien se sacó certificados de regalo de liverpool, y un juego de copas y botella de vino, etc.
miércoles, 14 de diciembre de 2011
Los buenos modales
En México,por educación, a las mujeres solteras se les dice señoritas y a las casadas señoras. Y si no se sabe el estado civil de una mujer, entonces se le dice señorita, porque uno nunca sabe si es casada o soltera.
Si a una mujer soltera le dicen "señora", es falta de educación. Se le debe decir "señorita" (ya que si dejó de ser señorita en el estricto sentido de la palabra pues ya es otro pedo, pero no nos vamos a poner a indagar la vida sexual de nadie jeje).
Pero sucede que ayer, que fui a preguntar sobre el trámite de titulación en la universidad, la mujer que me atiende me preguntó:
"¿Es para usted o para su hija, señora?"
No sólo me cagó que me dijera señora... ¡Sino que me dijeran que si era para mi hija! ¿Cómo? Si no tengo edad para tener hijas de veinte años.
De veras que a la gente le hacen falta clases de buenos modales.
Si a una mujer soltera le dicen "señora", es falta de educación. Se le debe decir "señorita" (ya que si dejó de ser señorita en el estricto sentido de la palabra pues ya es otro pedo, pero no nos vamos a poner a indagar la vida sexual de nadie jeje).
Pero sucede que ayer, que fui a preguntar sobre el trámite de titulación en la universidad, la mujer que me atiende me preguntó:
"¿Es para usted o para su hija, señora?"
No sólo me cagó que me dijera señora... ¡Sino que me dijeran que si era para mi hija! ¿Cómo? Si no tengo edad para tener hijas de veinte años.
De veras que a la gente le hacen falta clases de buenos modales.
lunes, 12 de diciembre de 2011
Extraño el spinning
Extraño el spinning. Extraño subirme a la bicicleta, y pedalear al ritmo de música estridente, como si estuviera en un antro, pero en lugar de un antro, es un gimnasio, con otros más locos por las bicicletas que pedaleamos al mismo ritmo, imaginando subir pendientes y andar en carreteras.
Cuando estaba ahí, en la mitad de la clase, cansada, sudada, y sin aliento, siempre me preguntaba ¿por qué fregaos me metí a esta clase?. Pero al final, siempre me sentía llena de energía, con una euforia que me duraba un buen rato. Esos eran los beneficios del spinning.
Había otras clases que también extraño. Pero hoy me acordé del spinning. Porque para practicarlo no necesitaba horarios. A veces simplemente, entraba al salón vacío, me ponía mi ipod, y a pedalear se ha dicho....
Cuando estaba ahí, en la mitad de la clase, cansada, sudada, y sin aliento, siempre me preguntaba ¿por qué fregaos me metí a esta clase?. Pero al final, siempre me sentía llena de energía, con una euforia que me duraba un buen rato. Esos eran los beneficios del spinning.
Había otras clases que también extraño. Pero hoy me acordé del spinning. Porque para practicarlo no necesitaba horarios. A veces simplemente, entraba al salón vacío, me ponía mi ipod, y a pedalear se ha dicho....
Fútbol
A mi me vale madres el fútbol. No sé nada sobre equipos, estadísticas, partidos, ni nombres de jugadores.
Sin embargo, vine a nacer en una tierra donde el fútbol es una religión. Existen dos religiones futboleras: los Tigres y los Rayados. Yo soy de las "ateas", o sea, no le voy a ninguno ni me interesa ninguno.
Muchas mujeres, en un afán de ser "iguales" a los hombres, se han vuelto fanáticas del fútbol. Conozco chavas que hasta se compran las camisetas de los equipos (unas blusitas pedorras chiquitas, con los colores de su afición), y cuando los hombres están hablando de fútbol meten su cuchara diciendo: "Sí, Rayados va a ganar." "Sí, Tigres serán campeones." blablabla. Yo si fuera pelao lo primero que pensaría es algo como: "¿Y esta vieja qué?"
Pero la razón por las que las mujeres regias se interesan en el fútbol, es porque es el único pasatiempo donde ves a un chingo de hombres reunidos en un solo lugar. Porque a donde quiera que vayas, no encuentras ningún hombre a la redonda. Vas a un curso, a un concierto, a un cine, a cualquier lugar, y siempre abundan más mujeres que hombres. Se esconden como las cucarachas bajo las piedras. Ah... pero apenas hay un juego de fútbol, salen de sus escondites, y se reúnen para berrear el himno de su equipo, enarbolar unas banderas, y sentarse a tomarse unas cheves, viendo enlelados la televisión por cable. Las mujeres, ilusamente, creen que al acudir a un partido o a un bar con televisión por paga, conocerán al príncipe de sus sueños. Pero lo que menos piensan los hombres en esos momentos es en ligar. Lo que quieren ver es el juego.
Ayer unas amigas me invitaron a ver el partido de Tigres en un lugar de esos. Me asomé por la ventana. Estaba lluvioso, hacía un frío de la chingada, y nomás de pensar que tenía que plancharme el pelo, maquillarme, ponerme un suetercito sexy, y todo para ir a ver un juego de fútbol que ni me interesa, me dio hueva,así que me inventé una excusa, me envolví en un cobertor, me fui a la cama y me puse a ver películas. jeje.
Sin embargo, vine a nacer en una tierra donde el fútbol es una religión. Existen dos religiones futboleras: los Tigres y los Rayados. Yo soy de las "ateas", o sea, no le voy a ninguno ni me interesa ninguno.
Muchas mujeres, en un afán de ser "iguales" a los hombres, se han vuelto fanáticas del fútbol. Conozco chavas que hasta se compran las camisetas de los equipos (unas blusitas pedorras chiquitas, con los colores de su afición), y cuando los hombres están hablando de fútbol meten su cuchara diciendo: "Sí, Rayados va a ganar." "Sí, Tigres serán campeones." blablabla. Yo si fuera pelao lo primero que pensaría es algo como: "¿Y esta vieja qué?"
Pero la razón por las que las mujeres regias se interesan en el fútbol, es porque es el único pasatiempo donde ves a un chingo de hombres reunidos en un solo lugar. Porque a donde quiera que vayas, no encuentras ningún hombre a la redonda. Vas a un curso, a un concierto, a un cine, a cualquier lugar, y siempre abundan más mujeres que hombres. Se esconden como las cucarachas bajo las piedras. Ah... pero apenas hay un juego de fútbol, salen de sus escondites, y se reúnen para berrear el himno de su equipo, enarbolar unas banderas, y sentarse a tomarse unas cheves, viendo enlelados la televisión por cable. Las mujeres, ilusamente, creen que al acudir a un partido o a un bar con televisión por paga, conocerán al príncipe de sus sueños. Pero lo que menos piensan los hombres en esos momentos es en ligar. Lo que quieren ver es el juego.
Ayer unas amigas me invitaron a ver el partido de Tigres en un lugar de esos. Me asomé por la ventana. Estaba lluvioso, hacía un frío de la chingada, y nomás de pensar que tenía que plancharme el pelo, maquillarme, ponerme un suetercito sexy, y todo para ir a ver un juego de fútbol que ni me interesa, me dio hueva,así que me inventé una excusa, me envolví en un cobertor, me fui a la cama y me puse a ver películas. jeje.
domingo, 11 de diciembre de 2011
Bendiciones recibidas

No me puedo quejar, pero este año 2011 pasaron cosas muy buenas. La primera que me viene a la mente fue mi viaje! Un deseo que por fin se cumplió, y que disfruté enormemente, y que me dejó grandes experiencias. Aprendí que puedo moverme sola por el mundo, y que el mundo, valga la redundancia, es muy, muy grande.
La otra cosa que llegó fue el taller literario. Otro hecho que también disfruté muchísimo al leer mis escritos frente al público, tanto en el museo MARCO como en la Feria del Libro, y que lo mejor, es que les gustaran.
La tercera cosa buena que me trajo el 2011 fue terminar mi segunda carrera, lo cual me deja como lección que cualquier cosa que me proponga soy capaz de conseguirla.
Y ahora que ya se viene el 2012, tengo nuevos propósitos y deseos en mente.
Mi primer propósito es publicar, publicar, publicar. Mi segundo propósito es mejorar mi salud, con mucha fuerza de voluntad, y volver a retomar el ejercicio. Mi tercer propósito es cultivar mi espiritualidad. Y el cuarto, que es el más importante, convertirme en una mujer feliz, alegre, satisfecha, libre de tristezas y preocupaciones, en pocas palabras, llenarme de paz.