viernes, 18 de noviembre de 2022

Twitter

 Si se preguntan por qué abandoné tantos años el blog, en realidad es porque me volví más activa en twitter. A veces escribía cosas, o interactuaba con otros usuarios. 

Ahora se corre el rumor del éxodo masivo de Twitter debido a que Elon Musk, su nuevo propietario, aplicó lo que los patrones en México le dicen "ponte la camiseta" que traducido significa: "orale cabrones, a jalar 24 horas los 7 días de la semana, por el mismo sueldo o se me largan de inmediato". Obviamente los gringos no son tan agachones como lo somos (lamentablemente) los mexicanos, así que renunciaron. Elon Musk ahorita anda como niño con pelota nueva que corrió a todos los niños del barrio porque no quisieron jugar bajo sus reglas y ahorita se quedó sin saber qué hacer con esa pelota. 

Mientras tanto los usuarios buscan nuevas redes sociales. Algunos se regresarán a Facebook e Instagram. Otros se mudarán a Mastodon (no la conozco). Yo por lo pronto me regresé a Blogger. 

A ver qué pasa en estos días... 

lunes, 14 de noviembre de 2022

Escritora (alter-ego)

Sonará raro, pero cuando estoy en mi fase de contadora, no me gusta decir que soy escritora. 

La reacción de la gente cuando se entera es de sorpresa y desconcierto. No pueden creer que yo, de lentes, seria, ropa formal, tenga como segundo oficio algo extravagante, creativo, inusual. 

Después de la sorpresa y el desconcierto, viene la pregunta: ¿Qué libros has escrito?

Y se los menciono. A veces incluso los muestro. 

Pero nunca concreto la venta. Sólo se sonríen y me dicen: qué padre. 

Así que por eso no me gusta, cuando soy contadora, decir que soy escritora. Porque no es que sinceramente estén interesados en comprar libros, sino que más bien les parece como si fuera algo curioso, raro, extraño quizá. 

Pero eso quiere decir que me avergüence ser escritora. Al contrario, preferiría serlo de tiempo completo. Siento que soy más auténtica siendo escritora. Mi verdadero yo. Mi verdadera vocación. 

Me gusta decir que soy escritora cuando nadie tiene ideas preconcebidas sobre mí. Cuando estoy en un lugar donde nadie me conoce, nadie sabe a qué me dedico, nadie que sepa que soy contadora. Entonces ocurre algo mágico. La gente me trata como rockstar. Se emocionan, me compran mis libros, ¡leen mis libros! Y a veces me piden firmas, tomarse una foto y me platican de mis personajes como si fueran reales, lo mucho que les emocionaron y les gustaron. 

Así que mientras no me conozcas como contadora, preferiría que me conocieras como escritora. Como escritora tengo muchas historias que contar. 




jueves, 10 de noviembre de 2022

Este año me he enamorado... de Tears for Fears

 A principios de este año ocurrió algo curioso que me inspiró para mi más reciente novela (próxima a publicarse). 

Redescubrí la música de Tears for Fears. Y no sólo eso, sino que además me terminé enamorando platónicamente de Roland Orzábal. 

Ya antes había escuchado la música de este grupo, una tarde de 2018, mientras iba manejando por las avenidas del centro de la ciudad, sonó en la radio la canción "Head Over Heels". Mientras estaba atorada en el tráfico, la voz del cantante me fascinó. Ya había escuchado antes ese grupo pero no le había puesto atención hasta ese momento. Así que al llegar a casa busqué el video de la canción y me encantó Roland Orzábal, su maravillosa voz y su linda sonrisa (nótese que me siento como una fanática adolescente, jajaja). 


 


 En fin, compré el cd de grandes éxitos y se convirtió en uno de mis favoritos. 

Pasaron los años, y a principios de este año, yo estaba aburridísima, encerrada por la pandemia, con cero vida social,  así que me puse a ver videos y encontré el de la canción "Good Night Song". Y cuando veo ese video donde vas entrando a una especie de bar y ves a un grupo de rock tocando y Roland Orzábal cantando, pensé "Wow, cómo me gustaría viajar en el tiempo y estar ahí con él". 

Y eso me dio una idea para mi novela. 



Así que empecé a ver más y más videos, y empecé a comprar su discografía. Cada canción era un descubrimiento para mí. Todas me parecieron buenísimas. Y de pronto, en febrero de este año 2022, anunciaron que después de 17 años de no grabar un álbum, lanzarían un nuevo disco, "The Tipping Point". Así que de volada lo compré apenas y salió al mercado. 


¿Por qué no me había enterado antes de la existencia de este grupo? Porque aquí en México no son muy famosos. O quizá lo fueron, a principios de los 80's pero yo era demasiado pequeña en ese entonces. Y en los años 90's aquí no sonaban mucho que digamos, de hecho si yo me hubiera enterado de ese grupo yo me habría convertido antes en su más acérrima fan, porque la verdad en esa época yo escuchaba mucha música. Pero que yo recuerde, Tears for Fears no sonaba en México, no con tanta fuerza como otros cantantes. 

En fin, si vinieron o no en los 90s, no me enteré. Tampoco me enteré en su momento de la única vez que vinieron a Monterrey en el 2011. ¡Dios mío, cómo me lo fui a perder! Pero es que en ese entonces no los tenía en el radar, no los conocía lo suficiente. 

Ay, si pudiera viajar en el tiempo regresaría a 2011 para ir a su concierto...

Hace poco, en mayo y junio hicieron una gira, pero no vinieron a México. 😭😭😭😭

Sólo espero que algún día vengan a Monterrey, y juro que echaré la casa por la ventana y me compraré un boleto en primera fila sólo para verlos. 

Mientras tanto, sigo oyendo todos sus discos. Son excelentes. Y en mi imaginación sueño que viajo al pasado y  que veo en persona a Roland Orzábal en los años 90's. 



miércoles, 9 de noviembre de 2022

Crónica de una pandemia

 Ya pasó un año desde mi última entrada al blog. 

De hecho durante la pandemia escribí muy poco. No me daba ganas hacerlo. Esos dos años fueron un periodo muy aburrido, paranoico, y en cierto modo, triste. No podía salir a ningún lado, y todo eran restricciones sanitarias. 

Ahora lo veo en perspectiva. Pero básicamente esto fue lo que pasó desde principios de 2020. Yo empecé a dar clases en una universidad. Y en marzo, se vino el cierre de escuelas, negocios, oficinas. La gente en mi ciudad se volvió medio loca. Compraron papel sanitario hasta acabar con los anaqueles. ¿Por qué hacían eso? No sé. También compraron cerveza como si fuera el fin del mundo. 

Empezamos a usar cubrebocas. Ponernos gel antibacterial a cada rato.  En las tiendas ponian unos tapetes dizque para limpiarte los zapatos, porque podías pisar el virus y llevartelo a tu casa. Al llegar a casa, nos quitábamos los zapatos en la entrada, los rociabamos con desinfectante. Luego todas las compras también les rociábamos spray antibacterial. La ropa que traia puesta la echaba de inmediato al cesto de la ropa sucia (confieso que yo incluso la echaba en una bolsa de plástico) y me metía a bañar. Sentía esa sensación de estar... contaminada, no sé. 

Dejé de salir a cafés, a cines, a todo. Incluso aquí nos recomendaron no salir a los parques, porque el virus viajaba en el aire. Las autoridades acordonaron con cinta amarilla las bancas, como si fueran escena de un crimen. 

En cuestión de trabajo, ya estaba familiarizada con el home office, así que no fue difícil adaptarme, pero si dejé de recibir a clientes en persona. Todo era por videollamada o llamada telefónica. Empecé a dar clases por zoom. Los alumnos no prendían la cámara ni el micrófono. Me sentía incómoda hablando yo sola ante la cámara, sin que nadie me respondiera. Como si fuera una presentadora de televisión sin espectadores. 

Esos dos años sentí que la juventud se me iba, que se desperdiciaba. Dejé de reunirme con amigos. Sólo ocasionalmente platicaba por teléfono. 

Entre las cosas buenas, pues conviví más tiempo con mi familia. Gracias a Dios, salimos todos adelante. Desafortunadamente otras familias no pueden decir lo mismo. Nos tocó enterarnos de personas que fallecieron. 

Las noticias en los periódicos y la televisión e internet eran devastadoras. México tiene un pésimo sistema de salud y el gobierno parecía indolente ante esta tragedia. Hubo muy mal manejo de la pandemia por parte de las autoridades. Las vacunas tardaron mucho en llegar, y tardaron mucho en aplicarlas. Las cifras de enfermos y muertos eran alarmantes. 

Incluso yo misma sospecho que en algún momento contraje la enfermedad. Pero como no me hice análisis, y todo el tiempo me la pasé encerrada en mi recámara, durmiendo, tomando paracetamol y tés, llevé esa convalecencia con fastidio y cansancio. Pero gracias a Dios, no pasó a mayores. 

Después comenzó la etapa de vacunación. Y poco a poco se retomó la actividad. Me tocó dar clases en esquema híbrido (una parte de los alumnos iban al aula y otros la tomaban en línea). Después otra vez volví a las clases en línea. 

Este semestre por fin regresé a clases presenciales. En los pasillos me encuentro alumnos, que yo no reconozco pero ellos sí me reconocen a mí y me saludan con alegría. Me da gusto saber que al menos sí dejé buena impresión en ellos. 

Y en estos días, ya parece como que todo hubiera quedado atrás. Casi. El covid llegó para quedarse. Pero al menos ya no es tan amenazante como lo fue en años pasados. 

Siento que mi vida se quedó en pausa y que apenas estoy retomando todo. Ya nadie saluda de mano. Solo es "hola, que tal". Y pensar que antes era común hacerlo. 

He terminado una novela nueva. Pronto la publicaré. 

Y bueno, he resumido en pocas palabras lo que ocurrió en dos años. Yo sólo espero que vengan tiempos mejores. 

¿Y a ustedes cómo les fue? 

sábado, 20 de noviembre de 2021

Clientes que no pagan

 Últimamente me siento muy agüitada por el tema del dinero.  

Desde hace cuatro años soy freelancer. Lo decidí porque de verdad quería tener mi propio negocio, ser dueña de mi tiempo. 

Al principio todo pareció ir bien, pero con el paso del tiempo me ha tocado lidiar con clientes que no pagan, o que exigen mucho para lo que les cobro y si les aumento la tarifa, se van con otro. 

En estos días tengo una clienta que me debe 7 mil pesos, y se ha sordeado a mis mensajes y mis llamadas, y neta que me siento muy frustrada y triste, porque ¡es mi trabajo! no es justo que me ignore de esa manera, no es justo que si doy lo mejor de mí, no me pague. 

Dirán que mi error fue no haberle cobrado por adelantado, lo sé. Pero es que a veces uno es flexible con el cliente, para mantener su confianza. Sin embargo, al fin y al cabo, estamos en México y la gente no valora el esfuerzo ni el trabajo. 

Neta, de verdad me siento muy triste porque yo contaba con ese dinero. Seguiré insistiendo. 

Mándenme buenas vibras. Las necesito. 

viernes, 19 de noviembre de 2021

Contaminación

 El día de ayer el aire en Monterrey estaba muy sucio. Salí a la calle y estaba nublado pero era un gris-café. Ni siquiera se veía el Cerro de la Silla, una nata de aire sucio tapaba su cumbre. Yo soy muy sensible a esto y mis alergias se dispararon. Sentía como polvo atorado en la garganta, como si me hubiera comido un puñado de tierra aderezado con humo. 

Revisé la página de calidad de aire en Monterrey y teníamos alerta naranja. Pero ni el gobierno ni en las noticias se hacía mención de eso. Me parece muy grave que sean indiferentes a esto, porque ahorita las enfermedades respiratorias más el COVID que no está erradicado perjudica seriamente la salud de la población. 

El problema aquí es que cada vez hay menos áreas verdes. La ciudad se extiende, cada vez hay más desarrollos inmobiliarios, más edificios, las fábricas contaminan día y noche. Y eso se nota. Bueno, yo lo noto, no sé los demás.

Sé que esto no es exclusivo de Monterrey, sino del mundo entero. El calentamiento global es algo serio pero los gobernantes de todo el mundo no lo ven así. No toman cartas en el asunto, solamente hacen como que les importa, se dan la mano, y se van. 

Esta situación se va a volver insostenible. Yo he tratado de reducir el uso de mi coche, no salgo mucho, pero ojalá las autoridades hagan algo para mejorar el medio ambiente. 


jueves, 28 de octubre de 2021

¿Dónde me encuentro últimamente?

 El blog ya tiene más de diez años. 😳

Sé que desde hace tiempo ya no posteo nada. La verdad, es que con el paso de los años ha cambiado mucho mi manera de escribir, y lo que ponga aquí ya no suena tan chido ni novedoso como cuando era más joven. 

La otra cosa es que desde que dejé el anonimato, pues ya no me siento con total libertad de escribir tonterías como lo hacía antes. Quizá debí haber dejado el blog como una escritora anónima, para así seguir quejándome a gusto del mundo. 

Pero bueno, pues aquí estamos. Reportándome a mis lectores blogueros. Curiosamente los bloggers nunca alcanzamos la fama o la popularidad de otros influencers que utilizaron otras redes sociales, como YouTube, Instagram o Tik Tok. Aunque los bloggers fuimos los primeros. 

Tal vez se debe a que el público de los blogs es gente que le gusta leer. Y cada vez son menos. La sociedad se ha vuelto más visual. 

Lo que sí es que últimamente me he vuelto muy activa en Twitter. Casi siempre son tweets de política. 

En fin, trataré de postear más seguido, espero... 

jaja



jueves, 27 de mayo de 2021

Aquí sigo

 no me había dado cuenta que tengo meses sin escribir en el blog. El tiempo se me ha pasado de noche. Es que con este encierro de la pandemia los días parecen todos iguales. ¿a ustedes no les da la misma sensación?

Además he tenido mucho trabajo. De hecho, estoy lastimada de la mano, de tanto usar el mouse. He goglueado mis síntomas y parece que tengo "tendinitis de Quervain". 

Y respondiendo a su pregunta... no, todavía no he ido al médico. Me he puesto una férula que ya tenía arrumbada en un cajón, cuando hace años me dio dolor en el túnel carpiano. Igual, por el uso del mouse y exceso de trabajo. 

Bueno, pero fuera de eso, he estado bien. Ya estoy vacunada por cierto (las ventajas de ser maestra). Pero aún así, cuando salgo... pues no hay nada divertido qué hacer. No me atrevo a ir a restaurantes. Y comprar ropa y zapatos ya no me apetece. Tengo ropa del 2019 que ni siquiera llegué a estrenar por todo este encierro. 

Ya casi se llegan las vacaciones de la universidad. Aprovecharé para desconectarme una semana de la computadora. Ojalá también en estas semanas me regrese un poco la inspiración porque tengo años de no publicar ninguna novela. Sí tengo ideas, lo que no tengo es ganas. 

Tengo libros sin leer, películas sin ver, en fin... ya veré qué se me ocurre hacer. 

¿Cómo les va de encierro, mis pandemios? ¿O son de los que andan en la calle, ya de parranda?

sábado, 16 de enero de 2021

Incertidumbre

 Hoy me siento agüitada. Me entristece mucho enterarme de noticias de gente enferma de Covid. Tanto de conocidos como de gente que no conozco pero sale en las noticias o en redes sociales su muerte. Me causa también mucha tristeza ver que no hay medicamentos, que sólo tenemos que esperar a que el gobierno se digne a ponernos una vacuna. Eso me preocupa mucho porque nuestra salud está en manos de algún burócrata, porque los procesos son ineficientes, cargados de intereses políticos. El sistema de salud está colapsado. No hay esperanzas de que a corto plazo salgamos de esta situación, y nos sentimos impotentes de que cada día hay miles de contagiados y cientos de muertos. 

Abren negocios y los vuelven a cerrar. Hay desempleo. Se siente un ambiente de incertidumbre y desolación. 

Estoy encerrada, porque dicen que no debemos salir, "que debemos quedarnos en casa". Pero este encierro me está aburriendo, siento que mi vida se paralizó, que los planes que tenía ya no se realizarán. Veo muy lejano e incierto si algún día encontraré el amor. En estas épocas no se puede conocer a nadie. 

Los días pasan entre cuatro paredes. La noche y el día son iguales. En las noches tengo insomnio y en el día somnolencia. 

Lo único que tengo para agradecer a la vida es que tengo salud y mis seres queridos también. Que tengo trabajo. 

Y bueno, no sé que depara este año. Ya quisiera que todos despertáramos de esta pesadilla. 

lunes, 28 de diciembre de 2020

2020, un año raro

 ¿Qué tal mis lectores blogueros?

Ya casi se acaba el 2020. 

Este fue un año raro, no sólo para mí sino para el planeta entero, por el Covid. La vida nos cambió drásticamente a todos. Claro que nadie se imaginaba que ocurriría esto. 

El 2020 empezó para mí con un trabajo nuevo, como maestra universitaria. No tuve mucho tiempo para adaptarme a las aulas porque se vino la pandemia y todas las clases tuvieron que ser en línea. Aún así, lo disfruté mucho. La verdad sí me entusiasma dar clases. 

Lo malo del 2020, menos chamba, clientes que se fueron, pero algunos sí se quedaron afortunadamente. También abandoné mis clases de pintura, por el cierre, y tuve mucho aislamiento, no pude volver a salir y ver a mis amigos como antes. No pude ir a las cafeterías a sentarme a escribir con mi laptop, tampoco pude viajar ni ir al gimnasio. Y para rematarla me rompieron el corazón a finales de otoño, creo que esa fue la peor parte pero igual y hubiera pasado con pandemia o sin ella. 

¿Cómo veo el 2021?

Pues muy incierto. No sé qué tan eficaces serán las vacunas y si podremos retomar la vida de antes. Pero mientras haya salud, pues todo pasará. 

Mis propósitos para este año: volver a hacer ejercicio, dieta, buscar nuevas ideas para ganar más lana. También quiero volver a escribir. ¿Me creerán que tengo 5 años de no escribir ninguna novela? He tenido un bache de falta de inspiración muy gacho, espero que el 2021 traiga nuevos aires. 


domingo, 18 de octubre de 2020

Reseña: Emily en París

 No sé como dar mi opinión de esta serie porque me gusta y me desagrada al mismo tiempo. Así que primero hablaré de las cosas que me gustaron. 


COSAS QUE ME GUSTARON

1. París. Nunca he visitado esa ciudad, pero la serie se destacó por mostrar escenarios preciosos. Desde el primer día que Emily puso un pie en la ciudad, el taxi le dio un recorrido por todos los puntos turísticos. (¿Así es la ruta desde un aeropuerto a la ciudad? No sé, yo cuando tomo taxis del aeropuerto pasan primero por zonas feuchas, industriales, y muy poco por la parte turística, para eso se toma un tour). De hecho esa parte del primer capítulo me recordó mucho al intro de la película "Medianoche en París". Si no han visto esa película, se las recomiendo. 

2. Comedia romántica ligera. Es una historia sin pretensiones. Una chica norteamericana, a la que todo le sale bien, y a la que le basta con tomarse un café al aire libre para que los franceses guapos y ricos se le acerquen, la cortejen y viva romances bien apasionados. 

3. La ropa. No la de Emily, quiero aclarar. La ropa de Emily me parece demasiado chabacana, estridente y de colores chillantes. Me gustó más bien la ropa de las francesas, como Silvie, la jefa de Emily. Se ve bien sofisticada y chic. Y la ropa de Camille, está hermosa. Saca unos vestidos casuales muy lindos y coquetos. 

4. Los galanes. Se buscaron puro actor guapo y sexy, empezando por Gabriel, el vecino de Emily. Lástima que se la pasen hablando en inglés todo el tiempo, pues si hablaran más en francés uno terminaría derritiéndose con sólo escucharlos. 


COSAS QUE NO ME GUSTARON

1. La actitud gringa de Emily. Emily llega con actitud de millenial gringa que se siente el ombligo del universo. "París se tiene que adaptar a mí, no yo a París", casi parece el mensaje de la serie. No se esfuerza por aprender el idioma, y hay muchas escenas donde los actores franceses tienen que hablar todo en inglés(incluso las discusiones privadas) para que la muchacha pueda entender lo que pasa. Les impone a los compañeros de trabajo "Los Diez Mandamientos de trabajo" según Estados Unidos. Y todo el tiempo se la pasa diciendo "yo vine a traerles la visión americana". 

2. La hipocresía de Emily. Emily se la pasa criticando la forma liberal de los franceses en sus relaciones amorosas. Ella se jacta de ser prudente y puritana, que no mezcla el amor con el trabajo. Sin embargo, se acuesta con un francés que conoció en una cafetería y ese mismo día lo lleva a la cama. Se mete con Gabriel, quien es novio de su amiga Camille. Se acuesta con el hermano de Camille de 17 años. Y sale con uno de los clientes de la firma publicitaria. Está bien que sea huila pero que al menos sea congruente y no ande criticando a los demás por ser tan liberales. 

3. Todo le sale bien aunque la cague bien gacho. uno como espectador espera emociones fuertes, que el personaje sufra, se supere y salga adelante. Pero eso no lo encontrarás en esta serie. Esto es más bien como una película de Barbie, solo que en vez de caricatura es con personas reales. Emily se equivoca muchas veces, mete la pata, pero todo lo resuelve con un hashtag o alguien aparece mágicamente y el problema se resuelve solo. 

Bien, por eso les digo que tengo mis sentimientos encontrados con esta serie. La amé y la odié al mismo tiempo. Bueno, creo que más bien odio a Emily, me cae gorda. Pero lo que se mueve a su alrededor me encantó y sólo por eso la seguiré viendo. 


viernes, 2 de octubre de 2020

Consultas populares y la opinión de la SCJN

¿Por qué es tan grave que la Suprema Corte de Justicia de la Nación haya avalado la "constitucionalidad" de hacer una consulta ciudadana?

Trataré de explicarlo por partes. 

Nuestro Estado se sustenta en la división de 3 poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial. El poder Ejecutivo, ejercido por el Presidente, como dice la propia palabra "ejecuta" las leyes y reglamentos. No tiene el poder de crear las leyes, tampoco tiene el poder de juzgar. Estas atribuciones les pertenecen al Legislativo y Judicial, respectivamente. 

Los servidores públicos, léase presidente, diputados, senadores, etc, gozan de fuero político. Es decir, no pueden ser juzgados por delitos cometidos durante su gestión. 

A primera vista, puede parecer injusto. Después de todo, ¿cuántos casos de corrupción se han dado en el ámbito político y no son juzgados?. Pero al mismo tiempo, es una garantía. Porque si constantemente juzgáramos y pusiéramos en tela de duda a nuestras autoridades, podría generarse una cacería de brujas, encarcelar a cualquier opositor que no esté de acuerdo con el presidente, y en casos extremos, nuestra nación quedaría acéfala, es decir, sin ningún dirigente y sin nadie que represente legítimamente al pueblo. 

Por lo tanto, la Constitución prevé que si quisiera juzgarse a un político, primero tendría que someterse esa consulta AL CONGRESO DE LA UNIÓN. Ojo, lo escribí con letras mayúsculas porque para allá va la opinión. 

El Congreso de la Unión es quien determina si se desafuera al político y se le somete a juicio. Mientras tanto, no. 

Y aquí el Poder Judicial no tiene por qué meterse en esa decisión. El Poder Judicial sólo va a juzgar una vez que se le retire el fuero al servidor público, no antes. 

Como ven, todo esto es un protocolo legal que se tiene que seguir porque así lo estipula la Constitución y eso da certeza jurídica a nuestras instituciones. 

Pero ¿qué pasó entonces?

Bueno, en su afán populista, López Obrador puso sobre la mesa una propuesta para "hacer una consulta para ver si la gente está de acuerdo en juzgar a ex-presidentes por sus delitos". 

Hay que dividir esto en dos partes:

  1. Hacer una consulta
  2. Juzgar a ex-presidentes. 

La consulta es la forma, el juzgar ex-presidentes es el fondo. 

López Obrador eligió ese tema (juzgar ex-presidentes) porque es un tema muy popular, algo que el pueblo quiere desde hace mucho. Todos quisiéramos ver a Peña Nieto juzgado por lo de Ayotzinapan, a Felipe Calderón por sus víctimas en la guerra del narco y de ahí échele para atrás... 

Por lo tanto, ese tema no fue elegido al azar. El podía haber elegido cualquier otro tema. Pero eligió ese porque sabe que todos los mexicanos odiamos a los ex-presidentes. En pocas palabras, y como ya lo dije, es un tema popular. 

Aquí el problema es la forma. Las decisiones políticas de tal envergadura no se deben tomar con consultas populares porque eso le da facultades al poder Ejecutivo para tomar decisiones no basadas en lo que diga la Constitución ni el Congreso de la Unión, sino en lo que diga el pueblo con base al resultado de la consulta popular.

Y nosotros sabemos que el pueblo es fácilmente manipulable. Regálale una coca, un lonche y 100 pesos y te dirá que sí a todo. O peor aún, pueden falsificar firmas con tal de validar la mentada consulta. 

Si alguien quiere juzgar a un servidor público, esa decisión debería tomarse por los representantes que legítimamente elegimos mediante el voto, es decir, por los diputados y senadores. Porque ahí está representada nuestra voluntad, y ahí se garantiza la pluralidad de opiniones y se llega a un consenso. 

Pero ¿qué pasó ayer en la sesión de la SCJN? Bueno, pues votaron a favor de la constitucionalidad de las consultas públicas. 

Eso quiere decir que cada vez que el presidente no cuente con el apoyo del Congreso, lo que hará es crear consultas y juntar firmas, y con esas firmas validar su decisión. 

Hoy fue para juzgar ex-presidentes. 

¿Pero mañana, qué se le ocurrirá? 

domingo, 20 de septiembre de 2020

Magic Place

 Hoy andamos de un humor medio nostálgico, con toda esta pandemia y este encierro pues es inevitable pensar que tiempos pasados fueron mejores. O bueno, eso dicen. 

El caso es que hoy les voy a compartir un recuerdo de un lugar que existió en los finales de los 80's y principios de los 90's llamado "Magic Place". 

En esa época eran bien populares los lugares de "chispas". Así se les decía a donde había maquinitas donde jugabas videojuegos. Ahorita los niños pueden jugar videojuegos hasta en el celular, pero en aquellos años era muy raro el niño que tuviera Nintendo o Atari. Eran unas cosas carísimas y difíciles de conseguir. 

Pero resulta que por mediados de los 80's, cerca de mi casa se abrió el "Magic Place". Era un lugar donde había maquinitas y juegos tragamonedas. Era el lugar de moda, todos los niños querían festejarse ahí o pasar el fin de semana jugando ahí. Claro que los papás sólo te daban dos o tres pesos que alcanzaban para bien poquitas fichas. Buuu. 

Pero aún así las hacías rendir. Yo la verdad prefería jugarlas con los juegos tragamonedas en lugar de las maquinitas. Mi favorito era el de hockey, pero para ese se necesitaban dos personas. También me gustaban esos donde tenías que arrojar bolas, ah, y el de los topos, ese donde les pegabas con un martillo a unos topos que salían de unos hoyos. 

Al final, la maquinita te daba unos tickets, y si juntabas muchos podías llevarte alguno de los premios que estaban en la vitrina. Por supuesto los mejores premios valían 1000 boletos, pfff. Yo lo único que alcancé fue una pulsera de plástico color fosforescente y algún dulce. 

También recuerdo que en el periódico a veces salían cupones que valían por tokens para jugar. Sólo salían en el periódico de los viernes, así que siempre estaba alerta para recortar el cupón. 

A mediados de los 90's el lugar cerró. Ya para ese entonces tenía nintendo y muchos niños también ya tenían sus propias consolas de videojuegos. El lugar estuvo abandonado muchísimos años. 

Hoy pasé por ahí y vi que lo convirtieron en casino Caliente. 

Supongo que los niños de antes ahora son los adultos que juegan a las maquinitas, pero ahora apostando dinero. 

miércoles, 16 de septiembre de 2020

Calles con historia

 Una de esas mañanas de domingo que le cambiaba de canal a la televisión mientras desayunaba me topé con un programa del Canal 14, llamado "Calles con Historia". 

Mientras me tomaba mi café, vi  la historia de la colonia Santa María de la Ribera, en la ciudad de México y el narrador saltaba desde los inicios de la época virreinal hasta la época actual, contando leyendas, datos curiosos, personajes históricos, edificios emblemáticos, anécdotas y hasta historias de fantasmas. Todo en media hora. 

Al siguiente domingo, el programa se trató sobre la colonia Coyoacán, y así, semana tras semana hablan de una colonia o una zona diferente. 

Como saben, yo soy de Monterrey y he ido a México sólo unas cuatro veces, y nunca alcanzo a ver todo lo que la ciudad tiene para ofrecer. Es tan enorme que sólo visito la zona histórica. Conozco el Castillo de Chapultepec, el Zócalo, la Catedral, la Basílica, la Alameda y las pirámides de Teotihuacán. He visitado algunos pocos museos, pero me falta conocer cómo es el Palacio de Bellas Artes por dentro, tampoco conozco el Templo Mayor y bueno, un montón de lugares. 

Así que este programa es como irse de viaje a México cada fin de semana y conocer lo que no se alcanza a conocer en un viaje de una semana. 

Si quieren ver los programas, aquí les dejo la liga. En verdad lo recomiendo, está muy interesante. 


http://www.canalcatorce.tv/?c=Programas&p=151&a=Det&t=163&ci=2844&m2=5


lunes, 14 de septiembre de 2020

Volviendo a lo básico

 Es increíble que ya tenga más de diez años con el blog, y cuando leo entradas antiguas me doy cuenta que ha cambiado mucho mi manera de expresarme. 

Antes se notaba más el relajo y ahora soy bien cuidadosa con la redacción, creo que mucho tuvo que ver mi etapa como editorialista en el periódico. También por esa época el blog perdió su anonimato, pues un requisito para ser editorialista era precisamente tener un blog, de hecho la columna así se llamaba "Desde el Blog". 

Y al perder el anonimato, pues también me dio oso contar en el blog mis aventuras y desventuras, porque se suponía que el blog ya era algo más profesional y serio. De hecho oculté muchas entradas que a lo mejor hubieran desentonado con el nuevo tono que me proponía. 

Pero hace tiempo que no participo en los editoriales y la verdad extraño mucho escribir como antes, así que, sordeadamente, haré que mi blog otra vez sea anónimo. 

Bueno, hay seguidores que sí me conocen en persona, jaja. Yo espero que no me balconeen. 

Así que oficialmente declaro el blog como anónimo otra vez y trataré de escribir más seguido. 



miércoles, 9 de septiembre de 2020

Aburrida

 Sinceramente ya me aburrió esta situación de la pandemia. Y las autoridades no dan esperanzas de cuándo se vaya a acabar, es más, dicen que eso será para siempre, que tendremos que "convivir con la enfermedad". 

Me da rabia que todo esto se ha magnificado por culpa de la corrupción de los gobiernos, empezando por el de China, que encubrió el brote en sus primeros días, incluso amenazó a los médicos que atendieron los primeros casos y que estaban a punto de revelar la noticia al mundo. 

También me molesta la incompetencia de las aerolíneas y aeropuertos de todo el mundo, si ya tenía evidencia de que el virus se estaba esparciendo, ¿por qué no implementaron protocolos de sanidad? ¿Por qué no tomaban la temperatura a los pasajeros, por qué no les daban cubrebocas y gel antibacterial? Ellos siguieron transportando pasajeros de todo el planeta como si no existiera. Sólo muy contados países impusieron cuarentena obligatoria. 

Y sobre todo me molesta la manipulación que hace el gobierno de México con las cifras. No dicen toda la verdad, sólo dicen cosas a medias, ¿qué digo a medias? no, ni siquiera eso, a tercias, a quintas... no sé. 

El único consejo de Gatell es quédate en casa, no salgas, enciérrate. 

Y por otro lado se la pasa desacreditando todo hallazgo médico. No proponen una solución real. 

Todo se ha colapsado. Y la gente ya está harta. 

A veces me agüito y siento que este año fue tiempo perdido. Otras veces trato de sobreponerme y me ocupo en mis actividades. Pero en el fondo anhelo que las cosas vuelvan a ser como antes, no esa "nueva normalidad" de la que tanto hablan, sino como eran antes, sin tapabocas y sin distancia. 




jueves, 28 de mayo de 2020

Reseña película: Ya no estoy aquí

Ayer estrenaron en Netflix una película filmada en Monterrey hace algunos años y que hasta ahora sólo se había proyectado en salas de cine independiente.

La película se llama "Ya no estoy aquí" y trata la historia de Ulises, un pandillero "cholombiano"  que vive en la Sierra Ventana, una zona marginal de Monterrey y que por problemas con otra pandilla termina huyendo al otro lado.

Como regiomontana, puedo decirles que esta película está interesante y sí es recomendable, aunque es muuuuy regional, así que para los que no conocen Monterrey o sólo conocen la parte turística, les costará mucho trabajo entender las referencias locales y la forma de hablar de los cholillos. Incluso por los comentarios que he leído de los propios regios, hay opiniones encontradas, unos aplauden la película, otros dicen que se quedó corta y otros (los que viven en su burbuja de cristal) la encontraron aburrida.

Pero para que más o menos se den una idea del contexto, aquí van mis comentarios.

En Monterrey a principios de la década de los 2000 empezó una moda urbana en esas zonas de la Independencia, Sierra Ventana, Cerro de la Campana y otras zonas marginales. Se hacían llamar "cholombianos" o "kolombianos". Eran jóvenes pandilleros que eran aficionados a la música vallenata colombiana. Cómo llegó esta música a Monterrey es un misterio, algunos dicen que fue gracias a Celso Piña, otros dicen que la trajeron los chicanos que venían de EU, en fin, nadie sabe bien de dónde empezó el gusto por esa música. El caso es que no sólo la aceptaron, sino que la modificaron a su antojo, la ponían más lenta, (ellos le dicen "rebajada"). Y organizaban bailes masivos donde los cholillos iban a lucirse con sus pasos.

Además, tenían una forma de vestir muy exótica. Camisetas en tallas extra grandes, pantalones anchos, cachuchas, paliacates, escapularios. Las mujeres por otro lado usaban tops y shorts pequeños, luciendo casi todo el vientre y espalda.

Lo más excéntrico eran los peinados, se embarraban de gel y se aplanaban el cabello, se decoloraban otras partes, y se rapaban parte del cráneo.

En esa época yo era estudiante, me iba en camión a la universidad y la ruta pasaba por la colonia Independencia, así que me tocaba ver a esos cholillos. Pero la mayoría de las veces era gente que andaba en sus propios rollos, no se metían con nadie.

La Jornada: Espectáculos

Amanda Watkins ama los cholombianos - VICE

Pero durante el sexenio de Felipe Calderón y su absurda guerra contra el narco, todos estos chavos eran reclutados por el crimen organizado. Los narcos iban en camionetas al cerro, interceptaban a estos chavos y los invitaban a formar parte de sus filas, por las buenas o por las malas.

Esto fue más o menos como entre el 2009-2011. En esa época hubo mucha violencia en Monterrey, narcobloqueos, secuestros, asesinatos, decapitaciones. La gente tenía mucho miedo a salir a las calles. El gobierno sólo demostró ineptitud en el manejo de este problema. Con el cambio de presidente, las cosas más o menos se calmaron, pero Monterrey ya no volvió a ser igual.

Pues bien, de eso trata más o menos la película, es como una "fotografía" del Monterrey de aquel entonces, pero no esperen un documental y mucho menos esperen algo como las series de narcos. No, eso no lo van a encontrar aquí. Lo muestran, pero no es el eje principal de la película. Tampoco esperen un final concluyente, porque eso tampoco sucede. Es más bien un final abierto, como la herida de ese Monterrey que nunca llegó a cicatrizar.

Lo que encontrarán en la película es un vistazo a cómo se vive en esas zonas marginales, y una historia personal, de un adolescente que de golpe tiene que abandonar todo (familia, amigos, ciudad, música), e irse a otro país donde nadie le entiende y donde se siente como pez fuera del agua, y se la pasa añorando y sintiendo nostalgia por su tierra pero como todo en la vida, las cosas cambian y nada vuelve a ser igual.

Ignoro si todavía hay pandillas de cholombianos, la verdad como hace muchos años que no ando en camión ya no me entero de mucho. (sí, soné muy "fifí").  Pero por donde vivo está más o menos cerca de esa zona (Así es Monterrey, de un lado están las colonias de clase media y del otro, las marginales).  Y por las noches, cuando no hay ruido en la avenida, se alcanza a escuchar a lo lejos música vallenata y unos seis o siete disparos que terminan la fiesta. 

martes, 5 de mayo de 2020

Pasatiempos de cuarentena

Hola mis estimados lectores blogueros.

Ya sé que los he tenido muy abandonados. Lo que pasa es que la docencia me ha mantenido bastante ocupada. Y ahora que estamos en cuarentena, todas las clases las tengo que impartir en línea, así que ahí me tienen a las 10 de la noche haciendo power points para los muchachos.

Como no soy experta en esto, mis power points están bien básicos, nomás letras negras en fondo blanco. A veces si tengo tiempo, les agrego una imagen. Pero es que ya de por sí es muy trabajoso hacer eso... eso del diseño no se me da.

En fin. He estado tan ocupada en esto y con lo de mi trabajo normal, que este encierro se me ha pasado rápido. Claro, hay cosas que sí extraño mucho, como mis clases de pintura o ir por mi café a Starbucks o desayunar en Tim Hortons. Eran rutinas que yo ya tenía en mi agenda así que las echo de menos.

Pero así están las cosas, y me imagino que todos ustedes pasan por lo mismo.

Y bueno ¿qué hago en mis ratos "libres"?

Dormir. Sí, curiosamente me ha entrado mucho sueño en estos días. Había intentado dejar el café, pero sí me hace falta o si no ando somnolienta todo el día. Aunque en las noches tengo insomnio, lo que me hace concluir que más bien lo que anda mal es mi horario de sueño.

Segunda cosa: pintar. Últimamente estoy pintando acuarelas. Luego les compartiré algunas imágenes.

Tercera cosa: hacer ejercicio. Encontré unas rutinas de ejercicio con música disco. Las probé y me gustaron. Una se llama Never Stop Dancing y la otra Retro fitneess. Ahí búsquenlas en YouTube, están buenas porque la música disco es muy alegre.

Y bueno, por ahora eso es todo. Ando sin mucha inspiración así que no he escrito ninguna novela ni nada. Ojalá las musas vengan a inspirarme.

¿Y a ustedes cómo les va en estos tiempos? 

jueves, 2 de abril de 2020

sueños sobre el fin del mundo

Hace como unos cuatro o cinco años tuve un sueño curioso. Soñé el fin del mundo, pero no soñé cosas apocalítpicas como las que proyecta Hollywood en sus películas. No soñé guerras, ni bombas, ni catástrofes naturales, como terremotos, huracanes o volcanes en erupción.

Soñé que el fin del mundo era silencioso, los humanos simplemente nos extinguíamos como especie. Las calles se quedaban vacías, ya no se escuchaban ruidos, la naturaleza recobraba sus antiguos territorios, los animales vagaban por ahí.

Y recordé mi sueño hace unos segundos, porque el escenario al que nos enfrentamos ahora es muy parecido a como lo soñé.

Bueno, solo les comparto mi sueño, no con intención de alarmar o hacerlos sentir tristes. Son sólo de esas reflexiones que a veces surgen mientras miras por la ventana. 

sábado, 21 de marzo de 2020

Pandemia

Todo esto de la pandemia nos tiene a todos preocupados y con desánimo. No hay a donde huir, esto está en todo el planeta. Hay países peores que otros. Pienso mucho en Italia. Hace diez años (¡diez años ya!) de mi viaje para allá. Un país hermoso, con bellos paisajes, arquitectura, gente alegre y dinámica. Hoy está sumida en la tristeza, el virus ha pegado fuerte allá, la gente está en cuarentena obligatoria y los muertos se cuentan por cientos.

El hecho de que este virus esté en todo el planeta (y que desgraciadamente se está multiplicando en México gracias a la irresponsabilidad de los viajeros), hace que me pregunte si acaso ya estamos viviendo el Apocalipsis, el fin del mundo.

Bueno, no quiero ser fatalista. Pero estamos viviendo algo inédito.

Pienso en los niños, en sus recuerdos de la infancia quedará que tuvieron que permanecer encerrados en casa, por semanas, sin poder salir a jugar. Que celebraron sus cumpleaños a puerta cerrada, sin sus amiguitos, sólo con sus papás y hermanos.

Pienso en los jóvenes, que suspendieron las clases para ahora estar aislados, en sus casas, tomando la clase frente a una pantalla.

Y sobre todo pienso en esa sensación de vulnerabilidad, desconfianza y aislamiento que todos vivimos. Salir a la calle con miedo a que alguien tosa o estornude cerca de nosotros, lavarnos las manos diez veces al día (o más), sin poder ir al cine, a fiestas, a nada.

Bueno, tampoco es que yo sea tan extrovertida. Estoy acostumbrada a pasar mucho tiempo en casa, pero aún así, las malas noticias nos llegan por todos lados.

También pienso que este año va a ser difícil encontrar el amor. ¿Cómo salir y conocer gente en estos tiempos? Imposible.

Habrá que esperar, ¿hasta cuándo? Quien sabe...