martes, 22 de septiembre de 2015

Premio Nuevo León de Literatura 2015

Estoy muy feliz porque acabo de enterarme que mi novela "Ojos sabor a menta" acaba de ser galardonada con la Mención Honorífica en el Premio Nuevo León de Literatura 2015 organizado por CONARTE. En palabras del jurado "Es una novela que recupera la adolescencia y el contraste de diversas discapacidades con inteligencia y sensibilidad. Maneja un lenguaje fluido y logra momentos entrañables". Wow, me siento muy emocionada.


lunes, 21 de septiembre de 2015

La última costura

Ella sabía que su corazón no iba a aguantar otra herida más. A lo largo de veinte años había sufrido muchas, pequeñas y grandes heridas, provocadas por diferentes personas, con diferentes hombres pero con el mismo modus operandi: la indiferencia.

A lo largo de veinte años ella se había sanado a sí misma y había remendado su corazón muchas veces, siempre con la misma esperanza que ya se había convertido en una letanía.

"Ya llegará, ya llegará, ya llegará".

Después de cada decepción, siempre se consolaba a sí misma que ese no era le indicado, que el bueno ya iba a llegar. Pero lo cierto era que cada persona nueva que llegaba a su vida solo le provocaba dolor. Y el bueno nunca llegaba. Por más que ella lo decretara, lo visualizara, lo soñara y lo esperara.

Y ella sabía que su corazón no aguantaría otra herida más. Ya no había espacio para las costuras. Hasta que un día apareció otro espejismo. Un tipo nefasto, mediocre, insignificante. Y aun así, ese tipo le rompió el corazón.

Ya no lo pudo remendar esta vez.

Y se convencio a sí misma que ella era demasiado complicada. Que jamás llegaría nadie a su vida. Que se quedaría sola.

Para siempre.


miércoles, 9 de septiembre de 2015

De politica y palancas

De repente me entra la nostalgia o curiosidad por saber qué pasó con los compañeros de mi primer trabajo, en Gobierno. Me meto a la red e investigo noticias y portales. Me he dado cuenta de varias cosas.

Los que menos imaginabas que iban a progresar, ahorita tienen puestazos. Algunos porque realmente lo merecian, otros porque lo consiguieron por palancas.

Otros que parecian ser jóvenes promesas se quedaron en el camino. Siguen en el mismo puesto, con el mismo sueldo. Ya no brillaron ni avanzaron.

Otra que tenía todo a su favor para ser de las meras meras (palancas, conocimientos y experiencia) renunció... al menos su familia sí está acomodada pero no tanto como otros.

A veces me dan ganas de buscarlos, pero de inmediato desisto de la idea. Sería tener que responder preguntas de qué fue de mí, que fue de ellos, y que flojera. Mejor dejo las cosas como están.

Repetir la historia

La chica del aseo siempre nos cuenta historias. Cosas que pasan en su familia y en su barrio. Esta vez nos contó la historia de un chavo.
Este muchacho tuvo un papá golpeador y borracho. Siempre estaba golpeando a la mamá por cualquier excusa. Un día la mamá no lo soportó y lo dejó y se llevó a su hijo. Cuando el hijo creció y se volvió adolescente, se arrejuntó con una niña de 14 años. La embarazó, tuvieron un hijo. Y ¿qué hace ahora este muchacho? Pues repetir el mismo patrón de su padre. Se emborracha y golpea brutalmente a la madre de su hijo. Día a día, por cualquier excusa. Que porque la sopa estaba fría, que porque la tortilla está muy caliente, que porque es una floja que no hace nada... La chica aguanta, sumisa. No habla, no sale. Lo tiene prohibido. Si alguien se dirige a ella, ella no mira a los ojos. Desvia la mirada y mantiene la cabeza agachada. Justifica sus moretones diciendo que se cayó. Si alguien le dice que deje al muchacho, ella se niega y dice: "¿y qué voy a hacer? No tengo trabajo y no puedo mantener a mi hijo." Y el niño a sus dos años se muerde las uñas de nervios. Imagínense, un bebé mordiéndose las uñas. Nadie sabe lo que habrá presenciado este niño a su corta edad.
Y lo más curioso, si eso puede decirse, es que este muchacho repite la misma historia de su papá. En vez de decirse a sí mismo "voy a ser diferente a mi papá, voy a tratar a mi mujer diferente de lo que mi papá trató a mi mamá", no, hace exactamente lo mismo.
Los seres humanos tenemos muchas oportunidades para hacer las cosas diferentes. Pero en los barrios bajos la gente sigue con la misma línea. Repite la historia generación tras generación.

miércoles, 26 de agosto de 2015

viernes, 21 de agosto de 2015

El oso de Cumbres

La llegada del Internet en los años noventas marcó un parteaguas para el cambio en las relaciones sociales. Antes de eso, el chico que quisiera hablar con una chica tenía que hablarle de frente a frente. Platicar con ella en persona, conocerla. Y si bien podía llamarle a su casa, al final de cuentas la relación se basaba principalmente en la interacción personal.
Pero el Internet rompió ese ciclo, ese esquema de socializar. Recuerdo que con los famosos chats de ICQ y MIRC uno podía platicar a través de la pantalla y teclado con alguien desde el otro lado del mundo. 
Cierto es que algunos afortunados conocieron a su media naranja a través del internet. Pero estamos hablando de una época diferente, donde las computadoras eran artefactos carísimos, por lo tanto solamente los tenían la clase alta o media alta de la sociedad, o bien las universidades ofrecían a sus alumnos esos recursos. Es decir, quien tenía acceso a Internet era alguien educado y culto. 
Con el paso de los años la tecnología se puso al acceso de todos. Se extendió incluso hacia los celulares los cuales ya no se utilizan para llamar telefónicamente, sino para textear o a veces ni siquiera eso, simplemente para el intercambio de fotos. 
Actualmente cualquier persona tiene acceso a Internet, un albañil, una sirvienta, un trailero, quien sea puede entrar y navegar. Desgraciadamente, en vez de que la población se hiciera más culta se ha idiotizado más. Tan solo observemos cómo ha cambiado la forma de relacionarse. 
En Internet las personas pierden ese mínimo de cordura que se mantiene mientras hablas de frente a frente. Esa partecita de la conciencia en el cerebro que te frena para no decir majaderías o insinuaciones sexuales a la gente se adormece cuando la persona está frente a una pantalla. El hecho de estar oculto tras una pantalla hace que la gente saque lo peor de sus instintos animales. Si un hombre y una mujer platican por cualquier red social, la que sea, es muy factible que después de tres frases la conversación se torne sexual. Te la chupo, me la chupas, te mamo, me la mamas, te cojo por el ano, etc. 
Más aún, a veces no se queda en simples palabras, sino que empiezan a intercambiar fotos, datos personales o incluso a abrir su intimidad. 
Pero ¿quien nos garantiza que la persona que está del otro lado de la pantalla es quien dice ser?
Tan solo observemos el famoso programa de Catfish, donde hombres y mujeres son timados en la red por personas falsas. O en los niños que caen en redes de pederastia. 
Recientemente ocurrió un caso en México, el caso del "Oso de Cumbres" un blogger que fue timado por un troll que se hizo pasar por una chica y a la mera hora, todo era una farsa para engañar al blogger, hacerlo viajar y tomarle fotos desde lejos para burlarse de él. La burla no paró con el troll sino que la subió a las redes y literalmente todo el país se burló del tipo, por estúpido, por gordo, por prieto. 
Esta persona fue humillada públicamente y lo peor es que la humillación dejó huella en el Internet. De ahora en adelante quedará un testimonio cibernético de la broma pesada de la que fue víctima.
Este caso no es el único, ni el primero ni el último. De hecho existe una amplia gama de situaciones en las que el Internet es el semillero del odio, la burla y el escarnio, sin mencionar que se presta para otro tipo de delitos. Pero específicamente en el caso que nos ocupa, donde un hombre intenta conocer a una mujer por internet deja ver que los hombres ya no saben socializar de frente a frente con una mujer. Prefieren la comodidad del Internet, porque de esa manera pueden sentirse más machos, más viriles, y preguntar cosas obscenas sin recibir una bofetada a cambio. Por mucho que haya sido humillado el Oso de Cumbres, si analizamos las "conversaciones" que tuvo con la supuesta chica, nos daremos cuenta que el tipo buscaba sexo fácil. 
¿Karma? ¿Ingenuidad?
Por lo pronto Internet es tierra de nadie, las reglas no existen, mucho menos las leyes. Cualquiera puede falsear información y crearse un perfil falso así que hay que cuidarnos. 

domingo, 16 de agosto de 2015

León Guanajuato

Recientemente me fui a un viaje pequeñito, en donde visité, entre otras ciudades, León Guanajuato. Desafortunadamente por la premura y el objetivo del viaje no estuve ahí más que de paso, pero estas son mis impresiones de esta ciudad.
León es una ciudad pequeña, colonial, con un clima fresco. Bueno, al menos para mí que vivo en Monterrey donde 360 días del año estoy a una temperatura de 39ºC desde la mañana hasta en la noche. En León, como en otras ciudades coloniales que he visitado, he notado el esfuerzo del ayuntamiento por preservarlo tal como está, es decir, sus edificios más o menos han conservado la arquitectura colonial original. Las calles están limpísimas, sin ninguna basura tirada, nada, ni un papel, ni una botella de plástico, absolutamente nada. El pasto de las plazas está tan verde y tan recortadito que por un momento pensé que era de plástico pero no. Es césped verdadero. Los árboles están recortados a manera de hongo.

Las iglesias son de estilo barroco, todo por dentro está decorado de manera minuciosa, no hay ni un solo hueco vacío. 
La vida en León es tranquila, al menos en su centro histórico. Poco tráfico, muchas calles peatonales que te permiten pasear y contemplar la ciudad. Quizá lo único desafortunado es la gran cantidad de limosneros e indigentes que andan por ahí, lo que indica que es una ciudad con desempleo y bajos sueldos. 
Fuera de eso, la ciudad tiene su encanto. Es apacible, no está contaminada, como ya dije el aire es fresco y húmedo, el tiempo pasa lento. Definitivamente es una ciudad que yo volvería a visitar, espero que con más calma y más días. Me llevo una buena impresión de este lugar. 



martes, 4 de agosto de 2015

Tienda en línea

Me da mucho gusto anunciarles que mis libros ya están a la venta en la tienda virtual de EIMART. Aquí encontrarán mis títulos de "El vendedor de abrazos", "Conversaciones Ajenas" y "El príncipe bufón". Los invito a darle un vistazo a la tienda.

TIENDA EIMART


sábado, 25 de julio de 2015

Las niñas no juegan con muñecas

En los últimos años se ha satanizado mucho la costumbre de que las niñas jueguen con muñecas. Las feministas han dicho que jugar con muñecas genera estereotipos en las mujeres, de que su única misión en la vida debe ser casarse y ser madres. Dicen que las niñas debieran jugar los mismos juegos   que los niños, como jugar con espadas, carritos, muñecos de acción o fútbol. Así que las campañas de juegos se han enfocado en volver a las niñas más competitivas y agresivas y los sentimientos de maternidad y cariño se ven ahora como algo indeseable en una mujer. Ya no se nos permite llorar ni mostrar debilidad. Tampoco se nos permite ser vulnerables ni mucho menos ser rescatadas por alguien.
Yo no sé hasta que punto es bueno volverse así, tan fría y tan dura. Yo estoy a favor del libre juego. Si la niña elige jugar con una muñeca hay que dejarla. Si la niña elige un balón de fútbol, hay que dejarla. Pero que sea elección de la niña, no de un psicólogo, una maestra o una mamá.
Las niñas chiquitas no dejan de sorprenderme. Si veo a una niña de dos años jugar con una muñeca, me sorprende cómo imita lo que hace su mamá. Desde cómo darle el biberón, hasta hacerla "eructar" o cambiarle el pañal o acostarla en una cuna. Las niñas juegan con la muñeca igual que sus mamás actúan con ellas. Así que yo no lo veo malo, simplemente las niñas están aprendiendo cómo ser mamás. Con el tiempo las niñas aprenderán otras habilidades. Hay niñas que les apasionará andar en bicicleta todo el día. Otras que disfrutarán nadando en las albercas. Algunas optarán por la pintura o la música. Otras jugarán a ser cocineras. Otras aprenderán karate. Algunas disfrutarán en clases de ballet. Pero eso se da poco a poco, mientras la niña va probando diferentes juegos y va descubriéndose a sí misma, forjando su propia identidad. Así que en vez de satanizar a las muñecas, creo que a través de ellas es como la niña va aprendiendo cómo ser de adulta. Dejemos pues de satanizar los juguetes. No es bueno ni malo jugar con muñecas. Al final de cuentas es solo eso, un juego. 

lunes, 13 de julio de 2015

El Chapo y los antihéroes

El domingo el Chapo Guzmán nos dio una noticia digna de una película: se escapó de una cárcel de alta seguridad a través de un túnel de 1.5 km de largo que conectaba una obra en construcción con nada más y nada menos que el área de duchas del penal de máxima seguridad.

No entraré en detalles porque todo eso ya se han encargado los periodistas en desmenuzar paso a paso la noticia.

Tampoco hablaré de la corrupción del gobierno mexicano y sus instituciones porque eso es pan de todos los días. Desde que aprehendieron al Chapo era una profecía cumplida que lo iban a dejar libre. El cómo, no se sabía. Podía escapar a través de procesos legales y triquiñuelas de sus abogados o podía hacerlo como de película, a través de un túnel. Y él eligió lo último, lo cual es peor que si lo hubieran soltado porque ahora el hombre pasó a ser un anti-héroe, tan de moda que están en la sociedad actual.

En la literatura y el cine, el antihéroe es ese protagónico, un hombre o mujer (generalmente hombre) comunes, que van cometiendo actos poco éticos, hasta convertirse en una figura delictiva a quien todos aman y respetan y admiran (incluidos los propios espectadores). Ejemplo de esta figura es Walter White, de la serie Breaking Bad, precisamente un narcotraficante. La serie, contra todo pronóstico, rompió récords de audiencia que ahora otras series intentan emular. También están las telenovelas de El cártel de los sapos, por ejemplo, donde el público adora seguir las andanzas de los capos de la droga y hasta desean que escapen de la justicia, en lugar de que sea al revés.

Por eso las películas de super-héroes han tenido que cambiar sus formatos. Ya nadie admira al Superman, al hombre perfecto e intachable, con alto sentido de la moral y la justicia porque prácticamente en la sociedad no existen hombres así (y si los hay, no son tan populares). Por eso Marvel y DC Comics han transformado a sus super-héroes volviéndolos más "humanos", más trastornados, dispuestos a asesinar y a cometer delitos en pos de sus fines. Por eso Batman ya lo equiparan con Joker, porque Joker resultaba más seductor que Batman. Por eso Disney le ha apostado a Maléfica, porque ninguna niña quería ser Bella Durmiente.

Y el cine y la televisión han tratado de justificar lo injustificable. Han tratado de explicar los motivos por los cuales los malos se volvieron malos, cuando en realidad no hay vuelta de hoja. Los malos son malos porque eligieron ser malos. Así de simple.

Estoy segura que hay muchos mexicanos con el mismo coeficiente intelectual y las condiciones económicas que tuvo el Chapo en su niñez. Hay muchos mexicanos que nacieron en la pobreza y tienen un IQ elevado y don de gentes. Pero de esos mexicanos casi no se habla. Porque sus hazañas no se comparan con las del Chapo. Algunos de esos mexicanos han ganado medallas olímpicas. Otros han sobresalido en la música y en el arte. Otros más han ganado becas para estudiar en el extranjero y otros han presentado proyectos en ciencia que hasta han recibido propuestas para trabajar en la NASA.

Y todos ellos lo han hecho con su propio esfuerzo, a base de tesón y disciplina. Pero de ellos no se habla y nadie los toma en cuenta. No son material de noticia. Es más emocionante ver cómo un delincuente evade la justicia que un chico estudie en medio de la pobreza y salga adelante.

Por otro lado ¿qué hace más seductor al anti-héroe? Que ayuda a la gente, a su manera claro. Mientras que los políticos solo se acercan a las clases bajas cuando buscan el voto y una vez que ganan ni siquiera se dignan a mirarlos, los delincuentes como el Chapo hacen todo lo contrario. Es bien sabido que el Chapo se distingue por apoyar económicamente a los pobres. Si a alguien le hacía falta unos lentes, o una operación quirúrgica, o un empleo, el Chapo los ayudaba como un Robin Hood. Claro que sus favores tienen tarifas. A veces el precio consiste en hacerse de la vista gorda y quedarse callado, otras veces implica ayudarlo en sus fechorías. Pero la gente se lo agradece con gusto. Porque el Chapo ha hecho por ellos lo que ni el gobierno ni la iniciativa privada han hecho: ayudar a los pobres.

Así que es muy difícil desterrar al Chapo del pedestal en que se encuentra. Se harán corridos en su nombre, se le inmortalizará en películas y series y libros. Se le convertirá incluso en un "santo". Pero mientras no haya un verdadero líder carismático y fuerte que le haga pelea al Chapo, México seguirá en las mismas: gobernado por anti-héroes.

domingo, 5 de julio de 2015

La industria farmacéutica

Estaba viendo un documental en el canal de negocios WOBI. No es porque me la pase viendo documentales, sino porque ese canal nos enseña a veces lo que está detrás del consumismo, por qué compramos lo que compramos. Básicamente y para reducirlo en una sola frase: compramos lo que el fabricante nos hace creer que necesitamos.
Pero el tema aquí es específicamente sobre la industria farmacéutica. Cuando se dio el brote de epidemia de ébola en África yo me preguntaba por qué no se había encontrado la cura a pesar de los avances médicos y tecnológicos que se han dado desde las últimas décadas. Si bien es cierto que ahorita la enfermedad se consideraba como incurable, también lo era que las industrias farmacéuticas no le habían invertido a la investigación de la cura porque no era redituable. Su clientela estaría compuesta únicamente por africanos de países pobres. O sea, no les generaría ganancias. No fue sino hasta que se dieron algunos brotes en España y en Estados Unidos cuando se pusieron las pilas y buscaron una vacuna y cuidados paliativos que ayudaron a algunos de esos contagiados a superar la enfermedad (otros fallecieron en el intento).
Y bien, el programa que vi el día de hoy respecto a lo que hay detrás de la industria farmacéutica corroboró lo que yo ya venía sospechando. La industria farmacéutica está centrando sus propósitos en un objetivo más frívolo: evitar el envejecimiento.
En efecto, en la sociedad occidental, las principales farmacéuticas y los que pretenden integrarse en el ramo médico con patentes de aparatos, promueven productos que prometen retardar o detener el envejecimiento. Desde cremas, pastillas, aparatos que emiten radiaciones especiales, inyecciones, etcétera. Luego todos ellos van a Las Vegas y organizan una convención a la cual invitan a todos los médicos a que conozcan sus productos. Además de los médicos, también van artistas y políticos que compran con afán dichos productos o servicios para mantener el rostro lozano o el talle perfecto o la musculatura.
Pero lo más irónico es que no hay productos que alivien las enfermedades crónicas de la tercera edad. Esto quiere decir que las farmacéuticas les conviene más vender una crema antiarrugas o una hormona artificial que retarde el envejecimiento que evitar, no sé, la diabetes o el cáncer o la insuficiencia renal o el desgaste de los huesos.
Y claro, suena lógico. ¿Quiénes son mis clientes? ¿Los viejitos jubilados o los hombres y mujeres económicamente activos y con dinero? Obviamente inclinarán la balanza hacia estos últimos porque son los que tienen dinero. Los viejitos no son prioridad y menos en una sociedad como la occidental donde se tiene un culto al cuerpo, al exterior, no al interior (y no hablo de sentimientos, jaja, hablo de las funciones de nuestros sistemas circulatorio, respiratorio y digestivo).
De ahí que haya muchas enfermedades que no tienen cura o que sean crónicas. Porque no son atractivas en términos económicos para la industria farmacéutica. Serían pocos los que compraran el medicamento  o producto.
Así que no nos queda más remedio que cuidar la salud durante nuestra juventud. Alimentarnos bien, hacer ejercicio, procurar llevar una vida más sana para tener una vejez de calidad, y no esperanzarnos  a que en el futuro se encontrará la cura de todas las enfermedades, porque ahorita conocemos más sobre cómo cambiar de sexo a un hombre para convertirlo en mujer que en cómo curar el ébola.




sábado, 4 de julio de 2015

El problema de la basura en México




El tema del reciclaje en México, específicamente en Monterrey, no se aplica prácticamente. En nuestro municipio, y básicamente en todo el Estado de Nuevo León, la basura no se separa en orgánico e inorgánico. Todas las personas mezclan sus basuras en el mismo bote, la misma bolsa. Pasan los camiones y lo único que hacen es separar, en ese momento, lo que más o menos pueden, y el resto lo compactan y van a tirarlo a un pozo (o relleno sanitario, como le dicen). Así que miles y miles de toneladas de cartón, papel, vidrio, aluminio y sobre todo plástico PET se mezclan con restos de comida podrida, restos fecales y otras cosas.
El servicio de la basura está concesionado a una compañía llamada SIMEPRODE, que más o menos separan la basura. Pero no le saca provecho al 100%, no sé si por falta de infraestructura o si por falta de leyes. Sé que si uno se acerca con ellos, están dispuestos a venderte material susceptible de ser reciclado, como el plástico PET. Pero ¿cuántas empresas mexicanas están dispuestas a adquirir ese material? Pocas.
Está también el tema de los pepenadores, que son trabajadores informales y que hacen de la basura el negocio familiar, involucran hasta a los niños para ir a los basureros a recoger y separar. Y ganan bien, por lo que me han dicho. El problema está que nunca van a facturar. Y aunque se creen empresas dispuestas a comprar esos desechos, los pepenadores no quieren ponerse en la mira del SAT, pues tendrían que pagar impuestos. Es verdad que existe una regla en donde el comprador puede "autofacturarse" lo que le vende el pepenador, pidiéndole el CURP solamente y reteniéndole 5% del valor como pago de ISR y el 16% del IVA. O sea que si un pepenador junta 1000 pesos de basura reciclada, el comprador tiene la obligación de retenerle 210 pesos en total. Por lo tanto el pepenador se quedaría con 790 pesos. Obviamente, no les causará gracia a los pepenadores entregarle ese dinero al SAT, así que prefieren seguir fuera de su lupa, en la informalidad.
Sin embargo, la empresa formal que les compra el material es la que sale perjudicada, pues de sus ventas no puede hacer deducible las compras ¿por qué? Porque el pepenador no da facturas y tampoco le dará el CURP para que le retengan impuestos (y eso si es que tiene CURP porque muchas personas ni siquiera tienen eso).
Ah, y además otra cosa: la empresa compradora de basura tiene límites para hacer deducibles las compras. Si gana más de 1 millón, solamente puede hacer deducible la compra hasta un 60 o 70%.
Como se ve, son muchas las pérdidas al crear una empresa recicladora en México, porque las leyes fiscales en vez de incentivarlas, las castigan con impuestos sobre impuestos y límites y topes.
Por lo tanto, el problema será resuelto de la misma manera que se ha hecho por décadas, seguir enterrando la basura bajo la tierra.





miércoles, 17 de junio de 2015

Lo imposible es lo nunca intentado


Hace tiempo mi amigo me hizo llegar este texto, no sé quien sea el autor, pero se los comparto.

Lo IMPOSIBLE es a veces lo NUNCA INTENTADO‏
Los japoneses siempre han gustado del pescado fresco. Pero las aguas cercanas a Japón no han tenido muchos peces por décadas. Así que para alimentar a la población japonesa, los barcos pesqueros fueron fabricados más grandes y así pudieron ir mar adentro todavía más lejos. Mientras más lejos iban los pescadores, más era el tiempo que les tomaba regresar a la costa a entregar el pescado. Si el viaje redondo tomaba varios días, el pescado ya no estaba fresco. A los japoneses no les gusta el sabor del pescado cuando no es fresco.

Para resolver este problema, las compañías pesqueras, instalaron congeladores en los barcos pesqueros. Así podían pescar y poner los pescados en los congeladores. Además los congeladores permitían a los barcos ir aún mas lejos y por más tiempo. Sin embargo, los japoneses pudieron percibir la diferencia entre el pescado congelado y el pescado fresco, y no les gusto el pescado congelado. El pescado congelado se tenía que vender más barato.

Así que las compañías instalaron tanques para los peces en los barcos pesqueros. Podían así pescar los peces, meterlos en los tanques, mantenerlos vivos hasta llegar a la costa de Japón. Pero, después de un poco de tiempo, los peces dejaban de moverse en el tanque. Estaban aburridos y cansados pero vivos.

Desafortunadamente, los japoneses también notaron la diferencia del sabor. Porque cuando los peces dejan de moverse por días, pierden el sabor "fresco-fresco". Los japoneses prefieren el sabor de los peces bien vivos y frescos, no el de los peces aburridos y cansados que los pescadores les traían…

¿Cómo resolvieron el problema las compañías pesqueras japonesas? ¿Cómo consiguieron traer pescado con sabor de pescado fresco? Si las compañías japonesas te pidieran asesoría, ¿qué les recomendarías?

Tan pronto como alcanzas tus metas; Tales como empezar una nueva empresa, pagar tus deudas, encontrar una pareja maravillosa, o lo que sea. Tal vez pierdas la pasión. Ya no necesitarás esforzarte tanto, así que solo te relajas. Experimentas el mismo problema que las personas que se ganan la lotería, o el de aquellas personas que heredan mucho dinero y que nunca maduran, o el de las personas que se quedan en casa que se hacen adictos a los medicamentos para la depresión o la ansiedad.

Como el problema de los pescadores japoneses, la mejor solución es sencilla. Lo dijo L. Ron Hubbard a principios de los años 50. "Las personas prosperan, extrañamente más, solo cuando hay desafíos en su medio ambiente". Hubbard escribió en su libro -Los beneficios de los desafíos- " mientras más inteligente, persistente y competente seas, más disfrutas un buen problema".

Si tus desafíos son del tamaño correcto, y si poco a poco vas conquistando esos desafíos, te sientes feliz. Piensas en tus desafíos y te sientes con energía. Te emociona intentar nuevas soluciones. Te diviertes, ¡te sientes vivo! Así es como los peces japoneses se mantienen vivos: para mantener el sabor fresco de los peces, las compañías pesqueras todavía ponen a los peces dentro de los tanques en los botes pesqueros. Pero ahora ellos ponen también ¡un TIBURÓN pequeño! Claro que el tiburón se come algunos peces, pero los demás llegan muy, pero muy vivos… ¡Los peces son desafiados! Tienen que nadar durante todo el trayecto dentro del tanque, ¡para mantenerse vivos!!

En lugar de evitar los desafíos, brinca hacia ellos y dales una paliza. Disfruta el juego. Si tus desafíos son muy grandes o son demasiados, nunca te rindas. El fracaso te cansará aún más. Mejor, reorganízate. Encuentra la determinación, la información, el conocimiento y la ayuda que requieras. Cuando alcances tus metas, proponte otras mayores. Una vez que satisfagas tus metas familiares, busca alcanzar las metas de tu grupo, tu comunidad, hasta de la humanidad completa. Nunca crees el éxito para luego acostarte sobre él.

Tú tienes recursos, habilidades y capacidades para lograr lo que te sueñas, para hacer la diferencia, para lograr el cambio que te propones. Así que, invita un tiburón a tu tanque, y descubre ¡qué tan lejos realmente puedes llegar!

viernes, 12 de junio de 2015

El papá gitano

Ayer estaba viendo el programa "Mi boda gitana". Es un programa que pasan por Dish y que retrata la vida de los gitanos en Estados Unidos, en el siglo XXI. Son una etnia de rumanos estrafalarios, fiesteros y que les gusta hacer gala de la ostentación aunque vivan en casas remolque. Las chicas su única aspiración en la vida es casarse a los 15 años, pues ese día es cuando las tratan como reinas. Sus vestidos de novia son pomposos, enormes, llenos de lentejuelas y piedras y usan corona. Los chicos también se toman muy en serio eso de buscar esposa. Sus costumbres son... excéntricas para el resto de la sociedad, por lo mismo son discriminados en muchos lugares, eso y porque también tienen fama de peleoneros y buscapleitos.

Pero el programa que vi ayer me enterneció de cierta manera. Un joven papá gitano, de 31 o 32 años a lo mucho, estaba orgulloso de su hija de 14 e iba a organizar una fiesta de Halloween para que la chica se luciera y los pretendientes se le acercaran y ella escogiera de entre esos pretendientes a su futuro marido. Así que el señor echó la casa por la ventana. Aunque eran de clase humilde, el señor sacó sus ahorros y le compró a su hija el vestido que quería. Rosa, lleno de cristales y corazones. Muy ostentoso y estrafalario, como los que les gustan mucho a los gitanos.

Y el señor hizo que su hija caminara por las calles luciendo tamaño vestido, y gritaba con orgullo. ¡Es mi hija! ¿a poco no está tan bonita?

Y después de muchos problemas para reservar un salón (ya que todos les negaban el servicio por ser gitanos), por fin encontraron uno y el señor hizo la fiesta para su hija. Se veía muy orgulloso, muy contento, por ver a su hija feliz y todos los chicos pretendiéndola, hasta que ella eligió a su "príncipe azul" y el los coronó como el rey y la reina de la fiesta.

Me enterneció mucho, porque ahora que se acerca el día del Padre me pongo a reflexionar en cómo muchos hombres han despreciado el regalo de la paternidad, dejando a mujeres embarazadas y olvidándose de sus hijos, haciendo como que no existen. Se pierden de verlos crecer, de sus triunfos, de sus besos, de sus abrazos, de su cariño. Y pienso yo que cuando a un hombre le toca ser papá de una niña, algo cambia dentro de él, se vuelve más cariñoso y tierno, se vuelve a enamorar, pero de una manera más pura y más limpia, más sublime y más intensa, porque su niña será su princesa. Tal como este gitano, que siempre decía con una sonrisa y casi con lágrimas en los ojos, cuánto amaba a su princesa.



jueves, 11 de junio de 2015

El diablo viste a la moda

Una de mis películas favoritas y que no me canso de ver es "El diablo viste a la moda". Por varias razones, quizá porque en algún momento tuve una jefa como Miranda Prestley, o por la ropa de diseñador que le regalan a Andy y porque es una historia netamente laboral. Casi siempre en las películas femeninas se le da prioridad al romanticismo, a la relación de pareja, pero en "El diablo viste a la moda" el argumento central es una relación laboral. Y la dinámica entre estos dos personajes aplica para hombres y mujeres.

Pero analizando la historia, después de verla varias veces, me doy cuenta que la verdadera villana de la película no era Miranda, ni Emily (la compañera de trabajo de Andy), ni nadie. Era la propia Andy la villana. O una anti-heroína si queremos llamarlo así.

Porque desde un principio Andy detesta su trabajo. Lo odia. Odia su ambiente laboral, odia a su jefa, odia las tareas que le encomiendan, odia a sus compañeras de trabajo. (Las llama despectivamente "las ruidosas" por el sonido que hacen con sus zapatos de tacón). Cuando está a solas con su novio se burla de su jefa, del matrimonio de ésta, se burla de sus compañeras, de los clientes, de los diseñadores. Y se queja a morir.

No es sino hasta el momento en que Miranda le da una tremenda regañada cuando Andy va arrastrando los pies hacia Nigel (el diseñador gráfico), llorando y diciendo: "yo me esfuerzo todos los días pero ella no lo reconoce. Pero si me equivoco en una cosita, por mínimo que sea, me regaña horrible". Y Nigel la ubica en la realidad: "Querida, tú no te estás esforzando. Te estás quejando. Tú solamente te dedicas a hacer TU trabajo, y quieres que al final del día Miranda te ponga una estrellita, cuando no hiciste nada mas que cumplir con tu responsabilidad."

Y Andy sigue quejándose hasta que Nigel le dice "Pues renuncia."

Y Nigel tiene razón. Los jefes no están ahí para felicitarte ni para volverte rico. Los jefes solo tienen el compromiso de pagarte por hacer tu trabajo. Y ese compromiso lo tienen por ley. Pero no esperes palmaditas en la espalda, esas las recibirás sólo si impresionas al jefe, si vas más allá de sus expectativas. Pero tampoco esperes que te va a felicitar o aumentar el sueldo a pesar de ello, pues no todos los jefes lo hacen.
Andy no se esforzaba, al menos no al principio. No se empapaba de la política de trabajo en Runway, no seguía los códigos de vestimenta. No trataba de conocer los objetivos de la empresa. Después se puso las pilas y se volvió eficiente, pero aún así, seguía siendo la villana. Porque Andy hacía todo eso no por gusto, sino por darle en la madre a Miranda y que se tragara sus propias palabras.
La verdadera buena empleada era Emily. Porque ella adoraba su trabajo, para ella era un sueño estar ahí. Y en los momentos de estrés jamás se quejó, se decía a si misma "amo mi trabajo, amo mi trabajo", como un mantra. Y de verdad amaba su trabajo. Pero Andy le arrebató sus méritos y le quitó a Emily la oportunidad de ir a París. 
Andy se justifica diciendo que no tenía opción. Miranda le dice que sí la tenía. La opción era renunciar. Pero no lo hizo, lo que demostraba que Andy era igual (o peor) que Miranda.
¿Por qué peor? Porque Andy olvidó sus escrúpulos.
Miranda no era una villana. Podría ser sádica, sarcástica, autoritaria, pero era SU empresa y eran SUS reglas. El empleado o le entra al juego bajo sus reglas o no le entra.
A lo largo de la vida encontraremos a muchas personas que se quejan del trabajo, de los empresarios, del gobierno.Pero en la vida privada les gusta romper reglas. Por ejemplo, pasar un semáforo en rojo, o tirar basura en la calle, o indignarse porque le quitan impuestos y hacen trucos para evadir al fisco. Y aquí lo que hay que aprender es que estás adentro de un juego, que alguien puso las reglas y tienes que ganar usando sus reglas. como en los videojuegos. Podrás morir cien veces, pero por mas que patalees no puedes cambiar la programacion del videojuego ¿verdad? Así que lo juegas hasta que lo ganas. Así es la vida. Hay reglas impuestas por los jefes, por los maestros, por los padres, por la religión, por el gobierno. Y el chiste aquí es que hay que ganarles usando sus propias reglas. Y si de plano no te gusta, renuncia. Así de simple.


miércoles, 10 de junio de 2015

Empleados bancarios de mal genio

Hace tiempo fui a Banorte a abrir una cuenta. Entro a la sucursal, y veo tres escritorios de "Ejecutivos" (y lo pongo entre comillas porque se creen la última coca del desierto por tener ese nombre). Uno de los escritorios, vacío. Otro ocupado por una chica distraída que se niega a atenderme porque está hablando por teléfono con quién sabe quién, pero riéndose y chismeando. Y el último, atendido por un joven gordo fresa.
Me siento en los sillones rojos, y veo a un montón de personas que dudan entre sí. ¿Quién llegó primero? ¿Quién sigue? Se preguntan entre ellos. Ningún ejecutivo los atiende. Algunos se aventuran a sentarse de plano en el escritorio. La chica los despacha con un "es que ya me voy a ir, pase con mi compañero".
Y el joven gordo fresa sigue ocupado, callado, atendiendo a una persona. Teclee y teclee y teclee la computadora sin decir nada.
Cuando aparece el ejecutivo del escritorio vacío me acerco a él. Me ignora. Toma una llamada (o finge tomarla). Estoy ahí parada frente a él y no me hace caso. Le pregunto si me puede atender y me dice que vaya con su compañero.
La chica parlanchina se levanta, agarra su bolsa y se va de su lugar y se mete a la puerta blindada esa y no vuelve a aparecer durante el resto del dia.
Solo queda el joven gordo fresa.
Por fin se digna a atenderme. Le digo que quiero abrir una cuenta. Se queda mudo, solo me pide mi credencial de elector y empieza teclee y teclee y teclee sin hacer contacto visual conmigo. No me pregunta nada, no me explica nada.
Le pregunto cuáles son los beneficios de la cuenta, cómo la tengo qué manejar, qué intereses me da, si tiene servicio por internet. Me responde con monosílabos. Sí, no, sí, no.
Al final imprime unas formas y me las da a firmar. Sigue sin hacer contacto visual, sin sonreír, sin explicar, sin hablar. Hasta el Siri del Ipad es más amable que este tipo obeso.
Se levanta, para sacar unas copias. Se tarda media hora. Se pone a platicar con la chica que se había ido, y con ella sí, muy dicharachero, muy platicador, como queriendo caer bien.
Después de una hora, regresa al escritorio. Otra vez con cara de momia egipcia. No me explica nada, no me dice nada, solo me da un bolígrafo y un papel para que lo firme.
Y me voy del banco, sin entender siquiera cómo funciona la maldita cuenta que acababa de abrir.
Esta es una muestra de que en los bancos no les importa ni un cacahuate el servicio al cliente. 

sábado, 6 de junio de 2015

Perfil "comelonches" (Editorial publicado en El Norte)

¿Cuál es el perfil de un acarreado o un "comelonches"? Seguramente le vendrá a la mente la imagen del campesino analfabeto, traído en un autobús con otros más desde un ejido, con el único fin de apoyar a un candidato, gritarle porras y entregarle su voto, todo a cambio de un lonche y una coca.
Pero usted jamás se imaginará a un profesionista, con un nivel educativo superior, realizando tal labor ¿o sí?
Desafortunadamente sí. Según publicó EL NORTE, lo que supuestamente era un proyecto de redes sociales de la UANL resultaron ser estudiantes pagados para apoyar a la candidata del PRI a la Gubernatura, Ivonne Álvarez.
A través de este plan, encabezado por la Facultad de Derecho, se reclutó a "comelonches" para invadir las redes a favor de la priista a cambio de 6 mil pesos, becas y la exención de exámenes finales.
Y no solamente han ocupado a los estudiantes de la UANL para labores en internet, sino que también los ha llevado como "acarreados" a eventos proselitistas.
Sin embargo, no es la única. También quedó evidenciado que Felipe de Jesús Cantú y Asael Sepúlveda, candidatos a la Gubernatura por el PAN y el PT respectivamente, han utilizado estrategias similares.
Al igual que Ivonne, yo soy egresada de la Facultad de Derecho y Criminología de la UANL. Lo digo con orgullo porque fue mi Alma Máter.
Durante mi paso por la universidad, en aquellos años en que las redes sociales no existían y que el bipartidismo era una quimera, mis compañeros se caracterizaron por ser personas que cuestionaban a la sociedad y sus reglas.
Muchos de nosotros nos íbamos de meritorios a los juzgados, con el único fin de aprender el oficio de abogado y a cambio de nada, pues no recibíamos ningún sueldo ni emolumento. Nuestra única recompensa era obtener experiencia para que al salir titulados, no fuéramos unos ignorantes novatos.
Otros compañeros trabajaban de día de meseros, cajeros o en telemercadeo y estudiaban de noche para costear sus estudios, sus libros y el dinero de los camiones.
Y a pesar de ello, estaban conscientes de lo que sucedía en política. Se involucraban apasionadamente en las planillas de la mesa directiva, organizaban debates, proponían ideas, cuestionaban las leyes y el Gobierno.
Por eso me da mucha tristeza ver cómo la generación actual se ha vuelto un rebaño de borregos "comelonches". Y todo a cambio de 6 mil pesos y quedar exentos en los exámenes.
El Dr. Jesús Ancer Rodríguez, rector de la UANL, afirma que los estudiantes son libres de hacer con su tiempo libre lo que sea.
Y si bien es verdad que cada quien es libre de afiliarse al partido de su preferencia y trabajar a cambio de un sueldo, lo agravante en este caso es que los alumnos involucrados lo hicieron además por la promesa de pasar el semestre sin asistir a clases.
¿Qué mérito tiene eso? ¿Usted confiaría su libertad, sus bienes, su vida a un abogado que no estudió ni presentó exámenes por andar apoyando a un candidato?
El problema no es si los estudiantes de la Uni carecen de recursos, porque en la Universidad han pasado estudiantes de todos los estratos sociales. Además la UANL tiene un sistema de becas tanto para alumnos de escasos recursos como para los de promedios excelentes.
El problema es que los estudiantes de hoy se han vuelto apáticos, indiferentes, están tan inmersos en cuanta red social tengan a mano, tan saturados de información, que han perdido la capacidad de discernir entre lo verdadero y lo falso, ya no cuestionan ni reflexionan.
Un universitario jamás debe convertirse en parte del rebaño. Somos muy pocos los que tenemos el privilegio de estudiar una profesión, sólo 3 de cada 10 mexicanos tienen acceso a estudiar una licenciatura.
¿Cómo es posible que 43 normalistas rurales hayan dado la vida por protestar contra un mal Gobierno y en cambio los universitarios nuevoleoneses, con más recursos y mejor nivel de vida, se presten a ser una ciberporra?

Los universitarios deberían ser los que cambien al mundo, los que aprovechen sus conocimientos para mejorar esta sociedad, abrir fuentes de empleo, prepararse para ocupar cargos públicos con honestidad y honradez, y no para venderse a cambio de 6 mil pesos y pasar el semestre sin estudiar.

martes, 2 de junio de 2015

La llamada del terror contra el Bronco

Esto no salió ni en las noticias, ni en los periódicos ni en ningún lado, pero ocurrió este fin de semana.
Como saben, Nuevo León ahorita está en época de elecciones. Los candidatos más fuertes son Ivonne Alvarez del PRI, Jaime Rodríguez alias "El Bronco" como candidato independiente y Felipe de Jesús Cantú del PAN. Los restantes ni los menciono porque casi ni se conocen.

El PRI y el PAN, pero especialmente el PRI tiene pleito casado con el Bronco. Todo ha sido una guerra de dimes y diretes. Mutuamente se han sacado trapitos al sol.

Pero el domingo pasado, algo muy extraño ocurrió. Desde muy tempranas horas de la mañana, todos los celulares y teléfonos fijos empezaron a recibir unas llamadas anónimas de este número:

305 888 4598



Y si atendías la llamada, se escuchaba una grabación de una discusión entre un hombre y una mujer, supuestamente esta era la ex esposa del Bronco reclamándole como una verdulera sus mentiras y sus trampas.

Todos, absolutamente todos recibimos esta llamada anónima. Nadie sabe ni de dónde viene. No sabemos si fue el PRI, el PAN, o unos hackers. Tampoco sabemos si esa llamada es real o si fue hecha por actores y mucho menos sabemos por qué las televisoras y la prensa no tocaron el tema. Fue una locura que incluso la red Telcel se cayó por varias horas y tardó en restablecerse.

Esto es parte de una guerra sucia que nos afecta a todos como ciudadanos. Si los candidatos se quieren hacer garras entre ellos, adelante, insúltense, humíllense los unos a los otros, golpéense si quieren. Pero por favor, no nos llamen a nuestros teléfonos ni a nuestras casas para embarrarnos con sus marranadas políticas. ¿Por qué no respetan nuestra privacidad? ¿Por qué invaden nuestras líneas telefónicas que se supone que son PRIVADAS, porque para eso pagamos? ¿Por qué nos acosan con esas llamadas de terror?

domingo, 24 de mayo de 2015

Cine reciclado

Ayer fui a una cafebrería a leer. Es de esas cafeterías que tienen libros para que uno los agarre y los lea mientras tomas café. Intentaba concentrarme pero llegaron un montón de veinteañeros universitarios hipsters haciendo mucha alharaca. (Cuando eres treinteañera, te molesta el ruido, pero bueno...).  El caso es que contaban emocionados sobre lo chingona que era la película de Mad Max.

"O sea wey, está de poca madre la película, super chingona, te la recomiendo"
"Pues de qué se trata, wey"
"Pos es algo así como que una era post-apocalíptica donde se pelean por el agua"
"Wey, pero esa película ya es vieja, no? la hizo un ruco... ¿como se llama? Dejame me acuerdo el nombre"
"¿no se llama Mel Gibson?" dijo una chica.
"No mames, ¿a poco Mel Gibson hizo esa película?"
"Sí wey, hace como veinte años".
"Pues ni sabía que existía, yo pensé que esta era nueva"
"O sea, si es nueva, wey, porque salen otros actores, pero es un refrito"
"Ah, pero los carros están de poca madre, wey, chingones"

Y siguieron discutiendo sobre la película como si fuera la octava maravilla del mundo del cine, mientras yo en vano intentaba leer a Robert Kiyosaki que decía "incrementa tu IQ". 

Fotos en facebook de bebés

Nunca me había dado cuenta de lo absurdo de una situación hasta que alguien lo narra como cosa cotidiana en la oficina, a la hora del café. Una compañera hablando del facebook de una amiga donde sale una foto del bebé de la amiga, y ésta escribe un texto larguísimo y cursi.

"Hace un año que no te conocía y que estabas en mi vientre, y formabas parte de mí, y yo te esperaba tenerte en mis brazos, hasta que por fin Dios me regaló a un angelito del cielo blablabla...."

Y mientras la compañera leía la "carta" de esa señora a su hijo que aún no sabe ni siquiera qué es el Facebook y mucho menos sabe que ya expusieron sus fotos en esa red social, recordé a tantas  y tantas amigas que hacen lo mismo, desde que están embarazadas, cuando están de parto y cada vez que sus vástagos cumplen años. Poner las fotos de los niños y declarar a los cuatro vientos que aman a sus angelitos del cielo.

Entiendo que el amor de una madre es indescriptible y yo misma anhelo serlo algún día. Pero me parece cursi y tonto andarlo exhibiendo en las redes sociales. ¿Para qué? ¿Para ganar el reconocimiento de terceras personas? ¿Para presumirlo? ¿Para que otras amigas les digan cumplidos? Eso no es necesario.

Si yo tomara fotos de mis hijos, las guardaría para mí. Si yo les escribiera cartas, se las daría a ellos cuando ya supieran leer. Pero se las daría por escrito, a mano, para que les quede el recuerdo del amor que les tuve. No se los dejaría en un banal mensaje en una red social que quien sabe... a lo mejor dentro de algunos años ya no va a existir y será sustituido por otras tecnologías.

Yo no exhibiría ni mis palabras ni mis fotos de mis hijos para que alguien más me aplauda, o me alabe o me felicite. Porque yo estoy segura de quien soy yo, y cuando llegue el momento de tener un bebé ese momento lo quiero compartir con él y mi pareja y mi familia cercana, no con otras personas que no interactúan en mi vida.