viernes, 15 de noviembre de 2019

Venecia bajo el agua

Qué mala onda lo que está pasando en Venecia, que se encuentra totalmente inundada. Aunque ellos ya sabían que eso sucedería tarde o temprano.

Yo viajé para allá en el 2011 (si quieren leer mi crónica y ver mis fotitos, aquí les dejo el enlace).

En aquel entonces, el guía nos explicó que el nivel del agua ya era más alto en comparación de décadas pasadas, y que eso lo podíamos notar porque el agua cubría los primeros escalones de las casas.

Preveían que la ciudad quedaría bajo el agua dentro de 20 o 30 años, por el efecto del calentamiento global, así que el gobierno intentaba prepararse para ese evento, y estaban construyendo una serie de diques alrededor, con apoyo en pilotes de madera, para actuar como una barrera contra el agua. Claro, no era la mejor solución pero eso era lo único que podían hacer por el momento, mientras encontraban otra manera de contrarrestarlo.

Al parecer, el cálculo les falló. La inundación no vino en 20 años, sino en 8. Si yo fui en el 2011 y ahora en 2019 ya se les vino enciman. Qué gacho. Y qué triste, porque en realidad es una ciudad bellísima y me da lástima que se pierda. Aunque es algo inevitable, tarde o temprano sucedería, ya que la contaminación del planeta se ha elevado a niveles alarmantes, y aunque Greta Thunberg nos alerte, ya no hay remedio. Desafortunadamente los gobiernos no hacen caso de su llamado ni de los miles de ambientalistas que han protestado.



lunes, 11 de noviembre de 2019

Café Tacvba

Hoy me vengo enterando que Café Tacvba cumple 30 años. No maches, 30 años ya... pero me da gusto que se haya mantenido vigente.

Recuerdo que la primera vez que los vi por televisión fue en el programa de Paco Stanley. Yo todavía estaba chiquita. Paco Stanley era muy popular en ese entonces, todo mundo veía su programa. (Tristemente después fue asesinado por el crimen organizado pero esa es otra historia). Recuerdo que salió un grupo, vestidos con una rara mezcolanza de ropas modernas con atuendos indígenas, motivo por el cual Paco Stanley se burló de ellos y los comparó con indios ignorantes. (Bueno, no era novedad que este conductor se burlara de todo el mundo, y aún así todos lo idolatraban).

Los tacvbos aguantaron vara y no le dieron importancia a los comentarios burlistas. Se veían nerviosos, inexpertos, pero al final hicieron su debut.

De ahí en adelante, empezaron los éxitos. Sus primeras canciones pegaron mucho.

A mí me tocó verlos en vivo como en el 2009, una vez que vinieron a Monterrey a dar un concierto. Debo confesar que fue uno de los conciertos en donde más me he divertido. Traen buena vibra y contagian al público de su entusiasmo. Aparte que muchas canciones ya son parte de la cultura mexicana, como "Chilanga Banda" e "Ingrata", que fueron de las más coreadas.

Hasta ahora nadie ha sido capaz de definir qué genero toca este grupo. No es pop, pero tampoco es rock, aunque la prensa prefiere catalogarlos así.

Yo pienso que los tacvubos crearon un género propio, muy mexicano, muy original.

Entre mis canciones favoritas están las calmadas, como "María", "Quiero ver" y "Eres", entre otras. Pero también las más prendidas como "Ingrata" y "Las persianas".

¿Y a ustedes les gusta Café Tacvba? ¿Cuál es su canción favorita? 

viernes, 1 de noviembre de 2019

Reseña: Bojack

Empecé a ver esta caricatura para adultos hace un par de años. Se trata de un caballo llamado Bojack Horseman, quien es un actor venido a menos, alcohólico y drogadicto, sin esposa ni hijos, deprimido, amargado, y que se la pasa rememorando sus viejas glorias (aunque ya nadie se acuerde de él).

El universo de esta caricatura está conformado por seres humanos y animales antropomorfos (empezando por su protagonista), conviviendo unos con otros, y hace una dura crítica a la industria del entretenimiento.

Bueno, después de dar una introducción sobre el tema, ¿Qué les puedo decir? Bojack es una caricatura no apta para todo el mundo ya que es exageradamente depresiva. De hecho, si andas de malas, enojado, triste, frustrado, deprimido no recomiendo verla porque te vas a sentir peor. Así que sugiero que la veas cuando andes de buen humor, o al menos neutral, para no sentirte afectado por los temas que se manejan ahí.

Y es que Bojack es un personaje nefasto. Mal novio, mal amigo, mal vecino, mal actor, mala "persona". Arrastra a todos a un pozo de desolación y tristeza, a todos los hunde en su propia tragedia personal y los hace ver lo inútil de sus vidas, sin importar si esas personas tienen buenas intenciones con él.

Eventualmente, llegas a comprender por qué Bojack se convirtió en un ser así, ya que tuvo una familia disfuncional y una madre que no lo ama, pero ésta también tiene su historia personal (muy dramática y fuerte por cierto).

El problema con Bojack es que reconoce que él daña a la gente, sabe que él es culpable de hacer sus vidas miserables, sin embargo, él no se baja de su papel de víctima. Constantemente está culpabilizando a los demás de su propia tragedia, sin admitir que él mismo se ha labrado su propio destino.

A pesar de que mi reseña suene pesimista, debo confesar que la serie te atrapa. No puedes dejar de verla. Y es que la crítica social que hace a la industria de Hollywood es bastante directa. Una de las historias que más me entristeció incluso después de haber terminado el capítulo fue la de Sarah Lynn, una chica que es el equivalente a Britney Spears, Lindsay Lohan y Amy Winehouse.

También otro personaje por el que siento lástima es Princesa Caroline, la representante de Bojack, pues sacrifica muchos sueños personales y él es muy ingrato con ella.

Y no olvidemos a Diane, la amiga de Bojack. Aunque ella también es odiosa, es neurótica e inestable, quizá se asemeja a Bojack en que ella también lastima a las personas sin admitirlo.

Se acaba de anunciar en Netflix que ésta será la última temporada de la serie, así que si andan de buenas, recomiendo verla.

jueves, 31 de octubre de 2019

¡Noche de brujas, halloween!

Aquí en Monterrey así gritan los niños en esta fecha. ¡Noche de brujas, Halloween! Se detienen en la puerta, tocan el timbre varias veces y gritan "¡Halloween! ¡Halloween!", y cuando ya reciben su dulce, se van a otra vez por la calle cantando "¡Noche de brujas, Halloween! ¡Noche de brujas, Halloween!"

Mientras que en el resto del país los niños piden dulces de otra manera. "¿Me da mi calaverita?"

Yo me vine enterando de esto hace poco, hace como 8 años, jaja. Y todo porque durante un viaje que hice a México y Puebla, precisamente entre el 31 de Octubre y el 2 de Noviembre, estaba una noche sentada en una banca en la plaza municipal de Puebla, y unos niños disfrazados de muerte catrina y diablito me pidieron eso, que si les daba su calaverita. Yo, regia ignorante que pocas veces he salido fuera de mi rancho, al principio no entendía a que se referían con "calaverita", hasta que después caí en la cuenta que era el equivalente de Halloween.

Yo nunca festejé el Halloween. Cuando era muy pequeña, vivía en una colonia muy aburrida, con vecinos mayores. No había niños. Por lo tanto, esa fecha pasaba sin pena ni gloria. Más tarde, cuando nos cambiamos de casa, sí vi a muchos niños pidiendo Halloween, pero como yo estudiaba en colegio católico las sores siempre nos decían que el Halloween era una fiesta satánica, que no debíamos festejarla, porque era como si adoráramos al diablo. Así que no, nunca me tocó celebrarlo como tal.

No faltaba el sacerdote en misa que dijera que era mejor disfrazarse de angelito o virgencita. Y bah, eso no era divertido. Esos disfraces eran más para navidad, para pastorelas y esas cosas.

Ya viéndolo en retrospectiva, creo que exageraban. El Halloween es como la excusa para tomarse la vida a juego por una noche. Es la oportunidad para disfrazarte y que te regalen dulces. Ningún otro festejo incluye eso. En Navidad te regalan dulces, sí, pero no te disfrazas de manera divertida, tenebrosa o chusca.

Me quedó la espinita de disfrazarme alguna vez. Nunca lo he hecho, aunque si me dieran a elegir, escogería ser Tomb Rider, o Trinity, o Sarah Connor. Jaja, no sé por qué, simplemente creo que tengo ganas de vestirme así de ruda.

A ver si el próximo año me animo. 

viernes, 25 de octubre de 2019

El arte mexicano contemporáneo ¿reflejo del narco y la corrupción?

¿El país donde vivimos determina el tipo de arte que creamos y consumimos?

Confieso que me cuesta mucho trabajo agarrarle el gusto a la literatura mexicana contemporánea, ya que muchas de las obras hablan sobre narcotráfico y corrupción, así como la deshumanización y la pérdida de valores que se ha hecho evidente en los últimos años. Hay obras que no termino de leer por la crudeza de sus temas, otras veces me dejan una sensación de desencanto e impotencia.

En este momento estoy leyendo un libro llamado "Monterrey 24". Es una antología de cuentos editada por la UANL, que comprende 24 historias, a manera de horas de reloj. No niego que la edición está padre, tiene fotografías e ilustraciones muy buenas y los escritores que participaron entregaron historias bien escritas y desarrolladas.

Sin embargo, las temáticas abordadas son crudas. Los peores defectos de la sociedad regiomontana. La falta de empatía, el "valemadrismo", drogadicción, violación, pobreza, vulgaridad, relaciones superficiales en donde no existe el amor ni el compromiso...

el libro me deja una sensación rara, como de desilusión, frustración, repulsión  y rabia  y he abandonado su lectura varías veces. Me cuesta aceptar que así es la ciudad donde vivo, que así es su gente.

Y así me siento cada vez que cae en mis manos un libro de autor mexicano, son los mismos temas, violencia y corrupción.

Esta sensación no sólo la siento en la literatura, sino también en las artes visuales como la pintura y la escultura contemporáneas. Hoy asistí a una inauguración de una exposición llamada "El orden material de las cosas", con piezas de la colección de FEMSA.

Una de las piezas es por parte de un colectivo llamado SEMEFO (sí, así se llama, aunque no es por causalidad que tengan las mismas siglas que el Servicio Médico Forense).

Dicha pieza es una plancha de cemento sobre el suelo. A simple vista, no tiene chiste esa pieza, de no ser porque dentro de la mezcla de ese cemento se encuentran objetos de personas que fueron asesinadas por el crimen organizado, personas que nunca fueron identificadas y murieron en el anonimato. Y al saber esto, sentí mucha tristeza. La pieza es como una especie de lápida que pretende dar un entierro digno a quienes no lo tuvieron.

Y otra vez pienso que si el arte es un reflejo de la sociedad en que vivimos, ¿eso significa que México es así?

Después de ver noticias como que los narcos iniciaron una guerra para obligar al gobierno a que soltaran a Ovidio Guzmán, o el caso de Ayotzinapa, o la ola de feminicidios, ya no sé qué pensar.