viernes, 17 de mayo de 2019

Manual para NO vender

Señor, señora, señorita. ¿Tiene usted un negocio? ¿Se queja porque las ventas son muy bajas? Sí, puede ser por la mala economía del país, por el gobierno, por los impuestos, etc. etc.

Pero ¿se ha fijado usted en sus empleados? ¿De veras están haciendo su chamba? Bueno, aquí le va un manual de cómo NO vender. Totalmente gratis, aquí para usted.

REGLA No. 1. Los vendedores se la pasan pegados al celular. Los benditos celulares han cambiado la forma de relacionarse con la gente, y me ha tocado entrar a tiendas donde ningún vendedor te pela, por estar revisando su Whatsapp, su Facebook, su Instagram o cuanta red social esté suscrito. No hay nadie a quién preguntarle sobre el producto, no hay quien te de informes, así que simplemente te sales de la tienda.

REGLA No. 2. Los vendedores no contestan el teléfono. Hay veces que no quieres echarte la vuelta a la tienda para luego descubrir que no tienen lo que buscas, así que primero echas una llamada para confirmar la existencia del producto, o los horarios de servicio o pedir alguna cotización. Pero me ha tocado varias veces que he llamado a los negocios y el teléfono está timbre, y timbre, y timbre, y timbre y timbre y timbre y nadie, absolutamente nadie, se digna a contestar el teléfono. O en el remoto caso que alguien te conteste, te pone en modo de espera y mágicamente se corta la llamada. Lo mismo aplica cuando les escribes un correo electrónico y nadie te responde.

REGLA No. 3. Los vendedores no están capacitados y no conocen el producto que venden. Sucede que a veces voy a la tienda, y encuentro un producto que me interesa, y quiero conocer sus características. Qué capacidad tiene, en qué modelos lo tiene, qué funciones tiene, compararlo con otro producto similar, etc. Pero a veces resulta que el vendedor es un puberto imberbe o una chica recién salida de la prepa, que no tienen la más mínima idea de las características del producto. Responden de manera cortante, dejando en evidencia su ignorancia, y si haces el intento de irte sin comprar nada ni siquiera les importa.

Y estas son las tres reglas para NO vender. ¿Ustedes conocen otras más?




viernes, 10 de mayo de 2019

Coldplay para días lluviosos

Entre 2003 y 2004 yo era muy fan de Coldplay. Todavía me gusta, de hecho creo que las canciones más actuales son mejores que las de aquellos años, por ser muy sinfónicas y vibrantes. Pero en aquel entonces la música de Coldplay era más gris, más lenta (algunos la catalogaban como somnífera y tal vez no estaban equivocados).

En aquel entonces trabajaba en el décimo piso de un edificio en el centro de la ciudad. Tenía una vista panorámica de todo el centro. Estaba sentada en un rincón, en un cubículo muy aislada del resto de mis compañeros (ese era el lugar que me habían asignado).

Mix Up era la tienda de discos más popular en Monterrey y un día, saliendo del trabajo, me fui ahí a buscar novedades. Era la época en que ibas y escuchabas el cd con unos audífonos en la misma tienda. Yo escuché el CD "A Rush of Blood to the Head" y me encantó, así que no dudé en comprarlo. Me pareció una joya musical.

Lo empecé a escuchar en el trabajo. Coincidió que por aquellos días el clima estaba lluvioso y muy nublado. De hecho había días con niebla, así que me sentía como en Londres.

Al mismo tiempo, también coincidió que por esa época alguien rompió mi corazoncito en mil pedazos.

Así que no sé por qué relaciono ese disco con esos sentimientos encontrados. Por una parte gozo musical y por otra parte decepción amorosa. Igual que comerse un delicioso pastel mientras estás llorando.

Aún conservo el disco y aún lo escucho especialmente en días nublados como el de hoy. Aún me gustan las canciones "Clocks" y especialmente "God put a smile upon your face". Otras muy buenas son "In my place", "The Scientist" y "Politik".

Es increíble como la música te lleva a un viaje de regreso en el pasado.

viernes, 26 de abril de 2019

Reseña libro: "Hilda Kruger, Vida y Obra de una Espía Nazi en México"

¿Qué se puede decir de la Segunda Guerra Mundial que no se haya contado antes? Aunque es un tema que ya se ha tratado mucho en la literatura y el cine, la obra de Juan Alberto Cedillo, nos trae una historia que al menos para mí era desconocida.

Basada en hechos reales, nos encontramos la historia de Hilda Kruger, una actriz alemana cuya belleza y poder de seducción fueron utilizados como arma de espionaje por parte del Tercer Reich.

Lo que me sorprende de esta obra es la exahustiva investigación que el autor hizo para documentar todos los hechos relacionados con el espionaje y la penetración nazi en México.

Aún y cuando México era considerado un país neutral, tuvo una participación secreta apoyando a los países del Eje. Varios ciudadanos alemanes se asentaron en nuestro país, fundaron fábricas y empresas que utilizaban como medio para exportar materiales a Alemania, mismos que se utilizarían para la fabricación de armamento, mientras que las autoridades mexicanas se hacían de la vista gorda a cambio de sobornos.

El autor nos describe al México de finales de los 30’s y principios de los 40's, sus políticos que se daban aires de caballeros de primer mundo, pero en el fondo seguían siendo machistas y corruptos. Muchos de ellos pretendieron a Hilda Kruger, le daban regalos costosos, se portaban amables, pero sólo con la intención de llevarla a la cama, y una vez que conseguían tener sexo con ella, se portaban como proxenetas hacia una prostituta.

Sin embargo, Hilda hacía todo eso a conciencia, pues al final, ella era quien terminaba extrayendo valiosa información que serviría para sus compatriotas alemanes.

Vemos además, la red de contraespionaje que los Estados Unidos hicieron también en México, para averiguar y anticipar las estrategias de Alemania, a veces con éxito, otras no tanto. México jugó un doble papel en esta guerra, por un lado quería quedar bien con Estados Unidos, por ser su vecino del norte y de quien más dependía económicamente, pero por otro, expresaba cierto apoyo hacia Alemania.

Esta obra, que en algunos capítulos está escrita a manera de novela, pero mayormente como crónica, debiera leerse de manera pausada, para poder comprender todos los hechos que se nos muestran y darnos un panorama de lo que ocurrió en aquellos años.

Es un libro muy recomendable para todos aquellos apasionados en la historia de la Segunda Guerra Mundial.

viernes, 12 de abril de 2019

Caballero

El otro día un contacto en Facebook lanzó la pregunta acerca de si la caballerosidad debía considerarse como una forma de machismo. Se cuestionaba si el hecho de abrirle la puerta a una mujer, cederle el paso, darle el asiento, etc. podría interpretarse como un acuerdo implícito sobre el hombre que tendrá en algún momento de la relación interpersonal, poder sobre la mujer por los gestos "amables" otorgados.

El problema de esta noción de "caballerosidad" que tienen algunos hombres en la actualidad, es que interpretan la amabilidad hacia la mujer como un trato o un negocio. Yo soy amable contigo, te pago la cuenta del restaurante, etc, pero a cambio, tú me debes favores sexuales. Si yo te invito a ir a la cama, debes aceptar, porque ¿si no por qué aceptaste todos mis obsequios y gestos?

Si la mujer en cuestión no acepta, este tipo de "pseudo-caballeros" se enoja. Sienten que salir con esa mujer fue desperdicio de tiempo y de dinero.

En realidad, este concepto de caballerosidad es muy, pero muy limitado, y no se trata de eso.

Un caballero es amable y respetuoso con todo el mundo.   Con hombres y mujeres de todas las edades, y no nada más con las mujeres bonitas que a él le interesen.

Un caballero es un hombre educado, en el sentido de que es considerado con las personas. Si ve a alguien que tiene algún problema, lo ayuda. Si ve a una anciana que necesita que le abran la puerta, la abre. Si ve a un hombre que tiene un desperfecto con su coche, lo ayuda. Por decir unos ejemplos.

Un caballero además es un hombre de palabra, de honor. Antes los contratos eran verbales. Bastaba la palabra para saber que sí se cumplirían. Ahora no. A veces ni con contrato escrito cumplen lo estipulado.

¿Está bien que un hombre sea caballeroso con una mujer? Yo pienso que sí, siempre y cuando lo haga sin importar que la chica corresponda o no a sus sentimientos. No se trata de entregar el corazón. Se trata de ser amable, justo y respetuoso. Eso es la caballerosidad.


sábado, 6 de abril de 2019

Presentación libro "La piel morirá dentro del polvo" de Antonio Ramírez

“Polvo eres y en polvo te convertirás”, reza un versículo de la Biblia. Acaso será esta la premisa que el autor Antonio Ramírez toma en esta obra, un compendio de prosa poética titulado “La piel morirá dentro del polvo”.

A través de imágenes descriptivas, en momentos crudas y en ocasiones sublimes, así como poderosas metáforas, Antonio Ramírez explora la naturaleza humana, aquella que pocos se atreven a abordar, la que muestra los defectos, los miedos, y las más oscuras emociones como son la tristeza, el odio y la ira.

Nos muestra a un ser, que desde su nacimiento, o tal vez incluso desde su concepción, fue víctima del rechazo de quienes debieron amarlo. Este ser, el yo lírico de esta prosa, es alguien que es escupido hacia el mundo de manera violenta, lejos del amor y la alegría que debiera suponer ese momento y abandonado a su suerte. Incluso pudiera entreverse que su misma concepción fue hecha a la fuerza y sin consentimiento.
Mi madre dijo: “en mi dolor tomó forma un pedazo de vida sin haberla deseado”. Mi concepción fue vedada por mi padre con lágrimas y alcohol sobre mis ojos cerosos. Y más tarde fui dado a vivir en sus réplicas de vida.

En el capítulo Litio, vemos cómo esa primera infancia marca para siempre el destino y el carácter del yo lírico, pues experimenta una constante sensación de pérdida y abandono, de amor no correspondido.

“Esa fractura del instante primigenio en la fecundación aguardó silenciosa durante años, para exponerse a la ansiedad de la pérdida que retumba en los golpes al miocardio”. 

Este ser recorre los barrios bajos, calles, bares, hoteles, reconociendo en otros personajes sus propios rasgos, frustraciones y complejos. Hombres y mujeres que al igual que él, deambulan como fantasmas en el día a día, buscando llenar sus vacíos existenciales con relaciones carnales y medicamentos que adormecen sus emociones y sufrimientos.

 “Buscamos en amantes, amigos o novios. Buscamos en cárceles, prostíbulos, psiquiátricos. En el Prozac, la Risperidona y la Olanzapina. Buscamos y somos todos esos personajes malogrados y estamos peor que ayer.” 

Las relaciones de este personaje, consigo mismo y con las demás personas, están marcadas de desolación e incertidumbre, el deseo de querer ser amado pero al mismo tiempo no sentirse digno de ello. Convive con la soledad, el dolor y el silencio, sorteando a la muerte y escapando de ella, pero guardando en el fondo el anhelo de ser alcanzado por ésta para dejar de sufrir.

 “Mi sangre viva y desintoxicada se centra en la búsqueda de mi amado y promulga, en la sal, curar la herida abierta, y en la dulzura sanar el alma bendita para llevarlo a nuestro alquimia en la rosa.” 

Todos estos recuerdos van cayendo, desprendiéndose de su piel como partículas de polvo. No hay una secuencia cronológica de eventos, sino que el libro debiera interpretarse como un todo, como un espejo roto donde cada fragmento refleja un pedazo de realidad.

Sin embargo, la última parte del libro nos muestra un lado más esperanzador, con imágenes que apuntan más a la naturaleza y al paraíso. Donde se encuentra la redención, la esperanza y el consuelo de Dios, y por qué no, donde también se encuentra la libertad de amar.

 “El pensamiento merodea el cuerpo imaginando la silueta envuelta en divinidad. Las manos permiten tocar y los sentidos comunican la ternura, la piel suave. Ambas manos están libres para amar.” 

La prosa de este libro está muy bien construida, usa todos los recursos del lenguaje para evocar sensaciones, para trasladarnos al universo del yo lírico, sus pensamientos, sus pasiones y los escenarios en los que se mueve.

En algunos momentos se separa del mundo material para recorrer el mundo onírico y surreal. Los capítulos “Rosa” y “Preludio de Luz” nos muestran una conexión con la naturaleza, con la libertad y la posibilidad de amar, todo esto dibujado de manera exquisita a través de imágenes que evocan una paz por fin alcanzada.

 “Bosque protegido por pinos que se elevan hacia la luz celestial. La luna refleja lo cristalino del agua, como espejo que distingue la inmensidad radiante del cielo cubierto de estrellas.” 

Es una prosa introspectiva e íntima, que no basta con ser leída una sola vez, sino que en cada lectura el lector encontrará nuevas perspectivas que quizá en un principio hubiera pasado por alto, dándole un contraste diferente.

La obra la pueden adquirir directamente con su autor a través de este link

https://www.facebook.com/TonyToxicTrace