jueves, 1 de febrero de 2018

¿Por qué no hay mujeres que se interesen en las finanzas?

Hoy me invitaron a un desayuno gratuito organizado por el Grupo Actinver, en donde darían una charla sobre perspectivas económicas en el 2018. La idea de esta conferencia es guiar a los inversionistas sobre dónde invertir su dinero, en qué instrumentos financieros conviene más y estar atentos a los cambios políticos (mundiales y nacionales) y a los cambios económicos que pueden afectar o beneficiar a los inversionistas.

¿Por qué fui a esta conferencia? Porque me interesa invertir, por eso. Quiero obtener mejores rendimientos de los que ofrecen los bancos.

Lo que me llamó la atención es que al evento acudieron muy pocas mujeres. La mayoría de los asistentes eran viejos trajeados, hombres de negocios que incluso se conocían entre ellos. ¿Y las mujeres? Casi brillaron por su ausencia. Si había, pero digamos que por cada 9 hombres había una mujer.

¿Por qué me inquieta tanto? Porque en la universidad,  en las carreras que se dedican directa o indirectamente a las finanzas, o sea, Contador Público, Licenciado en Administración de Empresas, Economía, Derecho, casi el 70% de su alumnado son mujeres y casi ellas son las que ocupan los primeros lugares en el cuadro de honor.

Y sin embargo, en la vida real, son muy pocas las mujeres que se atreven a invertir en las finanzas y en los negocios. Teniendo todo ese conocimiento en sus manos, no se atreven a ir más allá. Se apagan y se desaparecen del panorama.

Se que algunas dirán que no pueden porque se casan y tienen hijos, y no les queda tiempo ni dinero para andar en esos trotes. Otras se conforman con trabajar en puestos de bajo nivel, con un sueldito bajo pero seguro.

Lo chistoso es que, hablando de administración del dinero, las amas de casa son expertas en eso. Saben qué recibo pagar, cómo distribuir el sueldo del marido para pagar qué deuda, o ahorrar para eventualidades. Pero esas habilidades solo se quedan en el hogar y ya, cuando podrían aprovecharse para algo más en grande.

Es una lástima, la verdad, que culturalmente hablando las mujeres no nos involucremos en el mundo de los negocios. Creo que ahorita estamos en una era donde gozamos de muchas libertades, de mucha información al alcance de nuestras manos. Bien vale la pena sacudirse esa inseguridad y atreverse a entrar en ese mundo.

Lo bueno de estos eventos es que son gratuitos y te explican las cosas muy fáciles. Así que ya estoy super animada en convertirme en toda una mujer de negocios. 

sábado, 20 de enero de 2018

Retos virales

Acabo de leer que en Italia los jóvenes tienen un reto muy peculiar: estamparse la cabeza en la pared.

Es muy popular el reto que ya se hizo viral, así como otros tantos retos estúpidos que han surgido gracias a las redes sociales.

Mi teoría sobre por qué son tan populares estos retos es porque desde siempre, los adolescentes han desafiado a la autoridad.

Pero en las últimas generaciones, los adolescentes les cuesta más trabajo desafiar porque desde niños lo han tenido todo. Padres permisivos, vidas relativamente cómodas, autoridades laxas. ¿Cómo rebelarse cuando no hay nada contra qué rebelarse?

Si analizamos un poco la historia, vemos que los grandes personajes y los grandes artistas han surgido cuando más represivo era el sistema. Cuando tienes todo en contra, a veces se despierta el deseo de desafiar para bien, de romper estereotipos y trascender, a través del pensamiento, del arte, de la música, de los negocios.

Y creo que es eso lo que le falta a los jóvenes de ahora. Esas pequeñas barreras que los hagan pensar y "rebelarse".

Mientras tanto, seguiremos viendo más retos estúpidos porque hasta ahora la única barrera que tienen es la del propio cuerpo humano. 

viernes, 19 de enero de 2018

Reunión club de lectura discutiendo El vendedor de abrazos

Pues ayer fue la reunión del club de lectura, y estuvo muy padre, y al mismo tiempo fue todo un reto. Es la primera vez que interactúo con los lectores sobre un libro mío. Generalmente las críticas las había leído a la distancia, a través de blogs y Goodreads. Pero ahora me tocó escuchar las opiniones de los lectores de viva voz. Fue padre ver cómo hablaban de mi historia analizando los personajes, y las reacciones que les habían provocado. A veces como escritora no te das cuenta de cómo creas historias que despiertan emociones de todo tipo, amor-odio, jaja.

Fue una gran experiencia, muy enriquecedora y divertida. Prácticamente ahora me tocó estar del otro lado. Me hicieron una muy buena presentación, con mucha formalidad, y también me dieron un regalito: un par de libretas preciosas para seguir escribiendo nuevas historias.


Aquí unas fotitos de la reunión.



jueves, 18 de enero de 2018

Reseña película: Sing Street

Los 80's están de moda. Supongo porque los productores vivieron su infancia y adolescencia en esa década y sienten nostalgia por ella, por eso la traen de vuelta a través de series como "Stranger Things" y "Dark".

Pero en esta ocasión les hablaré de una genial película que es un viaje musical hacia esa década. Se llama "Sing Street".

La película se ambienta en Irlanda de mediados de los 80's.  La premisa es simple, Connor, un niño de secundaria; vive una vida muy austera y llena de problemas, debido a los pleitos de sus padres, la falta de dinero, además de estudiar en un colegio católico con una fuerte disciplina y compañeros que le hacen bullying. Lo único bueno en su vida es Raphina, una chica de ojos bonitos que vive enfrente del colegio. Y para impresionarla, le dice que el es vocalista de una banda y que la quiere de modelo para sus videos.

A partir de ahí empieza una odisea musical de Connor y los amigos que se le unen a la aventura. Brendan, el hermano mayor de Connor lo "educa" musicalmente, compartiéndole discos de Duran Duran, The Jam, Hall & Oates, The Cure, Joe Jackson entre otros. Eamon, uno de los amigos de Connor y que posee bastantes instrumentos musicales lo ayuda a componer canciones.

Así el grupo va probando diferentes géneros, que va del new wave, new romantic, pop y rock gótico. Al mismo tiempo, vemos los típicos problemas de la adolescencia, el primer amor, el desafío a la autoridad, la búsqueda de la identidad.

En realidad es una película divertida, entrañable y que recuerda nuestros años de pubertad. Cuenta además con un soundtrack excelente. Las canciones originales captaron muy bien la esencia de la música de aquella época, que hasta parece que fueron escritas en esa década. Es un estilo de música que lamentablemente los artistas de ahora ya no hacen.

Como opinión personal, cuando vi la película no pude evitar relacionar la historia con la biografía de U2. Y pues resulta que sí, la historia está inspirada en ellos. 

En definitiva, una película que no puede faltar en tu colección.



martes, 16 de enero de 2018

La boda como negocio

Siempre criticamos a las celebridades de que cuando se casan, venden la exclusiva a una revista o una televisora para sacar algo de dinero.

Sin embargo las bodas mexicanas se están convirtiendo en algo parecido. Sí, ya sé que algún lector dirá que soy una amargada, jaja. Pero nada más pongámonos a analizar la situación.

Se va a casar alguien, y para empezar en la despedida de soltera ya no te piden regalo, te piden un sobre con dinero. Desde ese momento ahí ya te sientes comprometida a entregarle a la novia una cantidad más o menos "decente". O sea, no le puedes dar 50 pesos o 100 pesos porque te verías bien tacaña, pero la economía tampoco está como para ser demasiado dadivosos. Ok, supongamos que le das 500 pesos.

Después cuando ya es la boda, la novia en vez de pedir regalos pide otra vez un sobre con dinero. Y otra vez, tienes que dar una cantidad más o menos buena, porque ni modo que le des poquito. Así que el invitado paga por ir a una fiesta. ¿Dónde queda pues la invitación si tienes que pagar por ir?

Hace décadas, cuando la gente se casaba, los invitados si querían daban regalos en la medida de sus posibilidades. Pero ahora la mayoría de las novias no les interesan los regalos, sólo el dinero.

De hecho esto no sólo se limita a las bodas, sino a todos los acontecimientos que se le ocurran a esa pareja (baby shower, bautizos, cumpleaños, etc).

Hace poco me invitaron a un baby shower al que no podía asistir por causas de fuerza mayor. La invitación contenía un número de mesa de regalo de Liverpool. Yo fui una tarde y me tardé horas viendo qué regalo sería apropiado para el bebé de esa amiga. Pero al final, la vendedora me explicó que la mamá sólo recibiría el importe en monedero electrónico del regalo, no el regalo en sí. Me sentí un poco decepcionada porque yo había elegido un conjunto que yo me imaginaba que usaría el bebé, pero en realidad mi amiga sólo recibiría dinero que ella gastaría en otras cosas.

Entonces siento que se ha perdido el significado de las fiestas. Ya no se trata de compartir tu alegría con los demás, sino más bien cobrarles a los demás porque te vas a casar o tener bebés.

Un negocio perfecto.