sábado, 23 de septiembre de 2017

Reseña de libro "Todas las hadas del reino" de Laura Gallego

Les contaré cómo di con esta historia. Todo comenzó con un video de ASMR, del canal "Susurros del Sur", donde la chica susurra los primeros capítulos de este libro.

Escuché este video varias veces, hasta que ya no pude aguantar la curiosidad de saber cómo continuaba la historia. Y la verdad es que me gustó. Tiene todo lo que se espera de un cuento de hadas, aderezado por guiños a los cuentos clásicos, sin caer en el cliché de mencionar a los personajes de dichos cuentos.

Está tan bien narrado, que terminé ganchándome con la historia casi de inmediato, y no lo pude soltar hasta que lo terminé. Pocas historias logran ese efecto en mí.

Y bueno, es la historia de Camelia, un hada madrina que tiene que ayudar a varios ahijados, la mayoría de ellos príncipes o princesas caprichosos, malcriados e ingratos. Pero también entre sus ahijados a chicos plebeyos, a los que logra hacer su sueño realidad de casarse con alguien de la realeza.

Sin embargo, casi ninguno de sus ahijados le da las gracias, al contrario, le exigen demasiadas cosas. Las demás hadas también sufren por lo mismo, y empiezan a cuestionarse si vale la pena ayudar a los humanos.

Para colmo, Orquídea le encasqueta un ahijado, Simón, quien es un plebeyo que tiene un sueño casi imposible: enamorar a la princesa Asteria, una princesa altanera, soberbia y despectiva.

Así que en toda la trama vemos todas las peripecias de Camelia, el hada madrina... y... no les cuento más porque si no les arruinaría la lectura.

100% recomendable.






lunes, 21 de agosto de 2017

Guanajuato

Recientemente tuve la oportunidad de viajar a Guanajuato en plan de vacaciones, y aprendí muchas cosas de la historia muy interesantes.

Pero en esta ocasión me ocuparé de hablar de sus habitantes. Algo que me llamó mucho la atención es el espíritu de civismo que hay en esta ciudad.

Guanajuato es una ciudad muy estrecha, ni siquiera tiene calles, sino más bien callejones y escalones y no hay semáforos porque el INAH ha calificado la ciudad como patrimonio de la humanidad por lo  que tiene que conservar su carácter colonial a fuerza. Así que manejar un coche es toda una proeza, porque se necesita tener mucha pericia para andar por esas callejuelas sinuosas (algunas al punto de voladeros), sin chocar y unos a otros se ceden el paso.

Ante la falta de espacio para ampliar calles han habilitado antiguos túneles (que prácticamente son vestigios de las minas abandonadas de dicha ciudad), convirtiéndose en una ciudad con vialidad subterránea, única en México.

Pero no crean que son túneles anchos y bien iluminados, al contrario, son túneles de un solo carril y la única iluminación es la de los propios faroles de los carros. Y adentro parece queso gruyere, hay que estar bien buzo para no perderte, aunque ellos en realidad ya están acostumbrados.

El caso es que le preguntamos a nuestro guía qué pasa si hay un choque o si un carro se queda parado en medio del túnel. Obviamente eso obstruiría todo el tráfico.

El guía nos explicó que en esos casos, los demás conductores se acercan a ayudar al del coche varado y entre todos lo mueven hacia la orilla del tunel, lo suficiente para que los demás puedan pasar.

"Porque de nada vale estar sonando el claxon, así no se soluciona el problema", dijo.

Otra de las cosas que me llamó la atención es cómo le hacen para mudarse a una casa y transportar todo el mobiliario por las escalinatas. Un muchacho nos dijo que en esos casos, todos los vecinos salen a ayudar, y entre todos cargan las cajas y los muebles hasta la casa. Imagínense cargar un refrigerador o una estufa y subirlo por decenas de escalones de piedra. Pues bueno, ahí todos se echan la mano.

Por último, algo que también llamó la atención es la orquesta sinfónica. Otro guía nos explicó que está integrada por muchachos que hacen su servicio social tocando algun instrumento. Incluso las presentaciones no se limitan al teatro, sino que a veces tocan en las escalinatas de la universidad al aire libre, o en los kioskos. Y si alguien los invita a amenizar un evento, como una graduación, ellos van. Algunos chicos tienen tanto talento que terminan convirtiéndose en músicos profesionales y son requeridos por otras orquestas de talla internacional.

No puedo evitar comparar Guanajuato con Monterrey. Monterrey es una ciudad con nula cultura vial. Y en cuanto a cultura musical, ni se diga. Ya hasta quitaron la única estación de música clásica que había y la sustituyeron por insípidas canciones de pop y trova.

No sé, pero siempre que regreso de los viajes me frustra que Monterrey no sea como otras ciudades de México. 

domingo, 13 de agosto de 2017

Reseña libro: "Matilda" de Xitlally Rivero

Es una historia de amor-desamor que está compuesto de varios fragmentos, entre conversaciones por e-mail, diálogos, poemas, relatos cortos, hojas de una agenda. Es un libro muy íntimo, muy emocional, a mí me gustó mucho porque no está narrado de manera tradicional lineal, sino que da saltos en el tiempo, y el lector que se aventure a leerlo debe saber que está frente a un libro poco convencional, y que requerirá un esfuerzo de su parte para comprenderlo y armar las piezas del rompecabezas que constituye esta historia. Además me gustó mucho la portada en colores primarios. Muy bello libro.

sábado, 12 de agosto de 2017

Ciclos de vida

Ayer iba manejando de tarde, y cambiando de estación en estación, hasta que ya la dejé en una que no tenía música, pero el tema que estaban tratando me llamó la atención. Era un psicólogo que hablaba acerca de los ciclos de vida.

Comentaba que hace unas décadas, la evolución de la persona estaba muy definida. Dejabas la niñez, estudiabas una carrera, trabajabas y te casabas a los 25. Inmediatamente después llegaban los hijos. Así que todas las etapas de la vida estaban muy definidas por edades.

Pero en la actualidad, ya no es así. Hay personas que postergan el matrimonio por razones personales o profesionales. Hay matrimonios que postergan la llegada de los hijos hasta establecerse económicamente. Así que en esos lapsos, las parejas truenan. O las personas simplemente se sienten frustradas y confundidas.

Aunque habló de varios casos (la mayoría problemas de matrimonios), el que me llamó la atención fue el de las personas solteras. Mencionaba que a los avanzados treintas muchas mujeres solteras se sentían solas porque no encontraban pareja, porque todas sus amigas ya estaban casadas y porque ya no tenían con quien salir. Entonces recurren a la tecnología (léase Tinder y otras aplicaciones similares). Pero los hombres que conocen por esos medios, lo único que buscan es llenar su soledad sexual. O sea, mientras las mujeres buscan algo emocional, los hombres solteros de más de 30 sólo buscan llenar su vacío físico o sexual. Por lo tanto, los ciclos de vida de hombres y mujeres en esta situación no compaginan. Y al no tener el mismo objetivo, la relación fracasa y tanto hombres como mujeres terminan más frustrados, más solos y con más temores de iniciar una relación.

¿Ustedes qué opinan?

viernes, 7 de julio de 2017

Casi me atropellan

El otro día, iba caminando por una banqueta que está en la Avenida Alfonso Reyes, entre Río Pánuco y Eugenio Garza Sada. Era sábado, la 1 de la tarde. El tráfico en ese tramo estaba insufrible, sobre todo porque después del paso a desnivel que construyeron, solamente dejaron dos carriles para todos aquellos que se quieren incorporar a la Avenida Eugenio Garza Sada y de inmediato se hace un cuello de botella que se extiende por lo menos un kilómetro (démosle gracias al gobierno por tan brillante obra pública).

A eso hay que sumar que la dichosa "banqueta" en realidad es una rampa de estacionamiento que abarca toda la cuadra. Rampa que utilizan  el Casino Winland, el bar Roots y la agencia de autos Hyundai. O sea, que prácticamente ahí no existe banqueta pues está a nivel de calle. Otra vez démosle gracias al gobierno por haberles dado permiso de desaparecer la banqueta para favorecer esos negocios y fregar a los peatones.

Total, que les decía que iba caminando por esa banqueta, cuando de repente, los conductores perdieron la paciencia y la cordura (algo muy común en esta ciudad) y les dio por circular a toda velocidad encima de la banqueta para sacarle vuelta al embotellamiento. Les valió madre que hubiera caminando gente por ahí. Dos veces me estuvieron a punto de atropellar. Dos veces. De nada sirvió que yo les agitara los brazos para hacerles notar que yo estaba ahí. No. Ellos estaban cegados de la ira porque el tráfico no avanzaba, así que decidieron imponer su ley y circular por la banqueta.

Cuando el segundo carro estuvo a centímetros de atropellarme yo le grité "¿Por qué se sube a la banqueta?"

Claro que el fulano se burló de mí.

Así es la vida en Monterrey. La gente no tiene respeto por nadie.