viernes, 7 de septiembre de 2018

Lista de mis películas favoritas

Hoy les voy a hablar de mis películas favoritas.

No están en orden de jerarquía, porque para mí todas son especiales. Pero aquí les van.


Esta película me gusta porque es una historia de encuentros y desencuentros entre un par de amigos, que se llevan super bien, tienen química, sexo, cariño, apoyo emocional... y sin embargo, cuando uno está libre el otro está en una relación. Al final el amor triunfa, como siempre. Mi escena favorita es el road trip que tienen en el desierto.




Esta película es de las que puedo ver muchas veces y no me aburre. La historia es simple: un grupo de estudiantes de ballet que aspiran ser contratados por una compañía. Todos son bellos y con cuerpos perfectos (que envidia). Pero me encantan las secuencias de baile, muy padres. Gracias a esta película nació mi amor por el ballet clásico, y por un tiempo fui a las funciones del ballet de Monterrey. (algunas las reseñé en este blog).

Mi escena favorita: el baile con la canción "Canned Heat" de Jamiroquai. Se me pone la piel chinita cada vez que lo veo.



Amo, amo, amo esta película. Es como un cuento de hadas moderno. Amo los colores, las sensaciones, los personajes tan pintorescos, los escenarios de ese París urbano y cotidiano que pocas veces vemos en las películas, amo el soundtrack y también amo la inocencia y los sueños de Amelie.



Esta película es mexicana, y me encanta. Es sobre un señor de la tercera edad, que decide cumplir un sueño de juventud: estudiar una carrera universitaria y obtener un título. La trama está ubicada en la bella ciudad de Guanajuato, así que retrata las calles y callejones, la vida cultural que ahí se vive, la literatura, el arte, la juventud mexicana y sus problemas y la sabiduría y el amor del protagonista, quien a pesar de la brecha generacional se integra al grupo y éstos lo aceptan, bien buena onda. Una película super tierna, con un lindo mensaje, y que te saca algún par de lágrimas. Por cierto, tuve la oportunidad de viajar a Guanajuato y de pura onda me metí de colada a la universidad donde se grabó la pelicula. Tuve que subir como 500 escalones, pero llegué a los salones jaja.



Con esta película me enamoré de Robert Downey Jr, cuando yo tenía 14 años. (Suspiro). Es sobre una chica americana que de niña una adivina le reveló el nombre de quien sería el amor de su vida. Los años pasan y la chica, al no encontrarlo, decide casarse con otro hombre. Sin embargo, después de una llamada, ella decide lanzarse a Italia a buscarlo. Y ahí es cuando se topa con Robert Downey Jr, quien se porta encantador, tierno, romántico, dulce... y bueno, (suspiro otra vez jaja).

Esta película hizo que también me enamorara de Italia, y desde entonces me propuse ir a ese país algún día, lo cual conseguí en el 2011 y me dejó recuerdos maravillosos.






Aquí va otra película ambientada en Italia, sobre una escritora que después de sufrir un divorcio, con el corazón hecho pedazos, decide aceptar la invitación de sus amigas a viajar a Toscana. Allá encuentra una casa hecha en ruinas, y en un arranque de locura, decide comprarla y restaurarla. 

Los escenarios, hermosos. Sí, tuve oportunidad de pasar por la Toscana. Qué lugar tan bellísimo. Y los italianos también. (Me hubiera gustado raptarme a uno y traermelo a Mexico, pero pues qué se le va a hacer). 


Y por último, tenemos esta película, que me fascina, aún y cuando los fans de Anne Rice la odian porque según dicen no se apegó al libro. Pero a mí me encanta. La puedo ver mil veces sin que me canse. Me gusta Stuart Townsend, bien sexy como vampiro rockero, cantando con la voz del vocalista de Korn. Me superultrafascina el soundtrack. Muy padres canciones de rock y nu metal. Me gusta también la ropa que usa Jessie, me encantaría vestirme así y que Lesthat me susurrara al oído "clever librarian", jaja. 

¿Y ustedes, cuáles son sus películas favoritas? 





jueves, 6 de septiembre de 2018

El calvario de andar a pie

Hace mucho que no andaba en camión, prácticamente desde que compré mi carro hace 10 años. Pero de repente ocurre que te quedas sin carro, y tienes que salir, y es ahí donde te das cuenta (o recuerdas) el calvario que se sufre al andar a pie y tomar el transporte público.

Sucede que yo tenía una cita médica a las 7 de la tarde, allá por el Hospital San José. Entonces salgo de mi casa a las 6, para irme con tiempo porque amenazaba con llover. Aquí en Monterrey llueve sólo un mes al año, pero cuando llueve, es como si Dios mandara el diluvio. Todo se inunda, las calles se convierten en una Venecia naca, los carros flotan, la gente muere ahogada.... bueno, ya me salí del tema.

Como les decía, iba a salir, y que me voy dando cuenta que una llanta de mi coche está ponchada. Ya no había tiempo para cambiarla, así que pedí un uber.

Y sí, llegó el uber, todo bien. El chofer hasta hizo el trayecto muy ameno contando anécdotas como comediante tipo Franco Escamilla. El viaje aparentemente estaba en 130 pesos, pero a la mera hora resultó que 200. (ya ven que uber cambia tarifas cada dos segundos).

Ni hablar.

Como ya no quería gastar otros 200 pesos de regreso, se me ocurrió que podía irme en camión. Rayos, ya estaba lloviendo. Y sólo a mí se me ocurrió usar sandalias ese día, así que me mojé los pies con el agua cochina que bajaba del cerro.

Después de estar cerca de veinte minutos entre el tumulto esperando el camión, por fin apareció un ruta 17 y lo abordé. El camión se fue por Morones Prieto a vuelta de rueda, debido al intenso tráfico que ya es muy común en la ciudad a esas horas.

Luego me bajé y caminé varias cuadras, y volví a tomar otro camión, un 206. Ah que ruta tan más fea, es un camión que parece que no tiene amortiguadores porque cada bache se siente como si estuvieras en el monte. Todos los huesos de la columna vertebral se te desvían de tanto zangoloteo.

Después de bajarme del camión con una escoliosis (sarcasmo), otra vez caminé por la banqueta inexistente que está cerca de mi cuadra, esa banqueta de la que ya les he hablado que a los automovilistas les encanta treparse para ganarle el paso a otros automovilistas, y donde les vale madre si va pasando gente caminando. La falta de luminarias le pone la cereza al pastel.

Y sí, ahora recuerdo por qué prefiero usar carro... 

lunes, 3 de septiembre de 2018

Reseña libro "El hombre milagro"

En el club de lectura al que pertenezco nos tocó leer hace poco "El hombre milagro", de William R. Leibowitz.

Es una novela que trata de Robert Austin, un niño huérfano, hijo de drogadictos, abandonado en la basura, que después de varios trámites burocráticos es dado en adopción a una pareja ya de edad avanzada.

Pero este niño desde muy pequeño muestra señales de tener una inteligencia superdotada, con un C.I. elevadísimo, más que Albert Einstein y todas las mentes prodigiosas de la historia. A lo que el gobierno de Estados Unidos le causa mucho interés en cultivar sus talentos y así aprovechar su inteligencia y conocimientos.

No obstante, este niño encierra a la vez un defecto: se queda en trance, sufre pesadillas horribles y se aísla mucho.

De adulto, se dedica a investigar la cura de muchas enfermedades, pero se gana el odio de las empresas farmacéuticas, que quieren eliminarlo a como dé lugar.

Bueno, ahora si va mi opinión:

La novela está entretenida. Es ligera, la narración es simple, (salvo esas largas descripciones científicas de sus estudios). Ideal para llevarse a la pantalla grande, como película palomera.

Los personajes son superficiales, en especial el protagonista, al cual en todo momento se le pone como víctima de las circunstancias mientras todos los demás le echan la mano. Pero no veo ninguna evolución en este personaje, lo considero más bien plano. Eso sí, el protagonista es todo un adonis, como nos lo describe el autor. Rubio, alto, ojos exageradamente azules que lamparean a la gente, jaja. Y su amada no se queda atrás. Toda una angelita de Victoria Secret's casi, casi.

No es la gran novela del siglo, aún así, cumple su cometido.

Así que si tienen ganas de leer algo entretenido,  ligero, que no tenga grandes dilemas existenciales, entonces esta novela es la indicada para ti.

Le doy tres estrellitas ***

domingo, 2 de septiembre de 2018

El fin de una era

¿nunca les ha pasado que de repente el grupo de amigos que frecuentan se desintegra? No precisamente por pleitos, sino porque poco a poco se van distanciando, ya no se reúnen con tanta frecuencia como solían hacerlo, y en el momento que menos acuerden, se dan cuenta que tienen meses o quizá años de no verse.

A mí si me ha pasado. En especial con los grupos de amigos de escuela. Pero también con otros grupos de amigos que he tenido en otras épocas, como por ejemplo, grupos de iglesia, talleres literarios, gimnasios, etc.

Reconozco que soy muy nostálgica y echo de menos esas salidas, fiestas, conciertos, risas, etc.

Pero la vida te va poniendo nuevas amistades, nuevas reuniones.

Aunque sí, a pesar de las distancias, los buenos amigos siempre están presentes de una manera u otra. Ya sea a través de una llamada o un correo electrónico.

Y si se asustaron por el título de este post y pensaron que ya me estaba despidiendo, para nada. Este blog tiene para rato.


jueves, 16 de agosto de 2018

La nueva comedia mexicana

Hoy hablaré un poco sobre las series mexicanas en Netflix.

Al menos, por lo que he notado, siguen dos líneas: biografías de artistas o comedias.

En ambos géneros, apuestan a sexo, drogas y rock and roll.

Los productores se dieron cuenta que las vidas privadas de los artistas eran más interesantes que las telenovelas. Así que empezaron a convencerlos para que contaran su historia, en las cuales obviamente hay muchas cosas sórdidas. Maltrato familiar, alcoholismo, drogadicción y promiscuidad.  Ok, se entiende, así es la vida de los artistas.

Pero en el caso de las comedias, vemos que apelan también al morbo. Ahí tenemos a Club de Cuervos y la Casa de las Flores.

Antes de que me linchen, queridos lectores, yo les confieso que soy fan de ambas series. Las he visto completas, y sí, me parecen entretenidas.

Lo que me parece que abusan es del recurso del morbo.

Por ejemplo, en Club de Cuervos, nos tenemos que chutar varias escenas donde Chava Iglesias se está masturbando viendo un video musical, como si fuera un adolescente puberto. Una vez da risa. Pero ver la misma escena en otros capítulos, chotea el chiste y cae en la vulgaridad.

En la Casa de las Flores, por otro lado, le dan demasiado protagonismo a Julián y sus "conflictos existenciales". Demasiado sexo gay explícito. En todos los capítulos le vemos las nalgas. Una vez, da risa. Pero ver lo mismo en cada capítulo, aburre.

Lo que ambos personajes tienen en común, es que son mirreyes, hijos de papá, que se meten en problemas, no chambean,  evaden compromisos y responsabilidades, y que esperan que sus hermanas y sus mamás les resuelvan la vida.
(¿Será así el nuevo paradigma masculino mexicano del siglo XXI? Con eso que dicen que la televisión es un reflejo de la sociedad...)

Insisto, no estoy en contra del género erótico (porque yo lo he usado para mi novela El vendedor de abrazos, que también es comedia y es sexosa). Lo que me aburre es que en todo le apuesten al morbo para hacer reír. Si le quitaran esas escenas, la trama sería plana.

Hay que tener un poco más de ingenio. ¿no creen? ¿o ustedes que opinan?