domingo, 30 de agosto de 2009

Naranja


El viernes pasado, luego de salir del trabajo me pasé al nuevo gimnasio a donde voy. La empresa nos da como prestación la facilidad de estar en ese gym. Es muy pequeño y casi no va nadie. Es una pena que de los miles de empleados que hay en la empresa, sólo unos cuantos lo aprovechen. Y no porque esté restringido. En realidad, está abierto para cualquiera que desee ir, a cambio, claro de una cuota (que es insignificante comparado con lo que cobra un gimnasio acá por fuera). Pero aún así casi nadie va. Igual sucede con las instalaciones del recretativo. Generalmente, quienes lo aprovechan son los obreros y sus familias. Es común, que entre semana, el lugar este algo vacío. A veces me dan ganas de sentarme bajo las sombras de los árboles y ver las aves que andan por ahí. Pero mi prioridad ahorita era ejercitarme, así que acudí al gym.


Sólo había tres personas y todo estaba silencio.


Me subí a una caminadora, y tomé del revistero una revista de nutrición, deportes y salud. Encontré temas muy interesantes, pero el que quiero comentar es cómo la nutrición afecta tu forma de ser.


No recuerdo todo el artículo, sólo recuerdo la parte que se aplicaba en mi caso. Para combatir la ansiedad, deben evitarse aquello ue contenga cafeína, como el café, el chocolate, y los refrescos de cola.


Pues bien.... tal vez sí tenga algo de razón.


Reconozco que soy propensa a tener ansiedad. Pero siempre fue, de alguna manera, algo ocasional. Ahora, de un tiempo para acá me he vuelto demasiado cafetalera. Hay días que bebo hasta dos tazas de café. También me gustan los chocolates (son mi delirio jaja). Y creo que en los últimos meses se han incrementado las crisis de ansiedad. Jajaja, no digo que sean debido al café, pero tal vez beber café en exceso me hace propensa a ponerme nerviosa e irascible.


Así que, lo que recomendaba la revista para calmar la ansiedad, era aumentar la ingesta de vitamina C. O sea, creo que en vez de tomar café, de ahora en adelante mejor me tomaré un vaso de jugo de naranja.


Ahora, continuando con el tema de la naranja, había también un reportaje acerca de esta fruta. La naranja, en el Oriente, es considerado la fruta de oro, ya que todo el año, se alimenta de los rayos del sol, y sólo hasta el invierno nos concede su néctar dorado, que nos da las defensas necesarias para combatir los resfriados y otras enfermedades. Qué sabia es la naturaleza ¿verdad? Que en invierno, cuando no hay sol, podamos beber su energía en forma de un delicioso y dulce jugo.


Pues bien, creo que de sólo pensarlo, ya se me antojó.