jueves, 29 de noviembre de 2012

El mexicano quiere todo de a gratis

Poner un despacho suena fácil, pero no lo es, debido a la cultura de los mexicanos de querer todo de a gratis.

Nos había caído un asunto contable, que implicaba regularizar la situación del contribuyente (que tenía multas fiscales de años atrás), corregir su CURP que tenía homonimias, cambiar su régimen fiscal a uno más adecuado de acuerdo a su actividad empresarial actual, tramitarle la clave CIEC y la FIEL, y generarle su código bidimensional y diseñarle su facturación electrónica. Además, implicaba evaluar su situación financiera, asesorarle en costos, inventarios, impuestos, etc. Todo este servicio se le iba a dar por una cantidad bastante módica, muy por debajo de lo que se maneja actualmente en otros despachos. Con decirles que un abono de Tigres o Rayados es mucho más caro que lo que le pensábamos cobrar... (y aún así  la gente compra el mentado abono sin chistar, hasta faltan a sus trabajos si es necesario para dormir afuera del estadio.)

Sin embargo, nuestra cliente en el último momento, se le hizo "caro" el servicio, porque "un amigo" le dijo que nuestra cuota era muy "elevada", que ella misma podría ir al SAT y hacer todo eso gratis y sin ayuda de nadie, dándose ella sola de alta. Y por más que tratamos de hacerle entender que no se trataba de ir e inscribirse en el régimen que le diera la gana, (quiere inscribirse como Repeco), ella estaba en la necedad de que "ese amigo" ya le había dicho que ella solita podía inscribirse como Repeco y no necesitaba de ningún contador.

Pues ni hablar, si eso decidió ella, adelante. Lo malo es que luego ese tipo de personas que se dejan malinfluenciar por cualquier hijo de vecino, llegan meses después rasgándose las vestiduras, porque están más emproblemados que al principio, o bien, están llame y llame y llame para pedir asesorías gratis.

Pero así es la cultura del mexicano. Que todo lo quiere hacer por sí solo, con tal de no pagarle a un contador. Tiene esa desconfianza de que "ah, ese pinche contador me está cobrando de más, a mí se me hace que ha de ser bien transa". Y si va a empezar con desconfianzas, pues así nomás no. Hay que valorar que un contador no sólo te lleva los impuestos, también te asesora en costos, finanzas, planeación de qué te conviene depreciar o amortizar, o cambiarte de régimen a uno que te convenga más, cuándo facturar, cuándo cobrar, cuándo pagarle a un proveedor, etc. Porque para eso estudiamos cinco años de carrera, papá. Para eso tenemos un título. Ora que si tu quieres pedirle a cualquier hijo de vecino una asesoría contable, pues adelante. Nomás que luego no nos vengan a hacer la llorona de que Hacienda les cayó con una multota y les van a cerrar el changarro.



pd. y se  me olvidó mencionar que cuando se trata de asuntos legales, la gente se pone a regatear peor.... no bajan al abogado de usurero y de hijo de Satanás. Pero eso ya se los contaré en otro post.