jueves, 22 de agosto de 2019

Series de amigos

Sin duda "Friends" fue un parteaguas en cuanto a series se refieren. Tomaban a un sector de la población (jóvenes a finales de sus veintes y principios de sus treintas), o sea, en una etapa en que eres joven, independiente, trabajas, y más o menos ya tienes muy claro lo que quieres en la vida.

En Friends, vemos como común denominador que todos son bonitos y glamorosos. Neta, viven en el  Nueva York de los 90's, toman café en una cafetería de moda, visten fabuloso (especialmente Rachel). Los hombres suelen vestir de traje, ya sea formal o casual. Viven en bonitos departamentos y tienen trabajos donde les pagan bien. Rachel, después de algunos tropiezos, termina trabajando en diferentes casas de moda muy famosas, Mónica es chef en un restaurante elegante, Phoebe gana muy bien trabajando como masajista, mientras que Chandler trabaja en corporaciones, Ross es catedrático universitario y Joey es actor de telenovelas.


Al menos esa era la visión que nos planteaban en los noventas.

Después de Friends, aparece "How I met your mother". Aquí el panorama es un poco diferente. Estamos aquí en la generación de principios de los 2000, cuando se hacía la transición hacia la era digital.  Sí, siguen siendo guapos y bonitos. Pero ya no visten glamoroso, de hecho visten más casual (con excepción de Barney). A diferencia de Friends, no se reúnen en una cafetería sino en un bar, noche tras noche.  Cambian de trabajo, a veces no tienen muy claro lo que quieren en la vida, hay episodios en los que se sienten confundidos y deprimidos, cosa que no veíamos mucho en Friends. También saben que las relaciones son complicadas, muchas veces temen tomar riesgos, tanto en lo profesional como en el amor, se vuelven cautelosos y desconfiados, aunque al final las cosas se resuelven solas.


Y luego, tenemos a "The Big Bang Theory", que es la generación de los 2010's. Aquí se rompe con todos los esquemas anteriores. En este caso, los protagonistas son feos y nerds, y al principio son unos inadaptados sociales. Con excepción de Penny, todos visten horrible, anticuados o aniñados (con camisas de superhéroes). Batallan para encajar en el mundo "normal" y sufren muchos fracasos en el amor. Sin embargo, a lo largo de la serie descubrimos que ser nerd no es tan malo después de todo. Ellos se divierten a su manera. Les encantan los cómics, las convenciones de historietas, las películas de Star Wars y Viaje a las Estrellas. A diferencia de los "Friends" y los "HIMYM", los "TBBT" no se reúnen en cafeterías o bares, sino en el departamento de Sheldon y Leonard, a comer comida comprada y ver películas en la tele o jugar juegos de mesa. Y a pesar de sus inseguridades, logran salir adelante, superar sus complejos, se vuelven más confiados de sí mismos, tienen relaciones amorosas, se casan, tienen hijos y triunfan en la vida, destacando en su propio ámbito científico.


¿Qué seguirá después? ¿Qué serie de amigos estará en la siguiente década?



viernes, 9 de agosto de 2019

Canciones que cuando las escuchaba me imaginaba la historia

Como que esta semana he andado muy nostálgica con eso de los 80's pero no lo he podido evitar, jaja.

Hoy hablaré de algunas canciones muy de moda cuando estaba chiquita y que cuando las escuchaba me imaginaba toda una historia. 

En aquellos años había muy buenos cantantes, con buenas voces sin necesidad de usar el auto-tune. Pero también se le prestaba mucha atención al contenido de la canción. Tenía que rimar. Y no una rima cualquiera, sino eran prácticamente poesía pura. 

Además de eso, contaban una historia, lo que la hacía más interesante. 

Hoy voy a hablar de tres canciones. La primera es Lobo Hombre en París, del grupo La Unión.

Jaja, neta que con esta canción mi imaginación volaba mucho. Yo de veras me imaginaba a un hombre lobo, llegando a una cantina, pidiendo una cheve y sacándole plática a una chica. 




La otra es "Cruz de Navajas" con Mecano. De hecho hay muchas canciones de Mecano que cuentan historias, pero esta es de la que más me acuerdo. Me imaginaba a un matrimonio aburrido, que casi no se hablaban entre ellos. Claro que había muchas cosas que en ese entonces mi mentecita infantil no terminaba de comprender, como el asesinato de Mario, pero eso no quita que yo me imaginara la historia en mi cabeza.







Y por último, la cereza del pastel, "Louis" de Franco De Vita. Dios mío, que canción, se me pone chinita la piel al escucharla. La canción habla de un taxista, llamado Luis, que soñaba con convertirse en rockero famoso. Lo chistoso es que no me costaba trabajo imaginar la historia ya que solía escucharla mientras viajaba en el coche con mis papás en medio del tráfico, así que me imaginaba que por ahí andaba un vochito taxi, manejado por Luis, y me lo imaginaba de pelo largo y tatuajes sonando el cláxon.





Y estas son las canciones que más recuerdo de mi infancia.


Y ¿qué canciones escuchaban ustedes cuando eran niños? 

miércoles, 7 de agosto de 2019

Malos policías

Los policías me dan miedo.

Nunca he sentido que se pueda confiar en ellos, los veo y evito siquiera mirarlos de frente, porque me imagino que eso daría pie a que me increpen, a que me riñan con severidad. Cuando una patrulla o granadera pasa lentamente y con la torreta apagada, detengo la marcha y le doy el paso. Les tengo el mismo temor que le tengo a los delincuentes.

¿Por qué tengo esta mala percepción sobre los policías?

Por noticias como esta...


Así es. No entiendo por qué los policías mexicanos actúan de esta manera. Sí, ya se que no se debe generalizar, pero por individuos como estos, se acaba la confianza en la institución. 

No son noticias aisladas. Hay muchísimos casos de abuso de autoridad, de colusión con el crimen organizado, de omisión a la hora de actuar y aprehender a los criminales. 

Uno como ciudadano no debería tenerle miedo a los policías, al contrario, debería tener la seguridad de que se puede contar con ellos. 

Pero esto es México, señoras y señores. Aquí no se puede confiar de nadie. 



martes, 6 de agosto de 2019

Princesas Disney

Cuando era niña, en los años 80's no había películas de princesas Disney. Cenicienta, Blancanieves y la Bella Durmiente eran películas de los años 50's, o sea, ya habían pasado más de 30 años sin que apareciera una princesa en Disney, y no existían las películas en video (eso salió mucho después). Mi única referencia de ellas era en los libros de cuentos. 

En los 80's recuerdo que las películas de Disney eran de animalitos que hablaban. Los protagonistas eran ratones (Bernardo y Bianca), zorros y osos (Robin Hood), gatos (Oliver y su pandilla). Así que para mí, como niña, esas películas me resultaban aburridas. También detestaba su intensa carga dramática, eran películas muy lacrimógenas, a veces tocaban temas muy intensos que me provocaban un nudo en la garganta. 

En pocas palabras, no me identificaba con ninguno de los personajes de Disney... hasta 1989 que apareció La Sirenita. 

Cuando La Sirenita salió en el cine fue muy deslumbrante para mí. Era una princesa, era muy bonita, de ojos grandes y cabello rojo. Era divertida, audaz, cantaba bonito. Era la primera vez que yo podía ver una película en donde la protagonista era una mujer. 

Sé que en la actualidad las figuras de las princesas son muy atacadas, que por perpetuar estereotipos de la sociedad patriarcal, pero imagínense a una niña en los 80's, que nunca había visto una película protagonizada por una chica, eso sí era un parteaguas para mí. 

Pero lo mejor fue cuando se estrenó "La Bella y la Bestia". Desde que vi las primeras imágenes en una TV Guía, quedé fascinada. Recorté esos dibujos y los atesoré por mucho tiempo, y le rogué a mis papás que me llevaran a ver la película. 

Fue una experiencia muy bonita, ir al cine y verla a todo color. Las canciones eran maravillosas, Bella además de bonita era inteligente, le gustaba leer igual que a mí, y la Bestia le regaló una enorme biblioteca repleta de libros. Esa película siempre ha sido mi favorita, quizá porque me evoca muchos recuerdos bonitos de cuando fui a verla en el cine. 

Luego siguió Aladin, pero esta ya no era protagonizada por una chica, sino por un hombre. 

Y después de ahí se acabaron las princesas. Disney empezó a producir películas más épicas, más sombrías. Ahí está El Jorobado de Notre Dame, o Pocahontas. Esas ya no me gustaron tanto. También produjo películas donde el protagonista era un hombre, por ejemplo, Hércules, Tarzan y Atlantis. 

Y salvo una pequeña excepción con Mulan, Disney volvió a su patrón de películas de animalitos que hablan, o las de Pixar donde eran juguetes, o carros, etc. 

Si se fijan, las princesas aparecen en muy pocas películas. La mayoría de los filmes de Disney han sido enfocadas más al mercado masculino. 

A partir del 2009 otra vez se retomó la figura de las princesas, con "La princesa y el Sapo", "Enredados", "Valiente" y "Frozen". 

Pero en estas dos últimas ya no se ve el amor de pareja, y las princesas son más aguerridas, prefieren actuar en solitario, sin ayuda de nadie. 

No critico estas últimas cintas (de hecho, las he disfrutado). Sólo quiero hacer notar que aunque la figura de la "princesa Disney" es muy atacada en la actualidad, en realidad pocas veces han protagonizado películas. 

Cada princesa ha reflejado los valores que se viven en ese momento. Las princesas actuales son del feminismo de la tercera ola, donde abogan más por la diversidad. Las princesas modernas son de otras razas, como Moana, o de otras orientaciones sexuales, como Elsa de Frozen. 

Pero si me preguntan a mí, prefiero quedarme con Bella. Esa siempre será mi princesa favorita. 

sábado, 27 de julio de 2019

Sanborns en Monterrey

Hace tiempo hice un pequeño artículo sobre algunos edificios que ya no existen en Monterrey, como lo fue el cine Elizondo.

En esta ocasión hablaré de la tienda y restaurante Sanborns,  la cual todavía continúa en funcionamiento pero ha cambiado su fachada y sus interiores a lo largo de los años.

El primer Sanborns fue fundado en el año de 1903, por Walter y Frank Sanborn, inmigrantes estadounidenses procedentes de California. Inicialmente se fundó como una droguería en la ciudad de  México pero poco después instalaron una fuente de sodas, convirtiéndose en la primera de este giro en el país.  Se establecieron 3 sucursales en la ciudad de México y una en Tampico, que no funcionó porque en ese entonces la gente de esa ciudad tenía una postura antiyanqui y terminaron saqueándola y destruyéndola, por lo cual fue cerrada.

Después sobrevino la Revolución y no fue sino hasta 1919 que Frank Sanborns cerró las tres sucursales y decidió abrir una nueva, en la famosa Casa de los Azulejos, un antiguo edificio abandonado ubicado en el corazón del Centro Histórico de la ciudad de México. La casa fue remodelada y convertida en un lujoso restaurante, con salón de té, fuente de sodas, tienda de regalos, farmacia y dulcería. Actualmente es uno de los sitios mas icónicos de la ciudad de México y afortunadamente sigue conservando su fachada original. El restaurante es muy bonito y elegante y vale la pena visitarlo y tomarse un café ahí.

Después del éxito de la reapertura de Sanborns, se abrieron más sucursales a lo largo del país.

En Monterrey la primera sucursal se inauguró en el año de 1936, en la esquina de la calle Morelos con Escobedo. Su fachada evocaba a la matriz, la Casa de los Azulejos, pero con un estilo más ecléctico y sobrio.






Desde entonces se convirtió en un punto de interés tanto para los regios como para los extranjeros que visitaban la ciudad, pues les agradaba el ambiente que tenía la cafetería, la fuente de sodas y el salón de té. Era muy frecuentada por su comodidad y por estar precisamente, en pleno Centro de la ciudad, cerca de los hoteles.

Con el paso de los años, la tienda se fue reduciendo y su fachada fue modificada. En la esquina donde solía estar la entrada principal ha albergado otras tiendas o restaurantes. Un tiempo estuvo una tienda de ropa de caballero, después un Burguer King, ahora está un Starbucks. Y a un costado, del lado de la calle Morelos, hay un puesto de snacks donde venden fritos y cocas. Esta foto que está aquí la tomé de Google Maps, está fechada en 2018, y se puede apreciar cómo el exterior fue modificado.




Actualmente la entrada está por la calle Morelos. De hecho desde que tengo uso de razón esta es la entrada, así que no tengo el dato de cuándo se cambió a este lado.



En su interior tiene forma de L, y salida hacia la calle Escobedo. Todavía está la dulcería, la pastelería y la farmacia, así como la  sección de libros y revistas.


La cafetería todavía conserva su larga barra de madera con sillas en alto donde los viejitos y uno que otro joven van y se echan su cafecito mañanero mientras leen el periódico.




El restaurante está en un área aparte, dentro de la misma tienda. No está tan bonito como el de la Casa de los Azulejos ya que a diferencia de éste, su decoración es sobria, no tiene candiles ni ventanales, el espacio es cerrado, pero la comida es igual de sabrosa y a precios muy accesibles.

Comparando las fotos antiguas con la fachada actual de Sanborns, me entra un poco de tristeza no haber conocido el edificio en su forma original. Me imagino que debió haber sido muy bonito por dentro y por fuera.

Como ya lo he comentado muchas veces en este blog, Monterrey casi no respeta la arquitectura de sus edificios históricos, los demuele y construye cosas diferentes. En este caso el edificio sobrevive aunque de su fachada original conserva muy pocos elementos.

A pesar de ello, es uno de mis lugares favoritos que todavía visito cuando llego a pasar por ahí. 

viernes, 12 de julio de 2019

¿El principito es lectura para niños?

A veces en los grupos de lectura de Facebook donde se recomiendan libros, hay mamás o tías que preguntan qué libro les pueden recomendar para niños.

La mayoría de la gente responde en automático "El principito".

Yo no estoy de acuerdo con que "El principito" sea lectura para niños, pero no porque su contenido sea sexual o violento, no, para nada. Sino porque tiene muchas metáforas que sólo son comprensibles hasta que ya has vivido ciertas experiencias.

Es muy común que los adultos suelan asociar los libros ilustrados como cuentos para niños. El principito cuenta con ilustraciones preciosas, coloridas y sencillas. Por eso la gente asume que es cuento para niños. Igual sucede con los comics, se consideran lectura para niños y adolescentes por el simple hecho de tener dibujos (aún y cuando su trama diste mucho de tener corte infantil).

Pero no por tener dibujos significa que sea para niños.

Yo leí "El principito" cuando tenía unos doce años, y me resultó un libro tonto. Mi interpretación fue literal. La rosa era rosa, el cordero en la cajita era un cordero. Todo me parecía tan obvio que no entendía por qué el aviador a veces era tan necio para comprender las cosas.

Pero ahora a mis tantos-tantos años, por fin veo que cada personaje era un símbolo, cada uno tenía un significado. El principito es la voz de nuestro niño interior, y los personajes son metáforas de cosas que nos suceden de adultos. Las veces que tenemos que enfrentar una autoridad (el rey), el trabajo rutinario y en ocasiones, carente de sentido (el hombre de negocios), la depresión y el vicio (el borracho). La rosa puede tener varios significados, para mí son las relaciones amorosas, que a veces nos lastiman el corazón.

Por eso creo que El principito es un libro para adultos, porque sólo después de haber vivido ciertas experiencias es como podemos analizarlas a través de los ojos de un niño.

Si yo tuviera que recomendar libros para niños, me inclinaría por otros títulos. En la actualidad afortunadamente ya hay muchos autores de literatura infantil y juvenil que han hecho muy buenas historias, apropiadas para cada edad.

Mi opinión es que "El principito" sea leído cuando llegue el momento adecuado de ser leído, para poder gozar de la riqueza de sus metáforas y descubrir sus verdaderos significados.


viernes, 5 de julio de 2019

La polémica de la Sirenita

Pues ayer las redes sociales ardieron porque Disney anunció que Halle Bailey, una actriz de raza afroamericana, interpretará el personaje de Ariel, en el nuevo remake de "La Sirenita".

La gente protestó porque cómo era posible que una chica negra interpretara a una mujer que se suponía era pelirroja y de piel blanca.



El enojo del público resulta hasta cierto punto, comprensible. Por décadas Disney vendió no sólo la película, sino muñecas, vestidos, y un montón de mercancía con la imagen de Ariel pelirroja. Así es Disney, te invade de toneladas de mercancía alusiva a la película que termina por lavarte el cerebro y hacerte pensar que la princesa que ellos te venden es la princesa original, la única.

Para mí por ejemplo es imposible imaginarme a una Blancanieves que no sea esta.



Si a mi me presentan otra Blancanieves que no tenga el cabello corto y negro y un lazo rojo en la cabeza, me causa cierta incomodidad, confusión y rechazo. Porque toda mi vida, desde bebé hasta la adultez, me han vendido la idea de que Blancanieves es la de Disney.

Sin embargo en el cuento original sólo se menciona que Blancanieves, tal como su nombre lo dice, era una chica de tez blanca y pálida, como la nieve. No dice nada más sobre su ropa o su cabello. El aspecto de la Blancanieves de Disney se lo debemos a la actriz y bailarina Marge Champion, en quien se basaron para crear el personaje.


En el caso de la Sirenita, antes de que surgiera la versión Disney llegué a leer el cuento original, y me la imaginaba pálida, de cabellos azules y ojos violetas. Pero llega Disney, con su versión de la chica pelirroja, con su aspecto basado en la actriz Alyssa Milano, y desde entonces, no soy capaz de imaginarme otra sirena diferente de la de Disney. Porque yo fui de las niñas que vio la película en la videocasetera como 800 veces seguidas.

Así que cuando me enteré de la noticia de que esta chica afroamericana interpretaría a la Sirenita, sí, me causó confusión, rechazo. Treinta años metiéndome en la cabeza que la Sirenita es pelirroja para que me salgan con eso. Definitivamente no iré a ver la película, jaja.




jueves, 4 de julio de 2019

Cacería de brujas contra los uber

No había comentado sobre el tema,porque no lo he investigado a fondo, y quizá me equivoque en alguno de mis argumentos, así que si es así, me pueden corregir.

Resulta que hace unos días, en Nuevo León, la Agencia Estatal de Transporte (AET) inició una cacería de brujas contra los Uber, Cabify y demás taxis que utilizan estas plataformas. Para nadie nos es ajeno que el gobierno siempre actúa a favor de los intere$e$ de algunos sectores. Ya los servicios concesionados de taxis y sus respectivos líderes habían protestado mucho, argumentando que lo que Uber hacía con ellos era una competencia desleal.

Después de tanta presión, el gobierno se decidió a actuar, pero lo hizo con un operativo digno para la detención de capos de la droga, o sea, a punta de fusil, usando a los miembros de la fuerza civil, bajando a los choferes y pasajeros de las unidades de Uber y decomisando los automóviles.

Concuerdo con que estas plataformas no cumplen con los requisitos de la ley, en el sentido de que deben tramitar una concesión para operar como servicio de transporte de pasajeros. Pero lo que está haciendo el gobierno es una pena excesiva. Se vale multar, pero lo que no se vale es decomisar los autos y encima de todo, tratar a los choferes como delincuentes, amenazándolos con fusiles en mano. ¿¿Qué es eso??

La Constitución dice en su artículo 14: "Nadie podrá ser privado de la libertad o de sus propiedades, posesiones o derechos, sino mediante juicio seguido ante los tribunales previamente establecidos, en el que se cumplan las formalidades esenciales del procedimiento y conforme a las Leyes expedidas con anterioridad al hecho."  Eso significa que la AET no tiene ningún derecho para decomisar las unidades de uber, sin previo juicio, sin formalidades, nomás por sus huevos.

Aquí está claro que el gobierno está violando las garantías individuales consagradas en la Constitución, la cual está por encima de las leyes estatales.

Ojalá se resuelva pronto esta situación. Si los servicios de Uber han tenido tanta aceptación entre los regios es porque supera en creces el servicio que prestan en comparación con los taxis concesionados.   Los taxis de aquí se caracterizan por tener unidades en mal estado,  donde los taxímetros están alterados, los choferes son gente  que maneja recio, no respeta los límites de velocidad ni las normas de tránsito, y en algunas ocasiones incurren en delitos, como robo, secuestro y violación.

Una vez me tocó ver cómo un ecotaxi atropelló a un indigente. El hombre iba cruzando la calle, y un taxi que iba manejando a toda velocidad, pasó por encima de él. Vi cómo el cuerpo del hombre volaba en el cielo y caía sobre el pavimento. Neta, no lo estoy inventando. ¿Y qué hizo el chofer? ¿Se detuvo? No. Se largó a toda velocidad, dejando al hombre tirado en la calle. La Cruz Roja se tardó horas en llegar. Desconozco si el hombre sobrevivió. Fue un recuerdo espantoso, y sólo lo cuento porque este es el tipo de gente que maneja en mi ciudad. Sí, yo sé que todos los choferes no son así, habrá uno que otro que si es honrado y respetuoso, pero esos son garbanzos de a libra. Son los malos choferes los que están en las calles, son esos mismos los que vandalizan los carros de uber, son esos mismos los que protagonizan la nota roja con sus accidentes, robos y violaciones. Son esos mismos los que protestan porque no quieren competencia.

Desde que entró Uber en operaciones en nuestra ciudad, la gente ha sentido mucho alivio en tener un servicio donde los choferes están muy bien identificados, manejan con precaución y son respetuosos con los pasajeros. Aunque cobren caro.

Si los taxistas concesionados fueran así, nadie hubiera preferido Uber, pero como no lo son, como tienen un pésimo servicio, por eso la gente contrata y seguirá contratando los servicios de Uber.


miércoles, 3 de julio de 2019

Reseña libro: Todas las hadas del reino

Descubrí este libro por casualidad, ya que durante mis noches de insomnio, mientras buscaba en YouTube canales de ASMR para relajarme y dormir, y encontré este video donde narran un par de capítulos. La historia me enganchó y me decidí a comprarlo.

"Todas las hadas del reino" es una novela de la autora española Laura Gallego García, quien por cierto es una escritora muy prolífica. A sus 41 años ha escrito más de veinte obras y ha ganado varios premios, entre ellos, el Premio Nacional de Literatura Infantil y Juvenil y el Premio de Literatura Infantil El Barco de Vapor.

El género en el que ella suele escribir es el de cuento fantástico, y lo hace muy bien.

Desde que era niña, no me había emocionado tanto con una obra de este tipo. "Todas las hadas del reino" me remontó a mis primeros años de lectura, donde devoraba libros de cuentos de Andersen, Perrault y los hermanos Grimm.

Este libro tiene de todo: princesas, príncipes, hadas madrinas, brujas malvadas, y seres sobrenaturales. Pero ¿Qué diferencia este libro a los demás cuentos infantiles que ya se han explotado hasta el cansancio? Pues que la autora le da un giro diferente, en vez de que la protagonista sea una princesa, es una hada madrina en quien se centra la historia.

Aquí la sinopsis:
"Camelia es un hada madrina que lleva trescientos años ayudando con gran eficacia a jóvenes doncellas y aspirantes a héroe para que alcancen sus propios finales felices. Su magia y su ingenio nunca le han fallado, pero todo empieza a complicarse cuando le encomiendan a Simón, un mozo de cuadra que necesita su ayuda desesperadamente. Camelia ha solucionado casos más difíciles; pero, por algún motivo, con Simón las cosas comienzan a torcerse de forma inexplicable…"

Laura Gallego parte de la premisa de que en los cuentos de hadas, el personaje más subestimado y olvidado es el hada madrina. Y sin embargo, es ella quien ayuda a los héroes a lograr su cometido, y es ella quien ayuda a las princesas a encontrar el amor en un gallardo príncipe azul.

La protagonista de esta historia es Camelia, un hada madrina humilde y sencilla, que se afana mucho en ayudar a sus ahijados, que son muchos. Y nunca recibe ni un "gracias" por su labor. Es más, rara vez le preguntan su nombre, sólo se limitan a llamarla "hada madrina".

Camelia tiene muchos ahijados, que son príncipes y princesas caprichosos, displicentes, perezosos e ingratos. A pesar de ello, se esfuerza por cumplir con todos y librarlos de peligros y ayudarlos a cumplir sus objetivos.

Ocasionalmente se reúne con sus otras amigas hadas a tomar el té e intercambian anécdotas y chismes. También hablan de las hadas caídas, esas que se pasaron al lado oscuro y se convirtieron en brujas. Porque un hada y una bruja son lo mismo, la diferencia es que el hada usa su magia para el bien y la bruja para el mal.

Un día, en una de esas tertulias, una de las hadas madrinas le pide de favor que se encargue de uno de sus ahijados, de un mozo de cuadra llamado Simón, quien está enamorado de la hija de un rey.

Camelia acepta la misión y va con ese ahijado, a ayudarlo. Pero con lo que no contaba era que terminaría enamorándose de él.

Y ahí parte la historia, que como todo buen cuento, está lleno de aventuras mágicas y sobrenaturales, y hace guiños a varios cuentos de hadas populares.

Pero conforme avanza la historia, vemos una evolución en el personaje, las circunstancias la sobrepasan y no todo es color de rosa. Se enfrenta a diversas dificultades, la presión de su trabajo, y la ingratitud de los seres humanos.

En general es una historia que disfruté mucho leerla y que incluso la terminé en una semana porque no podía dejar de leerla. La portada del libro también es muy linda. Es una historia que te entretiene y te hace pasar un buen rato.

La recomiendo.

viernes, 28 de junio de 2019

¿Dónde descargo gratis el pdf del libro?




En Facebook estoy suscrita a varios grupos que se dedican a la promoción de la lectura. Sus administradores suben recomendaciones de libros y dejan abierta la publicación para que otros usuarios intercambien comentarios acerca de éstos. En otros incluso promueven mensualmente reuniones presenciales, donde se quedan de ver en algún lugar para platicar sobre el libro del mes.

Me parece muy bien el objetivo de estos grupos. Lo que no me gusta es que incluyan un apartado donde suben los pdf's (piratas) de dichos libros para que la gente los descargue.



Sí, muchos me dirán que no le hacen daño a nadie, que al contrario, poner gratis el pdf del libro es una manera de "promocionar" al autor. Incluso admito que en alguna ocasión yo llegué a descargar alguno de los libros que dichas páginas ofrecen.

Sin embargo, al convertirme en escritora, me di cuenta que es una injusticia lo que hacen estos grupos. El hecho de regalar el trabajo de un escritor sin el permiso de éste no es una manera de promocionar su trabajo, al contrario, lo perjudican.

Un escritor se toma meses, incluso años, en escribir un libro. Aunque sea una labor intelectual, al final de cuentas, es un trabajo. Es cansado, es agotador. No se trata de escribir cualquier cosa, tienes que hacerlo bien.

Después de eso, el manuscrito se somete a revisiones por parte de la editorial. El escritor, el editor, los correctores de estilo, correctores tipográficos, diseñadores gráficos.... todas estas son personas involucradas en el proceso de edición, que no trabajan de a gratis. Son personas que tienen que comer, pagar renta, servicios, mantener una familia....

¿Y cómo obtienen sus ingresos? De la venta del libro.

El hecho de piratear los libros hace que el libro REAL no se venda. Y cuando no se vende, lo retiran del mercado. Y todo ese trabajo del escritor se pierde.

Mucha gente se queja que los libros son caros, pero hay libros para todos los presupuestos. Sí, comprendo que hay libros que no bajan de $500 pesos (25 dólares), pero hay otros que puedes comprar por $20 pesos (1 dólar) sobre todo en el Fondo de Cultura Económica. También en las ferias del libro puedes adquirir libros muy baratos.

Hay libros que sí se pueden descargar legalmente gratis. Les dejo una liga de la UNAM.

http://www.fundacionunam.org.mx/unam-al-dia/unam-te-ofrece-200-libros-para-descargar-gratis/

Yo sugeriría a los administradores de estos grupos de Facebook que si de verdad quieren promover la lectura, promuevan también la cultura de honradez. NO suban material pirata en sus grupos, recomienden el libro, sí, hablen de él, hagan videos, hagan reuniones... pero no regalen el libro sin el consentimiento del autor, porque lo perjudican. Mejor animen a sus miembros a adquirir el libro. Y el que lo quiera comprar lo compra y el que no pues no.


miércoles, 19 de junio de 2019

Los monitos

Aquí en Monterrey, es una tradición leer "los monitos" cada domingo. Así le decimos a la sección de Tiras Cómicas que publica el periódico El Norte.

Debo decir que en la actualidad, la sección de los monitos se ha visto muy mermada, y son pocas las tiras cómicas que publican, el resto lo rellenan con sopas de letras o acertijos sobre artistas y películas.

Pero en la "época de oro", los monitos guardaban un lugar muy especial en el periódico.

Se publicaban todos los días, en la página 2 de la entonces Sección Deportiva. Toda una plana estaba llena de tiras cómicas, entre las que yo recuerdo estaban Archi, Henry, Benitín y Eneas, Ferdinando, Periquita y otras más para adultos como Modesty Blaise, Dick Tracy, Rip Kirby y otras que ya no recuerdo.

Aquí unos ejemplos de esas tiras cómicas.





Sin embargo, los domingos era cuando nos deleitábamos con la sección exclusivamente dedicada a los monitos, a colores. En serio, a veces nos peleábamos por leerla primero.

Entre los monitos que yo recuerdo que estaban (y que ya no incluyen en las ediciones actuales) eran Popeye, Los Picapiedra, El Hombre Araña, El Fantasma, Mandrake el Mago, El Príncipe Valiente, Ferdinando, Beto el Recluta, Educando a Papá, Lorenzo y Pepita, El Pato Donald, Tribilín y Mickey Mouse.








En la actualidad, la sección tiene esta apariencia.


y entre las tiras cómicas que actualmente se publican están Garfield, Baby Blues, Jeremías, Olafo el Amargado, Marvin, Peanuts, Calvin y Hobbes, Nunca Falta Alguien Así, y  Condorito. He notado que quitaron recientemente Tigrillo y Educando a Papá.









De todos modos, a pesar de que publican muy poquitas tiras cómicas, es una sección que todavía disfruto (y que sigue siendo la primera que yo leo cada domingo, jeje).

sábado, 15 de junio de 2019

Joyería que usaba de niña

Tengo muchos recuerdos sobre collares y pulseras que yo usaba de niña, allá por los años 80's. (no se pongan a sacar cuentas sobre qué edad tengo jaja).

En primer lugar, uno de los collares qué más recuerdo que usé fue uno que era una cadena de plástico que en cada eslabón tenía llaveritos de diferentes figuras. Me encantaba, era como tener a la mano varios juguetes. Las niñas competíamos por quién tenía más llaveros colgados en el cuello. Jajaja, suena ridículo, pero así era.


Otro accesorio que me encantaba eran unas pulseras hechas de resortes de plástico en colores fosforecentes. Tenía de color rosa, amarilla, verde y anaranjada. Me fascinaban.



También recuerdo que por aquellos años mi abuelita y mi mamá solían comprar productos Avon, y yo hojeaba el catálogo y me iba directo a la sección de Topsy, que eran cremas y perfumitos para niñas. Yo pedí que me compraran esta pulsera que al destapar el cuadrito, venía un perfume muy rico y de olor muy suave.



Otras pulseras que llegué a tener fueron estas, cuadradas, también de plástico. Estaban muy de moda. Estas no me gustaban mucho porque me parecían medio incómodas, pero igual las usaba y tenía varias así.


Y por último, también llegué a tener collar de chupón. Creo que ese fue el accesorio más tonto y ridículo de todos jaja. Pero estaban de moda, y muchas niñas coleccionaban varios de diferentes colores. Yo recuerdo que tuve uno en color morado.


Y esta es la joyería que usaban las niñas en la década de los 80's.  ¿Qué les parece? 

jueves, 13 de junio de 2019

Si por cada like me dieran un dólar

Yo no me considero influencer. Nací mucho antes de que esto se pusiera de moda. A mí lo que me tocó fue el internet en pañales, y las páginas en Geocity de Yahoo, y los blogs. De hecho este blog ya tiene sus años (Creo que diez, no me acuerdo).

Y después surgieron las redes sociales, Facebook, Twitter, Instagram. Los hábitos de lectura cambiaron. Ya nadie lee blogs, aún así lo mantengo porque me gusta expresarme aquí, y supongo que aún tengo uno que otro lector que me sigue (¡Bueno, eso quiero pensar!)

Las redes sociales cambiaron también la forma de relacionarse entre las personas, y se volvieron más visuales. No leen, ven. Y la forma más huevona de manifestar su apoyo es el like. O sea, un simple clic del mouse, al ícono de pulgar arriba y ya, con eso cumples tu misión en el mundo de mandar buenas vibras y deseos a quien publica.

Estos likes son pura ilusión, son como aplausos aislados. Claro que si juntas esos aplausos, ya es una ovación. Hay gente que con una foto acumula decenas de miles de likes. Y si estás activo en YouTube, a veces hasta te pagan por las miles de veces que tu video se reproduce, ya que entre más sea visto, se inserta más publicidad, y esos son los ingresos que recibe el Youtuber.

La otra opción de ganar dinero es que las mismas empresas se acerquen a ti y te ofrezcan convertirte en la imagen de sus productos. Por ejemplo las chicas jóvenes de cuerpo bonito, con un número significativo de seguidores, empiezan a recomendar maquillaje, ropa, productos nutricionales, etc. y les pagan por eso, o les regalan cosas.

Por todo eso se acuñó el término "influencer", como si se tratara de una profesión (aunque en realidad no lo es, porque no se necesita estudiar ni tener titulo profesional para convertirse en un influencer). Las Kardashian son expertas en eso.

Y el sueño de mucho millenial es convertirse en eso, en un influencer, porque seamos honestos, es un trabajo soñado. Tomarte fotos o grabar videos, anunciar productos y que te paguen por eso o que te regalen cosas, pues qué chido. Hasta yo quisiera ser influencer. Y lo he intentado, pero soy muy floja para grabar videos y tomarme selfies.

Sin embargo, esta burbuja de fama no durará para siempre. Ahí está el caso de una influencer, una tal Arii, que se puso a llorar porque nadie compró sus productos. La chica tiene muchos seguidores en su cuenta de instagram, miles de likes, y pensó que si les vendía cosas, se las comprarían como pan caliente. ¡Inocente palomita! Como dije, los likes son la forma más huevona de manifestar tu apoyo a alguien, pero eso no significa que le vayas a pagar un dólar por cada like. Es más, si los likes se cobraran, nadie los daría, o muy pocos. Además, muchos de esos likes son bots, o sea, no hay nadie detrás de la pantalla. Un algoritmo de computadora se encarga de inflarte o desinflarte. Porque también he visto Youtubers que graban videos todos enojados, porque Youtube les quitó likes.

Y a mí me consta que eso de tener likes no es sinónimo de ventas seguras. Yo en Facebook cada vez que le anunciaba a mis contactos que vendía libros, nada más me daban like pero no lo compraban, jajaja. De buenas que no me hice ilusiones para vivir de eso, porque ya me hubiera muerto de hambre.

En fin. Ahí está la reflexión del día. Si su corazón es muy generoso, no me den like, mejor dénle clic al botoncito de Paypal de donaciones que tengo en el blog e invítenme un café.




sábado, 8 de junio de 2019

Cindy la Regia

El comic de Cindy la Regia lo conocí gracias a la recomendación de una amiga, allá por el 2007.

Era una historieta publicada en línea, cada quince días salía una tira cómica. Se trataba de Cindy Garza, una chica "tipo bien" de San Pedro Garza García, Nuevo León.



No era millonaria, pero sí tenía dinero. Su papá tenía un negocio exitoso en la Central de Abastos, era un tipo ranchero que hablaba "golpeao". Su mamá, una señora que nada más estaba preocupada porque su hija se casara con un muchacho de buenas familias. Tenía una hermana rara y gorda, y no podía faltar Mary, la sirvienta indígena.

En cuanto a Cindy, parodiaba mucho la personalidad de las chicas regias que viven en San Pedro. Así, fresa, arrogante, racista. Pero al mismo tiempo, estaba obsesionada por casarse, de hecho las primeras tiras cómicas giran en torno a eso, a encontrar un novio tipo "bien", de buenas familias, para casarse con él. Hasta tenía una frase en clave, cada vez que conocía a un hombre soltero que le llenaba el ojo, decía "Güey, me palpita el dedo del anillo".  El autor, Ricardo Cucamonga, declaró en aquel entonces que era una manera de parodiar a sus amigas que conoció mientras él hacía sus estudios de diseño gráfico aquí en Monterrey.




Después de varios años, los dibujos de Cindy se volvieron más estilizados, y su temática ya no giró en torno a la búsqueda de un novio, sino que se centró más en la arrogancia y su complejo narcisista. Muchas tiras cómicas hacen referencia al clasismo que impera en Monterrey, donde discriminamos a los morenos pobres y exaltamos a los rubios ricos. Cindy, es rubia, y le molesta lo naco, lo pobre, lo vulgar.



La historieta agarró popularidad en todo México. Las tiras cómicas se publicaron en algunos periódicos y hasta se publicaron dos libros.

Últimamente, después de doce años, creo que es admirable que el personaje se haya mantenido en el gusto del público, sobre todo considerando que aquí en México la industria del cómic es escasa y poco vendida.

El autor recientemente hizo otro remake al personaje, y ahora está demasiado flaca. Y el estilo de dibujo me recuerda más al de Trino que al del propio Cucamonga.




Recientemente anunciaron una película con actores de carne y hueso (o live action, como dicen ahora). Yo sólo espero que la película no esté llena de clichés hacia los regios, siempre nos retratan como si habláramos como el Piporro, y usáramos botas y sombrero. Ah... y esa fijación que tienen los chilangos de decirnos que somos de "provincia", jajaja culpo a Chabelo por eso, de llamarnos a todos los de fuera del DF como "cuates de provincia". Creo que todavía no lo superan...

En fin, a ver qué tal está la película, la verdad sí tengo ganas de verla.




Libros de bolsillo

Me encantan los libros de bolsillo, porque los puedo llevar a cualquier lugar, echarlos en mi bolsa, leerlos en cafeterías o en el camión. Además, como usualmente no tienen demasiadas páginas, los termino de leer pronto y siento mucha satisfacción.

Sin embargo, aquí en México últimamente me cuesta mucho trabajo encontrar libros en ese formato. De un tiempo para acá, los libros que se editan son unos mamotretos tamaño 9 X6 pulgadas, con más de ochocientas páginas. Se asemejan más a biblias que a libros.

Eso me pasó con los libros de Crepúsculo, que en su momento leí con avidez y que ahora parecen cuatro ladrillos apilados en mi diminuto librero. No he decidido si conservalos o donarlos.

Los libros gruesos me provocan mucha pereza leerlos. Se me hacen demasiado grandes, difíciles de manejar en mis manos, también difíciles de cargar. Me recuerdan más al estudio, cuando leía por obligación que por placer.

En cambio los libros de bolsillo los disfruto mucho. Me encanta su papel, su sencillez, su tamaño pequeño, el poder comprarlos y colocarlos en mi librero sin que ocupen mucho espacio.

He notado que en Estados Unidos ese tipo de formato es muy popular. Ojalá un día en México lo retomen. 

martes, 4 de junio de 2019

Mujeres brujas

Recuerdo dos series que veía en mi niñez, que fueron muy populares en la televisión americana. Eran Hechizada y Mi bella Genio.

Creo que todos saben de que se trataban dichas series, pero para los que no las conocen, aquí va:

"Hechizada" se trataba de Samantha, una bruja rubia muy linda, que estaba casada con un humano llamado Darryl. Éste le hizo jurar que Samantha jamás usaría sus poderes de bruja una vez casada, cosa que ella aceptó. El papel de Samantha se reducía a ser una simple ama de casa, incluso tenía prohibidísimo usar su magia para limpiar la casa, tenía que hacerlo a la manera humana, con escoba y trapeador. Sin embargo, Samantha a veces tenía que recurrir a sus poderes mágicos para algún problema que se presentara, y eso enojaba profundamente a Darryl, la regañaba mucho y le recordaba lo decepcionado que estaba de ella por haber roto ese juramento. Al final, como toda serie de comedia, las cosas se solucionaban, Samantha pedía perdón, Darryl le daba besitos y todo volvía a la normalidad.

"Mi Bella Genio" también se trataba de una chica mágica, rubia también, pero más pícara que Samantha. Un astronauta llamado Tony Nelson, había quedado varado en una isla después de un aterrizaje de su cápsula espacial. En esa isla, encontró una botella mágica que frotó y de ahí apareció una hermosa genio mágica llamada Jennie que se autoproclamó su esclava y que le concedería todos sus deseos. Tony trata de ignorarla, pero Jennie se cuela entre sus cosas y así se va a vivir a su casa.

Así, la relación entre Jennie y Tony es un poco más atrevida. (para los estándares de esa época, claro). Jennie está profundamente enamorada de Tony, y se pasea por ahí, en su casa, seduciéndolo, complaciéndolo. Tony, al igual que Darryl, le prohíbe usar sus poderes, y va un poco más allá: no la presenta en público. La tiene escondida en su casa y se molesta cuando Jennie se muestra ante terceras personas. A Jennie eso le fastidia pero siempre se las ingenia para utilizar su magia.

Ambas series son muy cómicas, manejan un humor muy blanco que ya no se ve en la televisión actual, son muy entrañables los personajes.

Sin embargo... observamos un patrón en común: El papel de la mujer era estar en el hogar, sin hacer uso de sus talentos, verse bonita para la pareja y complacerlo en todo. Pero no sobresalir por encima de él.

Como ven, esa era la ideología de aquellos años, y ahora nos resulta un poco chocante, sobre todo después de la lucha que hemos enfrentado las mujeres para poder ser reconocidas como iguales ante los hombres. Estas series no tendrían cabida en el mundo actual, al menos no con ese planteamiento, pues resulta asfixiante, ser una bruja todopoderosa y tener que esconder tu magia para no enojar a tu marido...

A los hombres siempre les han asustado las "brujas", las mujeres empoderadas, con conocimientos, con talento. Antes las tildaban de herejes y las quemaban en la hoguera, literalmente. Hoy en día sigue sucediendo, pero en otro contexto.

El otro día leí el Facebook de un escritor, a quien yo tenía agregado como amigo, en el que colocaba una foto de una feminista en topples protestando ante unos policías. Este escritor alegó "ah, pero si fuera al revés y que el hombre se mostrara los genitales, sería ofensivo ¿no?"

Una compañera de el le respondió: ¿Y por qué un hombre tendría que protestar ante una mujer? la mujer es la que a lo largo de los siglos ha sufrido opresión por parte de los hombres, en los ámbitos social, religioso, educativo, político. Los hombres siempre han tenido esos privilegios.

y el escritor pseudo-intelectual respondió que sí, los hombres son víctimas de la castración de su libertad  por parte de la mujer

o_O

La mujer siguió respondiendo (con argumentos y cortesía) que las mujeres han sido víctimas de feminicidos, violaciones, violencia familiar, y que por eso necesitaban llamar la atención de alguna manera porque las autoridades no las escuchan.

 y este pseudo intelectual respondió que la mujer no necesitaba andar enseñando sus "miserias" para poder reclamar algo.

Sobra decir que bloqueé a este escritor machista. No me interesa seguir viendo publicaciones como esa.

Aquí nos queda claro  que las mujeres no pueden enseñar su cuerpo si no es para placer masculino. Si se tratara de una actriz porno exhibiendose en la calle, los hombres no lo verían grotesco ni vulgar (bueno, los hombres educados sí la invitarían a cubrirse). Pero cuando se trata de una manifestante, ahí sí, les resulta ofensivo y que anda enseñando "miserias".

Pero entiendo que así fueron educados muchos hombres, a que la mujer debe verse bonita sólo en el hogar, para sus ojos, y no andar usando su "brujería" para nada.

Me siento optimista de que las nuevas generaciones serán un poco más igualitarias en estos asuntos. Ya vemos niñas que no temen jugar deportes o estudiar ciencias. Quizá en un futuro, el panorama sea diferente, y no tengan que esconder su magia sino utilizarla. 

viernes, 17 de mayo de 2019

Manual para NO vender

Señor, señora, señorita. ¿Tiene usted un negocio? ¿Se queja porque las ventas son muy bajas? Sí, puede ser por la mala economía del país, por el gobierno, por los impuestos, etc. etc.

Pero ¿se ha fijado usted en sus empleados? ¿De veras están haciendo su chamba? Bueno, aquí le va un manual de cómo NO vender. Totalmente gratis, aquí para usted.

REGLA No. 1. Los vendedores se la pasan pegados al celular. Los benditos celulares han cambiado la forma de relacionarse con la gente, y me ha tocado entrar a tiendas donde ningún vendedor te pela, por estar revisando su Whatsapp, su Facebook, su Instagram o cuanta red social esté suscrito. No hay nadie a quién preguntarle sobre el producto, no hay quien te de informes, así que simplemente te sales de la tienda.

REGLA No. 2. Los vendedores no contestan el teléfono. Hay veces que no quieres echarte la vuelta a la tienda para luego descubrir que no tienen lo que buscas, así que primero echas una llamada para confirmar la existencia del producto, o los horarios de servicio o pedir alguna cotización. Pero me ha tocado varias veces que he llamado a los negocios y el teléfono está timbre, y timbre, y timbre, y timbre y timbre y timbre y nadie, absolutamente nadie, se digna a contestar el teléfono. O en el remoto caso que alguien te conteste, te pone en modo de espera y mágicamente se corta la llamada. Lo mismo aplica cuando les escribes un correo electrónico y nadie te responde.

REGLA No. 3. Los vendedores no están capacitados y no conocen el producto que venden. Sucede que a veces voy a la tienda, y encuentro un producto que me interesa, y quiero conocer sus características. Qué capacidad tiene, en qué modelos lo tiene, qué funciones tiene, compararlo con otro producto similar, etc. Pero a veces resulta que el vendedor es un puberto imberbe o una chica recién salida de la prepa, que no tienen la más mínima idea de las características del producto. Responden de manera cortante, dejando en evidencia su ignorancia, y si haces el intento de irte sin comprar nada ni siquiera les importa.

Y estas son las tres reglas para NO vender. ¿Ustedes conocen otras más?




viernes, 10 de mayo de 2019

Coldplay para días lluviosos

Entre 2003 y 2004 yo era muy fan de Coldplay. Todavía me gusta, de hecho creo que las canciones más actuales son mejores que las de aquellos años, por ser muy sinfónicas y vibrantes. Pero en aquel entonces la música de Coldplay era más gris, más lenta (algunos la catalogaban como somnífera y tal vez no estaban equivocados).

En aquel entonces trabajaba en el décimo piso de un edificio en el centro de la ciudad. Tenía una vista panorámica de todo el centro. Estaba sentada en un rincón, en un cubículo muy aislada del resto de mis compañeros (ese era el lugar que me habían asignado).

Mix Up era la tienda de discos más popular en Monterrey y un día, saliendo del trabajo, me fui ahí a buscar novedades. Era la época en que ibas y escuchabas el cd con unos audífonos en la misma tienda. Yo escuché el CD "A Rush of Blood to the Head" y me encantó, así que no dudé en comprarlo. Me pareció una joya musical.

Lo empecé a escuchar en el trabajo. Coincidió que por aquellos días el clima estaba lluvioso y muy nublado. De hecho había días con niebla, así que me sentía como en Londres.

Al mismo tiempo, también coincidió que por esa época alguien rompió mi corazoncito en mil pedazos.

Así que no sé por qué relaciono ese disco con esos sentimientos encontrados. Por una parte gozo musical y por otra parte decepción amorosa. Igual que comerse un delicioso pastel mientras estás llorando.

Aún conservo el disco y aún lo escucho especialmente en días nublados como el de hoy. Aún me gustan las canciones "Clocks" y especialmente "God put a smile upon your face". Otras muy buenas son "In my place", "The Scientist" y "Politik".

Es increíble como la música te lleva a un viaje de regreso en el pasado.

viernes, 26 de abril de 2019

Reseña libro: "Hilda Kruger, Vida y Obra de una Espía Nazi en México"

¿Qué se puede decir de la Segunda Guerra Mundial que no se haya contado antes? Aunque es un tema que ya se ha tratado mucho en la literatura y el cine, la obra de Juan Alberto Cedillo, nos trae una historia que al menos para mí era desconocida.

Basada en hechos reales, nos encontramos la historia de Hilda Kruger, una actriz alemana cuya belleza y poder de seducción fueron utilizados como arma de espionaje por parte del Tercer Reich.

Lo que me sorprende de esta obra es la exahustiva investigación que el autor hizo para documentar todos los hechos relacionados con el espionaje y la penetración nazi en México.

Aún y cuando México era considerado un país neutral, tuvo una participación secreta apoyando a los países del Eje. Varios ciudadanos alemanes se asentaron en nuestro país, fundaron fábricas y empresas que utilizaban como medio para exportar materiales a Alemania, mismos que se utilizarían para la fabricación de armamento, mientras que las autoridades mexicanas se hacían de la vista gorda a cambio de sobornos.

El autor nos describe al México de finales de los 30’s y principios de los 40's, sus políticos que se daban aires de caballeros de primer mundo, pero en el fondo seguían siendo machistas y corruptos. Muchos de ellos pretendieron a Hilda Kruger, le daban regalos costosos, se portaban amables, pero sólo con la intención de llevarla a la cama, y una vez que conseguían tener sexo con ella, se portaban como proxenetas hacia una prostituta.

Sin embargo, Hilda hacía todo eso a conciencia, pues al final, ella era quien terminaba extrayendo valiosa información que serviría para sus compatriotas alemanes.

Vemos además, la red de contraespionaje que los Estados Unidos hicieron también en México, para averiguar y anticipar las estrategias de Alemania, a veces con éxito, otras no tanto. México jugó un doble papel en esta guerra, por un lado quería quedar bien con Estados Unidos, por ser su vecino del norte y de quien más dependía económicamente, pero por otro, expresaba cierto apoyo hacia Alemania.

Esta obra, que en algunos capítulos está escrita a manera de novela, pero mayormente como crónica, debiera leerse de manera pausada, para poder comprender todos los hechos que se nos muestran y darnos un panorama de lo que ocurrió en aquellos años.

Es un libro muy recomendable para todos aquellos apasionados en la historia de la Segunda Guerra Mundial.

viernes, 12 de abril de 2019

Caballero

El otro día un contacto en Facebook lanzó la pregunta acerca de si la caballerosidad debía considerarse como una forma de machismo. Se cuestionaba si el hecho de abrirle la puerta a una mujer, cederle el paso, darle el asiento, etc. podría interpretarse como un acuerdo implícito sobre el hombre que tendrá en algún momento de la relación interpersonal, poder sobre la mujer por los gestos "amables" otorgados.

El problema de esta noción de "caballerosidad" que tienen algunos hombres en la actualidad, es que interpretan la amabilidad hacia la mujer como un trato o un negocio. Yo soy amable contigo, te pago la cuenta del restaurante, etc, pero a cambio, tú me debes favores sexuales. Si yo te invito a ir a la cama, debes aceptar, porque ¿si no por qué aceptaste todos mis obsequios y gestos?

Si la mujer en cuestión no acepta, este tipo de "pseudo-caballeros" se enoja. Sienten que salir con esa mujer fue desperdicio de tiempo y de dinero.

En realidad, este concepto de caballerosidad es muy, pero muy limitado, y no se trata de eso.

Un caballero es amable y respetuoso con todo el mundo.   Con hombres y mujeres de todas las edades, y no nada más con las mujeres bonitas que a él le interesen.

Un caballero es un hombre educado, en el sentido de que es considerado con las personas. Si ve a alguien que tiene algún problema, lo ayuda. Si ve a una anciana que necesita que le abran la puerta, la abre. Si ve a un hombre que tiene un desperfecto con su coche, lo ayuda. Por decir unos ejemplos.

Un caballero además es un hombre de palabra, de honor. Antes los contratos eran verbales. Bastaba la palabra para saber que sí se cumplirían. Ahora no. A veces ni con contrato escrito cumplen lo estipulado.

¿Está bien que un hombre sea caballeroso con una mujer? Yo pienso que sí, siempre y cuando lo haga sin importar que la chica corresponda o no a sus sentimientos. No se trata de entregar el corazón. Se trata de ser amable, justo y respetuoso. Eso es la caballerosidad.


sábado, 6 de abril de 2019

Presentación libro "La piel morirá dentro del polvo" de Antonio Ramírez

“Polvo eres y en polvo te convertirás”, reza un versículo de la Biblia. Acaso será esta la premisa que el autor Antonio Ramírez toma en esta obra, un compendio de prosa poética titulado “La piel morirá dentro del polvo”.

A través de imágenes descriptivas, en momentos crudas y en ocasiones sublimes, así como poderosas metáforas, Antonio Ramírez explora la naturaleza humana, aquella que pocos se atreven a abordar, la que muestra los defectos, los miedos, y las más oscuras emociones como son la tristeza, el odio y la ira.

Nos muestra a un ser, que desde su nacimiento, o tal vez incluso desde su concepción, fue víctima del rechazo de quienes debieron amarlo. Este ser, el yo lírico de esta prosa, es alguien que es escupido hacia el mundo de manera violenta, lejos del amor y la alegría que debiera suponer ese momento y abandonado a su suerte. Incluso pudiera entreverse que su misma concepción fue hecha a la fuerza y sin consentimiento.
Mi madre dijo: “en mi dolor tomó forma un pedazo de vida sin haberla deseado”. Mi concepción fue vedada por mi padre con lágrimas y alcohol sobre mis ojos cerosos. Y más tarde fui dado a vivir en sus réplicas de vida.

En el capítulo Litio, vemos cómo esa primera infancia marca para siempre el destino y el carácter del yo lírico, pues experimenta una constante sensación de pérdida y abandono, de amor no correspondido.

“Esa fractura del instante primigenio en la fecundación aguardó silenciosa durante años, para exponerse a la ansiedad de la pérdida que retumba en los golpes al miocardio”. 

Este ser recorre los barrios bajos, calles, bares, hoteles, reconociendo en otros personajes sus propios rasgos, frustraciones y complejos. Hombres y mujeres que al igual que él, deambulan como fantasmas en el día a día, buscando llenar sus vacíos existenciales con relaciones carnales y medicamentos que adormecen sus emociones y sufrimientos.

 “Buscamos en amantes, amigos o novios. Buscamos en cárceles, prostíbulos, psiquiátricos. En el Prozac, la Risperidona y la Olanzapina. Buscamos y somos todos esos personajes malogrados y estamos peor que ayer.” 

Las relaciones de este personaje, consigo mismo y con las demás personas, están marcadas de desolación e incertidumbre, el deseo de querer ser amado pero al mismo tiempo no sentirse digno de ello. Convive con la soledad, el dolor y el silencio, sorteando a la muerte y escapando de ella, pero guardando en el fondo el anhelo de ser alcanzado por ésta para dejar de sufrir.

 “Mi sangre viva y desintoxicada se centra en la búsqueda de mi amado y promulga, en la sal, curar la herida abierta, y en la dulzura sanar el alma bendita para llevarlo a nuestro alquimia en la rosa.” 

Todos estos recuerdos van cayendo, desprendiéndose de su piel como partículas de polvo. No hay una secuencia cronológica de eventos, sino que el libro debiera interpretarse como un todo, como un espejo roto donde cada fragmento refleja un pedazo de realidad.

Sin embargo, la última parte del libro nos muestra un lado más esperanzador, con imágenes que apuntan más a la naturaleza y al paraíso. Donde se encuentra la redención, la esperanza y el consuelo de Dios, y por qué no, donde también se encuentra la libertad de amar.

 “El pensamiento merodea el cuerpo imaginando la silueta envuelta en divinidad. Las manos permiten tocar y los sentidos comunican la ternura, la piel suave. Ambas manos están libres para amar.” 

La prosa de este libro está muy bien construida, usa todos los recursos del lenguaje para evocar sensaciones, para trasladarnos al universo del yo lírico, sus pensamientos, sus pasiones y los escenarios en los que se mueve.

En algunos momentos se separa del mundo material para recorrer el mundo onírico y surreal. Los capítulos “Rosa” y “Preludio de Luz” nos muestran una conexión con la naturaleza, con la libertad y la posibilidad de amar, todo esto dibujado de manera exquisita a través de imágenes que evocan una paz por fin alcanzada.

 “Bosque protegido por pinos que se elevan hacia la luz celestial. La luna refleja lo cristalino del agua, como espejo que distingue la inmensidad radiante del cielo cubierto de estrellas.” 

Es una prosa introspectiva e íntima, que no basta con ser leída una sola vez, sino que en cada lectura el lector encontrará nuevas perspectivas que quizá en un principio hubiera pasado por alto, dándole un contraste diferente.

La obra la pueden adquirir directamente con su autor a través de este link

https://www.facebook.com/TonyToxicTrace

viernes, 5 de abril de 2019

Reseña película: The Duff

¿Qué se puede contar en una película adolescente que no se haya dicho ya? Al parecer, muy poco, ya que aunque ya han pasado más de 20 años del boom de comedias románticas adolescentes, no se logran superar los estereotipos y clichés de siempre:  chica inteligente, pero fea, tímida e inadaptada, chica popular pero maldita perra, chico guapo  pero inalcanzable. (También puede ser a la inversa).

Esto es lo que encontramos en la película "The Duff" que está en Netflix. No niego que la película es entretenida y quizá para las nuevas generaciones que no crecieron en los 90's les resulte original y novedosa.

Sin embargo, es una mescolanza de películas que ya se han visto.

Analicemos:

El personaje protagónico de Bianca Piper, nos remonta a la chica tímida que no encuentra su lugar en este mundo. Enamorada secretamente de un chico al que no se atreve a hablarle. ¿Les recuerda a alguien?

Ah, sí. A Cady Heron, de "Mean Girls". Pero esperen... esta chica aparte de tímida, se siente fea y eso hace que se porte huraña y solitaria, cortando toda relación con sus amigas, vistiéndose con overoles porque siente que la ropa bonita no le va. ¿A quién me recuerda? A Laney Boggs, de "She's All That".

Además, Bianca Piper cuenta con una archienemiga, llamada Madison Morgan. La chica más sexy, guapa y popular de la escuela, que también es una perra que se encarga de humillar a los demás y cuenta con un grupito de secuaces. ¿Les suena? Sí, nos recuerda a Regina George de "Mean Girls", o a Taylor Vaughan de "She´s All That".

Continuemos: Bianca tiene un vecino, Wesley Rush, con el que de niña se llevaba bien pero de grande ya no, y sin embargo, son amigos y le pide consejo. Nos recuerda la relación de Ryan y Maggie de la cinta "Whatever It Takes". 

Wesley es el típico guapo de la prepa, promiscuo y estrella en los deportes, y  acepta un trato con Bianca. Él le ayuda a conquistar al chico que le gusta y ella lo ayuda a pasar los exámenes. Y lo demás... bueno, ya no les platico por si acaso quieren verla.

¿Cuál es entonces la novedad de "The Duff"? Aparte de integrar tecnología, redes sociales y ciberbullying, incorpora el concepto de "la chica designada ultra fea". O sea, la amiga fea que ayuda a que las amigas guapas destaquen. Y de ahí va la película, que la protagonista quiere deshacerse de esa etiqueta para encontrar su propia identidad.

Hay escenas de cambio de look, baile de graduación, maestros bobos, en fin, todo lo que se necesita para armar una comedia romántica adolescente.

Les recomiendo la película si quieren pasar un buen rato. No está tan mal. Especialmente para los adolescentes actuales. Y para los chavorrucos que quieren recordar este tipo de historias. 

lunes, 1 de abril de 2019

Plástico

Hace varias semanas salió una noticia de que en mi estado van a prohibir el uso de popotes de plástico y sancionarán a los negocios que los ofrezcan, en un intento de reducir el uso de plástico. 

Sin embargo, me quedo pensando cómo nosotros, sin darnos cuenta, generamos mucha basura de este tipo, no sólo por los popotes, sino en general por todos los empaques que utilizamos en nuestra vida diaria. 

Un ejemplo: los platos y cubiertos desechables. Vamos a una fiesta, o a una taquería o una fonda. Te sirven la comida en platos de unicel o de cartón encerado, el vaso del refresco es de plástico, los cubiertos también lo son. y todo eso va a la basura. 

También los empaques de los productos. Desde las bolsas de plástico donde echamos la verdura y la fruta en el supermercado, para que la pesen en la caja. O los empaques del aceite, las galletas, pastas de sopa, papas fritas; los envases del shampoo, las cremas, los rastrillos, los botes de suavizante y detergente. Todo eso es plástico. Y todo va a la basura. 

Por más que quieras reducir el uso del plástico, es muy complicado porque si quisieras eliminar el uso de esos empaques eso significaría que nuestro sistema de comercio tendría que cambiar. Que fuera como antes, que iban al mercado con su bolsa de red y los comerciantes te echaran todo en esa bolsa. Que los empaques fueran de vidrio o cartón (que son más fáciles de reciclar). 

¿Lo creen posible? ¿O qué soluciones se les ocurren? 


lunes, 25 de marzo de 2019

Reseña película "Las niñas bien"

El cine mexicano siempre ha tenido una fascinación por la vida de la clase alta, y en especial por aquellas historias en donde el rico se hace pobre.

Generalmente se retrata a los ricos como juniors idiotas, superficiales, fresas y despilfarradores; y cuando caen en una situación de pobreza el cine se regodea poniéndolos en situaciones ridículas, vulgares y humillantes conviviendo con la plebe. (¿Será acaso un deseo de venganza de querer verlos así?). Ahí tenemos por ejemplo "Nosotros los Nobles" o "Mirreyes vs. Godínez".

Pero ¿qué tanto se acerca este cliché a la verdadera clase alta? En nada. Y eso queda demostrado con el filme "Las niñas bien" basado en una obra de Guadalupe Loaeza.

Conozco la obra de Loaeza gracias a otra novela titulada "Las yeguas finas". Esta escritora y editorialista se ha movido en la crema y nata de la sociedad mexicana, así que sabe de lo que habla y en esta película queda evidente.

La historia se ubica entre 1981 y 1982, y nos muestra la vida de Sofía, una señora millonaria que tiene la vida perfecta. Ha nacido en cuna de oro, se ha educado en los mejores colegios, ha viajado por el mundo y está casada con Fernando, un hombre de negocios exitoso, guapo y simpático. Tienen 3 hijos, viven en una hermosa mansión atendida por servidumbre. En las mañanas, mientras el marido trabaja ella asiste al club deportivo a jugar tenis y desayunar con sus amigas, igual que ellas, esposas de hombres ricos, y por las noches, va a fiestas donde luce vestidos de diseñador comprados en el extranjero.

Sofía es la típica señora que se dedica a verse bonita y que la casa funcione. Se mantiene al margen de los negocios del marido pero intuye que algo anda mal, por su actitud nerviosa, por los titulares de las noticias y por los rumores en el club. Es la época en que el peso se empezó a devaluar de manera vertiginosa.

Y aunque la burbuja se rompe, Sofía se empeña en fingir que nada ha pasado. Trata de seguir con su misma rutina, a pesar de que ya no tienen dinero. A lo largo de la trama, vemos cómo se va desmoronando su mundo y cómo a pesar de eso, se mantiene estoica. Se resiste a verse pobre, y aún en medio de sus problemas, no deja de ser clasista y discrimina a la "nueva rica" del vecindario, no perdiendo la oportunidad de restregarle (de manera fina y sutil) que no tiene clase.

Esta película tiene un ritmo lento de narración (poco usual en el cine mexicano). Está formada por pequeños detalles y pequeños acontecimientos que se van hilando pero sin llegar a una conclusión, pues el final es ambiguo y abierto como lo son las novelas de Loaeza. Pero si juntamos todos estos eventos, se forma un personaje con una psicología interesante. Alguien que a pesar de saberse en la pobreza, se niega a admitirlo, sin llegar a situaciones ridículas o vulgares como en otras películas.

Un acierto de la cinta es que muestra al verdadero México de los 80's, y cuidaron el más mínimo detalle en la ambientación. Generalmente cuando hablamos de los 80's lo dibujan como una época estrafalaria, chicas con cabello esponjado, ropa en colores fosforecentes, música con sintetizadores. Pero sólo los adolescentes eran así, en realidad el México de los 80's era más semejante a como lo retrata esta película. La vestidos con hombreras, los aretes grandes con pedrería, zapatos de tacón, así era como se vestían las mujeres en los 80's. También cuidaron detalles como los programas de la televisión y radio, las envolturas de dulces, los vouchers de banco, las cajetillas de cigarros, todo evoca a esa época, al menos así es como yo lo recuerdo.

En general, la película está buena y la recomiendo.  Le doy 3 estrellas ***






domingo, 17 de marzo de 2019

Reseña libro: "Neurosis, sustancias y literatura" de Mariana H

Cuando hablamos de escritores, nos imaginamos a tipos bohemios, sentados frente a una máquina de escribir (o una computadora, en estos tiempos modernos) con su cigarro o una bebida en la mano esperando la inspiración de las musas para crear sus obras maestras; conviviendo en tertulias con sus semejantes, alejados del mundo real.

Mariana Hernández, mejor conocida como Mariana H, se adentra en este universo para encontrar a los escritores actuales en México y responder a la pregunta ¿qué tanto se acerca el cliché del escritor a la realidad? ¿De verdad son así como los imaginamos? ¿O son seres iguales a nosotros, que aman, sufren y viven los mismos problemas que los simples mortales?

Con un estilo conciso, pícaro y sagaz, propio de su profesión como periodista, Mariana lleva a los escritores fuera de su hábitat natural, los invita a restaurantes y bares, y entre bebidas y comidas que van desde los mariscos hasta las enchiladas puercas, desvela los secretos de 21 escritores, 16 hombres y 5 mujeres, todos ellos nacidos a finales de los 70’s y mediados de los 80’s.

Entre la charla casual, va revelando aspectos interesantes de sus vidas. Cómo descubrieron que querían dedicarse a las letras es una pregunta obligada, pero también los hace hablar sobre su familia, su concepto del amor y la religión, las peripecias que sufrieron para lograr publicar sus obras u obtener becas y premios y cómo se llevan con otros escritores. Sus neurosis personales y sus sustancias favoritas son secretos que también nos revelarán en esta serie de entrevistas. La selección de los títulos de cada una de ellas es acertada e ingeniosa, ya que toma una frase de ellos para definirlos.

Vemos cómo cada escritor es un personaje con una vida digna de ser plasmada en una novela. Ya sea del norte, del sur o del centro, cada uno tiene una visión particular de la vida, y al mismo tiempo, tienen puntos en común, como su percepción acerca de la violencia en México, el narcotráfico, la corrupción, el desencanto de pertenecer a una generación que en su niñez vivió la promesa del gobierno salinista de que México se convertiría en un país de primer mundo, y en cambio no sólo les ha tocado ver crisis económicas sino también el repunte de la delincuencia organizada, provocada en gran medida por el gobierno calderonista quien declaró una guerra absurda contra el narco que cobró la vida de miles de víctimas y cuyos asesinatos quedaron totalmente impunes.

Cada uno, desde su trinchera, habla de la realidad que acontece en nuestro país, ya sea como una radiografía social o como un retrato íntimo.

Pero no todo es tan desolador como aparenta ser. Todos estos escritores a través de sus obras, conservan un dejo de esperanza, de deseo de que las generaciones venideras cambien este panorama y la literatura es su arma para concientizar y denunciar. 

Las relaciones humanas y el amor de pareja, es otro tema que Mariana aborda en su obra. En esta muestra de escritores, todos entre 30 y 40 años (o como ella misma dice, más o menos jóvenes), coinciden en que el amor, tal como lo percibían nuestros padres y abuelos ya no es el mismo. Las relaciones de pareja ya no duran para siempre, el matrimonio ya no es “hasta que la muerte los separe”, sino que tratan de vivir el amor de una manera libre, que fluya naturalmente. Y si este amor se acaba, darle vuelta a la página y continuar con la vida.

La paternidad es otro punto que Mariana cuestiona de manera directa. No hay común denominador, ya que algunos la asumen con alegría, otros como que ya no les quedó de otra porque los hijos llegaron de chiripa, y otros más prefieren posponerlo hasta otro momento, pues consideran que no hay prisa ni obligación para cumplir con cánones sociales.

Lo mismo ocurre con la religión. Mientras que algunos han tenido experiencias espirituales, otros han optado por renunciar a la idea de un Dios justiciero y castigador y crean una nueva relación con éste, alejada de los rituales religiosos.

Pero quizá lo más interesante es cómo se vive en este mundillo de letras, en este pequeño universo literario que pocos conocen. Si es verdad que existen rivalidades entre escritores, si existe la grilla o si por el contrario, se alegran por el triunfo de otro. ¿Qué tan cierto es esto? Pues tendrán que leer la obra de Mariana si quieren encontrar la respuesta.

Porque aunque cada escritor sea diferente y tenga su propio bagaje emocional y literario, en el fondo comparten el anhelo de que su obra sea leída, y el reto de ser conocidos en un país donde el nivel de lectura es muy bajo.  Lo acepten o no, forman parte de una generación, que tal vez ahorita no tenga un nombre propio, como la generación del crack, pero que definitivamente es una muestra de lo que se vive en esta década. El tiempo será el encargado de darles un nombre que los defina como tal.

Son veintiún conversaciones, 21 escritores, y una periodista, quien también nos deja ver su personalidad con comentarios perspicaces, agudos y amenos que describen sus propias sensaciones y su propio sentido del humor. Nos hace un recorrido gastronómico por restaurantes, marisquerías y cantinas. Saboreamos comida libanesa, japonesa, argentina, mexicana y nos tomamos un trago de vino, cerveza, mezcal y tequila.  Por si esto no fuera suficiente, nos dice además qué música se está escuchando en ese momento como si fuera el soundtrack de una película (no podía dejar de hacerlo, ya que ese es su mero mole). Nos describe la escena a detalle, para que nosotros también formemos parte de la sobremesa.  Más que una entrevista, es una charla entre amigos.

Los invito a leer la obra de Mariana Hernández, “Neurosis, Sustancias y Literatura. 21 conversaciones con escritores más o menos jóvenes”.