domingo, 12 de mayo de 2013

Por qué batallo en vender libros electrónicos

Mi transición hacia los libros electrónicos comenzó cuando entré a trabajar. En esos ratos después de la comida, en que me tomaba unos minutos para descansar, como yo no tenía internet como el resto de mis compañeros, yo tenía en un diskette de 3 1/2 una copia de "Cumbres Borrascosas" que yo había bajado en el club de informática de la universidad. Me ponía a leer una página diariamente, en silencio o a veces acompañado con música de Coldplay, mientras descansaba antes de reanudar mi trabajo. Después un compañero me pasó, también en un diskette, un libro en ese entonces desconocido pero que meses más tarde se convertiría en un fenómeno de mercadotecnia: "Harry Potter y la piedra filosofal". De ahí seguí con "El Hobbit" y como seis libros de Paulo Cohelo. (De acuerdo, yo también leo literatura comercial).

Y conste que la pantalla donde los leía era de esos monitores grandotes, pesados, sin protección y con colores chillantes. Y no se me hizo pesado ni cansado ni tedioso ya que todo mi trabajo era estar precisamente 9 horas frente a una pantalla ¿Qué diferencia había con dedicarle 20 minutos a leer un capítulo? Y lo hacía por dos razones: porque si me traía un libro físico para leer en la oficina, me dirían algo como "¿Qué? ¿No tienes trabajo? ¿Por qué andas perdiendo el tiempo leyendo?", o bien "¿Por qué te pones a leer en lugar de platicar chismes con nosotros?"  Y la segunda razón, porque a veces no tenía suficiente dinero para comprarme un libro de $300 pesos, sobre todo los best sellers, entonces buscaba la edición electrónica.

Fue entonces que mi transición del libro físico al libro electrónico se dio natural, como un fenómeno de adaptación a la nueva era, tan es así que muchos libros que leo los tengo en formato electrónico. Estoy tan acostumbrada a trabajar frente a una computadora, que ya es algo natural en mí leer en una pantalla. Y estoy segura que el 90% de las personas oficinistas pasan más tiempo frente a una pantalla que frente a un informe impreso.

Por eso, no entiendo esa reticencia de la gente a adquirir libros electrónicos, si en su vida diaria conviven con pantallas casi todo el día, llámense computadoras, laptops, celulares, ipads, iphones, etc.

Le ofrecí a varios blogueros mexicanos especializados en subir reseñas de libros si podían hacerme una reseña en su blog sobre mi novela. Les ofrecí enviarles el e-book. De diez blogueros, solo me respondieron 3, y de esos 3 solo 1 aceptó el reto. Los otros dos se negaron porque "no les gusta leer libros electrónicos pero tampoco tienen dinero para comprar el físico y pagar el envío".

Algo que no comprendo, porque si alimentan su blog casi diariamente (y sus páginas están muy elaboradas, con imágenes, videos, etc). significa que sí usan las computadoras, que para ellos no es una herramienta extraña. Pero supongo que es parte de una generación que se crió con libros en papel, y por eso tienen esa nostalgia por el libro, y cuando alguien se aferra a la nostalgia, difícilmente se adapta a los nuevos tiempos.

Ahora bien, imprimir en papel no es tarea fácil. Se requiere de mucha inversión, y aún y cuando ya tienes el libro listo, recién impreso, no cualquiera está dispuesto a pagar por él. Tan es así que los blogueros literarios me arguyeron que no tienen dinero para comprarme la versión impresa. Entonces ¿qué hago? Me dejan sin opciones. No les gusta la versión electrónica pero no quieren comprar la versión impresa. y tampoco puedo regalar la versión impresa, porque invertí mucho dinero en ella. (Lo lamento, lectores, pero los escritores también tenemos deudas como todos los seres humanos, y necesitamos dinero para vivir).

Así que bueno... dejaré que las cosas vayan fluyendo a su tiempo. Quizá todavía falta mucho para ser como Estados Unidos y Canadá, donde mucha gente baja libros electronicos en sus kindle y Ipads, y en los metros van leyendo. Amazon.com ha tenido mucho éxito con la venta de libros electrónicos, pero en su versión en inglés. Aquí en lo que se refiere a México, todavía falta mucho para que la gente abandone sus prejuicios sobre el libro electrónico... irónicamente, porque somos un país donde todos tenemos por lo menos una computadora en casa y cargamos con celulares y ipads...

Y bueno. Aprovecho para recordarles que mi novela se encuentra disponible en los siguientes lugares.

En AMAZON

Y en LIBRERIA LA VENTANA  (Aquí pueden adquirir la versión impresa y tienen envío a domicilio).

Y también en la LIBRERIA UNIVERSITARIA DE LA UANL.






1 comentario:

Elii Vela dijo...

Me llama mucho la atención tu post porque yo no recibí una solicitud de reseña de tu libro, lo vi en un blog que suelo visitar. Mi blog es uno de los más grandes y sonados de México, o al menos eso creí, por lo visto no es así o habría recibido una petición...

Yo tengo un kindle y me he vuelto aficionada y adicta a ellos, es un modo mucho más fácil de cargar muchos libros, es más barato comprarlos y si no me gustan, por lo menos no siento haber gastado tanto en adquirirlo.

Mucho bloggers esperan que les envíen el libro en físico por eso rechazan el eBook. Muchos no lo van a comprar porque tienen varios libros que reciben "gratis" de las editoriales. Y muchos no lo van a aceptar porque lamentablemente, muchos autores noveles no solo esperan que se reseñe su libro pronto, sino que desean buenas reseñas y ya sabemos que eso de los libros es una cuestión de gustos...

Suerte con tu libro, suena bien.

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