domingo, 15 de septiembre de 2013

La ignorancia fiscal

Recuerdo que durante mi viaje en Italia, una pareja de españoles de la tercera edad, que habían dedicado su jubilación a viajar por el mundo, al saber que yo venía de México me dijeron algo: "México es un país hermoso, y tiene un Producto Interno Bruto elevado, desafortunadamente ahí solo hay dos clases: la clase baja y la clase alta. En México, (a diferencia de España y el resto de Europa), la clase media no existe".

Entonces me di cuenta de varias cosas. En primer lugar, sí, desconozco la belleza de mi propio país. Pero lo que en realidad me dio pena es que fueran unos españoles los que me dijeran datos precisos sobre la economía de mi propio país en lugar de yo saberlos.

Pero no soy un caso aislado, de hecho, la mayoría de los mexicanos (si no es que todos) desconocen datos básicos sobre cuántos habitantes somos en el país, cuáles son nuestras principales exportaciones, cuál es nuestro PIB y el salario per cápita, en qué se invierte el presupuesto federal. Sí, suenan temas aburridos, la mayoría de los mexicanos prefiere leer noticias del fútbol o chismes de la farándula, pero aunque no lo crean, los europeos sí están al pendiente de estos temas. Pregúntale a un español cuáles son sus principales exportaciones y te las dirá al tiro. Pregúntale a un mexicano lo mismo, y lo único que dirá es "¿petróleo?" (a manera de pregunta, como si buscara la respuesta correcta), olvidando todos los demás productos agrícolas, ganaderos, textiles y de manufactura.

Este desinterés por el pueblo mexicano hacia temas económicos y fiscales que atañen a nuestro país lo hace más susceptible de reformas hacendarias que lo perjudican.

La iniciativa a la reforma fiscal presentada por Enrique Peña Nieto es un golpe bajo que nadie entiende. La mayoría de la gente solo se molestó por dos cosas: porque van a imponer IVA a la comida para perros y a los espectáculos como el fútbol y conciertos. Pero si les dijera que esos impuestos no son ni siquiera la punta del iceberg...

Hay impuestos más gravísimos, que esos sí nos pegarán en nuestra economía. El primero de ellos, se elimina la consolidación fiscal. ¿Qué quiere decir? Supongamos que un consorcio corporativo tiene las empresas A, B y C. La empresa B tiene pérdidas. Lo que hacen los empresarios son compensar las pérdidas de la empresa B, con las utilidades de las empresas A y C, de tal manera que se disminuye el impuesto a pagar de A y C. De quitarse la consolidación fiscal, A, B y C tributarían por separado. Cada una pagaría impuestos. Y si B está generando pérdidas el empresario lo primero que pensará es ¿Para qué mantengo esta empresa si no me está dando ganancias y además no puedo deducirla de impuestos? Entonces lo lógico es que la cerrará, y todos esos empleados irán a la calle.

Segundo: los patrones ya no podrán deducir (o lo harán limitadamente, hasta el 41%) los ingresos no gravados de los trabajadores, que son prestaciones exentas. Por si no saben qué son prestaciones exentas son el aguinaldo, la prima vacacional, la PTU, los vales de despensa, fondo de ahorro, horas extras, prima dominical y bonos de asistencia. Todas estas prestaciones que hasta ahorita los patrones pueden deducir se harán gravables, o sea, tendrán que pagar impuestos por esas prestaciones que otorgan a sus trabajadores. ¿Qué va a hacer el empresario al respecto? Pues va a pensar: si no lo puedo deducir, no me conviene darlas. Entonces eliminará estas prestaciones o las reducirá hasta lo mínimo que marca la ley. Así que si en tu empresa te dan 30 días de aguinaldo y fondo de ahorro, olvídate de eso. Te van a dar estrictamente lo que marca la ley, no más, ¿por qué? Porque a tu patrón no le va a convenir pagarte de más. Y otra cosa... tampoco serán deducibles las cuotas al IMSS a cargo de los trabajadores y las cuales son pagadas por los patrones. Eso provocará que cada vez más patrones opten por manejar régimenes outsourcing, que si bien están prohibidos, todavía se siguen ejerciendo.

Tercero: se elimina la deducción inmediata de inversiones de bienes nuevos en activos fijos. Esto quiere decir que si la empresa compró una planta industrial para hacer crecer el negocio y contratar más trabajadores, no podrá deducir ese gasto en el primer año, sino que deberá depreciarlo gradualmente. ¿En qué te afecta? Pues que va a haber menos inversiones en fábricas y empresas, porque no lo pueden hacer deducible, al menos no como se estaba haciendo. Y eso significa que si no abren nuevas empresas, hay menos fuente de trabajo y por ello más desempleo.

Cuarta: Y esta le pega a todos, personas físicas. La ley reduce las deducciones personales (gastos médicos, dentales, hospitalarios y de transporte escolar hasta la cantidad que resulte menor entre el 10% del ingreso anual del contribuyente, incluyendo ingresos exentos (prestaciones) y un monto equivalente a dos salarios mínimos anuales correspondientes al área geográfica del DF. (Dos salarios mínimos al año son $46,627 pesos) ¿Qué significa? Que si durante el año pagaste el parto de tu esposa, o estás pagando un tratamiento de cáncer o algún gasto médico elevado, no lo podrás hacer deducible en su totalidad. Y hay más. Para que puedas hacer deducibles estos gastos debes pagarlo con tarjeta de débito, de crédito o cheque. En efectivo no. O sea que si tu doctor o dentista no tiene terminal bancaria, no lo podrás hacer deducible de impuestos. Sin mencionar que además, las tarjetas de débito cobran comisiones por manejo de cuenta, y las tarjetas de crédito te cobran intereses...

Quinta: Las empresas no podrán deducir anticipadamente las aportaciones para la creación e incremento de las reservas destinadas a fondos de pensiones o jubilaciones complementarias a las que establece la Ley del Seguro Social, así como de primas de antigüedad en los términos de la misma ley. La nueva ley establece que dichas aportaciones deben deducirse en el momento en el cual la empresa realice la erogación real a favor de sus trabajadores. ¿Qué signfica? Pues en algunas empresas se ofrece la prestación de aportar hacia un fondo de pensiones manejado por organismos privados, como un complemento (diferente a la Afore), porque hasta ahorita lo podía deducir. De entrar la reforma, ya no le va a convenir y va a quitar esa prestación. Además, con respecto a la prima de antigüedad el empresario va a hacer esto: va a correr a los empleados antes de los quince años de trabajo, quizá los vuelva a recontratar o quizá no, pero los va a correr para evitar esos gastos de prima de antigüedad.

La lista sigue pero estas son las que le pegan a la clase media. ¿y todavía te enojas nada más porque vas a pagar IVA por alimento para perros o porque te va a salir caro el boleto para el estadio? Piénsalo. Hay cosas más importantes por las cuales enojarse.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

OMG me pareció super interesante, no manchen si de por si estamos en la miseria ahora mas D:
me pregunto que fregados les pasa a los políticos, en vez de mejorar nuestro país y hacerlo una potencia económica como corea, japón o dubai, solo nos hunden cada vez mas y el pueblo que no decimos ni hacemos nada, en Europa cualquier cosa mínima que no le guste al pueblo y se unen todos y hacen protestas y manifestaciones y aquí, solo reniegan en el face, estamos muy mal...
Es verdad eso que dice que cada pueblo tiene el gobierno que se merece.
-atte Dulce

Rocío Ramírez Castillo dijo...

Exactamente Dulce, aquí no pasará con que la gente haga memes en Facebook renegando de la reforma fiscal.

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