viernes, 16 de diciembre de 2011

Cuento en la página Escrito Semanal

El carro pasaba por aquella carretera, franqueada por árboles centenarios, frondosos, protegidos por la vigilante montaña. El cielo tenía un azul intenso que yo no había visto en mi ciudad natal, solamente ahí, en este país, en donde yo era una extranjera.

Había venido hace un año, a estudiar francés. Lo hice por gusto, porque quería experimentar cosas nuevas, y la idea de estar en Canadá me llamaba la atención.

Llegué sin conocer a nadie, acompañada únicamente de mis maletas y mis libros. Me quedé a vivir en un pequeño departamento, en Quebec. Y fue ahí donde lo conocí, a Vincent, mi vecino, un muchacho de mi edad, rubio y de ojos azules.


Continúa leyendo el cuento dándole clic aquí.

Posada

Hoy fue la posada del jale. Esta vez, para variar, la hicieron en un hotel. Lo cual estuvo bien, porque hoy hizo frío y estuvo algo lluvioso. En años pasados era en una palapa del centro recreativo.

Hubo buena cena, bollos rellenos con queso philadelphia, ensalada de lechuga con arándanos, crema de brócoli, pechuga de pollo y lomo en salsa dulce, y de postres, pay de manzana, pay de queso con fresas y moras, crepas de cajeta y nuez, flan, fresas con chocolate, etc.

Me gustó porque esta vez no hubo karaoke ni concursos ridículos jajaja. Y porque todo fue a lo que íbamos, a cenar, a platicar y a la rifa.

Yo nomás me saqué una comida gratis en el hotel, pero hubo quien se sacó certificados de regalo de liverpool, y un juego de copas y botella de vino, etc.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Los buenos modales

En México,por educación, a las mujeres solteras se les dice señoritas y a las casadas señoras. Y si no se sabe el estado civil de una mujer, entonces se le dice señorita, porque uno nunca sabe si es casada o soltera.

Si a una mujer soltera le dicen "señora", es falta de educación. Se le debe decir "señorita" (ya que si dejó de ser señorita en el estricto sentido de la palabra pues ya es otro pedo, pero no nos vamos a poner a indagar la vida sexual de nadie jeje).

Pero sucede que ayer, que fui a preguntar sobre el trámite de titulación en la universidad, la mujer que me atiende me preguntó:
"¿Es para usted o para su hija, señora?"

No sólo me cagó que me dijera señora... ¡Sino que me dijeran que si era para mi hija! ¿Cómo? Si no tengo edad para tener hijas de veinte años.

De veras que a la gente le hacen falta clases de buenos modales.

lunes, 12 de diciembre de 2011

Extraño el spinning

Extraño el spinning. Extraño subirme a la bicicleta, y pedalear al ritmo de música estridente, como si estuviera en un antro, pero en lugar de un antro, es un gimnasio, con otros más locos por las bicicletas que pedaleamos al mismo ritmo, imaginando subir pendientes y andar en carreteras.

Cuando estaba ahí, en la mitad de la clase, cansada, sudada, y sin aliento, siempre me preguntaba ¿por qué fregaos me metí a esta clase?. Pero al final, siempre me sentía llena de energía, con una euforia que me duraba un buen rato. Esos eran los beneficios del spinning.

Había otras clases que también extraño. Pero hoy me acordé del spinning. Porque para practicarlo no necesitaba horarios. A veces simplemente, entraba al salón vacío, me ponía mi ipod, y a pedalear se ha dicho....

Fútbol

A mi me vale madres el fútbol. No sé nada sobre equipos, estadísticas, partidos, ni nombres de jugadores.

Sin embargo, vine a nacer en una tierra donde el fútbol es una religión. Existen dos religiones futboleras: los Tigres y los Rayados. Yo soy de las "ateas", o sea, no le voy a ninguno ni me interesa ninguno.

Muchas mujeres, en un afán de ser "iguales" a los hombres, se han vuelto fanáticas del fútbol. Conozco chavas que hasta se compran las camisetas de los equipos (unas blusitas pedorras chiquitas, con los colores de su afición), y cuando los hombres están hablando de fútbol meten su cuchara diciendo: "Sí, Rayados va a ganar." "Sí, Tigres serán campeones." blablabla. Yo si fuera pelao lo primero que pensaría es algo como: "¿Y esta vieja qué?"

Pero la razón por las que las mujeres regias se interesan en el fútbol, es porque es el único pasatiempo donde ves a un chingo de hombres reunidos en un solo lugar. Porque a donde quiera que vayas, no encuentras ningún hombre a la redonda. Vas a un curso, a un concierto, a un cine, a cualquier lugar, y siempre abundan más mujeres que hombres. Se esconden como las cucarachas bajo las piedras. Ah... pero apenas hay un juego de fútbol, salen de sus escondites, y se reúnen para berrear el himno de su equipo, enarbolar unas banderas, y sentarse a tomarse unas cheves, viendo enlelados la televisión por cable. Las mujeres, ilusamente, creen que al acudir a un partido o a un bar con televisión por paga, conocerán al príncipe de sus sueños. Pero lo que menos piensan los hombres en esos momentos es en ligar. Lo que quieren ver es el juego.

Ayer unas amigas me invitaron a ver el partido de Tigres en un lugar de esos. Me asomé por la ventana. Estaba lluvioso, hacía un frío de la chingada, y nomás de pensar que tenía que plancharme el pelo, maquillarme, ponerme un suetercito sexy, y todo para ir a ver un juego de fútbol que ni me interesa, me dio hueva,así que me inventé una excusa, me envolví en un cobertor, me fui a la cama y me puse a ver películas. jeje.

domingo, 11 de diciembre de 2011

Bendiciones recibidas


No me puedo quejar, pero este año 2011 pasaron cosas muy buenas. La primera que me viene a la mente fue mi viaje! Un deseo que por fin se cumplió, y que disfruté enormemente, y que me dejó grandes experiencias. Aprendí que puedo moverme sola por el mundo, y que el mundo, valga la redundancia, es muy, muy grande.

La otra cosa que llegó fue el taller literario. Otro hecho que también disfruté muchísimo al leer mis escritos frente al público, tanto en el museo MARCO como en la Feria del Libro, y que lo mejor, es que les gustaran.

La tercera cosa buena que me trajo el 2011 fue terminar mi segunda carrera, lo cual me deja como lección que cualquier cosa que me proponga soy capaz de conseguirla.

Y ahora que ya se viene el 2012, tengo nuevos propósitos y deseos en mente.

Mi primer propósito es publicar, publicar, publicar. Mi segundo propósito es mejorar mi salud, con mucha fuerza de voluntad, y volver a retomar el ejercicio. Mi tercer propósito es cultivar mi espiritualidad. Y el cuarto, que es el más importante, convertirme en una mujer feliz, alegre, satisfecha, libre de tristezas y preocupaciones, en pocas palabras, llenarme de paz.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

De Peña ajena

Todo mundo quiere gobernar. Porque es muy bonito dar órdenes y que te obedezcan, salir en las cámaras, dar discursos, recibir aplausos, vivir en una mansión de lujo, y que encima de todo esto, te paguen cientos de miles de pesos mensuales por eso.

Por esas razones, muchos quieren ser presidentes de la República. Es una silla bastante peleada, pero precisamente por ello, se olvidan de lo escencial: para gobernar un país se necesita tener educación. Y para tener educación se necesita LEER.

Alguien me había comentado una vez que cada intervención de Enrique Peña Nieto era una puesta en escena, donde periodistas y el candidato seguían un guión al pie de la letra, y no había margen para la improvisación. En Televisa, como es muy querido, se apegan fielmente a estos guiones teatrales, y por eso el candidato siempre sale bien librado. Eso y el hecho de que está casado con una actriz y que tiene un séquito de colaboradores que cuidan su imagen y que cada cabello de su cabeza esté bien peinado.

Con estos antecedentes, me sorprendió saber, que Peña Nieto sacó un libro, y que lo lanzaría precisamente en una Feria Internacional del Libro. Tuve mis dudas de si en realidad lo había escrito él o alguno de sus colaboradores y él nomás estampó su firma. Pero bueno, habría que darle la oportunidad. Después de todo, estamos en un país donde se respeta la libertad de expresión.

Sin embargo, durante esa presentación, que se hizo con bombo y platillos ante la prensa nacional y extranjera, Jacobo García, corresponsal del periódico El Mundo de España, notó lo que muchos de nosotros ya sabíamos.

"Había terminado la presentación del libro de Peña Nieto en la Feria Internacional del Libro, de Guadalajara. “Me pareció una puesta en escena impresionante”, dijo Jacobo ayer. “Cómo manejaba las cadencias, las miradas. Había salido impactado por la presentación. Todo estaba muy bien hilado”.

Entonces, él lanzó una inocente pregunta.

"¿Cuáles son los tres libros que te marcaron la vida?"

Y Peña Nieto quedó estupefacto, perplejo. Esa pregunta no venía en el examen. Eso no estaba dentro del guión. Miró a su séquito de colaboradores a ver si alguno se la soplaba, pero estaban muy lejos como para pasársela.

Así que esto fue lo que contestó:
"Pues, he leído varios, desde novelas, que me gustaron en lo particular. Difícilmente me acuerdo del título de los libros. La Biblia es uno. La Biblia en algún momento de mi vida y algunos pasajes bíblicos. No me leí toda la Biblia, pero sí algunas partes. Sin duda, en alguna etapa de (mi) vida, fue importante, sobre todo en la adolescencia", dijo Peña Nieto y añadió: “Leería algo que seguramente mi vocación por la política alentaba este espíritu. 'La Silla del Águila', de Krauze [en realidad de Carlos Fuentes] (...) Y hay otro libro de él mismo que quiero recordar el nombre sobre caudillos, (pero) no recuerdo el título exacto”.

Aquella respuesta indecisa e incorrecta lo convirtió en el blanco de burlas de todos los mexicanos, y de pena ajena para los extranjeros. Un candidato que no lee. Algunos en broma culpan al pésimo sistema educativo implantado por Elba Esther Gordillo en donde estamos en los últimos lugares del ranking en matemáticas y lectura. Pero Peña Nieto seguramente estudió en colegios y universidades privadas, así que ¿cómo justifica su falta de cultura? ¿Así pretende gobernar el país? ¿Así pretende sacarlo adelante?

Para terminarla de amolar, la hija sacó el cobre, y con un lenguaje pulcro, elegante y que daría envidia a los grandes escritores como Gabriel García Márquez, o Mario Vargas Llosa o Elena Poniatowska, tuiteó en su cuenta lo siguiente:
"Un saludo a toda la bola de pendejos, que forman parte de la prole, y sólo critican a quien envidian."

Ahora resulta que nosotros la "prole", somos los pendejos.

martes, 6 de diciembre de 2011

En busca de un lugar donde escribir

Ahora entiendo por qué los escritores son solitarios. Porque si estuvieran acompañados, no escribirían nada.

Hablo de que cuando estamos en proceso creativo, no queremos que nos hablen, ni que toquen la puerta, ni que irrumpan en el cuarto, ni que platiquen cerca de nosotros, ni que prendan la tele, ni el radio, ni estén hablando por teléfono, ni que nos pregunten cosas, ni que vengan de visita, ni nada de nada.

Ayer llegué a casa con la firme intención de terminar de una vez por todas esa novela que tengo pendiente desde hace meses, y estaba una tía, mi prima y la beba. Así que por una hora y media, vi a la beba bailar con música infantil, mientras los demás le aplaudían y cantaban.

Cuando por fin se fueron y dije: ahora sí, a escribir, llegó otra tía y otra prima para platicar hasta que dieron las 9:30 de la noche. Para esa hora yo tengo que dormir, pues me levanto a las 5:00 am. Total, ni escribí nada. =(

Así que hoy aunque haga 8 grados centígrados, me voy a ir a una biblioteca.

sábado, 26 de noviembre de 2011

Crónica de un viaje a Italia


Seguimos caminando, por más calles de Florencia, hasta que llegamos a una construcción donde había estatuas a nuestra diestra y siniestra, en un largo pasillo. Estábamos en el Palacio de los Uffizi, hoy una galería de arte, a la cual no entramos. Contiene una colección de obras de arte de los Medicis. Esta galería, en la parte superior tiene un pasillo que se conecta sobre los puentes para llegar al otro lado del río. Por ahí los Medicis utilizaban este corredor para ir de su palacio donde vivían (el Palacio Pitti) hasta el Uffizi, sin tener que ver a la chusma.

Y hablando del puente, éste tiene la particularidad de que tiene casas encima de él. En realidad son comercios. En un principio eran rastros y carnicerías, y arrojaban la sangre y desechos al río. No fue sino hasta que Ferdinando I ordenó que se quitaran las carnicerías, y en su lugar, entregó los locales a las familias de joyeros más reconocidas de Florencia ¡las cuales hasta la fecha continúan! Interesante. ¿No creen?

Por cierto, en esta parte del puente, a lo largo de las cadenas que circundan el borde del río, las parejas suelen venir a colocar candados, para jurarse amor para la eternidad, y tiran la llave al río. Hay tantos candados que cuelgan como racimos. Otra de esas curiosas tradiciones italianas que llaman la atención.

Y hablando de tradiciones italianas, aquí les va otra. Luego de dar un breve recorrido por el Puente de los Orfebres, regresamos al centro de Florencia, y llegamos al mercado, en el cual había fuente de un jabalí. Nos explicaron desde hace siglos, los comerciantes que buscaban prosperidad en sus negocios y puestos, iban y ponían una moneda en la boca del jabalí, para la buena suerte. Varios compañeros hicieron eso. Yo no pude, pues era tanta la gente arremolinada alrededor del jabalí, y la sobaban como si fuera la panza de Buda, así que perdí la paciencia de esperar y me fui.

El calor de la tarde fue lo que nos iba agotando nuestras energías. Era una cantidad tremenda de turistas que a veces era todo un reto seguir a nuestra guía Alejandra, que de tan chaparrita se me perdía entre la gente, y lo que menos quería era perderme, ya que ella tenía mis accesos para entrar a los museos.

No había ni una sola banca en Florencia, nada en donde sentarse, a menos que me quisiera sentar en el suelo, pero pues como que no. Me preguntaba cómo le harían sus habitantes para ir a trabajar sorteando a miles de turistas, puesto que las calles son muy estrechas para los coches. Además, no podían faltar los puesteros, la mayoría de ellos inmigrantes africanos, chinos o del medio oriente, que colocaban su mercancía en la calle, obstaculizando el paso a todos, tanto a coches como a peatones.

Entre los puntos nice, podría citar que había muchas tiendas de grandes diseñadores y joyeros. Alejandra nos explicó que en otros siglos, Florencia había sido la cuna de la moda, pero después eso se trasladó a Milán. En las pinturas donde se observaban las fiestas medievales y las mujeres con sus vestidos y brocados, cada una representaba a un diseñador de la época. Hoy cualquiera está familiarizado con firmas como Salvatore Ferragamo, Dolce & Gabbana, Gucci, Versace. Pues también existieron los diseñadores famososo de aquellas épocas que ya pasaron a la historia.

En los puestecitos de souvenirs, aproveché para comprar recuerditos para mi familia. Llaveros, postales, y para mí me compré figuras de resina del David de Miguel Angel.

Llegamos a la iglesia de Orsanmichele. Alejandra nos explicó que originalmente era un granero, donde se almacenaban semillas y trigo, etc. Después fue convertido en iglesia. Aún conserva entre sus relieves figuras de un sembrador. Fue usado por los poderosos gremios de comerciantes y artesanos (recuerden que en Florencia se movía mucho dinero en aquel entonces). En su interior hay un techo abovedado, con pinturas hermosas y relieves. En contraesquina, se encontraba el Palacio de la Lana, erigido por los que se dedicaban al comercio de lana.

Después pasamos por la Plaza de la República, donde había un pintoresco carrusel. Seguimos caminando, pues todavía no terminaba nuestro recorrido.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Manejando de noche

Lo admito. Eso de disfrutar el presente no se me da muy bien que digamos porque casi siempre o ando mascando el pasado o bien, ando futureando.

Pero de repente tengo mis chispazos de "lucidez".

El otro día iba manejando de noche, e iba disfrutando el momento porque no había demasiado tráfico y todos los semáforos estaban en verde, aparte el aire estaba fresco. En ese momento sonó en el radio esta canción.



En realidad la disfruté mucho, hasta pensé "que deliciosa canción". No quería que se acabara ni tampoco quería llegar a mi destino. No sé, me gustó la combinación de ir manejando, en la noche, oyendo esta música. Me sentía como que muy sofisticada, jajaja.

Aunque ahora que lo pienso... como que la letra tiene doble sentido...

con razón.... jajaja

Y luego se preguntan por qué me estreso

Si no he escrito es porque de plano me he sentido del nabo. el martes fui a presentar examen, luego el miércoles al salir del trabajo, sentía mucho sueño y cansancio, pero aún así fui a la universidad para la revisión del examen y resulta que saqué un 50. (El examen trataba sobre Impuesto al Activo, un impuesto que desapareció hace 4 años ¿cómo fregaos iba a saber como calcular un impuesto que ya no existe?). Whatever, el caso es que al salir de la escuela, me sentía con dolor de cabeza, el cual se acrecentó mientras manejaba por el insufrible tráfico de Monterrey. Al llegar a casa me sentí mareada y con dolor más fuerte. Me dormí como a las 11 pm. Al despertar para ir a trabajar a las 5 am, todavía me sentía mareada y con dolor de cabeza, el piso se me movía, je. Así que me reporté enferma y fui a consultar. Me dijeron que tengo cefalea tensional y laberintitis ocasionada por el estrés. En la noche me tomaron la presión y afortunadamente todo bien. Total, ahorita estoy tomando medicamentos.

salí a las carreras esta mañana, y al manejar por Churubusco, una vieja del segundo carril intentó dar vuelta y aunque yo le sonaba el claxon, no me oía la tonta. Estuve a unos centímetros de que me chocara. El corazón se me aceleró mucho, creo que hasta se me vino a la garganta. Llegué toda temblorosa y nerviosa al trabajo...

Y así quieren que no me estrese.

martes, 22 de noviembre de 2011

Choque generacional

El hecho de haber estudiado dos carreras me permitió ver dos generaciones distintas, separadas por solo unos cuantos años de diferencia. Aún así, los cambios son abismales.

Si pudiera definir a la generación actual, diría lo siguiente:
1. Tienen la ventaja de contar con laptops, iphones, y cualquier artilugio de la tecnología, por lo que constantemente están conectados a la red.
2. Hacen uso frecuente del facebook. El facebook es su vida. Si se ponen de acuerdo para una fiesta, para una tarea, o simplemente para chismear, tiene que hacerse por medio del facebook. No tener una cuenta en esta red social significa algo insólito y antisocial.
3. No son idealistas. Son realistas. Saben cómo está el mercado laboral. Saben a lo que se van a enfrentar. No van con la bandera de "voy a cambiar el mundo", sino como "voy a adaptarme al mundo."

¿Ustedes qué opinan?

lunes, 21 de noviembre de 2011

Crónica de un viaje a Italia

Alejandra era una españolita menuda, de cabello oscuro, pero con una voz muy fuerte. Tenía varios años viviendo en Florencia, así que conocía la ciudad como la palma de su mano. Inició el recorrido, remontándonos a la Edad Media, donde Florencia era una potencia económica, donde florecía el comercio. De hecho, es cuna de los Medici, que como sabemos, fue una importante familia de comerciantes y banqueros. Tuvieron su propia moneda, el florín. La ciudad estaba amurallada, y contaba con varias torres de defensa. Con el paso del tiempo, las murallas se derribaron para dar paso a una expansión de la ciudad, pero aún se conservan vestigios de esas torres donde se encontraban los arqueros y soldados. El río Arno, en otros siglos, en temporada de lluvias había provocado inundaciones épicas, pero este problema ya no se ha presentado desde que se hicieron las adecuaciones correspondientes.

El clima ese día estaba caliente, probablemente estaríamos a unos 30°C, y el sol estaba en su apogeo. Comenzamos a caminar, adentrándonos por entre las callejuelas. Había muchísima gente en esos días. Como ya mencioné, en Florencia se dedican mucho a la talabartería, así que era frecuente ver puestos de ropa y zapatos de piel. También, allá Pinocho es una figura icónica, así que había tienditas especializadas en artesanías de este personaje infantil.

El hecho de que Florencia fuera una ciudad pujante, con una economía sólida, hizo que muchos banqueros fueran mecenas de artistas, entre ellos Miguel Angel, Leonardo Da Vinci y Boticelli. Más adelante me ocuparé de mencionar algunos datos curiosos al respecto.

Muchas familias adineradas invirtieron en el arte, lo que convirtió a Florencia en un museo al aire libre. Para donde volteaba, podía encontrar estatuas, fuentes, o castillos de arquitectura exquisita, en una mezcla de diferentes estilos que me sería imposible citar, ya que no soy especializada en el tema.

Llegamos a una plaza, llamada Piazza della Signiora, un gran espacio abierto, en donde pudimos ver un palacio llamado Palazzo Vecchio. En contraesquina, había un lugar coronado por columnas en donde había muchas estatuas de criaturas mitológicas, hechas por diferentes artistas de la época. El objetivo de dichas esculturas, según nos explicó Alejandra, era para educar al pueblo. Al escuchar el pasaje mitológico (por ejemplo Perseo decapitando a Medusa) los capitanes de los ejércitos infundían valor a sus soldados. "¡Así como Perseo mató a Medusa, así venceremos a nuestros enemigos!".

Bueno, era como una especie de propaganda militar, supongo. De hecho ahí mismo se encontraba la estatua del David de Miguel Angel, para recordarle a los florentinos que no importa si se es joven o débil, siempre vencerían al Goliat (o sea a los enemigos numerosos). Hoy en día, en la Plaza sólo se encuentra una réplica, ya que la verdadera está en su propio museo.

Me quedé absorta viendo las estatuas. Eran demasiadas, y todas tan detalladas. Se veían las miradas fieras, los músculos marcados, y ejem... otras cosas. Jajajaa. Aún y cuando no entres a los museos, la ciudad en sí está repleta de arte, en cada rincón. Tener un guía ayuda, pero creo que nada se compara a sacar tus propias conclusiones. Yo estaba muy hechizada intentando captar en mis ojos todo lo que veía a mi alrededor, que muchas explicaciones de la guía se me escaparon. Aún así, trataré de seguirles posteando más detalles sobre esta fascinante ciudad, que me hizo sentir que andaba en el renacimiento, con un vestido esponjado y un montón de joyas... aunque solamente fuera en jeans y blusa. ¡Pero bueno!

Les debo las fotos. Pero no se preocupen, les prometo que les avisaré cuando las suba.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Crónica de un viaje a Italia






Cuando llegué a Florencia, sentí que retrocedí poco a poco en el tiempo, desde el momento que dejé la vida urbana, para adentrarme en una ciudad con edificios con ventanas de persianas blancas, en cuyos balcones colgaban flores rojas y moradas, y de pronto, aparecí en la época del renacimiento y casi en la Edad Media. El autobús se detuvo al llegar al río . Descendimos y me quedé algo absorta viendo cómo en el río, iban personas remando, y otras más que simplemente iban a tomar el sol. Del otro lado, se divisaban unas colinas con abundantes árboles y vegetación, así como casas antiguas de estilo medieval.

Debido a lo apretado del itinerario, tuve que seguir al grupo. Era la hora de la comida, y teníamos hambre.

Nos fuimos caminando por entre las callejuelas, hasta llegar a una plaza y enseguida, nos dividimos en dos grupos. Yo fui con el del guía, Felipe, y nos desviamos por más calles estrechas, en donde nos recibía el olor de cuero curtido, ya que en Florencia se dedican mucho a confeccionar prendas de piel (chamarras, cintos, zapatos, bolsas, etc.)

Entramos a un restaurante, en donde sólo estaba decorado un área, pero a donde estaban nuestras mesas parecía más bien una fonda. Un cuartote grande, sin adornos ni nada. Aunque eso sí... guau... ¡qué menú! No, no hablo de la comida. Hablo de los meseros. Chavos de entre 24 a 27 años, delgados, aperlados, de cabello oscuro, ojos brillantes, y con unas sonrisas que me derretían como mantequilla en un comal caliente.


Algunas señoras españolas pusieron cara de fuchi al ver los platillos. Hasta que un mesero les preguntó si había algo malo con la comida. Ellas dijeron:
"Tío, otra vez pasta ¿qué acaso no comen otra cosa?"
"Signora, yo como pasta dos veces al día." dijo el mesero con una sonrisa tímida. "Aquí es lo que se acostumbra."

Pero las señoras españolas eran muy difíciles de complacer, así que el gerente en turno ordenó que se les preparara una ensalada aderezada con aceite de oliva, con lo cual, más o menos contentó a las mujeres. Yo por mi parte, como me encantan las pastas, soy feliz.

Saliendo de ahí, nos reunimos de nuevo en la Plaza San Marcos, y ahí Felipe nos dejó con la guía de la ciudad, que si mal no recuerdo, se llamaba Alejandra.

Ahí comenzamos nuestro verdadero recorrido por aquella ciudad.

Pero ese ya será tema de otro post.

jueves, 17 de noviembre de 2011

Nubes de otoño

Por fin, un día nublado. Un día sin sol. A veces creo que el sol se niega a abandonar nuestra ciudad. Como que decidió convertirla en su residencia permanente. Pero hoy no está. Quizá se quedó dormido. El caso es que hoy, por fin despues de casi 10 meses de sol, nos dio un respiro y amaneció nublado y frío.

A veces hacen falta los días nublados. Calman los ánimos e invitan a la reflexión, al recogimiento.

Vampiresa

Se dice vampiresa, no vampira. Ese es un error que encontré en las novelas de Crepúsculo. Cuando se refieren a las mujeres, les dicen vampiras. Creo que fue error de traducción, en fin. Si Niurka dice emperadora en lugar de emperatriz. ¿Qué mas da?

De todas maneras no tengo ganas de ver la película.

Sigo pensando que Jacob debió haber sido el ganón. tanto en el libro como en la película. De sangre caliente, divertido, guapo, atrevido, protector, y al mismo tiempo cariñoso y respetuoso.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Al ras

En estos últimos meses he vivido muy al ras, o sea, muy apenas pagando deudas, deudas y deudas. El viaje sí quedó 100% pagado, pero lo malo es que a mi regreso surgieron varios imprevistos, y ya no tenía colchoncito. Esos imprevistos me desbalancearon completamente, y me la he pasado pidiendo prestado. Estoy esperando que llegue mi fondo de ahorro, y mi aguinaldo para poder nivelarme. Voy a quedar en ceros, literalmente. Cero deudas pero también cero efectivo.

Uno de mis propósitos de año nuevo será optimizar mejor mi dinero. Hacerlo rendir más. No es que gaste mucho, pero los gastos que tengo son fuertes: Mensualidades del carro y gasolina. Sobre todo la gasolina... y eso que es un carro, no una camioneta. En fin. Con todo es mejor traer carro que andar en camión. Al menos aquí en Monterrey. Si viviera en Roma, o en Londres, o en Canadá, preferiría tomar el camión, para ir viendo el panorama.

Por cierto ¿qué opinan de "El buen fin"? Quesque van a poner muchas ofertas en México al estilo gringolandia. Hasta ahorita ninguna tienda se ha apuntado, así que dudo que sea un buen fin.

Gracias por los buenos deseos

Sí,en todo lo que llevo de este blog nunca les ha tocado leer que ya ande con alguien, lo sé. No es por falta de ganas.

He tratado de abrirme y conocer nuevas personas. He ido a fiestas, a bares, he estado en grupos, en talleres. Ya ven que incluso viajé. Y sí, en el viaje encontré a alguien que me gustó, allá en Lido Di Jesolo, en una pizzería, y la química era mutua. Lástima que sólo lo vi por una hora.

Desde entonces cada vez que escucho la canción "¿Y si fuera ella?" de Alejandro Sanz, me hago la misma pregunta. ¿Y si era él? Y maldigo el momento en que me fui. Hubiera tomado una decisión radical y no tomar el autobús del día siguiente, tal como lo hizo la mujer de la película "Bajo el Sol de Toscana" Quedarme y conocerlo más. Pero ya ni modo.

Aquí en México, he pasado años de soledad. Bueno, está la familia, sí. Gracias a Dios eso lo hace más llevadero.

Que si he tenido depresiones, sí, muchas. Que si me pregunto si algún día llegará alguien, uuu, todos los días me pregunto eso. Que por qué el destino se ha ensañado conmigo y me ha negado encontrar un novio... pues no lo sé.


:(

lunes, 31 de octubre de 2011

Sabe a...

"Sabe a agua de calcetín", "sabe a tierra", "sabe a plástico", "sabe a cartón". ¿Quién de nosotros no hemos dicho alguna de estas frases alguna vez, cuando probamos algún alimento con sabor desagradable?

Pero ¿de dónde sacamos esa referencia? Estoy seguro que ustedes actualmente no comen calcetines, ni tierra, ni plástico, ni cartón. Entonces ¿cómo sabes a qué saben esas cosas?

Porque en algún momento de tu vida las probaste, así de simple. Cuando éramos bebés, y éramos unos intrépidos exploradores del mundo, nos llevábamos todo a la boca. Nuestras mamás tuvieron que vigilarnos para que no anduviéramos comiendo nada tóxico, ni nocivo, pero de que lo probamos, lo probamos, si no no sabríamos comparar sabores.

Y aquí les dejo un video de bebés probando por primera vez el limón. Chequen sus caras chistosas.

domingo, 30 de octubre de 2011

Falta de programas de comedia

Desde hace varios años México ha dejado de producir buenos programas de comedia. Los últimos que recuerdo como tal, son los de Eugenio Derbez y la Hora Pico. Ambos programas ya no se producen en la actualidad.

Sin embargo, mucho antes de eso, específicamente en los años 80's y principios de los 90's había buenos programas de comedia. Y no, no hablemos del Chavo del 8, que ya lo elevaron a una especie de dios de la comedia. Ya se ha hablado de Chespirito mucho al respecto, y no tengo nada que aportar sobre el tema.

Este post va más bien dedicado a esos programas cómicos que nos hicieron reír en nuestra infancia.

Entre los que más recuerdo, están los siguientes:

  • Papá soltero
  • Cachún cachún Ra Ra
  • Anabel
  • Nosotros los Gómez
  • Las aventuras de Capulina
  • El show de los polivoces
  • Mi secretaria
  • Chiquilladas
  • Hogar dulce Hogar
  • Tres Generaciones
  • Hogar Dulce Hogar
Y estos eran los que entraban en la categoría para adultos (aunque comparados con los de hoy en día, estos programas son muy muy ingenuos).

  • La Carabina de Ambrosio
  • Dr. Cándido Pérez
  • ¿Qué nos pasa? con Héctor Suárez
Tal vez me falta citar más, pero estos son los que más recuerdo. La mayoría eran programas familiares, con humor blanco. No hacía falta en recurrir al doble sentido ni a majaderías para hacernos reír. Eran programas cuyas temáticas hacían que los televidentes de clase media se sintieran identificados con los personajes. Algunos incluso promovían valores, como la unión familiar, la responsabilidad, la honestidad.

Hoy en día, hay una carencia tanto de buenos programas de comedia, como de comediantes. La televisión mexicana le ha apostado su dinero a tramas de adulterio, promiscuidad, narcotráfico, violencia. Ojalá y un día regresen a la pantalla los buenos escritores, y buenos productores. Hace falta que México ría más, y llore menos.