martes, 29 de enero de 2019

Godinez y Mirreyes

Resultado de imagen para mirreyes vs godinez



El domingo vi la película "Mirreyes Vs. Godínez". Es una película mexicana que habla sobre cómo un grupo de oficinistas (que aquí en México se les dice "Godínez") se enfrentan a la nueva administración conformada por los herederos del dueño y sus amigos de clase alta (los "Mirreyes").

Esta vez no hablaré sobre la película en sí, sino en esta dinámica que se desarrolla en casi todas las empresas.

Cuando yo trabajaba para una empresa grande, noté diferencias entre los chicos de clase alta con los oficinistas. No quiero llamarlos Mirreyes y Godínez porque estos términos los considero peyorativos, así que los llamaré como "proyectistas" y "oficinistas". Los proyectistas los llamo así, porque en su mayoría eran jóvenes recién egresados del Tec o de alguna universidad privada cara. Conocían a los dueños y a los principales directivos ya que éstos eran amigos de sus papás. Así que en vez de saludar a los dueños como "ingeniero", los llamaban por su nombre de pila.

Los proyectistas no tenían un horario en concreto. Llegaban y se sentaban frente a un escritorio reservado exclusivamente para ellos y sacaban una laptop y se dedicaban a armar proyectos. Todos esos proyectos tenían que ver con hacer más eficiente la planta en términos de tiempo y calidad. Si un proceso lo consideraban largo, se ponían a interrogar a los empleados, a checarles tiempos, a preguntarles el por qué se hacían las cosas como se hacían.

Al final, hacían un proyecto casi siempre basado en alguna filosofía japonesa y lo mostraban con bombo y platillo en una sala de juntas, a donde acudían los principales directivos. En estas presentaciones los proyectistas incluían palabras en inglés (o a veces toda su presentación era completamente en inglés) y con números y estadísticas, demostraban que su nuevo proceso era lo mejor y que debía implantarse de inmediato para que la empresa ganara muchas utilidades.

Al final del proyecto, los proyectistas se iban a otra empresa... casi siempre ubicada en el extranjero. Algunos iban a Estados Unidos, otros a Brasil, otros más incluso fueron a Dubai o la India. Al completar 5 proyectos automáticamente pasaban al Olimpo: es decir al corporativo. Con un puestazo, un sueldazo y toda la cosa.

Los oficinistas en cambio, eran los de la talacha. La friega del día a día. Tenían que entrar a las 7 en punto pero no había hora de salida. En épocas de cierre, tenían que quedarse hasta más de la medianoche. El trabajo se acumulaba en los escritorios. Expedientes, papeles sin archivar, facturas. La mayoría traía lonche. Las computadoras que utilizaban eran de escritorio, viejas y algo lentas.

Todos los días los oficinistas eramos citados en una sala de juntas a la que llamaban "War Room". Teníamos que estar de pie, a fuerzas. No había cafecito ni galletas ni nada. Ahí la contralora revisaba las conciliaciones bancarias y nos cuestionaba sobre ciertos asuntos. Si algo no estaba bien, nos regañaban.

A diferencia de los proyectistas, a nosotros los oficinistas nadie nos daba una palmadita en la espalda. Una vez incluso durante un War Room nos avisaron que no iba a haber aumentos. En otra ocasión nos dijeron que habría despidos masivos. Prácticamente no había buenas noticias.

Los oficinistas no viajábamos. Pero sí asistíamos a los convivios (a diferencia de los proyectistas, que nunca asistían a estos). A veces nos enviaban en manada a las juntas de resultados. Nos decían el típico discurso de "pónganse la camiseta por la empresa" que palabras más, palabras menos significaba que trabajáramos más duro (y por el mismo sueldo). También nos decían que no trabajáramos el 100% sino el 200%, o sea, que chambéaramos hasta dejar el alma en la empresa.

A los oficinistas nos calificaban nuestros jefes cada cierto tiempo. Nos decían lo decepcionados que estaban de nosotros por no cumplir sus expectativas, por no dar el ancho en el puesto.

Un tiempo, también nos dijeron que teníamos que armar proyectos, así de bonitos como los que hacían los proyectistas. Pero sin descuidar las tareas o la talacha diaria. O sea que tenías que dividir tu tiempo, entre trabajar y armar proyectos innovadores y chingones como los que hacían los proyectistas, que revolucionaran la industria y generaran utilidades a la empresa. Repito: eso a la par de la chamba diaria, esa no la podías descuidar.

Pero a diferencia de los proyectistas, no había premio. No te mandaban a Brasil o la India. Tampoco te mandaban al corporativo ni te subían el sueldo.

Incluso los currículums eran diferentes. Mientras los proyectistas recalcaban con palabras rimbombantes sus logros   los oficinistas sólo se limitaban a enumerar sus competencias.

Ejemplo de CV de proyectista: "Implementación de procesos de calidad que aumentaron un 50% en las utilidades de la empresa, mejorando así su posicionamiento en el mercado global con un incremento en exportaciones de productos de alto nivel a Asia y Europa"

Ejemplo de CV de oficinistas: "Cuentas por pagar en la empresa Patito SA del 2000-2004"

Ejemplo de CV de proyectista: "Servicio social en la comunidad "El arroyo" donde se llevó a cabo pláticas de valores y ecología con los habitantes del ejido "san juanito"

Ejemplo de CV de oficinista: "Servicio social en Tesorería del Estado. Funciones: sacar copias, archivar expedientes, etc. "


Esas fueron las principales diferencias que vi entre los "proyectistas" y los "oficinistas" (o Mirreyes y Godínez, como quieran llamarlos). Realmente nunca vi una unión entre ambas clases sociales-laborales. Cada quien estaba en su mundo, con su propia gente, los primeros alejados de la realidad, los segundos demasiado inmersos en esta.

viernes, 25 de enero de 2019

Yalitza Aparicio

¿Por qué a muchos mexicanos les incomoda el éxito de Yalitza Aparicio? ¿Por qué sienten vergüenza de que ella nos esté representando como país?
He leído tweets y mensajes en Facebook, donde mucha gente no sólo se burla de ella, sino de toda la clase baja y de la raza indígena. Son comentarios cargados de odio, a niveles inimaginables, como si la pobre mujer les hubiera hecho algo, aunque lo único que hizo fue trabajar. Que su trabajo fuera reconocido en el extranjero es otro cuento (y qué padre que haya sido así).
A los mexicanos no nos gusta reconocer que somos prietos. Ante el espejo, nosotros nos vemos güeros. Nos gusta que la demás gente así nos diga "oiga güerita" "güero".
En la televisión mexicana, por décadas los artistas que nos "representan" son hombres y mujeres rubios, de ojos verdes o azules. Ellos son los que tienen los protagónicos, aún y cuando hagan papeles de campesino o de sirvienta.
A los morenos feos siempre los ponen como malos. Un ejemplo es el actor Alberto Estrella, al cual admiro mucho y siento que ha sido subestimado. Una vez lo vi en una obra de teatro de la UANL y quedé impresionada con su nivel de actuación.
En esta obra él era el protagónico. Sólo eran dos personajes, él y una mujer (no recuerdo el nombre de la actriz) . Su actuación intensa y bien lograda.
Sin embargo, en la televisión mexicana lo han encasillado en papeles de villano. Y así como él, a muchos actores y actrices que nunca llegan a figurar, más que como papeles secundarios: el chofer, la nana, la sirvienta (pero sirvienta que siempre se queda de sirvienta, que nunca se casa con el rico), el malo, o últimamente, narcos.
Y por eso, aunque seamos morenos, no estamos acostumbrados a vernos reflejados en las telenovelas ni en las películas, ni siquiera en los comerciales.
Y que ahora una mujer como Yalitza Aparicio sea tan reconocida por grandes figuras del cine americano y que además se esté convirtiendo en ícono de moda de grandes diseñadores, a muchos mexicanos les causa incomodidad, escozor.
Todo su paradigma se trastoca. "¿Entonces está bien ser moreno?"
En fin, deseo que a Yalitza Aparicio le sigan ofreciendo más papeles. Sería interesante que no la encasillaran de sirvienta y que actúe en otros personajes, como abogada, o doctora, mujer de negocios, artista, no sé.
Es hora que veamos a los verdaderos mexicanos en las pantallas. 

martes, 22 de enero de 2019

Desabasto de gasolina en Monterrey

Hoy en Monterrey nos enfrentamos al desabasto de gasolina. El dìa de ayer (21 de enero), la gente entró en pánico, abarrotó las gasolineras formando filas kilométricas, y como era de esperarse, el combustible se agotó.
El día de hoy fui a tres gasolineras, y ninguna estaba operando. Revisé en los links que proporcionaron petro seven y oxxo gas, y en todas las correspondientes a Monterrey y área metropolitana no hay gasolina, ni magna ni premium.
Afortunadamente uso poco el coche y todavía tengo medio tanque. Confío en que esta situación se arregle pronto y vuelvan a surtir.
Sin embargo, me pongo a pensar, que como ciudad no estamos preparados para vivir sin coches. Tenemos una pésima infraestructura peatonal, las banquetas son estrechas y están en malas condiciones (en algunos tramos son inexistentes). El transporte público es un mugrero. Camiones en mal estado, sucios, vandalizados. No hay ciclovías. El metro funciona a medias, pues no está completamente terminado y sólo abarca ciertas zonas. Los taxis son inseguros. Por cualquier punto que lo veas, Monterrey no está preparado para una vida sin automóviles.
Incluso admito que yo misma me he acostumbrado tanto a andar en coche que se me dificulta volver a ser peatón, quizá porque la ciudad de ahora no es la que yo conocí hace 10 años.
Ante esta escasez de gasolina, vale la pena que empecemos a pensar en otras soluciones.

lunes, 14 de enero de 2019

Soundtracks de películas

Hoy voy a hablar cómo algunos soundtracks le aportan a una película un sello tan especial, que no sólo adereza la historia, sino que la engrandece y que sin ellos, la historia no sería tan trascendente.

El primero de ellos es "La increíble vida de Walter Mitty", protagonizada por Ben Stiller. La historia trata sobre un oficinista que trabaja seleccionando fotografías para la portada de la revista Life. Walter Mitty es un tipo aburrido, gris, callado y solitario, sin vida social, que se la pasa imaginando aventuras y está secretamente enamorado de una compañera. Cuando anuncian el cierre de la revista, Walter se da cuenta que ha perdido el negativo de la fotografía que sería la portada del número final. A partir de ahí comienza su gran aventura.

Como ven, la historia así contada, no tiene gracia. Incluso resultaría aburrida o insípida. Pero el soundtrack que acompaña las aventuras de Walter, sumado a las grandiosas imágenes de los paisajes que recorre, le da a la película un aspecto sublime. No se puede escuchar el soundtrack de manera aislada, aquí música e imagen es la que le da ese toque épico y aventurero.






La otra película que tiene un soundtrack bastante bueno es "Marie Antoinette" protgonizada por Kirsten Dunst. Como su nombre lo dice, la historia habla sobre la vida de María Antonieta, reina de Francia (y que posteriormente fue guillotinada durante la Revolución Francesa, aunque dicha escena no se muestra en la película).

La historia podría haberse convertido en otra película más de época, con vestidos pomposos, peinados altos y música barroca. Pero su directora Sofía Coppola le da un matiz diferente incorporando un soundtrack bastante moderno, que a primera vista no encaja con la historia que se está narrando. Debo admitir que la primera vez que vi la película me causó cierta desazón. Pero después de verla varias veces caí en la cuenta que la música te hace ver que María Antonieta era, efectivamente, una adolescente, y se divertía como lo hace cualquier chica de su edad, algo que no se hubiera logrado transmitir si se hubiera optado por la música barroca.

Observemos esta escena donde María Antonieta se va de juerga con sus amigas a una mascarada. La música de Siouxsie and the Banshees evoca la sensación de un antro o una fiesta adolescente.





¿Qué opinan? ¿Hay algún soundtrack de alguna película que les haya llamado la atención?

lunes, 31 de diciembre de 2018

Ya no hay damas

Últimamente muchas mujeres se quejan de que ya no hay caballeros.

Pero lamento decirles que tampoco ya no hay damas.

Me ha tocado toparme con mujeres que no son amables. Cuando por ejemplo vas caminando, se atraviesa una "mamá-movil" que no te da el paso, sino que se pasa de largo sin importar si te atropella o no. O cuando tú vas manejando y les pides el cambio de carril, te ignoran y le dan más recio.

Últimamente abundan videos de mujeres que reclaman sin razón a un mesero, a un policía, o a algún empleado. Son groseras y antipáticas. Aquí en México las bautizan como "ladys" (no estoy de acuerdo con darle un calificativo demasiado digno a gente que se porta tan vulgar). Mujeres que no respetan las leyes, ni las normas de urbanidad y cuando alguien les hace notar su falta, se enojan, arman un pancho y a veces hasta golpean gente o destruyen cosas.

Creo que hay maneras de pedir las cosas. "Por favor" y  "gracias". No se vale exigir, insultar, denigrar, decir maldiciones ni tampoco echar pleito.

Muchas se creen damas, pero no lo son si se portan de esa manera tan grosera y vulgar. Una dama no lo es por cómo se viste o en qué coche o camioneta anda. Una dama lo es por sus buenos modales.



viernes, 21 de diciembre de 2018

inicio para una nueva novela

Hola a mis 5 lectores blogueros. Ando escasa de ideas para escribir una nueva historia, pero se me ocurrió un inicio. Aquí va haber qué les parece. 

"Nunca me había dado cuenta lo guapo que era Gonzalo hasta que se quitó los lentes. De pronto mi corazón sintió un vuelco, como si otra vez fuera adolescente en la secundaria. La diferencia era que ambos teníamos 40 años, así que de adolescentes no teníamos nada. Su cabello empezaba a escasear y el mío ya pintaba alguna que otra cana. Pero en aquella terraza a la luz de algunos focos incandescentes que colgaban en línea nos veíamos más jóvenes de lo que en realidad éramos. 
No sé si Gonzalo se dio cuenta de lo nerviosa que me puse, porque con el tiempo yo he aprendido a disfrazar mis emociones y aparentar seriedad y a veces, frialdad. Es consecuencia de tanto ir a los juzgados. Al principio me intimidaba hablar con secretarios, jueces, o interrogar a los demandados o defender a mis representados. Mi jefa de aquel entonces me enseñó a tener lo que dicen los jugadores "poker face". El problema es que sin darme cuenta, empece a usar esa cara en otros aspectos de mi vida personal. Si a eso le sumo el hecho que yo también uso anteojos, me tildaban de intelectual, y tal vez de aburrida. 
De hecho no hubiera salido con Gonzalo de no ser por dos cosas, porque necesitaba asesoría legal y porque sólo podía verme en las noches ya que por su trabajo, no podía ir en horas de oficina a mi despacho. 
Así que esa noche, en la terraza de aquel restaurante, bajo la luz de la luna, con el viento alborotando mi cabello y esa musica de jazz, sentí que volvía a tener 15 años y que estaba con el chico que me gustaba."

¿Qué onda? ¿Qué les parece?  A ver si las musas me inspiran y le doy continuidad a esta historia. Mi objetivo es que sea igual de divertida que la de "Ojos sabor a menta" pero con otros personajes más maduros. 

Ah, por cierto, compren "Ojos sabor a menta". Disponible en Amazon y ahora en iBooks. 


miércoles, 5 de diciembre de 2018

Moda de los años 2000

Me acuerdo que cuando era principios del siglo XXI, la moda se volvió muy complicada. Por aquellos años entre el 2002 a 2005, los pantalones eran a la cadera, y las blusas muy cortitas, de tal manera que siempre había que enseñar el vientre. Si no tenías el físico perfecto, prácticamente hacías el ridículo.


Otra cosa que también estaba de moda era usar el cabello planchado, con luces. Para mí esta moda era incómoda, ya que yo tengo el cabello naturalmente rizado, y es difícil de alaciar. Además, lo tenía tan abundante que me tardaba horas en plancharlo, y cuando lo conseguía, no me duraba mucho tiempo así, cualquier humedad en el aire hacía que se me llenara de frizz, a pesar de que me untara las dichosas gotas de seda, sin mencionar que se me maltrataba mucho pues empezaba a resecarse de tantas planchadas.

Por eso pocas veces me hacía este look, pero nunca faltaba la amiga criticona que me preguntara "¿por qué no te lo planchas?"


Lo de las luces, de plano nunca lo intenté. No me gustaba la idea de verme como cebra, jajaja.

Pero no todo fue tan malo. Una de las cosas que estaba de moda y que me gustaba era usar blusas azules en la oficina, como estas. Yo tuve una blusa así, y era de mis favoritas.


Otra cosa que también estuvo de moda fueron los vestidos tipo lencería. Yo aún conservo uno en color naranja y me gustaba mucho, era muy elegante, cómodo y sexy. Sólo espero que algún día me vuelva a quedar jaja.


¿Y ustedes qué recuerdan de esa época?


viernes, 16 de noviembre de 2018

No pones de tu parte.

"Sí me gusta alguien"
"¿Quién?"
"Un amigo. Pero él sólo me ve como amiga".
"Es que tú no pones de tu parte, tienes que interesarte más en él"
"¿Cómo?"
"Tienes que mandarle mensajes"

Le manda mensajes.

"¿Y?"
"Pues a veces los contesta y otras veces me deja en visto".
"Entonces llámale".

Le llama.

"¿Qué pasó?"
"No quedamos en nada, le dije que a ver cuando nos veíamos a tomar un café y me dijo que sí, pero no me dijo cuando"
"Tienes que ir a los lugares que a él le gustan y mostrarle que te interesa lo que él hace"

Va a los lugares

"¿Qué tal?"
"Pues fui a su evento, donde él dio una conferencia. Fui a felicitarlo. Me dio las gracias por venir, pero no quedamos en nada".
"Tienes que invitarlo a salir".

Lo invita a salir.

"¿Qué pasó? Cuenta."
"Salimos a cenar, pero no pasó nada. Sólo platicamos. Traté de mostrarme interesada, tocarlo de la mano, coquetearle, pero no pasó de ahí, creo que no le intereso".
"Ash, la culpa es tuya no pones de tu parte, por eso estás como estás".


:/


martes, 16 de octubre de 2018

Reseña serie: Pacientes

Ahorita está muy de moda ver series por Netflix, especialmente series gringas, porque brillan por lo ingenioso de sus argumentos. México ha intentado hacer lo mismo, pero recurre siempre a los clichés, se enfoca en contar historias de gente de la clase alta, pero con situaciones léperas y lenguaje vulgar.

Sin embargo, existen series mexicanas muy buenas, que no están en Netflix, pero que tienen argumentos bastante interesantes.

Hoy les voy a contar sobre la serie "Pacientes" producida hace algunos años por Canal Once.

"Pacientes" aborda el día a día de un grupo de 5 personas que toman terapia grupal con un psicólogo. En cada capítulo se explora una historia de cada paciente. Tenemos a Corina, la adolescente que intentó suicidarse; a Álvaro, un hombre tímido y con baja autoestima; a María, una mujer agresiva y mentirosa compulsiva; a Rogelio, un tipo que sufre depresión después de enviudar y quedarse a cargo de una hija pequeña; y a Amanda, una mujer mayor que se niega a aceptar que ya no es joven. Todos estos son atendidos y escuchados por Marco, el terapeuta, quien después vemos que tiene sus propios problemas personales y que no los afronta por sí mismo, sino que se aísla de la gente.

Tal como nos muestra el intro de la serie, donde se proyectan varios objetos rotos (tazas de café, lápices, canicas, llaves...) así son los protagonistas de esta serie. Persona rotas, pero que aparentemente funcionan en la sociedad.

La serie consta de dos temporadas. He de decir que de las dos, la primera me parece mejor. Pero vale la pena echárselas para ver el desenlace de cada personaje y cómo superaron sus problemas.

Si la quieren ver, está disponible en YouTube. Veanla toda, antes de que la quiten, ya ven que de repente por cuestiones de derechos de autor borran ciertos programas.



lunes, 15 de octubre de 2018

¿Los youtubers son mejores escritores que los blogueros?

Hola lectores blogueros. Por quinta vez consecutiva estoy en la feria del libro Monterrey (yeiii).  Y con libro nuevo (yeiii). Es el de "Ojos sabor a menta".

También tengo "El vendedor de abrazos", "El príncipe bufón", y "Seres Nocturnos".

Este año, como siempre, me encuentro con que los youtubers son mas famosos que los propios escritores. Y estos youtubers generalmente no son personas que hayan tomado talleres literarios, son simplemente pubertos que tenian un canal de youtube donde decían lo que se les venía a la mente, y se hicieron tan famosos que las editoriales se les acercaron para ofrecerles publicar libros.

:/

Yo no soy youtuber, y la verdad, a mis años no creo que me convierta en una youtuber muy popular que digamos, ya que estoy fuera del rango de la chamacada.... (uta, esa ultima palabra me hizo sonar como abuelita).

Cuando yo era joven, lo que estaba en auge eran los blogs. De hecho llevo más de diez años en el mundo de los blogs. Y yo pensaba ilusamente, que de tanto escribir en un blog, alguna editorial se acercaría a mí, con contrato en la mano, para decirme "por favor, firme aqui y la haremos famosa".

Pero no, no fue así. Los que se hicieron famosos fueron los que andan por Youtube. hablando de cualquier sonsera, pero con gritos chillones "hola hola hola mis amores!!!" Y deja tú.... hasta les dieron un título bien bonito: Influencers.

Pero bueno, no sé ustedes qué consideren, si los youtubers son los próximos Gabriel García Márquez o Isabel Allende del mundo literario. ¿O que opinan?

Pero ya, en buen plan. Denle oportunidad a una bloguera (o sea, a mi). A mí me gusta mucho escribir, eso ya lo saben, y me encantaría que me apoyaran comprando mis libros, no están tan caros, y están hechos con mucho amor.

Ahí los espero en el stand 132 de EICAM en el pasillo 1. 

miércoles, 10 de octubre de 2018

Miss Universo

Ahorita está la polémica de que varias misses no están de acuerdo con que hombres trans participen en el concurso de Miss Universo. Dicen que este concurso es para mujeres que han nacido mujeres.

No voy a entrar en la polémica de los derechos de los trans, gays, etc. ya que mi postura es muy conservadora y habrá mucha gente que no estará de acuerdo con mi punto de vista, así que sobre este tema me guardo mis comentarios.

Lo que quiero opinar es que no deberían existir los concursos de belleza. Es más, hace mucho que debieron haberse eliminado. A diferencia de las misses, yo no los considero como una plataforma para hacer valer los derechos de las mujeres, al contrario. Esos concursos solamente sirven para poner a la mujer en el papel de "muñeca bonita".

Para empezar, existen muchos filtros para encontrar lo que los jueces consideran "bonita". Tiene que tener cierta estatura, cierto peso, estar en cierto rango de edad, no tener hijos. Y además de todo eso, aunque no lo admitan, solo escogen a las bonitas. No nos hagamos mensos.

Las pruebas de las misses rayan en la frivolidad y superficialidad. Tienen que desfilar en traje de noche y traje de baño. Entaconadas, bien maquilladas y peinadas. Sí, tienen una sección de preguntas y respuestas, pero casi siempre esta sección sirve para poner en evidencia la ignorancia de las participantes. Abundan videos en la red de misses que dicen tonterías cuando no saben qué responder a preguntas sobre temas políticos, económicos, sociales y culturales. Las más avispadas, sólo responden lo que se aprendieron de memoria.

Así que, como plataforma para hacer valer los derechos de las mujeres, pues no tanto. No exageren.

Las verdaderas plataformas son aquellos concursos donde se premia el conocimiento, no la belleza. O en la política, el arte, las ciencias. Esos sí son escenarios donde la mujer puede alzar la voz y manifestar su punto de vista. Pero obviamente, estos escenarios son poco conocidos y poco valorados. Además de que en estos, abunda la presencia masculina. Todavía son pocas las mujeres que se dedican a la política o las ciencias.

Es ahí donde se necesitan a las mujeres. No en los concursos de belleza. 

lunes, 8 de octubre de 2018

Los hombres no entienden de acoso

En esta semana me ha tocado hablar con hombres, amigos míos, y sin querer sale a flote el tema del acoso sexual hacia las mujeres.

Ambos son personas educadas, preparadas en sus respectivas profesiones. Sin embargo, en los dos casos ambos me dijeron que sienten que las mujeres tenemos una doble moral.

Esto es porque dicen que si el hombre es feo o pobre y le dice a la mujer un piropo, la mujer sentirá que la están acosando. Pero si es guapo o rico, la mujer se siente halagada.

Para mí es difícil explicarles la diferencia, porque nunca lo entenderán.

Desde que empecé la pubertad, yo empecé a sentir de repente en la calle miradas incómodas, de hombres que a mí me parecían peligrosos. Tipos feos en el camión, albañiles que me chiflaban en la calle, taxistas que pitaban el claxon y decían alguna cosa soez. Incluso también, ya de adulta, en el trabajo nunca falta el compañero que te desnuda con la mirada.

Los hombres nunca entenderán que nosotras sentimos una mala vibra, que no nos están mirando como una persona, sino como un pedazo de carne a quien desvestir. Nos sentimos vulnerables, en peligro.

Sí, de repente alguien que te gusta también te puede lanzar un piropo. Pero en esos casos, nosotras sentimos que podemos tener la situación bajo control. A lo mejor el tipo en cuestión no nos parece tan amenazador.

No tiene nada que ver con que el tipo sea guapo o adinerado. Tiene que ver con que ciertas personas no nos parecen peligrosas.

Y sí, la imagen influye. Por ejemplo, nos puede parecer amenazador un taxista diciendo leperadas, pero no nos puede parecer amenazador un licenciado adinerado diciendo un piropo.

O para que me entiendan mejor... sí tú vas caminando por la calle, y ves a un tipo con finta de pandillero, inmediatamente asumes que te puede robar la cartera. Pero si conoces a un vendedor trajeado que te habla con labia, carismático, confías en él, sin saber que se trata de un estafador que ha robado miles de pesos. ¿Por qué con el primero eres más precavido pero con el segundo no? Por la imagen.

Ojo, no quiero decir que los guapos y ricos sean blancas palomas, para nada. Sé que hay casos donde éstos resultan ser peligrosos depredadores sexuales. Sin embargo, para las mujeres en estos casos es más difícil detectarlos, porque se nos ha educado desde la infancia a casarnos con alguien guapo y rico, "de buenas familias".

Por eso es muy importante educar a nuestras niñas en que si un comentario les parece incómodo, venga de quien venga, no le sigan el juego.

Volviendo al tema, ambos amigos me dijeron que según la lógica actual, por el hecho de ser hombres son acosadores. Porque ya no pueden decirle un piropo a una mujer sin que ella los tache de acosadores.

En primer lugar, una siente cuando un piropo tiene doble sentido.

En segundo lugar, si la mujer, aún a pesar que el piropo se le dijo en buen plan, se siente amenazada, no sabes tú qué experiencias tuvo en el pasado. A lo mejor fue atacada sexualmente, a lo mejor en algún momento alguien se propasó con ella y por eso anda paranoica.  Tú no sabes, no puedes juzgarla a la ligera y mucho menos puedes generalizar.

Si quieren abordar a una mujer, en buen plan, no digan piropos hasta que ya haya un buen tiempo de amistad. Si quieren sacarle platica a una desconocida, basta un buenos días, hablar de temas como el clima o alguna noticia. No le digas de inmediato qué guapa está o qué bonita se le ve esa falda.

Las mujeres todavía queremos ser conquistadas por los hombres y todavía nos emocionamos con las palabras bonitas y los halagos. Pero todo a su tiempo. Primero amistad, luego amor.

martes, 25 de septiembre de 2018

Fin de hora de aventura

Hace años hablé de esta caricatura, que no le entendía nada. Y ya fue el final y seguí sin entenderle. Bueno, sé que es una historia post-apocalíptica del reino de Ooo, y un montón de personajes mutantes simpáticos que nacieron a partir de la radiación de las bombas atómicas de una guerra mundial conocida como "La guerra de los champiñones".

Y aunque esta caricatura ha sido multipremiada, aclamada, y cuenta con miles de fans a lo largo de todo el mundo, nunca comprendí su estilo complejo, bizarro y surrealista. Ah, e incluye un beso lésbico en el final. En mis tiempos los personajes de las caricaturas ni se besaban. Es más, Candy Candy causó un revuelo cuando Terry la besó a la fuerza y ella le dio tremendo cachetadón. Y ahora es muy común ver caricaturas donde las mujeres se besan apasionadamente.

Por eso creo que las caricaturas actuales están más enfocadas al público adulto. Es comprensible. Nosotros, los adultos de ahora, somos la generación que crecimos viendo caricaturas. Nos pasábamos la tarde frente a la televisión, así como los niños de ahora se la pasan frente a la tablet o el celular, nosotros nos devorábamos caricatura tras caricatura.

Y por eso, somos los adultos quienes seguimos más las caricaturas actuales, y le incluimos situaciones adultas que los niños ni siquiera entenderán.

Pero antes de que me tachen de amargada, hay algunas caricaturas actuales que a pesar de sus temáticas raras, me gustan. Como Steven Universe. O Bojack. Pero de estas hablaré en otra ocasión.

Los invito a comentar qué caricaturas ven ustedes.


sábado, 22 de septiembre de 2018

Contarlo todo

Una youtubera a la que sigo desde hace tiempo subió un video explicando los motivos por los que cortó con su novio. El video en cuestión dura media hora.
¿Realmente es necesario dar tanta explicación al público?
Eso es algo que no entiendo mucho de los millenials, el hecho de querer exhibir su vida pública con lujo de detalles.

"Oilaaaaa" estarán pensando seguramente. jajaja. sí, yo también he contado mucho de mí en mi blog. Pero hay ciertas cosas que prefiero guardar sobre mi vida.

Mi opinión es: si no somos artistas o políticos, no hay necesidad de andar contando todo. Claro que muchos youtubers e instagramers sienten la necesidad de hacer una catarsis en las redes sociales, explicar con lujo de detalle lo que hacen, lo que viven, lo que sienten. Una vez otra youtubera explicaba que si no hacía eso, se volvía loca. (¿volverse loca por guardar tu vida privada?)

Es más, ni siquiera los artistas y los políticos, que son figuras públicas, les gusta contar todo. Al contrario, muchos guardan secretos. Claro que si les venden los derechos a Netflix para que saquen una bioserie es otra cosa. Pero contarlos gratuitamente no siempre lo hacen.

Pero esta youtubera que les platico, desde que empezó a andar con su novio empezó a grabar videos con él. A dónde la llevaba de viaje, qué hacían en el día a día. Su canal dejó de ser literario para concentrarse exclusivamente en el cuento de hadas que ella estaba viviendo. Por eso, ahora que el príncipe no está, tiene que justificar su ausencia. Un video de 30 minutos, en donde en todo momento ella afirma estar bien. Y si está bien ¿era necesario reiterarlo a través de un video tan largo?

Ok, bueno, cada quien su vida.

Yo por mi parte prefiero permanecer en el misterio. Sera porque yo soy de la Generación X.


viernes, 21 de septiembre de 2018

Música de gym

Cuando voy al gym, la mayoría de las veces no me gusta la música que ponen. Puro reguetón. De por sí odio el reguetón, pero escucharlo en el gimnasio resulta aburridísimo y no sé por qué hace que haga los ejercicios con más flojera.
Pocas veces ponen música buena, una vez pusieron un playlist de música rock en español de los 90's. Sí, pura música del recuerdo. Soda Stereo, Enanitos Verdes, Caifanes, Héroes del Silencio, y más de ese estilo. Ese día noté que no sólo hacía los ejercicios con más gusto, sino con más rapidez y precisión. No sé, supongo que me sentía motivada.
Pero no estoy peleada totalmente con la música moderna. Hay algunas canciones modernas que sí me gustan.  Por ejemplo "One Kiss" de Dua Lipa feat. Calvin Harris. También "This  Girl" de Kungs. Supongo que me gustan porque tienen un ritmo medio punchis punchis que me recuerda mi época de prepa. Pero el resto de la música, reguetón, rap y hip-hop, huevaaaaaa..... que huevaa.......
Sí, ya sé que algunos pensarán en este momento "pues llévese su propia música". Sí, lo he hecho algunas veces. Pero no siempre porque me incomoda mucho usar audífonos mientras levanto mancuernas o ando en los aparatos. Pero para el cardio sí.
Y a ustedes ¿qué música los motiva para hacer ejercicio?

viernes, 7 de septiembre de 2018

Lista de mis películas favoritas

Hoy les voy a hablar de mis películas favoritas.

No están en orden de jerarquía, porque para mí todas son especiales. Pero aquí les van.


Esta película me gusta porque es una historia de encuentros y desencuentros entre un par de amigos, que se llevan super bien, tienen química, sexo, cariño, apoyo emocional... y sin embargo, cuando uno está libre el otro está en una relación. Al final el amor triunfa, como siempre. Mi escena favorita es el road trip que tienen en el desierto.




Esta película es de las que puedo ver muchas veces y no me aburre. La historia es simple: un grupo de estudiantes de ballet que aspiran ser contratados por una compañía. Todos son bellos y con cuerpos perfectos (que envidia). Pero me encantan las secuencias de baile, muy padres. Gracias a esta película nació mi amor por el ballet clásico, y por un tiempo fui a las funciones del ballet de Monterrey. (algunas las reseñé en este blog).

Mi escena favorita: el baile con la canción "Canned Heat" de Jamiroquai. Se me pone la piel chinita cada vez que lo veo.



Amo, amo, amo esta película. Es como un cuento de hadas moderno. Amo los colores, las sensaciones, los personajes tan pintorescos, los escenarios de ese París urbano y cotidiano que pocas veces vemos en las películas, amo el soundtrack y también amo la inocencia y los sueños de Amelie.



Esta película es mexicana, y me encanta. Es sobre un señor de la tercera edad, que decide cumplir un sueño de juventud: estudiar una carrera universitaria y obtener un título. La trama está ubicada en la bella ciudad de Guanajuato, así que retrata las calles y callejones, la vida cultural que ahí se vive, la literatura, el arte, la juventud mexicana y sus problemas y la sabiduría y el amor del protagonista, quien a pesar de la brecha generacional se integra al grupo y éstos lo aceptan, bien buena onda. Una película super tierna, con un lindo mensaje, y que te saca algún par de lágrimas. Por cierto, tuve la oportunidad de viajar a Guanajuato y de pura onda me metí de colada a la universidad donde se grabó la pelicula. Tuve que subir como 500 escalones, pero llegué a los salones jaja.



Con esta película me enamoré de Robert Downey Jr, cuando yo tenía 14 años. (Suspiro). Es sobre una chica americana que de niña una adivina le reveló el nombre de quien sería el amor de su vida. Los años pasan y la chica, al no encontrarlo, decide casarse con otro hombre. Sin embargo, después de una llamada, ella decide lanzarse a Italia a buscarlo. Y ahí es cuando se topa con Robert Downey Jr, quien se porta encantador, tierno, romántico, dulce... y bueno, (suspiro otra vez jaja).

Esta película hizo que también me enamorara de Italia, y desde entonces me propuse ir a ese país algún día, lo cual conseguí en el 2011 y me dejó recuerdos maravillosos.






Aquí va otra película ambientada en Italia, sobre una escritora que después de sufrir un divorcio, con el corazón hecho pedazos, decide aceptar la invitación de sus amigas a viajar a Toscana. Allá encuentra una casa hecha en ruinas, y en un arranque de locura, decide comprarla y restaurarla. 

Los escenarios, hermosos. Sí, tuve oportunidad de pasar por la Toscana. Qué lugar tan bellísimo. Y los italianos también. (Me hubiera gustado raptarme a uno y traermelo a Mexico, pero pues qué se le va a hacer). 


Y por último, tenemos esta película, que me fascina, aún y cuando los fans de Anne Rice la odian porque según dicen no se apegó al libro. Pero a mí me encanta. La puedo ver mil veces sin que me canse. Me gusta Stuart Townsend, bien sexy como vampiro rockero, cantando con la voz del vocalista de Korn. Me superultrafascina el soundtrack. Muy padres canciones de rock y nu metal. Me gusta también la ropa que usa Jessie, me encantaría vestirme así y que Lesthat me susurrara al oído "clever librarian", jaja. 

¿Y ustedes, cuáles son sus películas favoritas? 





jueves, 6 de septiembre de 2018

El calvario de andar a pie

Hace mucho que no andaba en camión, prácticamente desde que compré mi carro hace 10 años. Pero de repente ocurre que te quedas sin carro, y tienes que salir, y es ahí donde te das cuenta (o recuerdas) el calvario que se sufre al andar a pie y tomar el transporte público.

Sucede que yo tenía una cita médica a las 7 de la tarde, allá por el Hospital San José. Entonces salgo de mi casa a las 6, para irme con tiempo porque amenazaba con llover. Aquí en Monterrey llueve sólo un mes al año, pero cuando llueve, es como si Dios mandara el diluvio. Todo se inunda, las calles se convierten en una Venecia naca, los carros flotan, la gente muere ahogada.... bueno, ya me salí del tema.

Como les decía, iba a salir, y que me voy dando cuenta que una llanta de mi coche está ponchada. Ya no había tiempo para cambiarla, así que pedí un uber.

Y sí, llegó el uber, todo bien. El chofer hasta hizo el trayecto muy ameno contando anécdotas como comediante tipo Franco Escamilla. El viaje aparentemente estaba en 130 pesos, pero a la mera hora resultó que 200. (ya ven que uber cambia tarifas cada dos segundos).

Ni hablar.

Como ya no quería gastar otros 200 pesos de regreso, se me ocurrió que podía irme en camión. Rayos, ya estaba lloviendo. Y sólo a mí se me ocurrió usar sandalias ese día, así que me mojé los pies con el agua cochina que bajaba del cerro.

Después de estar cerca de veinte minutos entre el tumulto esperando el camión, por fin apareció un ruta 17 y lo abordé. El camión se fue por Morones Prieto a vuelta de rueda, debido al intenso tráfico que ya es muy común en la ciudad a esas horas.

Luego me bajé y caminé varias cuadras, y volví a tomar otro camión, un 206. Ah que ruta tan más fea, es un camión que parece que no tiene amortiguadores porque cada bache se siente como si estuvieras en el monte. Todos los huesos de la columna vertebral se te desvían de tanto zangoloteo.

Después de bajarme del camión con una escoliosis (sarcasmo), otra vez caminé por la banqueta inexistente que está cerca de mi cuadra, esa banqueta de la que ya les he hablado que a los automovilistas les encanta treparse para ganarle el paso a otros automovilistas, y donde les vale madre si va pasando gente caminando. La falta de luminarias le pone la cereza al pastel.

Y sí, ahora recuerdo por qué prefiero usar carro... 

lunes, 3 de septiembre de 2018

Reseña libro "El hombre milagro"

En el club de lectura al que pertenezco nos tocó leer hace poco "El hombre milagro", de William R. Leibowitz.

Es una novela que trata de Robert Austin, un niño huérfano, hijo de drogadictos, abandonado en la basura, que después de varios trámites burocráticos es dado en adopción a una pareja ya de edad avanzada.

Pero este niño desde muy pequeño muestra señales de tener una inteligencia superdotada, con un C.I. elevadísimo, más que Albert Einstein y todas las mentes prodigiosas de la historia. A lo que el gobierno de Estados Unidos le causa mucho interés en cultivar sus talentos y así aprovechar su inteligencia y conocimientos.

No obstante, este niño encierra a la vez un defecto: se queda en trance, sufre pesadillas horribles y se aísla mucho.

De adulto, se dedica a investigar la cura de muchas enfermedades, pero se gana el odio de las empresas farmacéuticas, que quieren eliminarlo a como dé lugar.

Bueno, ahora si va mi opinión:

La novela está entretenida. Es ligera, la narración es simple, (salvo esas largas descripciones científicas de sus estudios). Ideal para llevarse a la pantalla grande, como película palomera.

Los personajes son superficiales, en especial el protagonista, al cual en todo momento se le pone como víctima de las circunstancias mientras todos los demás le echan la mano. Pero no veo ninguna evolución en este personaje, lo considero más bien plano. Eso sí, el protagonista es todo un adonis, como nos lo describe el autor. Rubio, alto, ojos exageradamente azules que lamparean a la gente, jaja. Y su amada no se queda atrás. Toda una angelita de Victoria Secret's casi, casi.

No es la gran novela del siglo, aún así, cumple su cometido.

Así que si tienen ganas de leer algo entretenido,  ligero, que no tenga grandes dilemas existenciales, entonces esta novela es la indicada para ti.

Le doy tres estrellitas ***

domingo, 2 de septiembre de 2018

El fin de una era

¿nunca les ha pasado que de repente el grupo de amigos que frecuentan se desintegra? No precisamente por pleitos, sino porque poco a poco se van distanciando, ya no se reúnen con tanta frecuencia como solían hacerlo, y en el momento que menos acuerden, se dan cuenta que tienen meses o quizá años de no verse.

A mí si me ha pasado. En especial con los grupos de amigos de escuela. Pero también con otros grupos de amigos que he tenido en otras épocas, como por ejemplo, grupos de iglesia, talleres literarios, gimnasios, etc.

Reconozco que soy muy nostálgica y echo de menos esas salidas, fiestas, conciertos, risas, etc.

Pero la vida te va poniendo nuevas amistades, nuevas reuniones.

Aunque sí, a pesar de las distancias, los buenos amigos siempre están presentes de una manera u otra. Ya sea a través de una llamada o un correo electrónico.

Y si se asustaron por el título de este post y pensaron que ya me estaba despidiendo, para nada. Este blog tiene para rato.


jueves, 16 de agosto de 2018

La nueva comedia mexicana

Hoy hablaré un poco sobre las series mexicanas en Netflix.

Al menos, por lo que he notado, siguen dos líneas: biografías de artistas o comedias.

En ambos géneros, apuestan a sexo, drogas y rock and roll.

Los productores se dieron cuenta que las vidas privadas de los artistas eran más interesantes que las telenovelas. Así que empezaron a convencerlos para que contaran su historia, en las cuales obviamente hay muchas cosas sórdidas. Maltrato familiar, alcoholismo, drogadicción y promiscuidad.  Ok, se entiende, así es la vida de los artistas.

Pero en el caso de las comedias, vemos que apelan también al morbo. Ahí tenemos a Club de Cuervos y la Casa de las Flores.

Antes de que me linchen, queridos lectores, yo les confieso que soy fan de ambas series. Las he visto completas, y sí, me parecen entretenidas.

Lo que me parece que abusan es del recurso del morbo.

Por ejemplo, en Club de Cuervos, nos tenemos que chutar varias escenas donde Chava Iglesias se está masturbando viendo un video musical, como si fuera un adolescente puberto. Una vez da risa. Pero ver la misma escena en otros capítulos, chotea el chiste y cae en la vulgaridad.

En la Casa de las Flores, por otro lado, le dan demasiado protagonismo a Julián y sus "conflictos existenciales". Demasiado sexo gay explícito. En todos los capítulos le vemos las nalgas. Una vez, da risa. Pero ver lo mismo en cada capítulo, aburre.

Lo que ambos personajes tienen en común, es que son mirreyes, hijos de papá, que se meten en problemas, no chambean,  evaden compromisos y responsabilidades, y que esperan que sus hermanas y sus mamás les resuelvan la vida.
(¿Será así el nuevo paradigma masculino mexicano del siglo XXI? Con eso que dicen que la televisión es un reflejo de la sociedad...)

Insisto, no estoy en contra del género erótico (porque yo lo he usado para mi novela El vendedor de abrazos, que también es comedia y es sexosa). Lo que me aburre es que en todo le apuesten al morbo para hacer reír. Si le quitaran esas escenas, la trama sería plana.

Hay que tener un poco más de ingenio. ¿no creen? ¿o ustedes que opinan?