martes, 5 de diciembre de 2023

No estoy

 Bueno, ya se llegó diciembre. Pero como quiera sigo trabajando. A veces me dan ganas de apagar el celular y no recibir llamadas ni mensajes de Whatsapp porque toooooodo tiene que ver con trabajo. Y cuando quiero tomar un tiempo para relajarme, no falta la llamada de alguien pidiendo algún trámite (que igual y puede esperar, porque yo planeo mis tiempos, pero la persona no lo entiende así). 

Cambiando de tema..... el año pasado hice un maratón de películas navideñas de Hallmark. Sé que son rosas y superficiales, pero me gustó cómo retratan la navidad, todo lleno de decoraciones, foquitos, gente sonriente y cálida y romances simples. 

Y creo que este año haré lo mismo (siempre y cuando nadie me interrumpa), aventarme un maratón de películas navideñas. Lo haré acompañada de chocolate caliente y galletas. 

¿Ustedes cómo pasarán la navidad?



domingo, 1 de octubre de 2023

FOMO

 Hasta hace poco me he enterado de que significa esta palabra. Y es que últimamente he quedado obsoleta en cuanto a lenguaje. Hay palabras que no sé qué significan, como "funar", "simp", "basado", y otras más. 

(Aunque también intentar hablar con la jerga juvenil me va a ser parecer como chavorruca que quiere caerle bien a la chaviza)

Bueno, el caso es que les decía, que la palabra FOMO descubrí que significa "fear of missing out" o traducido al español: ansiedad que siente una persona al pensar que está perdiéndose una actividad divertida que están teniendo otros.

Y pues eso mismo me pasó en estos días con los conciertos de Depeche Mode en México. 

Bueeeno, mi delirio por Depeche Mode empezó hace poco. Es curioso que tenga toda la vida escuchando sus canciones pero nunca les había puesto suficiente atención hasta hace un año y medio. Y más aún porque cuando estaba escribiendo mi última novela "Forward Rewind", (De venta en Amazon!!! ) al estar construyendo la psicología de mi personaje protagónico (un atormentado rockstar) me salían en mi Facebook muchas noticias antiguas sobre Dave Gahan bastante interesantes y que me sirvieron como base para crear a mi personaje. 

Y bien, pues terminó interesándome tanto el grupo que me volví fan. Muy tarde. Depeche Mode es un grupo que ha venido al menos 3 veces a Monterrey, en 1994, en 2006 y 2013. Pero como yo no era fan en ese entonces me perdí esos conciertos. 

Y ahora que vinieron en 2023 a México no incluyeron a Monterrey en su gira, y pues ¿Qué sentí? FOMO. 




Sentí que me estaba perdiendo de tremendos conciertos. Una oportunidad perdida. 

Y apenas lo estaba superando cuando veo en redes sociales el concierto de U2 en las Vegas, que está de poca madre en un auditorio súper futurista y yo... yo aqui en Monterrey, sin poder verlos. 





Otra vez siento FOMO. 



martes, 5 de septiembre de 2023

El fin de una era

 Ultimamente me cuesta mucho aceptar los cambios. Creo que eso es algo que se vuelve más común a medida que envejecemos.  Nos acostumbramos a las rutinas, a las personas, a los lugares, que cuando estos cambian o desaparecen, sentimos un poquito de nostalgia. 

Cerca de mi casa, había un puesto de hamburguesas al carbón, muy sabrosas y de estilo casero. El lugar tenía casi treinta años, primero fue atendido por un señor y después por su hijo. 

Yo solía comprar hamburguesas ahí, al menos una o dos veces al mes, los fines de semana. Los precios eran económicos y el sabor muy bueno. 

Resulta que este fin de semana anunciaron el cierre. Se despidieron de los vecinos y de obsequio de despedida regalaron donas. 

Yo alcancé a comprar el último día, y sentí un poco de nostalgia saber que ya no volvería a probar estas hamburguesas tan ricas. Que esta era la última vez. 

Y es que como el negocio tenía tantos años, es inevitable asociarlo también con mi propia infancia y adolescencia. El pasar por ahí, de noche, y ver el humo del asador y oler el aroma de la carne.

Este año ha sido un año de cambios y algunas pérdidas. 

Espero que el siguiente cambio no se trate de algo que se vaya, sino de algo bonito que llegue. 


lunes, 4 de septiembre de 2023

Historias de desconocidos que hacen equipo

Hay un tipo de historias, ya sea en la literatura, en el cine o la televisión, que tienen como premisa juntar a un grupo de desconocidos, encerrados en un solo lugar, u obligados a interactuar entre ellos por una meta en común. Son personas con caracteres, temperamentos y orígenes tan diferentes que en circunstancias normales ni siquiera se dirigirían la palabra, pero una fuerza externa los obliga a estar juntos y trabajar en equipo. 

La primera vez que vi este tipo de historias fue en la novela de Agatha Christie, llamada "Diez negritos" (si no la han leído, la recomiendo). Es un grupo de 10 personas que reciben una invitación a pasar unos días en una mansión. Aparentemente, no tienen nada en común, no se conocen entre ellos y de no haber sido por esa invitación ni siquiera se habrían conocido. Sin embargo, poco a poco van ocurriendo eventos extraños que los involucran a todos. Todos son sospechosos. No sabes quién te puede traicionar. 

Y así puedo citar más ejemplos. En el cine, por ejemplo, recuerdo una película española llamada "El método" donde siete personas acuden a una entrevista de trabajo y se quedan solos en una sala de juntas. Otra vez vemos el juego de poder, se hacen alianzas, hay traiciones. 

O mi favorita, "The breakfast club" donde un grupo de 5 adolescentes (la chica popular, el deportista, el cerebrito, la rara y el pandillero) pasan su sábado en detención, cumpliendo castigos cada uno por diferentes hechos. 

El ejemplo más burdo y vulgar de este tipo de situaciones lo podemos ver también en reality shows, como "Big Brother". Solo que ahí no son actores, son gente común y corriente (más corriente que común). 

Y así existen más ejemplos, como la serie "Lost", de un grupo de gente que sobrevive a un avionazo y quedan varados en una isla. O la serie "9 perfectos desconocidos" de un grupo de pacientes en un lujoso spa. O la serie coreana "El juego del calamar" de un grupo de gente que participa en pruebas mortales hasta quedar un vencedor. 

Lo interesante de estas series es que hay una exploración de la naturaleza humana desde diferentes puntos de vista. Hay quienes toman el papel de líderes, son intensos, mandones, estrategas. También hay los que no rompen ni un plato, y resulta que son los más traicioneros. O los asustadizos, que todo les da miedo pero de repente tienen sus momentos de valentía. O los conflictivos, que por todo la hacen de pedo. 

Es difícil compaginar tantas personalidades en una sola historia, y de darles a cada uno su propia psicología, su propio trasfondo. A veces con buen resultado, otras veces no. 

Este fin de semana me aventé una serie que se llama "Mensajes desde otro lugar", que está en Amazon Prime, y aunque la premisa también era interesante, de un grupo de 4 personas que participan en un experimento social, siento que la trama no quedó bien desarrollada y el final fue bastante flojo. 

En fin. Quizá algún día escriba alguna historia de este estilo. De hecho una vez lo intenté. Se trataba de un grupo de pacientes de terapia de grupo, dirigida por una psicóloga. Pero que creen... el manuscrito se me borró. No lo encuentro en mis archivos. De tantas veces que se me ha dañado la laptop, y no respaldo a tiempo.... caray. Bueno, espero que algún día pueda reescribirla de nuevo o hacer una historia nueva. 

¿Y ustedes qué series o libros han visto sobre este tipo de historias?



miércoles, 26 de julio de 2023

No me gustó la película de Barbie

Tenía muchas expectativas acerca de esta película que por varios días me abstuve de ver videos de otras reseñas e incluso comentarios, hasta que no la viera por mí misma. Pero la verdad, no fue lo que esperaba. 

Mi opinión contiene spoilers, así que si no la han visto, no lean el post. 

ALERTA DE SPOILERS

Básicamente la historia se trata de Barbie visitando el mundo real. Ella estaba cómoda en Barbieland, con sus amigas, en su casita, todo perfecto.



Un día ella empieza a pensar en la muerte, se cae del techo y los pies se le hacen planos. Las amigas se asquean, le dicen que no pueden ayudarla y le aconsejen que visite a la Barbie "rarita": una muñeca pelona y rayada, que vive exiliada en una colina. Tal vez ésta pueda darle las respuestas que necesita.



 La Barbie "rarita", como Morpheous en Matrix, le dice a Barbie que todos esos síntomas se deben a que la niña que jugaba con ella ha dejado de hacerlo, así que tiene dos opciones: quedarse en Barbieland o ir en busca de esa niña. Aunque eso de las dos opciones es una mentira, porque a pesar de que Barbie quiere quedarse en su mundo, casi casi es obligada a irse a la vida real. Ken se le pega en el camino y emprenden la aventura. 



Ahora sí, va mi crítica. En la literatura hay un término llamado el monomito o el viaje del héroe, que describe este tipo de historias, donde el protagonista lleva a cabo varias etapas: 

El protagonista es llamado a la aventura. Tiene una revelación. Emprende su viaje. Cruza el umbral. Consigue aliados. En el camino se enfrenta a retos y tentaciones. Encuentra un mentor o guía. Ocurre algo muy fuerte que lo derrota y lo hace querer claudicar. Pero se levanta, se empodera y enfrenta con valentía el reto. Al final se convierte en una persona diferente a como era al principio. 




Este tipo de historias las hemos visto en la literatura, en el cine y en el anime. Como dos ejemplos, tenemos a Matrix, como ya lo mencioné, cuya historia cumple todas las etapas del monomito. O Sailor Moon. 

Bueno, esto no ocurre en la película de Barbie. Porque si bien tiene una revelación y un aliado (Ken), Barbie ignora todo el tiempo a Ken, ni lo contempla en sus planes, lo ve más como una carga que como un compañero. 

La Barbie rarita no es una mentora ni guía, ella solamente la lanza al ruedo y ya. 

Y así, Barbie llega al mundo real confundida, perdida. 

Nadie la ayuda. Nadie le marca el camino a seguir. Los viejos la manosean y le dicen majaderías. Se burlan de ella, sí. La meten a la cárcel. Sale de la cárcel.  Pero nada tiene sentido. 

Después se le ocurre que la niña debería estar en una escuela, así que entra y se dirige a un grupo de adolescentes pedantes que la humillan y denigran hasta destrozarle la autoestima. 



Es secuestrada por un grupo de hombres que la quieren encerrar en una caja y devolverla a donde vino, porque de no hacerlo así, "ocurrirían cosas catastróficas" (Aunque nunca nos aclaran cuáles serían esas cosas catastróficas).




 Barbie escapa. Casualmente la señora que la "rescata" resulta ser la niña que buscaba. 





¿Y recibió respuestas de ella? No. La señora es una secretaria que trabaja en Mattel y la mamá de la adolescente pedante. Es obvio que está insatisfecha e insegura pero ¿por qué? ¿Qué la llevó a ese punto? ¿Por qué es una mujer sumisa con un trabajo mediocre? ¿Acaso es porque tuvo padres que no la querían? No, no sabemos nada de sus padres. ¿Acaso tiene un esposo que la humilla o la golpea? No, el esposo es un gringo bonachón y menso que la deja hacer lo que quiere. ¿Acaso su jefe nunca le da la oportunidad de ascender en el trabajo? Pues creo que el jefe ni siquiera sabe que ella trabaja ahí, porque ella en ningún momento se le ven aspiraciones de querer ascender o convertirse en gerente. 

¿Y por qué su hija le habla de forma tan grosera? ¿Por qué no la educa, por qué permite que ella le hable así? Tampoco explican por qué. 

Barbie convence a la señora y a su hija de volver a Barbieland, porque quiere demostrarles que ahí la vida es mucho mejor que en el mundo real, sólo para darse cuenta que Ken ha causado una revolución, imponiendo el patriarcado y  convirtiendo a las Barbies como objetos sexuales y sirvientas. 

¿Y cómo pasó Ken de ser un hombre romántico y sumiso a convertirse en un "macho opresor"? Eso lo explicaré más adelante. 



En fin, Barbie sufre una crisis nerviosa. Se da cuenta que su mundo ha sido destruido. Extrañamente, ninguna de las Barbies, protestó, siendo que todas eran abogadas, doctoras, líderes, ninguna se opuso al régimen, sino que aceptaron alegremente el cambio, como si les hubieran quitado un peso de encima. 

Barbie no se empodera, no lucha. Se deja caer en el suelo, derrotada, confundida, triste. Ya no tiene motivación. Ya no quiere saber de nada, sólo quedarse así, tirada. Y ahí es donde falla la historia, porque nuestra protagonista no tiene su momento de revelación. No hay nadie que la guíe. Sólo es víctima de las circunstancias. 

La señora y la adolescente pedante deciden marcharse. (Después de todo, por culpa de sus pensamientos depresivos Barbie tuvo que abandonar su perfecto Barbieland para nada). 

En el camino,  a la señora se le ocurre regresar e intentar arreglar las cosas. Van con la Barbie "rarita" y organizan una "revolución" desprogramando a las Barbies con un discurso que pretende ser feminista pero en realidad es una perorata de quejas sobre lo difícil que es ser mujer. 

Le dice algo así como: no puedes ser gorda, pero tampoco tan flaca. No puedes ser tonta, pero tampoco tan inteligente porque alejas a los hombres. Tienes que ser jefa, pero no puedes ser dura. Tienes que ser mamá, pero aguantarte que tus hijos sean ingratos. Tienes que ser bonita, pero no tanto para no tentar a los hombres. blablablablablablaba" 

Wey, eso ya lo sabemos ¿entonces por qué tu vida es tan mediocre, tan patética  y miserable que Barbie tuvo que ir a buscarte porque le estabas transmitiendo esos pensamientos? 

No, no lo explican. 

Bueno. Mientras todo ese desmadre ocurre, las Barbies conspiran para que los Kens se peleen como mensos entre ellos, haciendo un numerito de baile al estilo de los Backstreetboys mientras las Barbies hacen un golpe de estado y toman el poder. 

Will Ferrell llega a Barbieland. No hace nada. La verdad nunca entendí por qué estaba en la trama, si lo hubieran quitado no hubiera afectado en nada la historia. 

¿Y Barbie? Se queda como un personaje secundario. Se vuelve pequeñita, vulnerable, escondida en su casa, confundida, rota por dentro. Ken le dice que él hizo todo eso para que ella lo volteara a ver, pues siempre lo ignoraba. Barbie pasa un buen rato tratando de consolar a Ken y sanarlo. ¿Y a ella quién la sana? Nadie.

Ah... sí. La fantasma de la creadora de Barbie. Se sacan ese personaje de la manga para arreglar la historia.

La señora le da un discurso a Barbie de por qué la creó. Blablablabla. Y Barbie decide ya no quedarse en Barbieland y regresar al mundo real como humana. 

¿Eh?

¿Y de dónde sacó los genitales para ir con un ginecólogo? 

Ah, sí. Cuando algo no tiene sentido lo hizo un hechicero



Así que no se cumple el viaje del héroe en esta historia. 

Curiosamente, en la historia de Ken sí. De forma involuntaria, el personaje de Ken sí tiene un viaje del héroe. 

1. Llamado a la aventura: Quiere ser notado por Barbie así que la acompaña en su viaje.

2. Tiene una revelación. Aunque una revelación mala, pero la tiene. Él encuentra libros sobre patriarcado y caballos y al ver tantos hombres de negocios poderosos, quiere imitarlos. 

3. Consigue aliados: todos los Kens de Barbieland se unen a su movimiento. No quieren ser ciudadanos de segunda. Quieren tener casa propia, trabajo. Como cualquier ciudadano. 

4. Cae en tentaciones. Se vuelve tirano. 

5. Cae en el abismo. Las Barbies lo derrocan. 

6. Se transforma. Reconoce sus errores y pide perdón. 

7. Ya es un hombre diferente, pues sabe que se basta a sí mismo y que no necesita la aprobación de ninguna mujer. 

Y pues es por eso que a mi parecer, esta película no cumplió mis expectativas. 

Además, se jacta de ser película feminista pero los peores momentos de Barbie fueron perpetrados por mujeres:

1. Sus superficiales amigas que la ven como bicho raro cuando Barbie piensa sobre la muerte y el sentido de la vida. Tipo "wey ¿por qué piensas? Si la estamos pasando tan chido bailando"

2. Sus amigas que casi se vomitan cuando ella tiene los pies planos. ¿Es neta? ¿Se asquean de ella porque ya no es perfecta?

3. Las Barbies exilian a otras barbies cuando ya no son bonitas. Ejemplo: apodando a la Barbie vieja como la rarita. 

4. Las adolescentes pedantes, envidiosas y castrosas que arrastran la autoestima de Barbie. 

5. Esa sociedad matriarcal donde a los hombres los consideran ciudadanos de segunda. Si quieren plantear que Barbieland es una utopía, esperaría por lo menos igualdad de condiciones. Pero no, no se habla de igualdad sino de superioridad. Y sí, dirán: "oye, pero toda la vida los hombres han sido los opresores, ya es nuestro momento de gobernar". Pero yo diría que no se trata de ver quién es más superior que otro, sino de trabajar juntos, en igualdad como equipo. No hagas a otros lo que no te gustan que te hagan a ti. 

Y bueno. Para mí me quedó debiendo esta historia. Pensé que se trataría de que Barbie iría al mundo real y le recordaría a Gloria que podía ser lo que ella quisiera ser, no conformarse con ser secretaria sino convertirse en la presidenta de Mattel. Pero no fue así. 

Lo único que tengo que alabar es que la primera hora es bastante entretenida y fue un acierto el recrear las casitas de Barbie tal como son. También me gustó la escena del baile de las Barbies. 

¿Ustedes ya vieron la película? ¿Qué opinan de ella?






domingo, 9 de julio de 2023

Ecocidio en Monterrey

 Vivir en México es vivir a merced de los intereses de un gobierno. Intereses egoístas y corruptos. Ningún partido político, ninguno es capaz de atender a las necesidades del pueblo. Ninguno. Y lo repito porque en México ya han pasado varios partidos de diferentes colores, y ni así se ve avance. Al contrario. Se ve un retroceso, una involución. 

Hoy estoy muy molesta por lo siguiente. En Monterrey tenemos un río, el Río Santa Catarina. Es un río cuyo cauce normalmente está seco y sólo se llena en temporada de huracanes. El más feo de todos, el huracán Gilberto, en 1988, donde murió muchísima gente ya que se desbordó. 

Desde ese entonces el río se secó de nuevo. Y el gobierno lo que hizo fue poner canchas de fútbol, o permitir que se pusiera un tianguis y hasta un campo de golf. Casi toda mi niñez, adolescencia y juventud el paisaje de Monterrey era tener un río seco, amarillo, polvoso, feo. Nada agradable a la vista. 



En el 2010, el huracán Alex provocó otra inundación. De hecho las avenidas aledañas que corren a los lados del río resultaron bastante afectadas en aquel entonces, y se hizo necesario una labor de reconstrucción, pero al río lo dejaron en paz. Ya nadie le metió mano a su cauce. 

Y de manera silenciosa ocurrió algo maravilloso. La naturaleza fue poblando de árboles el lecho del río. Los árboles crecieron, y se formó un pequeño bosque, lleno de flora y fauna y un riachuelo de agua limpia. 

Y este pequeño bosque le dio color a Monterrey. Era muy agradable pasar y ver tanto verde. Aves volando, árboles de copas enormes. Era un pulmón para esta ciudad, cada vez más contaminada y caliente. Esta vegetación incluso resistió al huracán Hannah, en el 2020 y evitó que el agua se desbordara de su cauce, pues actuó como una barrera de contención natural. 




¿Y qué sucede hoy? Que al gobierno se le ocurrió que esos árboles estorban, así que invirtió 100 millones de pesos en cortarlos TODOS. 

Así que el río amaneció así





La excusa, según ellos, es "evitar" que se desborde el río si vuelve otro huracán. Lo cual de acuerdo con los ambientalistas, no es cierto, pues ya quedó demostrado que la vegetación actuaba como una barrera natural de contención y evitaba la erosión del suelo. Pero como dije, vivir en México es vivir bajo los intereses de una clase política ambiciosa, corrupta, que sólo le encanta desviar el dinero en obras pendejas para así llenarse los bolsillos. 

Así que otra vez, a mirar el paisaje feo, árido, polvoso. No odio a México, ODIO al gobierno que tenemos. 


lunes, 26 de junio de 2023

Desempolvando el blog

 Buenas, queridos lectores (si es que aún me siguen). 

Sé que he tenido muy descuidado el blog. Casi abandonado. Entre telarañas, polvo, etc. 

Y es que también he interactuado más en otras redes sociales. Especialmente en Twitter. Aunque tampoco es algo que haga muy frecuentemente, y no lo utilizo para echar el chisme como solía hacerlo en el blog. Twitter lo uso más como plataforma de promoción de mis libros. 

Dentro de las cosas que estoy haciendo actualmente: noticias, noticias: Tengo un nuevo libro publicado en Amazon. Se llama "Forward Rewind". En otro post les contaré un poco más de qué va. No quiero agotar todos los temas en un solo post. 

Extraño a veces el tono anónimo que antes mantenía en mi blog. Creo que me permitía hablar un poco más sin pelos en la lengua. Y ahorita como está ligado a mi perfil personal, a veces me censuro un poco en ciertos temas. 

Pero bueno, espero no les moleste esa censura. 

Novedades? Bueno, aquí en Monterrey estamos derritiéndonos de calor. Ni modo, es el calentamiento global. Siempre pensé que ese fenómeno no me tocaría vivirlo a mí, sino a las generaciones futuras. Pero oh sorpresa, no. Ya lo estamos viviendo. Y no quiero pecar de pesimista, pero no creo que nadie mueva un dedo para revertir la contaminación. 

Yo trato de usar muy poco el coche, y reciclar algunas cosas. Pero sé que no es suficiente para lo que estamos viviendo. Ojalá un día los gobiernos de todo el mundo tomen las cosas en serio y hagan algo para evitar el daño al medio ambiente. 

Pero dejemos de lado los temas apocalípticos. Dentro de las cosas que estoy haciendo, aparte de escribir, es aprender a tocar el teclado en forma autodidacta y a veces voy a clases de dibujo de figura humana. Siempre me muevo en el tema del arte, si no es la literatura, es la música o la pintura. 

Pero de eso no se vive, y sigo trabajando en cosas más mundanas. De eso no platico mucho porque la verdad no hay mucho que contar. Mi trabajo es rutinario y un poco solitario. Pero tengo la ventaja de poder hacerlo home office. 

Y no, no hay patoaventuras. Hace mucho que no viajo. La última vez fue en el 2019, si mal no recuerdo. Y desde entonces no he salido de viaje como antes. En primera fue por la pandemia, pero ahorita es por falta de dinero y de tiempo. 

¿Y qué ha sido de ustedes, lectores blogueros? 



viernes, 18 de noviembre de 2022

Twitter

 Si se preguntan por qué abandoné tantos años el blog, en realidad es porque me volví más activa en twitter. A veces escribía cosas, o interactuaba con otros usuarios. 

Ahora se corre el rumor del éxodo masivo de Twitter debido a que Elon Musk, su nuevo propietario, aplicó lo que los patrones en México le dicen "ponte la camiseta" que traducido significa: "orale cabrones, a jalar 24 horas los 7 días de la semana, por el mismo sueldo o se me largan de inmediato". Obviamente los gringos no son tan agachones como lo somos (lamentablemente) los mexicanos, así que renunciaron. Elon Musk ahorita anda como niño con pelota nueva que corrió a todos los niños del barrio porque no quisieron jugar bajo sus reglas y ahorita se quedó sin saber qué hacer con esa pelota. 

Mientras tanto los usuarios buscan nuevas redes sociales. Algunos se regresarán a Facebook e Instagram. Otros se mudarán a Mastodon (no la conozco). Yo por lo pronto me regresé a Blogger. 

A ver qué pasa en estos días... 

lunes, 14 de noviembre de 2022

Escritora (alter-ego)

Sonará raro, pero cuando estoy en mi fase de contadora, no me gusta decir que soy escritora. 

La reacción de la gente cuando se entera es de sorpresa y desconcierto. No pueden creer que yo, de lentes, seria, ropa formal, tenga como segundo oficio algo extravagante, creativo, inusual. 

Después de la sorpresa y el desconcierto, viene la pregunta: ¿Qué libros has escrito?

Y se los menciono. A veces incluso los muestro. 

Pero nunca concreto la venta. Sólo se sonríen y me dicen: qué padre. 

Así que por eso no me gusta, cuando soy contadora, decir que soy escritora. Porque no es que sinceramente estén interesados en comprar libros, sino que más bien les parece como si fuera algo curioso, raro, extraño quizá. 

Pero eso quiere decir que me avergüence ser escritora. Al contrario, preferiría serlo de tiempo completo. Siento que soy más auténtica siendo escritora. Mi verdadero yo. Mi verdadera vocación. 

Me gusta decir que soy escritora cuando nadie tiene ideas preconcebidas sobre mí. Cuando estoy en un lugar donde nadie me conoce, nadie sabe a qué me dedico, nadie que sepa que soy contadora. Entonces ocurre algo mágico. La gente me trata como rockstar. Se emocionan, me compran mis libros, ¡leen mis libros! Y a veces me piden firmas, tomarse una foto y me platican de mis personajes como si fueran reales, lo mucho que les emocionaron y les gustaron. 

Así que mientras no me conozcas como contadora, preferiría que me conocieras como escritora. Como escritora tengo muchas historias que contar. 




jueves, 10 de noviembre de 2022

Este año me he enamorado... de Tears for Fears

 A principios de este año ocurrió algo curioso que me inspiró para mi más reciente novela (próxima a publicarse). 

Redescubrí la música de Tears for Fears. Y no sólo eso, sino que además me terminé enamorando platónicamente de Roland Orzábal. 

Ya antes había escuchado la música de este grupo, una tarde de 2018, mientras iba manejando por las avenidas del centro de la ciudad, sonó en la radio la canción "Head Over Heels". Mientras estaba atorada en el tráfico, la voz del cantante me fascinó. Ya había escuchado antes ese grupo pero no le había puesto atención hasta ese momento. Así que al llegar a casa busqué el video de la canción y me encantó Roland Orzábal, su maravillosa voz y su linda sonrisa (nótese que me siento como una fanática adolescente, jajaja). 


 


 En fin, compré el cd de grandes éxitos y se convirtió en uno de mis favoritos. 

Pasaron los años, y a principios de este año, yo estaba aburridísima, encerrada por la pandemia, con cero vida social,  así que me puse a ver videos y encontré el de la canción "Good Night Song". Y cuando veo ese video donde vas entrando a una especie de bar y ves a un grupo de rock tocando y Roland Orzábal cantando, pensé "Wow, cómo me gustaría viajar en el tiempo y estar ahí con él". 

Y eso me dio una idea para mi novela. 



Así que empecé a ver más y más videos, y empecé a comprar su discografía. Cada canción era un descubrimiento para mí. Todas me parecieron buenísimas. Y de pronto, en febrero de este año 2022, anunciaron que después de 17 años de no grabar un álbum, lanzarían un nuevo disco, "The Tipping Point". Así que de volada lo compré apenas y salió al mercado. 


¿Por qué no me había enterado antes de la existencia de este grupo? Porque aquí en México no son muy famosos. O quizá lo fueron, a principios de los 80's pero yo era demasiado pequeña en ese entonces. Y en los años 90's aquí no sonaban mucho que digamos, de hecho si yo me hubiera enterado de ese grupo yo me habría convertido antes en su más acérrima fan, porque la verdad en esa época yo escuchaba mucha música. Pero que yo recuerde, Tears for Fears no sonaba en México, no con tanta fuerza como otros cantantes. 

En fin, si vinieron o no en los 90s, no me enteré. Tampoco me enteré en su momento de la única vez que vinieron a Monterrey en el 2011. ¡Dios mío, cómo me lo fui a perder! Pero es que en ese entonces no los tenía en el radar, no los conocía lo suficiente. 

Ay, si pudiera viajar en el tiempo regresaría a 2011 para ir a su concierto...

Hace poco, en mayo y junio hicieron una gira, pero no vinieron a México. 😭😭😭😭

Sólo espero que algún día vengan a Monterrey, y juro que echaré la casa por la ventana y me compraré un boleto en primera fila sólo para verlos. 

Mientras tanto, sigo oyendo todos sus discos. Son excelentes. Y en mi imaginación sueño que viajo al pasado y  que veo en persona a Roland Orzábal en los años 90's. 



miércoles, 9 de noviembre de 2022

Crónica de una pandemia

 Ya pasó un año desde mi última entrada al blog. 

De hecho durante la pandemia escribí muy poco. No me daba ganas hacerlo. Esos dos años fueron un periodo muy aburrido, paranoico, y en cierto modo, triste. No podía salir a ningún lado, y todo eran restricciones sanitarias. 

Ahora lo veo en perspectiva. Pero básicamente esto fue lo que pasó desde principios de 2020. Yo empecé a dar clases en una universidad. Y en marzo, se vino el cierre de escuelas, negocios, oficinas. La gente en mi ciudad se volvió medio loca. Compraron papel sanitario hasta acabar con los anaqueles. ¿Por qué hacían eso? No sé. También compraron cerveza como si fuera el fin del mundo. 

Empezamos a usar cubrebocas. Ponernos gel antibacterial a cada rato.  En las tiendas ponian unos tapetes dizque para limpiarte los zapatos, porque podías pisar el virus y llevartelo a tu casa. Al llegar a casa, nos quitábamos los zapatos en la entrada, los rociabamos con desinfectante. Luego todas las compras también les rociábamos spray antibacterial. La ropa que traia puesta la echaba de inmediato al cesto de la ropa sucia (confieso que yo incluso la echaba en una bolsa de plástico) y me metía a bañar. Sentía esa sensación de estar... contaminada, no sé. 

Dejé de salir a cafés, a cines, a todo. Incluso aquí nos recomendaron no salir a los parques, porque el virus viajaba en el aire. Las autoridades acordonaron con cinta amarilla las bancas, como si fueran escena de un crimen. 

En cuestión de trabajo, ya estaba familiarizada con el home office, así que no fue difícil adaptarme, pero si dejé de recibir a clientes en persona. Todo era por videollamada o llamada telefónica. Empecé a dar clases por zoom. Los alumnos no prendían la cámara ni el micrófono. Me sentía incómoda hablando yo sola ante la cámara, sin que nadie me respondiera. Como si fuera una presentadora de televisión sin espectadores. 

Esos dos años sentí que la juventud se me iba, que se desperdiciaba. Dejé de reunirme con amigos. Sólo ocasionalmente platicaba por teléfono. 

Entre las cosas buenas, pues conviví más tiempo con mi familia. Gracias a Dios, salimos todos adelante. Desafortunadamente otras familias no pueden decir lo mismo. Nos tocó enterarnos de personas que fallecieron. 

Las noticias en los periódicos y la televisión e internet eran devastadoras. México tiene un pésimo sistema de salud y el gobierno parecía indolente ante esta tragedia. Hubo muy mal manejo de la pandemia por parte de las autoridades. Las vacunas tardaron mucho en llegar, y tardaron mucho en aplicarlas. Las cifras de enfermos y muertos eran alarmantes. 

Incluso yo misma sospecho que en algún momento contraje la enfermedad. Pero como no me hice análisis, y todo el tiempo me la pasé encerrada en mi recámara, durmiendo, tomando paracetamol y tés, llevé esa convalecencia con fastidio y cansancio. Pero gracias a Dios, no pasó a mayores. 

Después comenzó la etapa de vacunación. Y poco a poco se retomó la actividad. Me tocó dar clases en esquema híbrido (una parte de los alumnos iban al aula y otros la tomaban en línea). Después otra vez volví a las clases en línea. 

Este semestre por fin regresé a clases presenciales. En los pasillos me encuentro alumnos, que yo no reconozco pero ellos sí me reconocen a mí y me saludan con alegría. Me da gusto saber que al menos sí dejé buena impresión en ellos. 

Y en estos días, ya parece como que todo hubiera quedado atrás. Casi. El covid llegó para quedarse. Pero al menos ya no es tan amenazante como lo fue en años pasados. 

Siento que mi vida se quedó en pausa y que apenas estoy retomando todo. Ya nadie saluda de mano. Solo es "hola, que tal". Y pensar que antes era común hacerlo. 

He terminado una novela nueva. Pronto la publicaré. 

Y bueno, he resumido en pocas palabras lo que ocurrió en dos años. Yo sólo espero que vengan tiempos mejores. 

¿Y a ustedes cómo les fue? 

sábado, 20 de noviembre de 2021

Clientes que no pagan

 Últimamente me siento muy agüitada por el tema del dinero.  

Desde hace cuatro años soy freelancer. Lo decidí porque de verdad quería tener mi propio negocio, ser dueña de mi tiempo. 

Al principio todo pareció ir bien, pero con el paso del tiempo me ha tocado lidiar con clientes que no pagan, o que exigen mucho para lo que les cobro y si les aumento la tarifa, se van con otro. 

En estos días tengo una clienta que me debe 7 mil pesos, y se ha sordeado a mis mensajes y mis llamadas, y neta que me siento muy frustrada y triste, porque ¡es mi trabajo! no es justo que me ignore de esa manera, no es justo que si doy lo mejor de mí, no me pague. 

Dirán que mi error fue no haberle cobrado por adelantado, lo sé. Pero es que a veces uno es flexible con el cliente, para mantener su confianza. Sin embargo, al fin y al cabo, estamos en México y la gente no valora el esfuerzo ni el trabajo. 

Neta, de verdad me siento muy triste porque yo contaba con ese dinero. Seguiré insistiendo. 

Mándenme buenas vibras. Las necesito. 

viernes, 19 de noviembre de 2021

Contaminación

 El día de ayer el aire en Monterrey estaba muy sucio. Salí a la calle y estaba nublado pero era un gris-café. Ni siquiera se veía el Cerro de la Silla, una nata de aire sucio tapaba su cumbre. Yo soy muy sensible a esto y mis alergias se dispararon. Sentía como polvo atorado en la garganta, como si me hubiera comido un puñado de tierra aderezado con humo. 

Revisé la página de calidad de aire en Monterrey y teníamos alerta naranja. Pero ni el gobierno ni en las noticias se hacía mención de eso. Me parece muy grave que sean indiferentes a esto, porque ahorita las enfermedades respiratorias más el COVID que no está erradicado perjudica seriamente la salud de la población. 

El problema aquí es que cada vez hay menos áreas verdes. La ciudad se extiende, cada vez hay más desarrollos inmobiliarios, más edificios, las fábricas contaminan día y noche. Y eso se nota. Bueno, yo lo noto, no sé los demás.

Sé que esto no es exclusivo de Monterrey, sino del mundo entero. El calentamiento global es algo serio pero los gobernantes de todo el mundo no lo ven así. No toman cartas en el asunto, solamente hacen como que les importa, se dan la mano, y se van. 

Esta situación se va a volver insostenible. Yo he tratado de reducir el uso de mi coche, no salgo mucho, pero ojalá las autoridades hagan algo para mejorar el medio ambiente. 


jueves, 28 de octubre de 2021

¿Dónde me encuentro últimamente?

 El blog ya tiene más de diez años. 😳

Sé que desde hace tiempo ya no posteo nada. La verdad, es que con el paso de los años ha cambiado mucho mi manera de escribir, y lo que ponga aquí ya no suena tan chido ni novedoso como cuando era más joven. 

La otra cosa es que desde que dejé el anonimato, pues ya no me siento con total libertad de escribir tonterías como lo hacía antes. Quizá debí haber dejado el blog como una escritora anónima, para así seguir quejándome a gusto del mundo. 

Pero bueno, pues aquí estamos. Reportándome a mis lectores blogueros. Curiosamente los bloggers nunca alcanzamos la fama o la popularidad de otros influencers que utilizaron otras redes sociales, como YouTube, Instagram o Tik Tok. Aunque los bloggers fuimos los primeros. 

Tal vez se debe a que el público de los blogs es gente que le gusta leer. Y cada vez son menos. La sociedad se ha vuelto más visual. 

Lo que sí es que últimamente me he vuelto muy activa en Twitter. Casi siempre son tweets de política. 

En fin, trataré de postear más seguido, espero... 

jaja



jueves, 27 de mayo de 2021

Aquí sigo

 no me había dado cuenta que tengo meses sin escribir en el blog. El tiempo se me ha pasado de noche. Es que con este encierro de la pandemia los días parecen todos iguales. ¿a ustedes no les da la misma sensación?

Además he tenido mucho trabajo. De hecho, estoy lastimada de la mano, de tanto usar el mouse. He goglueado mis síntomas y parece que tengo "tendinitis de Quervain". 

Y respondiendo a su pregunta... no, todavía no he ido al médico. Me he puesto una férula que ya tenía arrumbada en un cajón, cuando hace años me dio dolor en el túnel carpiano. Igual, por el uso del mouse y exceso de trabajo. 

Bueno, pero fuera de eso, he estado bien. Ya estoy vacunada por cierto (las ventajas de ser maestra). Pero aún así, cuando salgo... pues no hay nada divertido qué hacer. No me atrevo a ir a restaurantes. Y comprar ropa y zapatos ya no me apetece. Tengo ropa del 2019 que ni siquiera llegué a estrenar por todo este encierro. 

Ya casi se llegan las vacaciones de la universidad. Aprovecharé para desconectarme una semana de la computadora. Ojalá también en estas semanas me regrese un poco la inspiración porque tengo años de no publicar ninguna novela. Sí tengo ideas, lo que no tengo es ganas. 

Tengo libros sin leer, películas sin ver, en fin... ya veré qué se me ocurre hacer. 

¿Cómo les va de encierro, mis pandemios? ¿O son de los que andan en la calle, ya de parranda?

sábado, 16 de enero de 2021

Incertidumbre

 Hoy me siento agüitada. Me entristece mucho enterarme de noticias de gente enferma de Covid. Tanto de conocidos como de gente que no conozco pero sale en las noticias o en redes sociales su muerte. Me causa también mucha tristeza ver que no hay medicamentos, que sólo tenemos que esperar a que el gobierno se digne a ponernos una vacuna. Eso me preocupa mucho porque nuestra salud está en manos de algún burócrata, porque los procesos son ineficientes, cargados de intereses políticos. El sistema de salud está colapsado. No hay esperanzas de que a corto plazo salgamos de esta situación, y nos sentimos impotentes de que cada día hay miles de contagiados y cientos de muertos. 

Abren negocios y los vuelven a cerrar. Hay desempleo. Se siente un ambiente de incertidumbre y desolación. 

Estoy encerrada, porque dicen que no debemos salir, "que debemos quedarnos en casa". Pero este encierro me está aburriendo, siento que mi vida se paralizó, que los planes que tenía ya no se realizarán. Veo muy lejano e incierto si algún día encontraré el amor. En estas épocas no se puede conocer a nadie. 

Los días pasan entre cuatro paredes. La noche y el día son iguales. En las noches tengo insomnio y en el día somnolencia. 

Lo único que tengo para agradecer a la vida es que tengo salud y mis seres queridos también. Que tengo trabajo. 

Y bueno, no sé que depara este año. Ya quisiera que todos despertáramos de esta pesadilla. 

lunes, 28 de diciembre de 2020

2020, un año raro

 ¿Qué tal mis lectores blogueros?

Ya casi se acaba el 2020. 

Este fue un año raro, no sólo para mí sino para el planeta entero, por el Covid. La vida nos cambió drásticamente a todos. Claro que nadie se imaginaba que ocurriría esto. 

El 2020 empezó para mí con un trabajo nuevo, como maestra universitaria. No tuve mucho tiempo para adaptarme a las aulas porque se vino la pandemia y todas las clases tuvieron que ser en línea. Aún así, lo disfruté mucho. La verdad sí me entusiasma dar clases. 

Lo malo del 2020, menos chamba, clientes que se fueron, pero algunos sí se quedaron afortunadamente. También abandoné mis clases de pintura, por el cierre, y tuve mucho aislamiento, no pude volver a salir y ver a mis amigos como antes. No pude ir a las cafeterías a sentarme a escribir con mi laptop, tampoco pude viajar ni ir al gimnasio. Y para rematarla me rompieron el corazón a finales de otoño, creo que esa fue la peor parte pero igual y hubiera pasado con pandemia o sin ella. 

¿Cómo veo el 2021?

Pues muy incierto. No sé qué tan eficaces serán las vacunas y si podremos retomar la vida de antes. Pero mientras haya salud, pues todo pasará. 

Mis propósitos para este año: volver a hacer ejercicio, dieta, buscar nuevas ideas para ganar más lana. También quiero volver a escribir. ¿Me creerán que tengo 5 años de no escribir ninguna novela? He tenido un bache de falta de inspiración muy gacho, espero que el 2021 traiga nuevos aires. 


domingo, 18 de octubre de 2020

Reseña: Emily en París

 No sé como dar mi opinión de esta serie porque me gusta y me desagrada al mismo tiempo. Así que primero hablaré de las cosas que me gustaron. 


COSAS QUE ME GUSTARON

1. París. Nunca he visitado esa ciudad, pero la serie se destacó por mostrar escenarios preciosos. Desde el primer día que Emily puso un pie en la ciudad, el taxi le dio un recorrido por todos los puntos turísticos. (¿Así es la ruta desde un aeropuerto a la ciudad? No sé, yo cuando tomo taxis del aeropuerto pasan primero por zonas feuchas, industriales, y muy poco por la parte turística, para eso se toma un tour). De hecho esa parte del primer capítulo me recordó mucho al intro de la película "Medianoche en París". Si no han visto esa película, se las recomiendo. 

2. Comedia romántica ligera. Es una historia sin pretensiones. Una chica norteamericana, a la que todo le sale bien, y a la que le basta con tomarse un café al aire libre para que los franceses guapos y ricos se le acerquen, la cortejen y viva romances bien apasionados. 

3. La ropa. No la de Emily, quiero aclarar. La ropa de Emily me parece demasiado chabacana, estridente y de colores chillantes. Me gustó más bien la ropa de las francesas, como Silvie, la jefa de Emily. Se ve bien sofisticada y chic. Y la ropa de Camille, está hermosa. Saca unos vestidos casuales muy lindos y coquetos. 

4. Los galanes. Se buscaron puro actor guapo y sexy, empezando por Gabriel, el vecino de Emily. Lástima que se la pasen hablando en inglés todo el tiempo, pues si hablaran más en francés uno terminaría derritiéndose con sólo escucharlos. 


COSAS QUE NO ME GUSTARON

1. La actitud gringa de Emily. Emily llega con actitud de millenial gringa que se siente el ombligo del universo. "París se tiene que adaptar a mí, no yo a París", casi parece el mensaje de la serie. No se esfuerza por aprender el idioma, y hay muchas escenas donde los actores franceses tienen que hablar todo en inglés(incluso las discusiones privadas) para que la muchacha pueda entender lo que pasa. Les impone a los compañeros de trabajo "Los Diez Mandamientos de trabajo" según Estados Unidos. Y todo el tiempo se la pasa diciendo "yo vine a traerles la visión americana". 

2. La hipocresía de Emily. Emily se la pasa criticando la forma liberal de los franceses en sus relaciones amorosas. Ella se jacta de ser prudente y puritana, que no mezcla el amor con el trabajo. Sin embargo, se acuesta con un francés que conoció en una cafetería y ese mismo día lo lleva a la cama. Se mete con Gabriel, quien es novio de su amiga Camille. Se acuesta con el hermano de Camille de 17 años. Y sale con uno de los clientes de la firma publicitaria. Está bien que sea huila pero que al menos sea congruente y no ande criticando a los demás por ser tan liberales. 

3. Todo le sale bien aunque la cague bien gacho. uno como espectador espera emociones fuertes, que el personaje sufra, se supere y salga adelante. Pero eso no lo encontrarás en esta serie. Esto es más bien como una película de Barbie, solo que en vez de caricatura es con personas reales. Emily se equivoca muchas veces, mete la pata, pero todo lo resuelve con un hashtag o alguien aparece mágicamente y el problema se resuelve solo. 

Bien, por eso les digo que tengo mis sentimientos encontrados con esta serie. La amé y la odié al mismo tiempo. Bueno, creo que más bien odio a Emily, me cae gorda. Pero lo que se mueve a su alrededor me encantó y sólo por eso la seguiré viendo. 


viernes, 2 de octubre de 2020

Consultas populares y la opinión de la SCJN

¿Por qué es tan grave que la Suprema Corte de Justicia de la Nación haya avalado la "constitucionalidad" de hacer una consulta ciudadana?

Trataré de explicarlo por partes. 

Nuestro Estado se sustenta en la división de 3 poderes: Ejecutivo, Legislativo y Judicial. El poder Ejecutivo, ejercido por el Presidente, como dice la propia palabra "ejecuta" las leyes y reglamentos. No tiene el poder de crear las leyes, tampoco tiene el poder de juzgar. Estas atribuciones les pertenecen al Legislativo y Judicial, respectivamente. 

Los servidores públicos, léase presidente, diputados, senadores, etc, gozan de fuero político. Es decir, no pueden ser juzgados por delitos cometidos durante su gestión. 

A primera vista, puede parecer injusto. Después de todo, ¿cuántos casos de corrupción se han dado en el ámbito político y no son juzgados?. Pero al mismo tiempo, es una garantía. Porque si constantemente juzgáramos y pusiéramos en tela de duda a nuestras autoridades, podría generarse una cacería de brujas, encarcelar a cualquier opositor que no esté de acuerdo con el presidente, y en casos extremos, nuestra nación quedaría acéfala, es decir, sin ningún dirigente y sin nadie que represente legítimamente al pueblo. 

Por lo tanto, la Constitución prevé que si quisiera juzgarse a un político, primero tendría que someterse esa consulta AL CONGRESO DE LA UNIÓN. Ojo, lo escribí con letras mayúsculas porque para allá va la opinión. 

El Congreso de la Unión es quien determina si se desafuera al político y se le somete a juicio. Mientras tanto, no. 

Y aquí el Poder Judicial no tiene por qué meterse en esa decisión. El Poder Judicial sólo va a juzgar una vez que se le retire el fuero al servidor público, no antes. 

Como ven, todo esto es un protocolo legal que se tiene que seguir porque así lo estipula la Constitución y eso da certeza jurídica a nuestras instituciones. 

Pero ¿qué pasó entonces?

Bueno, en su afán populista, López Obrador puso sobre la mesa una propuesta para "hacer una consulta para ver si la gente está de acuerdo en juzgar a ex-presidentes por sus delitos". 

Hay que dividir esto en dos partes:

  1. Hacer una consulta
  2. Juzgar a ex-presidentes. 

La consulta es la forma, el juzgar ex-presidentes es el fondo. 

López Obrador eligió ese tema (juzgar ex-presidentes) porque es un tema muy popular, algo que el pueblo quiere desde hace mucho. Todos quisiéramos ver a Peña Nieto juzgado por lo de Ayotzinapan, a Felipe Calderón por sus víctimas en la guerra del narco y de ahí échele para atrás... 

Por lo tanto, ese tema no fue elegido al azar. El podía haber elegido cualquier otro tema. Pero eligió ese porque sabe que todos los mexicanos odiamos a los ex-presidentes. En pocas palabras, y como ya lo dije, es un tema popular. 

Aquí el problema es la forma. Las decisiones políticas de tal envergadura no se deben tomar con consultas populares porque eso le da facultades al poder Ejecutivo para tomar decisiones no basadas en lo que diga la Constitución ni el Congreso de la Unión, sino en lo que diga el pueblo con base al resultado de la consulta popular.

Y nosotros sabemos que el pueblo es fácilmente manipulable. Regálale una coca, un lonche y 100 pesos y te dirá que sí a todo. O peor aún, pueden falsificar firmas con tal de validar la mentada consulta. 

Si alguien quiere juzgar a un servidor público, esa decisión debería tomarse por los representantes que legítimamente elegimos mediante el voto, es decir, por los diputados y senadores. Porque ahí está representada nuestra voluntad, y ahí se garantiza la pluralidad de opiniones y se llega a un consenso. 

Pero ¿qué pasó ayer en la sesión de la SCJN? Bueno, pues votaron a favor de la constitucionalidad de las consultas públicas. 

Eso quiere decir que cada vez que el presidente no cuente con el apoyo del Congreso, lo que hará es crear consultas y juntar firmas, y con esas firmas validar su decisión. 

Hoy fue para juzgar ex-presidentes. 

¿Pero mañana, qué se le ocurrirá? 

domingo, 20 de septiembre de 2020

Magic Place

 Hoy andamos de un humor medio nostálgico, con toda esta pandemia y este encierro pues es inevitable pensar que tiempos pasados fueron mejores. O bueno, eso dicen. 

El caso es que hoy les voy a compartir un recuerdo de un lugar que existió en los finales de los 80's y principios de los 90's llamado "Magic Place". 

En esa época eran bien populares los lugares de "chispas". Así se les decía a donde había maquinitas donde jugabas videojuegos. Ahorita los niños pueden jugar videojuegos hasta en el celular, pero en aquellos años era muy raro el niño que tuviera Nintendo o Atari. Eran unas cosas carísimas y difíciles de conseguir. 

Pero resulta que por mediados de los 80's, cerca de mi casa se abrió el "Magic Place". Era un lugar donde había maquinitas y juegos tragamonedas. Era el lugar de moda, todos los niños querían festejarse ahí o pasar el fin de semana jugando ahí. Claro que los papás sólo te daban dos o tres pesos que alcanzaban para bien poquitas fichas. Buuu. 

Pero aún así las hacías rendir. Yo la verdad prefería jugarlas con los juegos tragamonedas en lugar de las maquinitas. Mi favorito era el de hockey, pero para ese se necesitaban dos personas. También me gustaban esos donde tenías que arrojar bolas, ah, y el de los topos, ese donde les pegabas con un martillo a unos topos que salían de unos hoyos. 

Al final, la maquinita te daba unos tickets, y si juntabas muchos podías llevarte alguno de los premios que estaban en la vitrina. Por supuesto los mejores premios valían 1000 boletos, pfff. Yo lo único que alcancé fue una pulsera de plástico color fosforescente y algún dulce. 

También recuerdo que en el periódico a veces salían cupones que valían por tokens para jugar. Sólo salían en el periódico de los viernes, así que siempre estaba alerta para recortar el cupón. 

A mediados de los 90's el lugar cerró. Ya para ese entonces tenía nintendo y muchos niños también ya tenían sus propias consolas de videojuegos. El lugar estuvo abandonado muchísimos años. 

Hoy pasé por ahí y vi que lo convirtieron en casino Caliente. 

Supongo que los niños de antes ahora son los adultos que juegan a las maquinitas, pero ahora apostando dinero.