sábado, 9 de marzo de 2019

Aborto

¿Por qué las mujeres no quieren ser mamás?

Al menos esa es la pregunta que me he hecho esta semana, a raíz de las protestas por la reforma a la Constitución de Nuevo León, en donde se reconoce como persona al embrion incluso desde su concepción. bloqueando así la despenalización del aborto.

Antes que nada, quiero aclarar que mi opinión será estrictamente jurídica. No me voy a meter en cuestiones religiosas, aunque también aclaro que yo soy conservadora y, personalmente, yo no estoy a favor del aborto, pero esta postura es estrictamente personal, no voy a imponerla a nadie ni tendrá nada que ver en la opinión que daré sobre el tema.

¿Qué efectos tiene que el embrión sea reconocido como persona?

La personalidad jurídica, se supone, empieza con el nacimiento. El individuo es un ser independiente, sujeto de derechos y obligaciones. Claro que un bebé no tendrá obligaciones, pero sí derechos. Derecho a tener un nombre propio, derecho a recibir alimentos y ser cuidado, etc.

El alcance de la personalidad jurídica en materia penal va más allá. Si un bebé es asesinado, no se califica como homicidio, sino como infanticidio, y las penas son más duras. Porque aquí lo que se está protegiendo es la vida de un ser indefenso.

Un embrión, aunque sabemos que posee cuerpo y cerebro, no puede vivir fuera del cuerpo de su madre. No puede respirar, ni comer. Al no tener esa independencia biológica, es obvio que su personalidad jurídica aún no comienza.

Pero ahí ya entramos en materia de polémica. ¿En qué momento se le debe reconocer como individuo? Las posturas son muchas. La religión considera que desde el momento de la concepción. La biología y la medicina no se ponen de acuerdo. Habrá médicos que consideren que desde la concepción, otros hasta pasados ciertos meses en donde el producto será viable si nace prematuramente, otros hasta el nacimiento.

Ante esta incertidumbre, los legisladores establecen las leyes de acuerdo a los valores y moral que impera en la sociedad a la que pertenecen. Si la sociedad es liberal, entonces establecerán que el embrión no tiene personalidad jurídica, que forma parte del cuerpo de la madre y que será ésta quien decida si lo quiere abortar o llevar su embarazo a término. Si la sociedad en cambio es conservadora y ultra-religiosa, abogará por el embrión y el feto, pues para ellos ya es una persona independiente, con derecho a la vida, y por tanto, criminalizarán el aborto porque lo considerarán un asesinato. El grado de criminalización va desde sancionar todo acto que implique la interrupción del embarazo, o dejarán excluyentes de responsabilidad como en caso de violación, riesgo en la salud del propio feto o de la salud o vida de la madre. Más adelante me adentraré en estas excluyentes.

El camino para llegar a estas leyes ha sido muy, pero muy largo. La mujer desde siempre ha sido considerada un ser inferior, no por sus capacidades mentales, sino porque no poseemos la misma fuerza física de un hombre, y eso ellos lo han tomado como ventaja para imponer su dominio sobre nosotras. A esto hay que sumarle, que biológicamente, somos nosotras las que engendramos hijos, las que tenemos que llevarlos nueve meses en el vientre, las que enfrentamos dolores de parto y las que mayormente llevamos la carga de criarlos, alimentarlos, cuidarlos, etc.

Las mujeres en la antigüedad no gozaban de muchos derechos. Por ejemplo, si un hijo nacía fuera del matrimonio, fuera producto de una violación o de una relación extra-matrimonial, ya era condenada. El hijo no tenía ni siquiera derecho al apellido del padre, mucho menos tenía derechos a recibir alimentos por parte de él. Incluso en las actas de nacimiento, se le asentaba como hijo ilegítimo o "bastardo".

Fueron años y años de lucha por parte de mujeres que se logró cambiar la legislación y ahora, cualquier hijo, sea nacido dentro o fuera del matrimonio, se le registra con el apellido del padre o se le finca un juicio de reconocimiento de paternidad.

También, la misma irresponsabilidad de algunos hombres de no mantener a sus hijos, orilló a que mujeres también presionaran a los legisladores, para que se cambiara la ley y se estableciera que los niños tenían derecho a recibir una pensión alimenticia lo suficiente para cubrir sus gastos hasta la edad adulta.

Por otro lado, también  las mujeres han exigido que se cambien las leyes, para poder trabajar (antes no podían hacerlo) y que no las corran por estar embarazadas, para tener seguridad social, guarderías, estancias infantiles. Porque criar un hijo sola es una carga muy, muy grande y muy pesada y ante esa irresponsabilidad de algunos machos, la mujer necesita apoyos ¿de quién? pues obviamente que el Estado tiene que protegerlas. Para eso está.

(Y por favor, no me salgan con frases como "entonces para qué abrieron las patas". Porque para engendrar un hijo se necesitan dos. Y  si la mujer sale embarazada, para ellos es más fácil huir y deslindarse del asunto.)

Todas estas batalles legales se han ido ganando a base de mucho esfuerzo, de muchas protestas de mujeres, y aún así, es complicado hacer valer estos derechos. Un juicio (reconocimiento de paternidad, sumario de alimentos, laboral, etc), es caro. Hay que pagar abogados, aportar pruebas, y esperar fallos del juez. Eso además de caro, es cansado y desgastante. Y aún teniendo la sentencia a favor, es difícil ejecutarla porque no falta el padre irresponsable que renuncie a su trabajo con tal de no pagar pensión alimenticia, o que se largue de la ciudad o del país para que no lo encuentren.

Ante todas estas circunstancias, por eso las mujeres de esta generación no quieren tener hijos no deseados. Por eso pelean el derecho al aborto, para no tener que enfrentarse a ese duro calvario de perseguir al padre para que se haga cargo del chamaco. Para tener oportunidad de seguir estudiando y trabajando y procurarse un mejor nivel de vida que difícilmente conseguiría si se convirtiera en madre prematuramente.

Alguien por ahí me dijo en Facebook, de que si solamente el aborto estaba justificado en violación o riesgo a la salud, que al final de cuentas, todos son embriones con derechos.   Claro, desde el punto de vista moral, religioso, el que tú quieras, sí. Pero legalmente, una violación representa un trauma muy grande y difícil de superar para una mujer (un psicólogo de medicina legal me dijo, lleno de coraje, que le había tocado atender casos de esos y que las mujeres no quedaban del todo bien, siempre tendrán que lidiar con ese trauma). Así que un embarazo producto de esa violación, es muy traumatizante, llevar al hijo del atacante y encima mantenerlo, para ellas es como si las "violaran" constantemente. (Admiro a las mujeres que se sobreponen y se quedan con el niño). También en casos de riesgo a la salud o vida. Cuidar a un niño con una enfermedad congénita es un gasto enorme que a veces la familia no tiene la capacidad para enfrentar. Hay mujeres que tienen que dejar de trabajar para cuidar al niño con este tipo de enfermedades y no tienen cómo solventar los gastos médicos. O qué decir cuando la vida de la madre está en riesgo si lleva el embarazo a término. Es por ello que algunas legislaciones se establecieron estas excluyentes,  y recalco que en "algunas", porque hay muchas legislaciones de países latinos que prohíben el aborto bajo cualquier circunstancia,  y lo sancionan con duras penas de cárcel.

Y volviendo al tema, si no es el caso de los anteriores, si el embarazo no fue producto de una violación ni pone en riesgo la vida ¿es ético o no abortarlo? Eso ya depende de los valores personales y de la religión de cada quien. Yo por ejemplo, no lo haría, porque esos son mis valores. Pero he conocido a mujeres que sí lo han hecho, que sí han abortado, porque no lo deseaban, porque no era el momento, porque querían seguir trabajando, porque el hombre no se hizo cargo. Y fue en la clandestinidad.

Por eso algunas mujeres  no quieren ser madres...

miércoles, 6 de marzo de 2019

Reseña libro: La señora de los sueños, de Sara Sefchovich

La semana pasada en el club de lectura nos tocó comentar acerca del libro "La señora de los sueños" de la autora Sara Sefchovich.

Debo decir que no conocía a esta autora, así que el libro ha sido una sorpresa para mí, en cuanto a su historia. Bueno, no es una historia. Son como 8 libros en uno.

Al principio me confundían las diversas voces narrativas. No se sabía quién contaba la historia. Pero poco después le fui agarrando el hilo.

Se trata de Ana Fernández, un ama de casa, con varios años de casada, e hijos adolescentes, que cae en depresión. No sabe qué propósito tiene su vida, ya que todos sus mejores años se han ido en atender al esposo, los hijos, cocinar y mantener una casa limpia y ordenada. No tiene pasatiempos, no tiene amigas, no tiene más trabajo que estar encerrada en la casa. El esposo se ha vuelto poco cariñoso y atento (él dice que porque ella ya no es la misma mujer con la que se casó), la hija mayor la considera aburrida (ella asegura que cuando se case, no será como su mamá, ella si será el ama de casa perfecta), y el hijo menor, aunque la comprende, tampoco pone mucho de su parte.

Ante tal aburrimiento y melancolía, un día pasa por una librería y se interesa en los libros, gracias a las recomendaciones que le hace el dependiente.

Así, Sara emprende un viaje a través de la literatura. Vive primero la historia de una mujer musulmana, que recorre los desiertos. Luego vive el amor intenso a través de los ojos de una aristócrata rusa en la época de los zares. Conoce Nueva York e Israel. Convive con personajes de la historia como Darwin, Fidel Castro, Gandhi.

Todas las historias están muy bien estructuradas y desarrolladas. Se nota que la autora documentó muy bien cada una de ellas, pues agrega datos históricos y palabras en lenguas extranjeras. Efectivamente, el lector vive un viaje a través de los personajes alrededor de todo el mundo, y a través de la historia.

También marca la evolución que uno tiene como lector. Al principio, elegimos novelas de aventuras o románticas. Después elegimos algo más avanzado, como ciencia, historia, ensayo, y filosofía.

Un libro bastante recomendable.

martes, 5 de marzo de 2019

Contaminación

En los últimos días Monterrey ha estado muy contaminado. Aunque sea fin de semana, con poco tráfico vehicular, el cielo se ve amarillento grisáceo. La autoridad no hace nada al respecto, más que monitorear la calidad del aire y avisar "hoy está malo", "hoy está regular". No propone ni implanta ninguna medida o sanción contra las industrias contaminantes. Sólo recomienda que no salgamos a la calle o no hagamos ejercicio al aire libre.
Una vez un conocido mío salió en bicicleta a hacer ejercicio. Es una persona joven y sin problemas de salud. Pero cuando terminó su recorrido, contó que sintió como si hubiera fumado una cajetilla de cigarros. Así de cabrón está la situación ambiental en mi ciudad.
Quizá llegue el día en que sea más fácil usar tapabocas o filtros de aire que frenar la contaminación. Aquí es una zona industrial y se mueven muchos intereses de las clases altas y los políticos.
Me da pena por los niños, porque para ellos es normal ver un cielo opaco, tierroso y gris. Ellos no conocen los días azules, que yo tanto disfrutaba cuando era niña y adolescente. Especialmente en primavera. El cielo adquiría un celeste intenso, muy bonito, muy limpio.
Esos cielos no volverán, al menos no a corto plazo si no cambian las cosas aquí. 

miércoles, 13 de febrero de 2019

El silencio a veces lastima (poema)

El silencio a veces lastima
cuando entregas el corazón
cuando te arrojas a la esperanza 
y ver que ese amor no es correspondido
porque no hay mensajes
no hay llamadas
no te llama 
no te busca
Esa indiferencia es la que mata
hiere, castiga 
sin saber cuál fue tu culpa
si lo único que hiciste fue confiar
si lo único que hiciste fue ilusionarte
Por eso no esperes que te reciba con los brazos abiertos
porque en todos tus años de silencio
yo luché para sacarte de mi mente
para secar mis lágrimas
para aprender a confiar de nuevo en la gente
para borrar tu recuerdo
Por eso si te preguntas 
por qué soy indiferente
no fue por venganza
tampoco por odio
fue porque con tus años de silencio
apagaste la flama
de ese sentimiento que tuve alguna vez por ti

lunes, 11 de febrero de 2019

Lynda Thomas

Ya es chisme viejo, pero yo apenas me acabo de enterar de que Lynda Thomas regresó de su autoexilio para integrarse al Pop Tour de los 90's.

Lynda Thomas fue muy popular en los años 90's y principios de los 2000. Reconozco que no siempre fui fan de ella, ya que sus primeras canciones eran infantiles. Creo que fue a partir de 1999 con el album "Mi dia de la independencia" que me empezó a llamar la atención. Canciones como "Maldita Timidez", "No quiero verte", "Corazón Perdido" fueron éxitos rotundos, ocuparon los primeros lugares en las listas de popularidad.

Lynda tenía algo que la hacía diferente a las demás cantantes de moda. No manejaba una imagen sensual ni erótica. No mostraba mucho su cuerpo, al contrario, tenía un look de "girl next door": pantalones acampanados, playeras coquetas, cabello largo. Al principio lacio, después con rastas. Tenía muy buena voz, incluso en vivo cantaba muy bien, cuando muchas de su camada tenían que hacer uso del playback, ella podía cantar igual que como sus discos. Sin mencionar que ella componía sus propias canciones.

Su éxito subió como la espuma al ser una de sus canciones el tema principal de la telenovela "Primer amor: a mil por hora".

Y ahí no paró su evolución. Su siguiente disco "Polen" fue una total ruptura hacia todo lo que había hecho anteriormente. Canciones como "Mala Leche", "Lo Mejor de Mi", fueron exitazos. Aunque en lo particular siento que la canción "Polen (Todas las mujeres)" es la mejor del albúm. Es un himno al empoderamiento femenino.

Después de eso Lynda desapareció misteriosamente de los escenarios. Desapareció justo antes de que surgieran las redes sociales, lo hizo de manera silenciosa, sin llamar la atención, sin dar explicaciones...

Mucho se especuló de sus motivos para abandonar su carrera en plena cima del éxito. Algunas fuentes dicen que porque ella no estaba dispuesta a ser lanzada como "princesa del pop" porque esto significaría una involución. (Me quedo pensando que  tal vez Shakira ocupó ese puesto, ya ven que ella abandonó sus raíces rockeras para convertirse en popera y reguetonera).

Otras fuentes indican que el principal motivo por el cual se autoexilió fue por el escándalo que protagonizó al meterse con su cuñado, Carlos Lara, quien en ese entonces estaba casado con Alisa, la hermana mayor de Lynda y con quien incluso ya tenía un hijo.

Lynda nunca fue una chica noviera, pero ese escándalo la marcó. Supongo que prefirió huir antes que aguantar que la prensa la señalara y la lapidara.

Eso hizo que el mundo perdiera a una gran cantante. Ella iba un paso adelante en cuestión musical. El género que experimentó en el album "Polen" (rock-folk, punk, post-grunge), se hizo muy popular años después, gracias a Avril Lavigne.

No estuvo del todo inactiva. Desde el anonimato, seguía componiendo canciones para otros artistas. Pero se le extrañaba verla en los escenarios.

Por muchos años nadie supo nada de ella. Parecía que la tierra se la hubiera tragado. En el 2015 apareció Carlos Lara dando unas declaraciones ambiguas, diciendo que ella era madre de un niño y que todo estaba bien, que algún día ella saldría de las sombras y contaría su verdad. (Obviamente él nunca reconoció ser el padre).

Y de pronto, después de 16 años, Ari Borovoy la convenció de volver a los escenarios. Al parecer, esto le tomó meses de conversaciones, pues ella estaba renuente a regresar.

Y finalmente volvió, a esta gira del recuerdo. Pero también lanzó un nuevo sencillo, titulado "Lo mío", que está disponible ya en varias plataformas. También ya creó perfiles en redes sociales.

Encontramos a una Lynda muy, muy diferente. Dejó atrás las rastas, la imagen rockera. Ahora se ve como lo que es: Una mujer de 37 años, madre de familia.  Y eso es lo que refleja su nuevo single.
Creo que es género pop-folk.

La mayoría de sus seguidores aplaude su regreso y la nueva canción. De hecho a mí también me gusta. Pero no falta quien diga que se extraña a la Lynda rockera.

Yo creo que Lynda no podrá ser rockera de nuevo, porque ella ya está en otra etapa de su vida. (Nos perdimos sus años 20's y 30's), pero ella siempre fue una visionaria de la música y el género que ahorita nos está mostrando es lo que viene.

Esta canción es muy pegajosa, muy natural y rítmica, no dudo que se convierta en éxito.






Los maravillosos 90's

Un amigo me mencionaba que tiendo a citar en mis escritos muchas canciones de los años 90's. Es verdad.

Tal vez sea la nostalgia, no sé, por haber vivido mi adolescencia en esa década. Cada persona siempre siente que la música de su época de adolescencia es la mejor de todas. Habrá quien dice que los años 80's fueron los mejores, otros dicen que los 60's. Los más jóvenes obviamente adoran los géneros del reguetón y el hip hop.

Yo diré, sin embargo, que la mejor música que pudo existir fue la de los 90's, porque algo tienen esas canciones que trascendieron la temporalidad, se pueden escuchar siempre sin perder esa frescura.

Hubo de todo. Hubo canciones muy plásticas pero entretenidas, como las de Spice Girls o Aqua. Hubo grunge como Nirvana y Soundgarden. Hubo buen rock como Oasis y Semisonic. Hubo buenas solistas como Alanis Morissette, Fiona Apple y Tori Amos.

En español ni se diga. México vivió una bonanza de rock en nuestro idioma. Tenemos a Café Tacvba, la Maldita Vecindad, Fobia, La Lupita, Santa Sabina, y grupos extranjeros como La Ley, Soda Stereo y Héroes del Silencio.

No sé cómo describir estas canciones. Sólo diré la sensación que me evocan. Eran muy introspectivas, muy intensas, algunas tenían cierta poesía en sus letras. Tenían además ritmo y armonía. Eran letras hechas a conciencia, no sólo rimar por rimar. Lograban una conexión con mi espíritu, algo que la música de los 2010's no logra provocarme.

He querido aprender a apreciar la música moderna, pero no lo consigo, porque no encuentro en sus letras esa ansia de libertad, esa lucha para romper con los paradigmas. Al contrario, siento que quieren homogeneizar a la gente, convertirlos en clones que piensan y sienten lo mismo. Las letras modernas están carentes de sentimiento pero muy cargadas de sexo y groserías. Evocan más a sensaciones carnales.

En cambio la música de los noventas era sublime. Recuerdo cómo la piel se me ponía chinita al escuchar canción tras canción. Estas melodías despertaban mi creatividad y me hacían imaginar historias. En ese entonces el Internet estaba en pañales,  así que no había Spotify ni nada de eso.

Había dos maneras de apropiarse de las canciones. Una de ellas era ir a las tiendas de discos, pasarte horas ahí escuchando las novedades del momento, conviviendo con otras personas y salir de la tienda contento porque llevabas el cd o el cassette de tu artista favorito para escucharlo una y otra vez en tu casa.

La otra era grabar las canciones directamente de la radio, en un cassette, algo que yo hacía porque no siempre tenía dinero para comprar un cd. Cuando escuchaba el intro de una canción que me gustaba ponía el botón de REC y esperaba atenta a cortar la grabación antes de que el locutor hablara y la arruinara. Luego anotaba los títulos en la tapa y lo decoraba con flores y calcomanías.

También era un deleite ver los videos en canales como MTV.

Hoy todas esas sensaciones se han perdido. Supongo que ahora las nuevas generaciones encuentran otras maneras de disfrutar la música, no sé. Pero los maravillosos 90s ya se fueron, y sólo quedan en la memoria de la gente de mi edad.

sábado, 9 de febrero de 2019

Reseña "Ojos sabor a menta" por la escritora Marisol Vera Guerra


Iba a poner aquí un epígrafe, la sesuda reflexión de Kierkegaard, por ejemplo, algo sobre ética o estética, sobre la elección y la existencia, eso en lo que se circunscribe nuestra humanidad. Todo adolescente sabe lo que es enfrentarse a ese dilema existencial, incluso aunque no haya leído a ningún filósofo en su vida. Ya lo refería Heidegger, ser humano significa ya filosofar. Estas crisis, entonces, no solo son posibles en cualquier persona, sino inevitables. 

Claro que hay niveles de abstracción distintos y, por tanto, diversos alcances de dichas reflexiones. Y, bueno, cito la adolescencia porque es la etapa de la vida en la que rompemos con los padres, nos peleamos con el sistema y nos autodefinimos. Y todos, por cierto, pasamos por ahí –algunos creo que nunca logramos salir completamente–. 

Acaso muchos escritores siguen cobijando en su interior a ese muchachito o muchachita que alguna vez fueron, con el pelo sobre la frente o una guitarra al hombro o libros bajo el brazo o en una pista de baile… que intentaba vérselas con la vida, entender el mundo de los afectos, comprender sus propias rarezas. Y más cuando eres en realidad raro, cuando tienes la cualidad de saborear los colores, como Vera, o de recordarlo todo, como Raúl Lavigne.  

Iba, pues, a enfrascarme en e-lu-cu-bra-cio-nes metafísicas y filosóficas, como corresponde a cualquier intelectual, y luego me pregunté: ¿Para quién estoy escribiendo?, ¿qué es lo que verdaderamente necesito decir acerca de esta novela, que es la historia de una muchacha con sinestesia viendo la realidad de manera diferente y ya?, ¿le doy un enfoque de inclusión o de equidad o de… qué?, ¿y eso qué dice sobre mí misma?, ¿le responde algo al lector?  –ya ven cómo es inevitable filosofar–. 

Entonces me propuse decir algo más bien sencillo pero no carente de profundidad. Y esto, al final de cuentas no es tan fácil como parece. Las reflexiones más hondas acerca del ser pueden suscitarse desde escenarios, palabras y personajes que no revelan a primera vista esta complejidad, que se nos antojan ordinarios. Que son como nosotros. 

Debajo de cada cosa ordinaria subyace lo extraordinario. Esto es, al menos, lo que me parece que transmite Rocío Ramírez Castillo, una novelista astutamente disfrazada de contadora y, por si fuera poco, también de abogada. Por eso ella comprende tan bien a Vera, quien ha aprendido a ocultar esa cualidad suya de tener los sentidos cruzados. Esta joven tan especial que ve colores en los sonidos y siente texturas con las figuras geométricas sabe que para encajar en las sociedad hay que rechazar cualquier cosa de uno mismo que parezca singular o extraña. 

Claro que Rocío no rechaza su Yo artístico, ha aprendido, de hecho, a integrarlo a su totalidad como mujer y como profesionista, y sin duda puede decirnos muchas cosas interesantes acerca de los sinsabores, dudas y tropiezos que se van dando en este proceso del autoconocimiento y de aceptación de uno mismo. Nos lo relata con amenidad, situándonos en un contexto en el que, aunque existen los celulares, también hay lugar para estar con tu mejor amigo, tu novio o con el chico que te cae mal compartiendo miradas, sonrisas, sueños. Entonces sí que se activaban los sentidos. 

Algo hay de inocencia en esto. También aparecen la decepción y el desamor, esa historia que todos conocemos porque a todos nos han roto el corazón. Pero Rocío no escribe desde la fatalidad ni nos muestra a un personaje que terminará echándose sobre las vías del tren o comiendo arsénico, sino a un personaje de nuestra época, una chica que va construyendo su identidad asertivamente y encara el futuro, todavía muy largo e incierto, con música y buen humor. 

Yo diría que Ojos sabor a menta es una novela que puede insertarse completamente en el lenguaje de la posmodernidad, amena, que se lee con ligereza, tal como nos lo hubiera recomendado Juan José Millás –parafraseo–, como una manera no de retratar la realidad, porque esto que vemos no puede ser la realidad, sino para encontrarla, precisamente, para abrir una fractura en este abismo en el cual vivimos –el cual creemos que es “lo real”– y ver del otro lado. No todas las personas son conscientes de ese otro lado, esa dimensión donde existimos de una manera más esencial que aquí. Por fortuna, entre el baile de máscaras habita quien tiene esa rara cualidad de ver más allá de lo que nuestros sentidos perciben.  



Marisol Vera Guerra es psicóloga, escritora, dibujante y editora. 
Sus redes sociales: 
Twitter: @veraguerra 
http://mujerespejo.blogspot.com
 

lunes, 4 de febrero de 2019

De cómo mi niña interior está llorando porque no ganó

Casi nadie sabe, pero la primera vez que me tomé muy en serio el oficio de ser escritora comenzó cuando tenía 8 años, más o menos. En aquel entonces yo estaba leyendo en el periódico que habría un concurso de cuento infantil, organizado por el ya desaparecido museo de Cervecería. La mecánica consistía en asistir a la exposición de Remedios Varo, y escribir un cuento inspirado en una de sus obras.

Esa vez le rogué a mis papás que me llevaran y ellos accedieron. Así que fuimos. De hecho esa fue la primera vez que visité un museo.

Debo decir que la obra de Remedios Varo me fascinó y me atrapó desde el primer instante. De hecho sigue siendo mi pintora favorita.

La pintura que yo elegí fue esta.


Y aunque ya no recuerdo como iba el cuento, creo que mas o menos se trataba de una niña que entraba a una casa embrujada, donde la silla donde se sentaba tenía un fantasma atrapado que la sujetó de los brazos y no la dejaba salir. Al final la niña se hacía amiga del fantasma.

Pero cuando me enteré que no gané, recuerdo que me sentí muy triste y me puse a llorar. Desde entonces me propuse que trabajaría mucho por convertirme en una gran escritora, y así fue, desde entonces escribí cuadernos con muchas historias, y ahora últimamente llevo 5 libros autopublicados.

Hace unas semanas, me enteré de una convocatoria del museo Marco, para escribir un cuento sobre la obra de Leonora Carrington (que curiosamente, es el mismo estilo de Remedios Varo).

Obviamente participé, pensando que ahora sí me reivindicaría y ganaría.

Pero... otra vez no gané.

Esta vez no lloré, pero no pude evitar sentirme algo triste por dentro. O tal vez es mi niña interior la que está llorando porque no ganó.

Anyway... les comparto el cuento.




FRAGMENTADO
El día que el mago Zoroastro viajó al desierto se encontró consigo mismo. No de manera
metafórica: literalmente se encontró a sí mismo.
El encuentro fue tan incómodo como inquietante. Ocurrió en el pueblo fantasma del
desierto de Gumlom, mientras el mago Zoroastro caminaba en el mercado y los animales
etéreos flotaban sobre los techos de las casas, evaporándose con las nubes.
––¡Hola! ––gritó su otro yo –– ¡Cuánto tiempo!
––Hola ––saludó el mago Zoroastro a su imagen.
––¿No me recuerdas? ¡Soy tú! ––exclamó su otro yo, antes de soltar una sonora
carcajada.
El mago estaba desconcertado. En verdad no lo recordaba.
Su otro yo lo jaló del brazo y le dio un fuerte abrazo, como quien encontrara a un pariente
que no ha visto en años. Pero el mago Zoroastro seguía confundido.
––¿Dónde habías estado todo este tiempo? ––le preguntó su otro yo.
––Eh… siempre he estado en el mismo lugar.
––¿Hace cuánto que no nos veíamos? ¿Hace diez años? No, ¿quince años?
––Eh… no sé.
––Ya sé. Fue hace diecisiete años que dejaste de hablarme. Es una lástima. Nos
llevábamos tan bien…
El mago Zoroastro se rascó la cabeza, confundido. No recordaba a su otro yo, de hecho
era tan diferente a él que no podía creer que fueran uno mismo. Zoroastro era un
reconocido sabio. Vestía una sencilla túnica verde con sandalias de cuero. Su rostro
usualmente reflejaba paz y serenidad, y se jactaba de ser un hombre disciplinado y
estudioso de los pergaminos de la sabiduría. Hasta que un día se despertó vacío. Su
mente estaba llena de conocimientos y hechizos, pero el corazón había desaparecido. Así
que salió en su búsqueda, pensando que lo encontraría por ahí, debajo de una piedra,
escondido en el brillo de una estrella o en el beso de alguna dama.
Pero por más que buscó su corazón, no lo encontró por ningún lado. Así que preguntó a
los demás si acaso lo habían visto, y un hombre de capa negra montado en un león
blanco le sugirió que viajara al desierto de Gumlom, porque en Gumlom van todas las
cosas que se han perdido, como la infancia, la inocencia o el tiempo.
Fue ahí cuando se encontró a sí mismo, a su otro yo. Blanco, parlanchín, irreverente,
poeta y aventurero.
Su otro yo soltó una carcajada. Su risa se sembró en la tierra y de ahí creció una rosa.
––Esto hay que celebrarlo, vamos a tomar una copa ––sugirió éste.
––No puedo, estoy buscando algo.
––¿Qué cosa?
––Mi corazón.
Su otro yo se abrió la túnica.
––¿Es este?
Y ahí estaba el corazón del mago Zoroastro, colgando de un collar, palpitando y
bombeando sangre, llenando de vitalidad a su otro yo.
––¿Dónde lo encontraste? ––preguntó asombrado el mago su otro yo.
––No lo encontré. Siempre lo he tenido. Recuerda que tú y yo somos uno mismo.
––¿Y por qué me siento vacío?
––Porque tú me expulsaste de tu vida. ¿Lo has olvidado? Desde que aquella mujer te dijo
que no te amaba. Me dijiste que ya no necesitabas el corazón y no me necesitabas a mí.
––¿Me lo devuelves?
Su otro yo volvió a reír, pero esta vez su risa fue sarcástica, y se convirtió en una
serpiente que se arrastró por el suelo y mordió a un avecilla.
––¡No! ––respondió su otro yo a carcajadas antes de evaporarse.
Pero el mago Zoroastro pisó su túnica, le dio un abrazo y se fundieron en uno solo. Nunca
más volvería a estar fragmentado.


viernes, 1 de febrero de 2019

El día que me encontré una mariposa dorada

Cuando tenía 5 años tenía mucha suerte. Solía encontrarme cosas tiradas. La mayoría de las veces eran monedas (aunque una vez me encontré un billete). Pero la mejor cosa que me encontré fue una mariposa dorada.
Iba caminando y brincando por la calle Morelos, en el centro de Monterrey. Iba de paseo con mis papás y mis hermanitos.
De pronto algo llamó mi atención. Era algo dorado y brillante. Me acerqué. Cuál fue mi alegría que me encontré una mariposa dorada.
En realidad era un broche, que se ponía en la ropa. Yo me emocioné y compartí mi hallazgo con mis papás como si hubiera encontrado un gran tesoro y le pedí a mi mamá que me lo pusiera en mi vestido.
Todavía conservo la mariposa dorada. Ya han pasado muchos años, pero sigue igual que como cuando la encontré. Es un tesoro que remonta a mi infancia y a días felices.


martes, 29 de enero de 2019

Godinez y Mirreyes

Resultado de imagen para mirreyes vs godinez



El domingo vi la película "Mirreyes Vs. Godínez". Es una película mexicana que habla sobre cómo un grupo de oficinistas (que aquí en México se les dice "Godínez") se enfrentan a la nueva administración conformada por los herederos del dueño y sus amigos de clase alta (los "Mirreyes").

Esta vez no hablaré sobre la película en sí, sino en esta dinámica que se desarrolla en casi todas las empresas.

Cuando yo trabajaba para una empresa grande, noté diferencias entre los chicos de clase alta con los oficinistas. No quiero llamarlos Mirreyes y Godínez porque estos términos los considero peyorativos, así que los llamaré como "proyectistas" y "oficinistas". Los proyectistas los llamo así, porque en su mayoría eran jóvenes recién egresados del Tec o de alguna universidad privada cara. Conocían a los dueños y a los principales directivos ya que éstos eran amigos de sus papás. Así que en vez de saludar a los dueños como "ingeniero", los llamaban por su nombre de pila.

Los proyectistas no tenían un horario en concreto. Llegaban y se sentaban frente a un escritorio reservado exclusivamente para ellos y sacaban una laptop y se dedicaban a armar proyectos. Todos esos proyectos tenían que ver con hacer más eficiente la planta en términos de tiempo y calidad. Si un proceso lo consideraban largo, se ponían a interrogar a los empleados, a checarles tiempos, a preguntarles el por qué se hacían las cosas como se hacían.

Al final, hacían un proyecto casi siempre basado en alguna filosofía japonesa y lo mostraban con bombo y platillo en una sala de juntas, a donde acudían los principales directivos. En estas presentaciones los proyectistas incluían palabras en inglés (o a veces toda su presentación era completamente en inglés) y con números y estadísticas, demostraban que su nuevo proceso era lo mejor y que debía implantarse de inmediato para que la empresa ganara muchas utilidades.

Al final del proyecto, los proyectistas se iban a otra empresa... casi siempre ubicada en el extranjero. Algunos iban a Estados Unidos, otros a Brasil, otros más incluso fueron a Dubai o la India. Al completar 5 proyectos automáticamente pasaban al Olimpo: es decir al corporativo. Con un puestazo, un sueldazo y toda la cosa.

Los oficinistas en cambio, eran los de la talacha. La friega del día a día. Tenían que entrar a las 7 en punto pero no había hora de salida. En épocas de cierre, tenían que quedarse hasta más de la medianoche. El trabajo se acumulaba en los escritorios. Expedientes, papeles sin archivar, facturas. La mayoría traía lonche. Las computadoras que utilizaban eran de escritorio, viejas y algo lentas.

Todos los días los oficinistas eramos citados en una sala de juntas a la que llamaban "War Room". Teníamos que estar de pie, a fuerzas. No había cafecito ni galletas ni nada. Ahí la contralora revisaba las conciliaciones bancarias y nos cuestionaba sobre ciertos asuntos. Si algo no estaba bien, nos regañaban.

A diferencia de los proyectistas, a nosotros los oficinistas nadie nos daba una palmadita en la espalda. Una vez incluso durante un War Room nos avisaron que no iba a haber aumentos. En otra ocasión nos dijeron que habría despidos masivos. Prácticamente no había buenas noticias.

Los oficinistas no viajábamos. Pero sí asistíamos a los convivios (a diferencia de los proyectistas, que nunca asistían a estos). A veces nos enviaban en manada a las juntas de resultados. Nos decían el típico discurso de "pónganse la camiseta por la empresa" que palabras más, palabras menos significaba que trabajáramos más duro (y por el mismo sueldo). También nos decían que no trabajáramos el 100% sino el 200%, o sea, que chambéaramos hasta dejar el alma en la empresa.

A los oficinistas nos calificaban nuestros jefes cada cierto tiempo. Nos decían lo decepcionados que estaban de nosotros por no cumplir sus expectativas, por no dar el ancho en el puesto.

Un tiempo, también nos dijeron que teníamos que armar proyectos, así de bonitos como los que hacían los proyectistas. Pero sin descuidar las tareas o la talacha diaria. O sea que tenías que dividir tu tiempo, entre trabajar y armar proyectos innovadores y chingones como los que hacían los proyectistas, que revolucionaran la industria y generaran utilidades a la empresa. Repito: eso a la par de la chamba diaria, esa no la podías descuidar.

Pero a diferencia de los proyectistas, no había premio. No te mandaban a Brasil o la India. Tampoco te mandaban al corporativo ni te subían el sueldo.

Incluso los currículums eran diferentes. Mientras los proyectistas recalcaban con palabras rimbombantes sus logros   los oficinistas sólo se limitaban a enumerar sus competencias.

Ejemplo de CV de proyectista: "Implementación de procesos de calidad que aumentaron un 50% en las utilidades de la empresa, mejorando así su posicionamiento en el mercado global con un incremento en exportaciones de productos de alto nivel a Asia y Europa"

Ejemplo de CV de oficinistas: "Cuentas por pagar en la empresa Patito SA del 2000-2004"

Ejemplo de CV de proyectista: "Servicio social en la comunidad "El arroyo" donde se llevó a cabo pláticas de valores y ecología con los habitantes del ejido "san juanito"

Ejemplo de CV de oficinista: "Servicio social en Tesorería del Estado. Funciones: sacar copias, archivar expedientes, etc. "


Esas fueron las principales diferencias que vi entre los "proyectistas" y los "oficinistas" (o Mirreyes y Godínez, como quieran llamarlos). Realmente nunca vi una unión entre ambas clases sociales-laborales. Cada quien estaba en su mundo, con su propia gente, los primeros alejados de la realidad, los segundos demasiado inmersos en esta.

viernes, 25 de enero de 2019

Yalitza Aparicio

¿Por qué a muchos mexicanos les incomoda el éxito de Yalitza Aparicio? ¿Por qué sienten vergüenza de que ella nos esté representando como país?
He leído tweets y mensajes en Facebook, donde mucha gente no sólo se burla de ella, sino de toda la clase baja y de la raza indígena. Son comentarios cargados de odio, a niveles inimaginables, como si la pobre mujer les hubiera hecho algo, aunque lo único que hizo fue trabajar. Que su trabajo fuera reconocido en el extranjero es otro cuento (y qué padre que haya sido así).
A los mexicanos no nos gusta reconocer que somos prietos. Ante el espejo, nosotros nos vemos güeros. Nos gusta que la demás gente así nos diga "oiga güerita" "güero".
En la televisión mexicana, por décadas los artistas que nos "representan" son hombres y mujeres rubios, de ojos verdes o azules. Ellos son los que tienen los protagónicos, aún y cuando hagan papeles de campesino o de sirvienta.
A los morenos feos siempre los ponen como malos. Un ejemplo es el actor Alberto Estrella, al cual admiro mucho y siento que ha sido subestimado. Una vez lo vi en una obra de teatro de la UANL y quedé impresionada con su nivel de actuación.
En esta obra él era el protagónico. Sólo eran dos personajes, él y una mujer (no recuerdo el nombre de la actriz) . Su actuación intensa y bien lograda.
Sin embargo, en la televisión mexicana lo han encasillado en papeles de villano. Y así como él, a muchos actores y actrices que nunca llegan a figurar, más que como papeles secundarios: el chofer, la nana, la sirvienta (pero sirvienta que siempre se queda de sirvienta, que nunca se casa con el rico), el malo, o últimamente, narcos.
Y por eso, aunque seamos morenos, no estamos acostumbrados a vernos reflejados en las telenovelas ni en las películas, ni siquiera en los comerciales.
Y que ahora una mujer como Yalitza Aparicio sea tan reconocida por grandes figuras del cine americano y que además se esté convirtiendo en ícono de moda de grandes diseñadores, a muchos mexicanos les causa incomodidad, escozor.
Todo su paradigma se trastoca. "¿Entonces está bien ser moreno?"
En fin, deseo que a Yalitza Aparicio le sigan ofreciendo más papeles. Sería interesante que no la encasillaran de sirvienta y que actúe en otros personajes, como abogada, o doctora, mujer de negocios, artista, no sé.
Es hora que veamos a los verdaderos mexicanos en las pantallas. 

martes, 22 de enero de 2019

Desabasto de gasolina en Monterrey

Hoy en Monterrey nos enfrentamos al desabasto de gasolina. El dìa de ayer (21 de enero), la gente entró en pánico, abarrotó las gasolineras formando filas kilométricas, y como era de esperarse, el combustible se agotó.
El día de hoy fui a tres gasolineras, y ninguna estaba operando. Revisé en los links que proporcionaron petro seven y oxxo gas, y en todas las correspondientes a Monterrey y área metropolitana no hay gasolina, ni magna ni premium.
Afortunadamente uso poco el coche y todavía tengo medio tanque. Confío en que esta situación se arregle pronto y vuelvan a surtir.
Sin embargo, me pongo a pensar, que como ciudad no estamos preparados para vivir sin coches. Tenemos una pésima infraestructura peatonal, las banquetas son estrechas y están en malas condiciones (en algunos tramos son inexistentes). El transporte público es un mugrero. Camiones en mal estado, sucios, vandalizados. No hay ciclovías. El metro funciona a medias, pues no está completamente terminado y sólo abarca ciertas zonas. Los taxis son inseguros. Por cualquier punto que lo veas, Monterrey no está preparado para una vida sin automóviles.
Incluso admito que yo misma me he acostumbrado tanto a andar en coche que se me dificulta volver a ser peatón, quizá porque la ciudad de ahora no es la que yo conocí hace 10 años.
Ante esta escasez de gasolina, vale la pena que empecemos a pensar en otras soluciones.

lunes, 14 de enero de 2019

Soundtracks de películas

Hoy voy a hablar cómo algunos soundtracks le aportan a una película un sello tan especial, que no sólo adereza la historia, sino que la engrandece y que sin ellos, la historia no sería tan trascendente.

El primero de ellos es "La increíble vida de Walter Mitty", protagonizada por Ben Stiller. La historia trata sobre un oficinista que trabaja seleccionando fotografías para la portada de la revista Life. Walter Mitty es un tipo aburrido, gris, callado y solitario, sin vida social, que se la pasa imaginando aventuras y está secretamente enamorado de una compañera. Cuando anuncian el cierre de la revista, Walter se da cuenta que ha perdido el negativo de la fotografía que sería la portada del número final. A partir de ahí comienza su gran aventura.

Como ven, la historia así contada, no tiene gracia. Incluso resultaría aburrida o insípida. Pero el soundtrack que acompaña las aventuras de Walter, sumado a las grandiosas imágenes de los paisajes que recorre, le da a la película un aspecto sublime. No se puede escuchar el soundtrack de manera aislada, aquí música e imagen es la que le da ese toque épico y aventurero.






La otra película que tiene un soundtrack bastante bueno es "Marie Antoinette" protgonizada por Kirsten Dunst. Como su nombre lo dice, la historia habla sobre la vida de María Antonieta, reina de Francia (y que posteriormente fue guillotinada durante la Revolución Francesa, aunque dicha escena no se muestra en la película).

La historia podría haberse convertido en otra película más de época, con vestidos pomposos, peinados altos y música barroca. Pero su directora Sofía Coppola le da un matiz diferente incorporando un soundtrack bastante moderno, que a primera vista no encaja con la historia que se está narrando. Debo admitir que la primera vez que vi la película me causó cierta desazón. Pero después de verla varias veces caí en la cuenta que la música te hace ver que María Antonieta era, efectivamente, una adolescente, y se divertía como lo hace cualquier chica de su edad, algo que no se hubiera logrado transmitir si se hubiera optado por la música barroca.

Observemos esta escena donde María Antonieta se va de juerga con sus amigas a una mascarada. La música de Siouxsie and the Banshees evoca la sensación de un antro o una fiesta adolescente.





¿Qué opinan? ¿Hay algún soundtrack de alguna película que les haya llamado la atención?

lunes, 31 de diciembre de 2018

Ya no hay damas

Últimamente muchas mujeres se quejan de que ya no hay caballeros.

Pero lamento decirles que tampoco ya no hay damas.

Me ha tocado toparme con mujeres que no son amables. Cuando por ejemplo vas caminando, se atraviesa una "mamá-movil" que no te da el paso, sino que se pasa de largo sin importar si te atropella o no. O cuando tú vas manejando y les pides el cambio de carril, te ignoran y le dan más recio.

Últimamente abundan videos de mujeres que reclaman sin razón a un mesero, a un policía, o a algún empleado. Son groseras y antipáticas. Aquí en México las bautizan como "ladys" (no estoy de acuerdo con darle un calificativo demasiado digno a gente que se porta tan vulgar). Mujeres que no respetan las leyes, ni las normas de urbanidad y cuando alguien les hace notar su falta, se enojan, arman un pancho y a veces hasta golpean gente o destruyen cosas.

Creo que hay maneras de pedir las cosas. "Por favor" y  "gracias". No se vale exigir, insultar, denigrar, decir maldiciones ni tampoco echar pleito.

Muchas se creen damas, pero no lo son si se portan de esa manera tan grosera y vulgar. Una dama no lo es por cómo se viste o en qué coche o camioneta anda. Una dama lo es por sus buenos modales.



viernes, 21 de diciembre de 2018

inicio para una nueva novela

Hola a mis 5 lectores blogueros. Ando escasa de ideas para escribir una nueva historia, pero se me ocurrió un inicio. Aquí va haber qué les parece. 

"Nunca me había dado cuenta lo guapo que era Gonzalo hasta que se quitó los lentes. De pronto mi corazón sintió un vuelco, como si otra vez fuera adolescente en la secundaria. La diferencia era que ambos teníamos 40 años, así que de adolescentes no teníamos nada. Su cabello empezaba a escasear y el mío ya pintaba alguna que otra cana. Pero en aquella terraza a la luz de algunos focos incandescentes que colgaban en línea nos veíamos más jóvenes de lo que en realidad éramos. 
No sé si Gonzalo se dio cuenta de lo nerviosa que me puse, porque con el tiempo yo he aprendido a disfrazar mis emociones y aparentar seriedad y a veces, frialdad. Es consecuencia de tanto ir a los juzgados. Al principio me intimidaba hablar con secretarios, jueces, o interrogar a los demandados o defender a mis representados. Mi jefa de aquel entonces me enseñó a tener lo que dicen los jugadores "poker face". El problema es que sin darme cuenta, empece a usar esa cara en otros aspectos de mi vida personal. Si a eso le sumo el hecho que yo también uso anteojos, me tildaban de intelectual, y tal vez de aburrida. 
De hecho no hubiera salido con Gonzalo de no ser por dos cosas, porque necesitaba asesoría legal y porque sólo podía verme en las noches ya que por su trabajo, no podía ir en horas de oficina a mi despacho. 
Así que esa noche, en la terraza de aquel restaurante, bajo la luz de la luna, con el viento alborotando mi cabello y esa musica de jazz, sentí que volvía a tener 15 años y que estaba con el chico que me gustaba."

¿Qué onda? ¿Qué les parece?  A ver si las musas me inspiran y le doy continuidad a esta historia. Mi objetivo es que sea igual de divertida que la de "Ojos sabor a menta" pero con otros personajes más maduros. 

Ah, por cierto, compren "Ojos sabor a menta". Disponible en Amazon y ahora en iBooks. 


miércoles, 5 de diciembre de 2018

Moda de los años 2000

Me acuerdo que cuando era principios del siglo XXI, la moda se volvió muy complicada. Por aquellos años entre el 2002 a 2005, los pantalones eran a la cadera, y las blusas muy cortitas, de tal manera que siempre había que enseñar el vientre. Si no tenías el físico perfecto, prácticamente hacías el ridículo.


Otra cosa que también estaba de moda era usar el cabello planchado, con luces. Para mí esta moda era incómoda, ya que yo tengo el cabello naturalmente rizado, y es difícil de alaciar. Además, lo tenía tan abundante que me tardaba horas en plancharlo, y cuando lo conseguía, no me duraba mucho tiempo así, cualquier humedad en el aire hacía que se me llenara de frizz, a pesar de que me untara las dichosas gotas de seda, sin mencionar que se me maltrataba mucho pues empezaba a resecarse de tantas planchadas.

Por eso pocas veces me hacía este look, pero nunca faltaba la amiga criticona que me preguntara "¿por qué no te lo planchas?"


Lo de las luces, de plano nunca lo intenté. No me gustaba la idea de verme como cebra, jajaja.

Pero no todo fue tan malo. Una de las cosas que estaba de moda y que me gustaba era usar blusas azules en la oficina, como estas. Yo tuve una blusa así, y era de mis favoritas.


Otra cosa que también estuvo de moda fueron los vestidos tipo lencería. Yo aún conservo uno en color naranja y me gustaba mucho, era muy elegante, cómodo y sexy. Sólo espero que algún día me vuelva a quedar jaja.


¿Y ustedes qué recuerdan de esa época?


viernes, 16 de noviembre de 2018

No pones de tu parte.

"Sí me gusta alguien"
"¿Quién?"
"Un amigo. Pero él sólo me ve como amiga".
"Es que tú no pones de tu parte, tienes que interesarte más en él"
"¿Cómo?"
"Tienes que mandarle mensajes"

Le manda mensajes.

"¿Y?"
"Pues a veces los contesta y otras veces me deja en visto".
"Entonces llámale".

Le llama.

"¿Qué pasó?"
"No quedamos en nada, le dije que a ver cuando nos veíamos a tomar un café y me dijo que sí, pero no me dijo cuando"
"Tienes que ir a los lugares que a él le gustan y mostrarle que te interesa lo que él hace"

Va a los lugares

"¿Qué tal?"
"Pues fui a su evento, donde él dio una conferencia. Fui a felicitarlo. Me dio las gracias por venir, pero no quedamos en nada".
"Tienes que invitarlo a salir".

Lo invita a salir.

"¿Qué pasó? Cuenta."
"Salimos a cenar, pero no pasó nada. Sólo platicamos. Traté de mostrarme interesada, tocarlo de la mano, coquetearle, pero no pasó de ahí, creo que no le intereso".
"Ash, la culpa es tuya no pones de tu parte, por eso estás como estás".


:/


martes, 16 de octubre de 2018

Reseña serie: Pacientes

Ahorita está muy de moda ver series por Netflix, especialmente series gringas, porque brillan por lo ingenioso de sus argumentos. México ha intentado hacer lo mismo, pero recurre siempre a los clichés, se enfoca en contar historias de gente de la clase alta, pero con situaciones léperas y lenguaje vulgar.

Sin embargo, existen series mexicanas muy buenas, que no están en Netflix, pero que tienen argumentos bastante interesantes.

Hoy les voy a contar sobre la serie "Pacientes" producida hace algunos años por Canal Once.

"Pacientes" aborda el día a día de un grupo de 5 personas que toman terapia grupal con un psicólogo. En cada capítulo se explora una historia de cada paciente. Tenemos a Corina, la adolescente que intentó suicidarse; a Álvaro, un hombre tímido y con baja autoestima; a María, una mujer agresiva y mentirosa compulsiva; a Rogelio, un tipo que sufre depresión después de enviudar y quedarse a cargo de una hija pequeña; y a Amanda, una mujer mayor que se niega a aceptar que ya no es joven. Todos estos son atendidos y escuchados por Marco, el terapeuta, quien después vemos que tiene sus propios problemas personales y que no los afronta por sí mismo, sino que se aísla de la gente.

Tal como nos muestra el intro de la serie, donde se proyectan varios objetos rotos (tazas de café, lápices, canicas, llaves...) así son los protagonistas de esta serie. Persona rotas, pero que aparentemente funcionan en la sociedad.

La serie consta de dos temporadas. He de decir que de las dos, la primera me parece mejor. Pero vale la pena echárselas para ver el desenlace de cada personaje y cómo superaron sus problemas.

Si la quieren ver, está disponible en YouTube. Veanla toda, antes de que la quiten, ya ven que de repente por cuestiones de derechos de autor borran ciertos programas.



lunes, 15 de octubre de 2018

¿Los youtubers son mejores escritores que los blogueros?

Hola lectores blogueros. Por quinta vez consecutiva estoy en la feria del libro Monterrey (yeiii).  Y con libro nuevo (yeiii). Es el de "Ojos sabor a menta".

También tengo "El vendedor de abrazos", "El príncipe bufón", y "Seres Nocturnos".

Este año, como siempre, me encuentro con que los youtubers son mas famosos que los propios escritores. Y estos youtubers generalmente no son personas que hayan tomado talleres literarios, son simplemente pubertos que tenian un canal de youtube donde decían lo que se les venía a la mente, y se hicieron tan famosos que las editoriales se les acercaron para ofrecerles publicar libros.

:/

Yo no soy youtuber, y la verdad, a mis años no creo que me convierta en una youtuber muy popular que digamos, ya que estoy fuera del rango de la chamacada.... (uta, esa ultima palabra me hizo sonar como abuelita).

Cuando yo era joven, lo que estaba en auge eran los blogs. De hecho llevo más de diez años en el mundo de los blogs. Y yo pensaba ilusamente, que de tanto escribir en un blog, alguna editorial se acercaría a mí, con contrato en la mano, para decirme "por favor, firme aqui y la haremos famosa".

Pero no, no fue así. Los que se hicieron famosos fueron los que andan por Youtube. hablando de cualquier sonsera, pero con gritos chillones "hola hola hola mis amores!!!" Y deja tú.... hasta les dieron un título bien bonito: Influencers.

Pero bueno, no sé ustedes qué consideren, si los youtubers son los próximos Gabriel García Márquez o Isabel Allende del mundo literario. ¿O que opinan?

Pero ya, en buen plan. Denle oportunidad a una bloguera (o sea, a mi). A mí me gusta mucho escribir, eso ya lo saben, y me encantaría que me apoyaran comprando mis libros, no están tan caros, y están hechos con mucho amor.

Ahí los espero en el stand 132 de EICAM en el pasillo 1. 

miércoles, 10 de octubre de 2018

Miss Universo

Ahorita está la polémica de que varias misses no están de acuerdo con que hombres trans participen en el concurso de Miss Universo. Dicen que este concurso es para mujeres que han nacido mujeres.

No voy a entrar en la polémica de los derechos de los trans, gays, etc. ya que mi postura es muy conservadora y habrá mucha gente que no estará de acuerdo con mi punto de vista, así que sobre este tema me guardo mis comentarios.

Lo que quiero opinar es que no deberían existir los concursos de belleza. Es más, hace mucho que debieron haberse eliminado. A diferencia de las misses, yo no los considero como una plataforma para hacer valer los derechos de las mujeres, al contrario. Esos concursos solamente sirven para poner a la mujer en el papel de "muñeca bonita".

Para empezar, existen muchos filtros para encontrar lo que los jueces consideran "bonita". Tiene que tener cierta estatura, cierto peso, estar en cierto rango de edad, no tener hijos. Y además de todo eso, aunque no lo admitan, solo escogen a las bonitas. No nos hagamos mensos.

Las pruebas de las misses rayan en la frivolidad y superficialidad. Tienen que desfilar en traje de noche y traje de baño. Entaconadas, bien maquilladas y peinadas. Sí, tienen una sección de preguntas y respuestas, pero casi siempre esta sección sirve para poner en evidencia la ignorancia de las participantes. Abundan videos en la red de misses que dicen tonterías cuando no saben qué responder a preguntas sobre temas políticos, económicos, sociales y culturales. Las más avispadas, sólo responden lo que se aprendieron de memoria.

Así que, como plataforma para hacer valer los derechos de las mujeres, pues no tanto. No exageren.

Las verdaderas plataformas son aquellos concursos donde se premia el conocimiento, no la belleza. O en la política, el arte, las ciencias. Esos sí son escenarios donde la mujer puede alzar la voz y manifestar su punto de vista. Pero obviamente, estos escenarios son poco conocidos y poco valorados. Además de que en estos, abunda la presencia masculina. Todavía son pocas las mujeres que se dedican a la política o las ciencias.

Es ahí donde se necesitan a las mujeres. No en los concursos de belleza. 

lunes, 8 de octubre de 2018

Los hombres no entienden de acoso

En esta semana me ha tocado hablar con hombres, amigos míos, y sin querer sale a flote el tema del acoso sexual hacia las mujeres.

Ambos son personas educadas, preparadas en sus respectivas profesiones. Sin embargo, en los dos casos ambos me dijeron que sienten que las mujeres tenemos una doble moral.

Esto es porque dicen que si el hombre es feo o pobre y le dice a la mujer un piropo, la mujer sentirá que la están acosando. Pero si es guapo o rico, la mujer se siente halagada.

Para mí es difícil explicarles la diferencia, porque nunca lo entenderán.

Desde que empecé la pubertad, yo empecé a sentir de repente en la calle miradas incómodas, de hombres que a mí me parecían peligrosos. Tipos feos en el camión, albañiles que me chiflaban en la calle, taxistas que pitaban el claxon y decían alguna cosa soez. Incluso también, ya de adulta, en el trabajo nunca falta el compañero que te desnuda con la mirada.

Los hombres nunca entenderán que nosotras sentimos una mala vibra, que no nos están mirando como una persona, sino como un pedazo de carne a quien desvestir. Nos sentimos vulnerables, en peligro.

Sí, de repente alguien que te gusta también te puede lanzar un piropo. Pero en esos casos, nosotras sentimos que podemos tener la situación bajo control. A lo mejor el tipo en cuestión no nos parece tan amenazador.

No tiene nada que ver con que el tipo sea guapo o adinerado. Tiene que ver con que ciertas personas no nos parecen peligrosas.

Y sí, la imagen influye. Por ejemplo, nos puede parecer amenazador un taxista diciendo leperadas, pero no nos puede parecer amenazador un licenciado adinerado diciendo un piropo.

O para que me entiendan mejor... sí tú vas caminando por la calle, y ves a un tipo con finta de pandillero, inmediatamente asumes que te puede robar la cartera. Pero si conoces a un vendedor trajeado que te habla con labia, carismático, confías en él, sin saber que se trata de un estafador que ha robado miles de pesos. ¿Por qué con el primero eres más precavido pero con el segundo no? Por la imagen.

Ojo, no quiero decir que los guapos y ricos sean blancas palomas, para nada. Sé que hay casos donde éstos resultan ser peligrosos depredadores sexuales. Sin embargo, para las mujeres en estos casos es más difícil detectarlos, porque se nos ha educado desde la infancia a casarnos con alguien guapo y rico, "de buenas familias".

Por eso es muy importante educar a nuestras niñas en que si un comentario les parece incómodo, venga de quien venga, no le sigan el juego.

Volviendo al tema, ambos amigos me dijeron que según la lógica actual, por el hecho de ser hombres son acosadores. Porque ya no pueden decirle un piropo a una mujer sin que ella los tache de acosadores.

En primer lugar, una siente cuando un piropo tiene doble sentido.

En segundo lugar, si la mujer, aún a pesar que el piropo se le dijo en buen plan, se siente amenazada, no sabes tú qué experiencias tuvo en el pasado. A lo mejor fue atacada sexualmente, a lo mejor en algún momento alguien se propasó con ella y por eso anda paranoica.  Tú no sabes, no puedes juzgarla a la ligera y mucho menos puedes generalizar.

Si quieren abordar a una mujer, en buen plan, no digan piropos hasta que ya haya un buen tiempo de amistad. Si quieren sacarle platica a una desconocida, basta un buenos días, hablar de temas como el clima o alguna noticia. No le digas de inmediato qué guapa está o qué bonita se le ve esa falda.

Las mujeres todavía queremos ser conquistadas por los hombres y todavía nos emocionamos con las palabras bonitas y los halagos. Pero todo a su tiempo. Primero amistad, luego amor.

martes, 25 de septiembre de 2018

Fin de hora de aventura

Hace años hablé de esta caricatura, que no le entendía nada. Y ya fue el final y seguí sin entenderle. Bueno, sé que es una historia post-apocalíptica del reino de Ooo, y un montón de personajes mutantes simpáticos que nacieron a partir de la radiación de las bombas atómicas de una guerra mundial conocida como "La guerra de los champiñones".

Y aunque esta caricatura ha sido multipremiada, aclamada, y cuenta con miles de fans a lo largo de todo el mundo, nunca comprendí su estilo complejo, bizarro y surrealista. Ah, e incluye un beso lésbico en el final. En mis tiempos los personajes de las caricaturas ni se besaban. Es más, Candy Candy causó un revuelo cuando Terry la besó a la fuerza y ella le dio tremendo cachetadón. Y ahora es muy común ver caricaturas donde las mujeres se besan apasionadamente.

Por eso creo que las caricaturas actuales están más enfocadas al público adulto. Es comprensible. Nosotros, los adultos de ahora, somos la generación que crecimos viendo caricaturas. Nos pasábamos la tarde frente a la televisión, así como los niños de ahora se la pasan frente a la tablet o el celular, nosotros nos devorábamos caricatura tras caricatura.

Y por eso, somos los adultos quienes seguimos más las caricaturas actuales, y le incluimos situaciones adultas que los niños ni siquiera entenderán.

Pero antes de que me tachen de amargada, hay algunas caricaturas actuales que a pesar de sus temáticas raras, me gustan. Como Steven Universe. O Bojack. Pero de estas hablaré en otra ocasión.

Los invito a comentar qué caricaturas ven ustedes.


sábado, 22 de septiembre de 2018

Contarlo todo

Una youtubera a la que sigo desde hace tiempo subió un video explicando los motivos por los que cortó con su novio. El video en cuestión dura media hora.
¿Realmente es necesario dar tanta explicación al público?
Eso es algo que no entiendo mucho de los millenials, el hecho de querer exhibir su vida pública con lujo de detalles.

"Oilaaaaa" estarán pensando seguramente. jajaja. sí, yo también he contado mucho de mí en mi blog. Pero hay ciertas cosas que prefiero guardar sobre mi vida.

Mi opinión es: si no somos artistas o políticos, no hay necesidad de andar contando todo. Claro que muchos youtubers e instagramers sienten la necesidad de hacer una catarsis en las redes sociales, explicar con lujo de detalle lo que hacen, lo que viven, lo que sienten. Una vez otra youtubera explicaba que si no hacía eso, se volvía loca. (¿volverse loca por guardar tu vida privada?)

Es más, ni siquiera los artistas y los políticos, que son figuras públicas, les gusta contar todo. Al contrario, muchos guardan secretos. Claro que si les venden los derechos a Netflix para que saquen una bioserie es otra cosa. Pero contarlos gratuitamente no siempre lo hacen.

Pero esta youtubera que les platico, desde que empezó a andar con su novio empezó a grabar videos con él. A dónde la llevaba de viaje, qué hacían en el día a día. Su canal dejó de ser literario para concentrarse exclusivamente en el cuento de hadas que ella estaba viviendo. Por eso, ahora que el príncipe no está, tiene que justificar su ausencia. Un video de 30 minutos, en donde en todo momento ella afirma estar bien. Y si está bien ¿era necesario reiterarlo a través de un video tan largo?

Ok, bueno, cada quien su vida.

Yo por mi parte prefiero permanecer en el misterio. Sera porque yo soy de la Generación X.


viernes, 21 de septiembre de 2018

Música de gym

Cuando voy al gym, la mayoría de las veces no me gusta la música que ponen. Puro reguetón. De por sí odio el reguetón, pero escucharlo en el gimnasio resulta aburridísimo y no sé por qué hace que haga los ejercicios con más flojera.
Pocas veces ponen música buena, una vez pusieron un playlist de música rock en español de los 90's. Sí, pura música del recuerdo. Soda Stereo, Enanitos Verdes, Caifanes, Héroes del Silencio, y más de ese estilo. Ese día noté que no sólo hacía los ejercicios con más gusto, sino con más rapidez y precisión. No sé, supongo que me sentía motivada.
Pero no estoy peleada totalmente con la música moderna. Hay algunas canciones modernas que sí me gustan.  Por ejemplo "One Kiss" de Dua Lipa feat. Calvin Harris. También "This  Girl" de Kungs. Supongo que me gustan porque tienen un ritmo medio punchis punchis que me recuerda mi época de prepa. Pero el resto de la música, reguetón, rap y hip-hop, huevaaaaaa..... que huevaa.......
Sí, ya sé que algunos pensarán en este momento "pues llévese su propia música". Sí, lo he hecho algunas veces. Pero no siempre porque me incomoda mucho usar audífonos mientras levanto mancuernas o ando en los aparatos. Pero para el cardio sí.
Y a ustedes ¿qué música los motiva para hacer ejercicio?

viernes, 7 de septiembre de 2018

Lista de mis películas favoritas

Hoy les voy a hablar de mis películas favoritas.

No están en orden de jerarquía, porque para mí todas son especiales. Pero aquí les van.


Esta película me gusta porque es una historia de encuentros y desencuentros entre un par de amigos, que se llevan super bien, tienen química, sexo, cariño, apoyo emocional... y sin embargo, cuando uno está libre el otro está en una relación. Al final el amor triunfa, como siempre. Mi escena favorita es el road trip que tienen en el desierto.




Esta película es de las que puedo ver muchas veces y no me aburre. La historia es simple: un grupo de estudiantes de ballet que aspiran ser contratados por una compañía. Todos son bellos y con cuerpos perfectos (que envidia). Pero me encantan las secuencias de baile, muy padres. Gracias a esta película nació mi amor por el ballet clásico, y por un tiempo fui a las funciones del ballet de Monterrey. (algunas las reseñé en este blog).

Mi escena favorita: el baile con la canción "Canned Heat" de Jamiroquai. Se me pone la piel chinita cada vez que lo veo.



Amo, amo, amo esta película. Es como un cuento de hadas moderno. Amo los colores, las sensaciones, los personajes tan pintorescos, los escenarios de ese París urbano y cotidiano que pocas veces vemos en las películas, amo el soundtrack y también amo la inocencia y los sueños de Amelie.



Esta película es mexicana, y me encanta. Es sobre un señor de la tercera edad, que decide cumplir un sueño de juventud: estudiar una carrera universitaria y obtener un título. La trama está ubicada en la bella ciudad de Guanajuato, así que retrata las calles y callejones, la vida cultural que ahí se vive, la literatura, el arte, la juventud mexicana y sus problemas y la sabiduría y el amor del protagonista, quien a pesar de la brecha generacional se integra al grupo y éstos lo aceptan, bien buena onda. Una película super tierna, con un lindo mensaje, y que te saca algún par de lágrimas. Por cierto, tuve la oportunidad de viajar a Guanajuato y de pura onda me metí de colada a la universidad donde se grabó la pelicula. Tuve que subir como 500 escalones, pero llegué a los salones jaja.



Con esta película me enamoré de Robert Downey Jr, cuando yo tenía 14 años. (Suspiro). Es sobre una chica americana que de niña una adivina le reveló el nombre de quien sería el amor de su vida. Los años pasan y la chica, al no encontrarlo, decide casarse con otro hombre. Sin embargo, después de una llamada, ella decide lanzarse a Italia a buscarlo. Y ahí es cuando se topa con Robert Downey Jr, quien se porta encantador, tierno, romántico, dulce... y bueno, (suspiro otra vez jaja).

Esta película hizo que también me enamorara de Italia, y desde entonces me propuse ir a ese país algún día, lo cual conseguí en el 2011 y me dejó recuerdos maravillosos.






Aquí va otra película ambientada en Italia, sobre una escritora que después de sufrir un divorcio, con el corazón hecho pedazos, decide aceptar la invitación de sus amigas a viajar a Toscana. Allá encuentra una casa hecha en ruinas, y en un arranque de locura, decide comprarla y restaurarla. 

Los escenarios, hermosos. Sí, tuve oportunidad de pasar por la Toscana. Qué lugar tan bellísimo. Y los italianos también. (Me hubiera gustado raptarme a uno y traermelo a Mexico, pero pues qué se le va a hacer). 


Y por último, tenemos esta película, que me fascina, aún y cuando los fans de Anne Rice la odian porque según dicen no se apegó al libro. Pero a mí me encanta. La puedo ver mil veces sin que me canse. Me gusta Stuart Townsend, bien sexy como vampiro rockero, cantando con la voz del vocalista de Korn. Me superultrafascina el soundtrack. Muy padres canciones de rock y nu metal. Me gusta también la ropa que usa Jessie, me encantaría vestirme así y que Lesthat me susurrara al oído "clever librarian", jaja. 

¿Y ustedes, cuáles son sus películas favoritas? 





jueves, 6 de septiembre de 2018

El calvario de andar a pie

Hace mucho que no andaba en camión, prácticamente desde que compré mi carro hace 10 años. Pero de repente ocurre que te quedas sin carro, y tienes que salir, y es ahí donde te das cuenta (o recuerdas) el calvario que se sufre al andar a pie y tomar el transporte público.

Sucede que yo tenía una cita médica a las 7 de la tarde, allá por el Hospital San José. Entonces salgo de mi casa a las 6, para irme con tiempo porque amenazaba con llover. Aquí en Monterrey llueve sólo un mes al año, pero cuando llueve, es como si Dios mandara el diluvio. Todo se inunda, las calles se convierten en una Venecia naca, los carros flotan, la gente muere ahogada.... bueno, ya me salí del tema.

Como les decía, iba a salir, y que me voy dando cuenta que una llanta de mi coche está ponchada. Ya no había tiempo para cambiarla, así que pedí un uber.

Y sí, llegó el uber, todo bien. El chofer hasta hizo el trayecto muy ameno contando anécdotas como comediante tipo Franco Escamilla. El viaje aparentemente estaba en 130 pesos, pero a la mera hora resultó que 200. (ya ven que uber cambia tarifas cada dos segundos).

Ni hablar.

Como ya no quería gastar otros 200 pesos de regreso, se me ocurrió que podía irme en camión. Rayos, ya estaba lloviendo. Y sólo a mí se me ocurrió usar sandalias ese día, así que me mojé los pies con el agua cochina que bajaba del cerro.

Después de estar cerca de veinte minutos entre el tumulto esperando el camión, por fin apareció un ruta 17 y lo abordé. El camión se fue por Morones Prieto a vuelta de rueda, debido al intenso tráfico que ya es muy común en la ciudad a esas horas.

Luego me bajé y caminé varias cuadras, y volví a tomar otro camión, un 206. Ah que ruta tan más fea, es un camión que parece que no tiene amortiguadores porque cada bache se siente como si estuvieras en el monte. Todos los huesos de la columna vertebral se te desvían de tanto zangoloteo.

Después de bajarme del camión con una escoliosis (sarcasmo), otra vez caminé por la banqueta inexistente que está cerca de mi cuadra, esa banqueta de la que ya les he hablado que a los automovilistas les encanta treparse para ganarle el paso a otros automovilistas, y donde les vale madre si va pasando gente caminando. La falta de luminarias le pone la cereza al pastel.

Y sí, ahora recuerdo por qué prefiero usar carro... 

lunes, 3 de septiembre de 2018

Reseña libro "El hombre milagro"

En el club de lectura al que pertenezco nos tocó leer hace poco "El hombre milagro", de William R. Leibowitz.

Es una novela que trata de Robert Austin, un niño huérfano, hijo de drogadictos, abandonado en la basura, que después de varios trámites burocráticos es dado en adopción a una pareja ya de edad avanzada.

Pero este niño desde muy pequeño muestra señales de tener una inteligencia superdotada, con un C.I. elevadísimo, más que Albert Einstein y todas las mentes prodigiosas de la historia. A lo que el gobierno de Estados Unidos le causa mucho interés en cultivar sus talentos y así aprovechar su inteligencia y conocimientos.

No obstante, este niño encierra a la vez un defecto: se queda en trance, sufre pesadillas horribles y se aísla mucho.

De adulto, se dedica a investigar la cura de muchas enfermedades, pero se gana el odio de las empresas farmacéuticas, que quieren eliminarlo a como dé lugar.

Bueno, ahora si va mi opinión:

La novela está entretenida. Es ligera, la narración es simple, (salvo esas largas descripciones científicas de sus estudios). Ideal para llevarse a la pantalla grande, como película palomera.

Los personajes son superficiales, en especial el protagonista, al cual en todo momento se le pone como víctima de las circunstancias mientras todos los demás le echan la mano. Pero no veo ninguna evolución en este personaje, lo considero más bien plano. Eso sí, el protagonista es todo un adonis, como nos lo describe el autor. Rubio, alto, ojos exageradamente azules que lamparean a la gente, jaja. Y su amada no se queda atrás. Toda una angelita de Victoria Secret's casi, casi.

No es la gran novela del siglo, aún así, cumple su cometido.

Así que si tienen ganas de leer algo entretenido,  ligero, que no tenga grandes dilemas existenciales, entonces esta novela es la indicada para ti.

Le doy tres estrellitas ***

domingo, 2 de septiembre de 2018

El fin de una era

¿nunca les ha pasado que de repente el grupo de amigos que frecuentan se desintegra? No precisamente por pleitos, sino porque poco a poco se van distanciando, ya no se reúnen con tanta frecuencia como solían hacerlo, y en el momento que menos acuerden, se dan cuenta que tienen meses o quizá años de no verse.

A mí si me ha pasado. En especial con los grupos de amigos de escuela. Pero también con otros grupos de amigos que he tenido en otras épocas, como por ejemplo, grupos de iglesia, talleres literarios, gimnasios, etc.

Reconozco que soy muy nostálgica y echo de menos esas salidas, fiestas, conciertos, risas, etc.

Pero la vida te va poniendo nuevas amistades, nuevas reuniones.

Aunque sí, a pesar de las distancias, los buenos amigos siempre están presentes de una manera u otra. Ya sea a través de una llamada o un correo electrónico.

Y si se asustaron por el título de este post y pensaron que ya me estaba despidiendo, para nada. Este blog tiene para rato.


jueves, 16 de agosto de 2018

La nueva comedia mexicana

Hoy hablaré un poco sobre las series mexicanas en Netflix.

Al menos, por lo que he notado, siguen dos líneas: biografías de artistas o comedias.

En ambos géneros, apuestan a sexo, drogas y rock and roll.

Los productores se dieron cuenta que las vidas privadas de los artistas eran más interesantes que las telenovelas. Así que empezaron a convencerlos para que contaran su historia, en las cuales obviamente hay muchas cosas sórdidas. Maltrato familiar, alcoholismo, drogadicción y promiscuidad.  Ok, se entiende, así es la vida de los artistas.

Pero en el caso de las comedias, vemos que apelan también al morbo. Ahí tenemos a Club de Cuervos y la Casa de las Flores.

Antes de que me linchen, queridos lectores, yo les confieso que soy fan de ambas series. Las he visto completas, y sí, me parecen entretenidas.

Lo que me parece que abusan es del recurso del morbo.

Por ejemplo, en Club de Cuervos, nos tenemos que chutar varias escenas donde Chava Iglesias se está masturbando viendo un video musical, como si fuera un adolescente puberto. Una vez da risa. Pero ver la misma escena en otros capítulos, chotea el chiste y cae en la vulgaridad.

En la Casa de las Flores, por otro lado, le dan demasiado protagonismo a Julián y sus "conflictos existenciales". Demasiado sexo gay explícito. En todos los capítulos le vemos las nalgas. Una vez, da risa. Pero ver lo mismo en cada capítulo, aburre.

Lo que ambos personajes tienen en común, es que son mirreyes, hijos de papá, que se meten en problemas, no chambean,  evaden compromisos y responsabilidades, y que esperan que sus hermanas y sus mamás les resuelvan la vida.
(¿Será así el nuevo paradigma masculino mexicano del siglo XXI? Con eso que dicen que la televisión es un reflejo de la sociedad...)

Insisto, no estoy en contra del género erótico (porque yo lo he usado para mi novela El vendedor de abrazos, que también es comedia y es sexosa). Lo que me aburre es que en todo le apuesten al morbo para hacer reír. Si le quitaran esas escenas, la trama sería plana.

Hay que tener un poco más de ingenio. ¿no creen? ¿o ustedes que opinan?


miércoles, 11 de julio de 2018

Comedia nigeriana

No se si les ha pasado que están viendo videos en YouTube y de repente llegas a cada cosa rara que te preguntas ¿Cómo llegué aquí?

Pues así me pasó, hoy, dejé prendida la compu con videos de Jamiroquai y de repente, cuando regresé, estaba este video dizque de comedia...





ya viendo bien el canal, es de Nigeria, son videos cómicos, según su manera de ver claro está, porque  los temas que tocan es lo que viven a diario: el hambre, la pobreza y la mendicidad como medio de vida. Ellos lo toman con humor y se ríen de sí mismos, pero a mí me dio más bien lástima.

El canal tiene subtítulos en inglés, español y francés, pero todo está mal traducido, como si lo hubieran traducido por Google. Aunque no tiene muchos diálogos la verdad.

El internet es una ventana al mundo, y en esta ocasión, vemos a estos youtubers africanos. Echenle un vistazo a los videos y me dejan su opinión en un comentario.






martes, 10 de julio de 2018

Reseña película "La maldición del diablo" Stillborn

En México siempre le cambian los títulos de las películas, volviéndose repetitivos. He visto muchas que empiezan con "La maldición de..." Además, esta mala traducción no nos dice nada sobre lo que realmente trata la película.

La trama es sobre recién nacidos que son robados de sus cunas por un ente demoniaco.

La pesadilla de cualquier madre, que le roben a sus hijos.

En este caso vemos a una joven madre, que acaba de sufrir la pérdida de uno de sus hijos gemelos durante el parto. Tiene depresión y trata de sobreponerse para poder criar a su otro hijo. Sin embargo, a través del monitor del bebé empieza a escuchar una voz que no parece de este mundo, y que amenaza con llevarse al niño.

No les cuento más porque si no le quitaría el suspenso a la historia. Está buena la película, cumple con todo lo que se espera de una cinta de terror. Y es una buena opción para quienes busquen películas en verano que no sean infantiles o de dinosaurios.



domingo, 8 de julio de 2018

Consulta popular

El pasado 2 de julio, además de las votaciones para elegir presidente, diputados y senadores, aquí en Nuevo León nos encasquetaron otra votación más, una "consulta popular" impuesta por el Gobierno del Estado.
La consulta constaba de dos preguntas.



La primera pregunta. ¿Te gustaría que hubiera casetas de primeros auxilios en los parques? A esa obviamente, tooodo mundo iba a decir que sí. Después de todo ¿a quién no le gustaría?

No había necesidad que el gobierno preguntara si queríamos casetas o no. Si el gobierno considera que son necesarias porque puede haber accidentes en esos parques, pues póngalas y ya. ¿Para qué preguntarle al pueblo?

Ah, pues a eso vamos.

La segunda pregunta, a diferencia de la primera, es más rebuscada. Pero si la leemos detenidamente, preguntan que si queremos de vuelta las canchas en el Río Santa Catarina.

El Río Santa Catarina es un río cuyo cauce fue desviado hace décadas, y que por lo tanto, casi siempre está seco. En otro tiempo, el gobierno lo utilizaba para poner canchas de fútbol, dizque para promover el deporte.

Se veía así.



También se instalaba un mercado o se usaba de estacionamiento. En los años 80's incluso se pusieron unos juegos mecánicos.

El problema del río es que cada vez que es época de huracanes, la Naturaleza reclama su territorio y se convierte en esto.



Arrasa todo a su paso, todo se lo lleva el agua. En los años 80's cuando el Huracán Gilberto, las aguas caudalosas arrancaron los juegos mecánicos (que pesaban toneladas) y se los llevó hacia el mar. No quedó nada en pie, sin mencionar que mucha gente perdió la vida porque nuestro inteligente gobierno se le ocurrió poner a las orillas de dicho río las dos principales avenidas de la ciudad, Morones Prieto y Constitución, y todos los automovilistas y choferes de camiones y autobuses que iban transitando durante la lluvia, fueron arrastrados y murieron ahogados.

El gobierno, cuando ya pasó la tragedia, oootra vez construyó canchas y reconstruyó dichas avenidas. Incluso se instaló un campo de golf en su lecho. Pero la naturaleza no olvida, y en el 2011 durante el Huracán Alex, el río cobró vida y nuevamente arrasó con todo a su paso.

Después de la destrucción, esta vez solamente se arreglaron las avenidas, pero se olvidaron del lecho. Y cosa curiosa, al no ser tocado por la mano del hombre, la Naturaleza, muy sabia, empezó a convertir el río en un arroyo lleno de árboles que brotaron solos, de la tierra, obsequiándonos un área verde natural que antes no existía, que es agradable a la vista y que limpia el aire de nuestra ciudad.



Pero a nuestros políticos, siempre ávidos de rascar dinero, se les ocurrió que otra vez, debían construir canchas en el río. Sólo que esta vez a la gente no le gustó la idea, y en redes sociales empezaron a atacarlos. Todos queremos que el río se quede como está.

Entonces el gobierno dijo que lo iban a someter a consulta ciudadana.

Y esa es la segunda pregunta que viene en la boleta, con lenguaje rebuscado y adornado, denominado "desarrollo de proyecto de movilidad sustentable".

Así que es  plan con maña. Primero ponen una pregunta que por lógica todos responderíamos que "Sí" (la de poner casetas de primeros auxilios en los parques". Y enseguida, te hacen la otra pregunta, toda rebuscada, engañosa. Obviamente la gente, por inercia, iba a responder que sí también. Y el gobierno se iba a salir con la suya.

Yo voté que "No"  a la segunda pregunta, pero me imagino que la gran mayoría, que nunca lee, se ha de haber ido con la finta y ha de haber votado que "sí" a las dos.

Aún no han dicho los resultados, pero no me extrañaría que salgan con que "el pueblo votó porque construyamos canchas en el río" y arrasen con los árboles y sequen el arroyo.

Ah por cierto, hoy salió en el periódico que la consulta popular costó 28 millones de pesos y el presupuesto del proyecto sólo cuesta 9. O sea, que para preguntar algo, el gobierno se gastó el triple de lo que cuesta un proyecto.

Así nos las gasta el gobierno en México.