viernes, 16 de septiembre de 2011

Verde, blanco y rojo

Ayer 15 de septiembre, muchas personas se vistieron de los colores de la bandera. Pero no lo hicieron de forma excéntrica o llamativa, sino de manera discreta. Alguna que llevaba aretes tricolores, un chavo con camisa de la selección mexicana, una mujer con alguna blusa indígena, una más vestida con una blusa blanca y collares de cuentas de colores verde, blanco y rojo.

A pesar de todo lo que pasa en el país, la gente sigue sintiendo orgullo por su patria y sus colores.

martes, 13 de septiembre de 2011

A mi laptop le entró un virus

Sí, y estoy muy triste.

Resulta que el otro día fui a las compus de la uni, para trabajar con unos archivos, y la usb pescó un virus. no me di cuenta hasta que vacuné la usb en mi casa. El antivirus detectó 23 virus, pero desafortunadamente no los detectó todos.

Después cuando vacuné la usb en el trabajo me di cuenta que tenía virus troyanos y gusanos. Y supongo que esos fueron los que se alojaron en mi laptop.

Tengo esta laptop desde hace años, es mi fiel compañera y de ahí escribo mi blog. De hecho, ahi comencé otros blogs que he ido cerrando con el tiempo.

Me molesta que mucha gente use la tecnología para perjudicar a usuarios inocentes como yo. snif snif

Por lo pronto, tendre que respaldar archivos, y probablemente formatear e instalar todo de nuevo. A ver de a cuanto me sale el chistesito.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Empleos felices


Estaba leyendo un reportaje sobre las profesiones que dan mejores sueldos y felicidad. Al parecer, ganar un buen sueldo te hace feliz. Obvio, ¿no? Pero también hay otros factores que influyen, como lo son el reconocimiento personal, flexibilidad en la jornada de trabajo, perspectivas profesionales y el nivel de estrés.

De acuerdo a ese reportaje, este es el ranking de los trabajos más felices del mundo:



Artistas.
Cantantes, actrices, pintores, escultores, no importa. Aunque no es fácil tener éxito en esta industria y en ocasiones, hay que sacrificar cosas personales, una vez que estás en la cima, ya fregaste. La lana te cae de a montones, obtienes el reconocimiento y aplausos de la gente, tienes tus fanseses, te puedes ir de peda a los mejores antros VIP y de paso tienes un chingo de amantes. Yo creo que por eso todos los que se dedican a esto declararon sentirse felices con su trabajo. Así quien no.

Investigadores y profesores.
Claro. Si no, preguntémosle a Elba Esther Gordillo, un claro ejemplo de como una maestra fea, colmilluda y malencarada, puede escalar posiciones políticas y clavarse un chingo de lana. Además, los maestros gozan de un chorro de vacaciones, tiene horarios de trabajo muy cortos, y aún así, exigen más sueldos.

Directivos.
En cualquier empresa grande, los directivos son los wana-wana. Mientras caminan por las oficinas, los súbditos, es decir, los empleados, nos arrodillamos y hacemos reverencia. Olvidé mencionar que los directivos son los que viajan a los lugares más chingones del planeta, a Praga, Berlín, Dubai, Shangai, Tokio, Mumbai, Nueva York, quesque por cuestiones de mercadeo... todo a cargo de la empresa, sin desembolsar un peso de su bolsillo. Así cualquiera es feliz.

Bibliotecarios, farmacéuticos, médicos especialistas y relaciones públicas.
90% de los que ejercen estas profesiones, declararon estar contentos con sus trabajos. Yo también lo estaría si trabajara en una biblioteca silenciosa, bonita, tranquila, cero estrés, leyendo libros, sin que nadie me moleste.

Ingenieros de software, matemáticos, analistas informáticos.
Según el reportaje, y cito literalmente "estas profesiones figuran entre las que reportan más alegrías". Sí, amigo, ya sé que tú eres de los elegidos de Dios, y que ahora vives en un país de ensueño, ganando un chingo de lana, sin estrés y comiendo duraznos, quesos y frutas y hasta tiempo te sobra para irte a caminar a los bosques a ver mapaches y venaditos... y todo por trabajar en la informática.

Estos fueron los empleos felices. Ahora vayámonos al lado opuesto.

Entre los peores empleos del mundo, están:

los telefonistas, Son los más infelices debido a la poca flexibilidad de horarios, largas jornadas de trabajo, y sueldos de baba, o sea, mediocres. Por si fuera poco, tienen que lidiar con clientes enojados y fastidiados.

Peones, mozos, limpiadores o vendedores cara al público.De esto no hay mucho que decir. Sí, son trabajos de poca paga, cansados, pero creo que son la última instancia para personas que no tienen muchas oportunidades de trabajo.

¿Ustedes son felices en su trabajo?

viernes, 9 de septiembre de 2011

Que le guste trabajar bajo presión

No sé cómo sea en los demás países, pero por lo que se refiere a México, en los anuncios de trabajo te piden saber de toooodo. Ponen perfiles que son inalcanzables, muchas cosas ni siquiera en la universidad te las enseñan.

Aparte de lo anterior, te piden requisitos bien alucinados.

"Que tenga automóvil propio" para que le hagas los mandados a la empresa.
"Disponibilidad de tiempo" olvídate de tu vida social, de tu familia, de tus horas de dormir.
"Que le guste trabajar bajo presión"

¿A quién chingaos le gusta trabajar bajo presión? Por Dios, eso es ir contra las leyes de la física. La presión deforma los cuerpos y hasta los colapsa. Aplica eso en un ser humano, y verás lo que sucede. Entran enfermedades cardiovasculares, hipertensión, obesidad, insomnio, depresión, etc.

¿Y vale la pena el esfuerzo? Pues para nada, porque los trabajos son bien mal pagados.

Yo en lo particular ODIO cuando me presionan. Me gusta trabajar a mi ritmo, en silencio, decidir a qué le doy prioridad, programar mis tiempos. Pero en mi trabajo actual, mi jefe me da mil órdenes al mismo tiempo, y todas quiere que sean ejecutadas simultáneamente.

Y sí, quiero cambiarme de trabajo, pero en muchos lugares es la misma gata pero revolcada, y hasta con menos sueldo.

Así que seguiré buscando.


jueves, 8 de septiembre de 2011

Máscaras

Hay un muchacho en el trabajo que al verlo con su actitud de macho arrogante que se las da tipo de que "yo puedo con todas", me cayó gordo. creo que una vez lo mencioné por aquí denominándolo el lobo feroz.

Después de un tiempo, mi amiga del trabajo me pidió si la acompañaba a comer. Pero que iba a ir ese muchacho. Yo me molesté.

"Ash, yo pa que voy. vete con el", dije.

Pero a mi amiga nunca le puedo negar nada, porque me convence con su insistencia. jajaja.

"Andale, qué tiene."

Total, fuimos los tres a comer. Y de repente, en la plática, que lo noto diferente. Diferente en su forma de hablar, diferente en su forma de mirar. Incluso su lenguaje corporal era más tímido. Lo vi como más humano y vulnerable.

Él dijo que se sentía inseguro de su apariencia física a causa de su nariz. Y creo que lo dijo en serio porque sí lo noté inseguro. E irónicamente, su nariz tiene forma perfecta. Es recta, y afilada.

Oh, ¿así que el típico macho regio invulnerable en realidad es humano?

Como que mi cerebro hizo corto circuito tratando de asimilar eso.

Después de la comida, le comenté a mi amiga la impresión que tenía de ese chavo. Ella me dijo que él era buena onda.

Yo seguía sin creer que hubiera algo de corazón y sensibilidad en ese chavo. De hecho recordaba haberlo visto jactándose de sus aventuras sexuales. Pero mi amiga me dijo que era puro juego, que es una máscara que él usa, que en realidad es sensible y educado.

¿Sensible y educado?

No, me niego a creerlo.

"Puedes hablar de cualquier tema con él, de libros, de música, hasta yo le he platicado de mis novios y he llorado en su hombro"

:O

"Pos no te creo." dije renuente.

Aún así, a pesar de mi testarudez, me empezó a intrigar el hombre. ¿Será lo suficientemente amigable como para platicar con él?

Le mandé un correo, para probar.

"Hola. ¿Cómo estas?
"Muy bien, y tu?" respondió.
"También bien. ¿Mucho trabajo?"

Y ya no respondió.

Entonces pensé: aaah yo tenía razón, es un arrogante.

Pasaron varios días, ayer mandé otro mail.

Hoy llegué en la mañana, y vi que no lo contestó.

"Ash, lo sabía, es un viejo presumido. Me cae mal, mejor ya ni le intento."

Horas después, un compañero me pidió una información, yo se la mandé pero me dijo que no le llegó el mail. La razón: mi correo estaba saturado y los mails se atoraron en la bandeja de salida.

Así que eso era. El muchacho nunca leyó mi mail.

MInutos más tarde de haber limpiado la bandeja, me lo contestó. Y así platicamos por un rato.

Creo que lo juzgué mal. A mí no me gusta que me etiqueten de seria, nerda, aburrida, etc. y resulta que yo también etiqueto a las personas.

Quizá, como dice mi amiga, debería ser más abierta.

Cosa que batallo, pero bueno, eso ya será tema de otro post.

miércoles, 7 de septiembre de 2011

El sabor de la pizza

Desde que probé la pizza en Italia, ya no me gusta ninguna pizza de México. Nada se le compara a su sabor, a su pan horneado, a sus tomates dulces, a su queso desbordándose por las orillas.

He comparado el sabor de la pizza italiana con las que hay en Monterrey.
Dominos, Pizza Hut y Josephinos, no le llegan para nada. Antes de irme de viaje, tenía como mi pizza favorita la de Luigi's, pero desde que regresé, me di cuenta que no tiene el mismo sabor. También probé la pizza de Feelgr@w, en barrio antiguo, y pos no, tenía demasiado aceite y el pan no era pan, era harina super delgada y crujiente, pero dura. http://www.blogger.com/img/blank.gif

Hoy, antes de llegar a mi casa, llegué a las Capriciosas, que se anuncian como pizza gourmet. Están caras, pero sus nombres italianos me convencieron. (La pizza Romana, la pizza florentina, etc.) y sus ingredientes parecían buenos.

No está mal. Pero tampoco está bien. Sí, tenía jamón, champiñones, pimiento, especias, etc., pero al igual que la de Feelgr@w, la masa está excesivamente delgada y crujiente.

Lo chistoso es que mientras comía la pizza, añorando la verdadera pizza italiana, en el radio salió la canción de O sole mío, interpretada por Il Volo, y ah, qué recuerdos me trajo la canción, prácticamente volví a saborear mi viaje y a imaginar que todavía me encontraba ahí.

Me cae que algún día regresaré a Italia, pero no en un tour, sino para pasear por mi cuenta y volver a comer esa deliciosa pizza.

martes, 6 de septiembre de 2011

Celulares y mentiras

En el libro donde aparecen mis cuentos (que pueden descargar dándole clic al link que dejé en esta página) está otro cuento de un compañero mío, Arturo González, titulado "Los desertores del circuito del habla".

El cuento trata de una sociedad ubicada en un futuro muy cercano, en donde se analiza el fenómeno que produce el uso de celulares en las personas, algo muy semejante a una droga.

Menciono este cuento, ya que hace algunos días leí un reportaje acerca de que una de las mentiras más comunes en el mexicano moderno, es fingir que habla por celular para evadir a las personas.

Lo curioso es que en muchos casos, repiten tanto la mentira que terminan creyéndola. Se mencionaban casos de personas que mientras fingían hablar por teléfono celular, para que todo mundo los escuchara, inventaban una vida social falsa, para luego al final del día percatarse que no habían recibido ni una sola llamada real.

En mi caso, yo casi no uso el celular. Pero me molesta mucho cuando estoy platicando con una persona y ésta saca su celular o su blackberry y se pone a textear con alguien más. Siento que eso es una falta de educación, porque siento yo que es más importante prestar atención a tu interlocutor. Las llamadas y mensajes pueden esperar. Pero ya las prioridades han cambiado en cuanto a las normas de comunicación. Tal parece que si el celular suena, el que recibe la llamada está obligado a interrumpir su plática, alejarse del interlocutor, e irse a un lugar apartado para hablar por teléfono, a veces tardándose minutos. Es realmente fastidioso.

A mí me tocó una vez que fui a visitar a una amiga, para platicar con ella. Y ésta parecía ausente, pues se la pasaba chateando. Luego le llamó el novio al celular, y ella se puso a platicar con él, y mientras pasaban los minutos. Ya cuando pasó media hora y que vi que no colgaba, me paré y me fui.

Fue hasta ese momento que ella se dio cuenta que yo me marchaba, cuando me pregunta ¿ya te vas?

En definitiva, pienso que tal como menciona mi amigo en su cuento, los celulares nos dan un efecto narcótico a nuestras mentes.

domingo, 4 de septiembre de 2011

Ya no hay espacio para los peatones

Uno de los principales problemas en las grandes ciudades es que no se respetan los espacios para los peatones. Por ejemplo, aquí en Monterrey, se necesita ser campeón de atletismo para cruzar las calles, ya que la luz roja no dura mucho, y además los choferes y conductores manejan muy recio.

Sin mencionar además, que las banquetas son demasiado angostas y en muy mal estado.

Pero el problema de la falta de espacios para caminar no sólo se ve en México. Cuando estuve en Roma, me tocó ver algo que jamás había visto: eran demasiados carros estacionados unos pegados del otro, la mayoría eran compactos tipo smart, pero lo curioso es que invadían banquetas, o se estacionaban en doble fila. Se ponían tan pegados unos de otros, que para pasar a la banqueta había que saltarlos literalmente, subirse al cofre y deslizarse al otro lado.

Me comentaron los del grupo que también en España es un problema la falta de espacios para los peatones. De hecho estaba viendo una nota de un periódico español en donde se aprobaba una ley para que se estacionaran las motocicletas encima de las banquetas. La cosa no es tan grave, pero lo malo es que son cientos de motocicletas, la mayoría aparcadas en el centro de la ciudad.

Creo que a nivel mundial, respetamos mucho a los coches y motocicletas, pero no a las personas.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Publicidad engañosa

Hace rato comentaba con un amigo sobre la cantidad de comerciales con publicidad engañosa que hay en México. Va de todo, desde pastillas que prometen hacer a tu hijo más inteligente, como otros de Banamex donde una pareja de casados asegura que es mejor pagar con tarjeta de crédito que con efectivo. Incluso se pelean por quién va a usar su tarjeta. "Yo", "No, yo voy a pagar" "Noo, yo quiero pagar".

Existe otro comercial, donde salia una señora que visitaba a su vecina, y le pedia que le diera jugo de naranja natural porque su extractor de jugos no servía. La señora, en complicidad con los niños, se iba a la cocina, y preparaba un sobre de bebida de naranja, y se lo daba a la vecina, quien aparentemente no notaba la diferencia, mientras los niños reían por el engaño. El anunciante aseguraba que la bebida en polvo era igual de natural y saludable que un jugo.

En fin.

Pero entre los comerciales más engañosos que hay son los de los condones y productos afrodisiacos (geles, jugos, tés, etc.)

Se los juro, cada rato sale un comercial de esos, a horarios donde los niños los pueden ver.

Pero así cosas bien bañadas. Por ejemplo, había uno que me pareció bastante sexista, donde una chava guapa decía: "mi novio podrá ser nada romántico, maleducado, aburrido, etc, pero en la cama usa el mejor condón". Sí, o sea, ponen como que las mujeres nos hacen felices usando un condón. ¿Y el romanticismo? ¿El buen trato? No, les vale madre.

Otro comercial, de la bebida M force, donde un chavo todo tímido, no sabe como ligar en el antro, y nomás se avienta un juguito de esos, se pone todo fogosón y caliente y se liga a una chava y se la lleva a la cama.

Otro de una rubia suiza, donde dice: "Me gustan mexicanos. Mexicanos ser muy fogosos, que romperse condones." :S


Y para finalizar el post, me encontré con este comentario de un cibernauta que dice:
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"Ambas televisoras (Televisa y TV Azteca) súper apestan con tanto comercial de condones y tecitos y geles para tener sexo. El problema es que los pasan a todas horas y en cualquier programa y los niños pequeños los pueden ver, con imágenes sugestivas. Apestan ambas mugres televisoras! Por mi pueden pasar a todas sus actrices en pelotas, pero deberían cuidar los horarios en que los pasan! No mas para una muestra, MForce fue el patrocinador de la película Ben Hur en semana santa!, veías imágenes de Jesucristo y luego un buen de comerciales de geles para andar cogiendo a todo lo que puedas!"

jajaja, no manches, pero sí, es verdad. como les digo, aquí abunda ese tipo de publicidad.

En fin, volviendo al tema, aguas con la publicidad engañosa lavacerebros.


miércoles, 31 de agosto de 2011

Ejercitarse es un lujo

Quería regresar a mi antiguo gimnasio. Lo extraño porque ahí tomaba clases que me gustaban mucho: spinning, pilates, zumba, body combat, etc. Sin embargo, acabo de preguntar y me dijeron que el trimestre anda en 2550 pesos. Aparte de los 500 pesos de reinscripción. En total, me saldría como en promedio 1000 pesos por mes. Lo cual se me hizo demasiado caro, porque al año me saldría en 12000 pesos que bien podría aprovechar para pagar la anualidad del carro, o para aventarme un viaje a Cancún.

Tal vez se debe a que por la zona en donde vivo, todo es muy caro. Y conste que no vivo en San Pedro. Pero ¿por qué ejercitarse se ha vuelto un lujo?

Tendré que ingeniármelas para salir a caminar mientras el tiempo siga bueno. Ya en invierno, tendré que mover los muebles de mi cuarto para hacer alguna rutina de ejercicio de los cd's que antes regalaban en los cereales.

Aunque sinceramente, hacer ejercicio sola no me inspira mucho. Como que en un gimnasio, se me contagian las ganas de ejercitarme. Afuera soy muy floja.

En fin, dado que me propuse mejorar mis finanzas personales, a ver si encuentro una opción más sana para mis bolsillos.


Los efectos de la Coca-Cola

Ando escasa de ideas, pero mi amigo me puso dos temas, a manera de brainstorm. Entre las dos opciones, elegí esta. (Ni modo amigo, tu otro tema de plano no supe qué poner)

Este tema es sobre la coca-cola. Como tampoco ando muy creativa, me fusilé este artículo que habla sobre los efectos de la coca en el organismo.

¿Qué pasa en tu cuerpo después de tomarte una Coca-Cola? De todo.

  • En los primeros 10 minutos: tu cuerpo recibe 10 cucharadas de azúcar (el 100% de la cantidad diaria recomendada). “Afortunadamente” no lo vomitas todo porque el ácido fosfórico le quita todo el sabor dulzón, haciendo que te lo puedas tragar.
  • A los 20 minutos: se incrementa el azúcar en sangre, provocando un subidón de insulina. El hígado responde a esto transformando todo el azúcar que puede en pura grasa (y anda que no había azúcar)
  • A los 40 minutos: se termina de absorber la cafeína. Las pupilas se dilatan (por lo que eres más atractivo sin haberte drogado del todo), la presión sanguínea aumenta y el hígado vierte más azucar en la sangre. Unos receptores del cerebro se bloquean (a que no adivináis con qué) previniendo el adormecimiento.
  • A los 45 minutos: el cuerpo empieza a producir dopamina, estimulando las zonas de placer del cerebro. Los mismos efectos los hace la heroína (pero la Coca-Cola es más barata, creo)
  • A partir de los 60 minutos: el ácido fosfórico junta el calcio, el mangnesio y el cinc que se encuentren en el intestino delgado, provocando una aceleración del metabolismo. El azúcar y los endulzadores artificiales causan estas cosas y además causan un aumento de la excrección urinaria del calcio.
  • Después de todo esto: las propiedades diuréticas de la cafeína entran en juego (necesidad imperiosa de ir al cuarto de baño más próximo). Todo el calcio, magnesio y cinc que iba para tus huesos se han ido por el retrete (lit.), junto al sodio, electrolitos y agua.
  • Por último: se te pasa la euforia inicial causada por la avalancha de azúcar. Te da un “bajón de azúcar” y te vuelves irritable y/o perezoso. Tu cuerpo podría haber aprovechado todos esos nutrientes para fortalecer huesos y dientes e hidratarse. También en unas horas sufrirás un bajón de cafeína.

martes, 30 de agosto de 2011

El efecto Pavlov y los fritos


Entre 1890 y 1900 un científico llamado Pavlov hizo un experimento, en el cual cada vez que sonaba una campana, le daba de comer a unos perros. Repitió la misma rutina por varios días, hasta que un día descubrió que con el simple hecho de sonar la campana, los perros salivaban, aún y cuando ya no hubiera plato de comida. Concluyó que habían adquirido un reflejo condicional, es decir, respuesta a un estímulo, creando las bases del conductismo.

Pero ya fue mucho rollo científico. Yo lo que quería hablar es qué fregaos tienen los fritos, que cada vez que alguien abre una bolsa, todos empezamos a salivar y decimos “Dame”. O a veces, cuando alguien frota una bolsa de celofán (aunque no sea de fritos) salivamos, volteamos y buscamos quién está comiendo.

¿Será que Sabritas y los Fritos nos entrenaron con el método de Pavlov?

domingo, 28 de agosto de 2011

Casa universitaria del libro


Ayer estaba aburrida y no tenía con quien salir, así que me lancé a la casa universitaria del libro, que es una nueva librería que abrió la Universidad Autónoma de Nuevo León, en una casa antigua que fue declarada como patrimonio cultural.

Llegué ahí, y estaba solo. Únicamente estaban los guardias y empleados. La casa está muy bien remodelada, tiene jardines, y un escenario donde tengo entendido que ahí hacen presentaciones literarias y musicales. Afuera, en la planta baja, tienen una terracita que supuestamente es cafetería, pero sólo había unas máquinas expendedoras de papitas y refrescos que estaban sin mercancía y descompuestas. Adentro, está la librería, y en la planta alta creo que está la dirección de publicaciones de la universidad.

Llevé mi laptop, buscando un sitio donde yo pudiera escribir tranquilamente y conectarme al wireless. Y sí, hay wireless, tiene muy buena señal, por cierto. Lo malo es que adentro del local no hay donde sentarse, porque toda la planta baja está destinada a la librería, así que me fui a la terraza y me senté en una mesitas de afuera, frente al jardín.

Nadie me molestó en ese rato, más que unas mugres palomas que andaban vuele y vuele por el jardín. Me pareció un lugar muy bueno para ir a escribir, muy fresco. Aunque sigo pensando que en lugar de librería, debieron haber dejado espacio adentro con mesitas para que la gente fuera ahí, a tomarse un cafecito o leer.

Quizá vaya ahí el próximo sábado, mientras los días estén buenos. Ya que cuando se venga el frío difícilmente iré a sentarme en la terraza.

Para los que viven aquí, les recomiendo el lugar como punto de reunión. Está en Padre Mier 909 Pte. esquina con Vallarta.

miércoles, 24 de agosto de 2011

Mabel Katz y el Dalai Lama en Monterrey

Monterrey podrá ser una ciudad cochina, futbolera, cervecera, sin cultura, donde hay más casinos que bibliotecas, pero eso sí, muy afortunada, porque es un punto de reunión donde llegan líderes espirituales que ya quisieran tener ciudades canadienses, inglesas, o noruegas.

Este próximo mes, llegarán a mi ciudad Mabel Katz, promotora del Hoponopono, y el Dalai Lama.

¿Por qué será que a pesar de todas las cosas negativas que hay en Monterrey, llegan estas personas a dar sus pláticas aquí? Quizá porque ven que aquí necesitamos más que nos jalen las orejas. Jajaja. Lo malo es que la gente aquí es testaruda, lo que les entra por un oído les sale por el otro. Ojalá que el mensaje que ellos vengan a darnos, nos sirva para cambiar.

Yo también soy testaruda. Yo también he tenido personas que me han aconsejado, de hecho, conozco a Mabel Katz gracias a un amigo que me regaló su libro. Y yo, cabezona que soy, todavía no tengo ese “despertar” espiritual del que tanto hablan. Sí entiendo los conceptos (tampoco estoy tan tarada, eh), pero vaya, no tengo la fuerza, la voluntad para hacer esos cambios radicales en mi forma de pensar y actuar.

En fin. Pues ya les digo. El próximo septiembre llegan estas personalidades. Esperemos a ver que mensaje nos dejan.

lunes, 22 de agosto de 2011

Enfemita

Lo malo de vivir en Monterrey es que aqui 10 meses del año son de calor, y unos calorones brutos, y frecuentemente, entras de un lugar con aire acondicionado, afuera donde hace 40 grados.

Esos bruscos cambios de temperatura me provocaron una gripa en pleno mes de Agosto, lo cual es muy fastidioso.

Ando toda mocosienta, pero en fin. A ver si se me pasa rápido.

domingo, 21 de agosto de 2011

¿Quién canta esta canción?

Hay ahorita una canción muy chida que se transmite únicamente en D99, pero nunca mencionan quien la canta. A ver si alguno de ustedes puede ser tan amable de decirme qué grupo canta esta rola que va más o menos así.

Pasa el tiempo sabio sigo sin entenderte
Pasa el tiempo sabio sigo siendo el de siempre.


viernes, 19 de agosto de 2011

Miope

Me pasa que a veces alguien pretende ligarme y yo me doy cuenta demasiado tarde. La persona está ahí, sacándome plática, intentando hacerme reír, y yo respondo amablemente, con educación, con propiedad, y el susodicho se va desilusionado. Y yo me quedo con cara de ¿y ahora qué hice?

Resulta pues, que en el trabajo como soy del depto. de fiscal, a veces me toca atender a los notificadores del SAT. Generalmente son ñoras o ñores cuarentones, que vienen chorreando de sudor porque aquí en Monterrey tenemos un calor de pinche mil grados centígrados, y que vienen a dejar requerimientos donde piden un chingo de requisitos para entregarlos en un término de 10 a 20 días. Por eso me caen gordos, como si no tuviera ya suficiente trabajo como para que me echen más.

Total, que ahora me tocó atender a uno. Era joven. Cejas pobladas, ojos penetrantes. Empezó a sacarme plática.

"Eres la primera persona que escribe la palabra anverso correctamente"
"Jeje, gracias. Me imagino que todos la escriben con B."
"Sí."

Silencio.

Luego me preguntó si tenía que ir a México a cumplimentar el requerimiento. Le dije que no, porque allá tenemos oficinas, y el personal de allá se encarga de ir a Hacienda.

"Aaahh..." dijo el notificador y se quedó callado, mientras yo firmaba los papeles sin dirigirle la mirada.

"Qué suerte que no tengas que viajar para allá. Debe ser pesado" me dijo.
"Lo es. Ya he viajado dos veces por motivos de trabajo, aunque también por paseo. Como quiera me gustó México."
"¿De veras? ¿Por qué?" preguntó.
"Pues porque allá hay mucha cultura. A donde camines, ves algo, ya sea una ruina arqueológica, un edificio colonial, un edificio moderno, una escultura..."

Me deshice platicando sobre lo que vi en mi último viaje a México, y el chavo parecía interesado.

"Ok. Aquí en Monterrey no hay nada de eso."
"¿Usted es de fuera?"
"No, soy de aquí. Y tú... ¿y usted?"
"También de aquí."

Después de que firmé los papeles, se despidió de mí estrechándome la mano. A mi amiga recepcionista sólo le dijo adiós.

Una vez que se fue, mi amiga me da un codazo y me dice:
"Assshhhh. Rocío!!!!"
"¿Qué?"
"¿Pos no viste que te estaba ligando? ¡Y tú que le hablas de usted!"

Sinceramente, no me di cuenta. En cuestiones del amor, yo soy muy miope.

miércoles, 17 de agosto de 2011

El día que pinté la casa con crayolas

Tenía cuatro años cuando nos mudamos a esa casa, en un fraccionamiento nuevo. Yo acababa de entrar al kínder. Por las tardes, jugaba en la cocina, mirando hacia la calle, observando con curiosidad por qué las casas de los vecinos sí estaban pintadas, y en cambio la mía no. La mía sólo estaba cubierta con cemento gris, mientras las demás fachadas estaban de blanco, rojo, naranja y otra gama de colores.


Me preguntaba cuándo mis papás por fin pintarían la casa, pero ellos estaban más ocupados con las cosas cotidianas.


Yo ya sabía dibujar. Me habían enseñado en el kinder. Tenía mi cajita de crayolas a la mano. Entonces una idea genial llegó a mi mente. ¿Por qué no pintar yo la casa con mis crayolas?


Escogí una de color verde, y empecé a pintar, afanosamente, pensando en lo bonita que se vería mi casa de verde, en la sorpresa que se llevarían al ver que yo solita pinté la casa, que ya no sería color cemento...


Hasta que mi mamá se acercó, y exclamó:


"¿Qué estás haciendo????"

"Pintando la casa." dije.

Mi mamá estaba escandalizada, y yo no entendía por qué.

"¿Cómo se te ocurre rayar las paredes? No te puedo dejar sola porque luego luego haces travesuras."

Ya no vivimos en esa casa. Con el tiempo, nos cambiamos a otros lugares. Pero cada vez que veo una crayola verde, recuerdo mi antigua casa, y yo de niña pintando la pared.

lunes, 15 de agosto de 2011

A ver si me encuentras

Aquí viene la crónica del evento de la presentación literaria en MARCO.

clic AQUI.

Viene una foto donde salimos todos. Te reto a ver si me encuentras.

¿una pista? mmmm.... soy mujer.

jajajaja

sábado, 13 de agosto de 2011

Pintarse el pelo

Nunca ha pasado por mi mente pintarme el pelo. Por varias razones, primera, porque me da flojera estarlo retocando. Una vez que una mujer elige pintarse el pelo, se esclaviza a los tintes. El tinte dura poco, el pelo crece, se nota la raíz, y es necesario volvérselo a pintar. Y que flojera estar haciendo eso, al menos para mí.

Segundo, porque el pelo se maltrata. Lo veo con mis compañeras. Su pelo se nota opaco, grifo, sin caída. Aparte, se les ve ralo, muy delgado. Además las que se han hecho tratamientos de mechas, he visto como se quejan de que el pelo se les hace como estropajo al momento de lavárselo, que luego batallan al peinárselo porque se vuelve tan enredado que los peines no entran.

Tercero, porque siento que me vería bastante artificial. Hay chavas morenas, que se pintan el pelo de rubio o rojo, por ejemplo. Pero pintarse el pelo de rubio no te hace una mujer blanca. Además, no sé por qué la obsesión de hoy de hacerse mechas. Eso de llevar el pelo de tres colores, como que no me late, me sentiría cebra.

Cuarto: porque cuesta mucho dinero pintarse el pelo. A mí, por mi largo y por tenerlo chino, me costaría fácil unos 500 pesos. Sin mencionar los tratamientos especiales para mantenerlo. Dinero que bien podría aprovecharlo en salir a comer a buenos restaurantes, o en un boleto para un concierto de rock, o una blusa, o un vestido, etc.

Será que mi cabello me gusta tal como es. A veces me lo plancho, no lo niego, pero no sería capaz de renunciar a mis chinos para hacerme un planchado permanente.


El otro día, mientras mis amigas platicaban cuánto se les ha maltratado el cabello por los tintes, se me quedaron viendo y me dijeron:
"¿Y tú por qué no te pintas?"
"Porque no quiero, me da flojera eso."
"Pero es para que te hagas un cambio de look"
"No, así está bien, me gusta tal como está."
"Ash"

Ambas pusieron cara de "¿por qué no eres una niña normal?"

Intentaron convencerme de varias maneras que me hacía falta cambiar, pero yo seguía en mi postura. Y no digo que esté mal, a algunas mujeres les levanta la autoestima cambiarse el pelo de color, pero a mí me gusta mi pelo tal como está. Me gusta tenerlo suave, brillante, oscuro, y que se me formen esos caireles sin necesidad de peinármelo. ¿Para qué cambiar algo que ya es perfecto?