sábado, 19 de diciembre de 2015

Cuestión de gustos

Creo que soy la única persona en el planeta que no le gusta, ni le interesa ver Star Wars. Aunque no desconozco la historia, y la han transmitido miles de veces por televisión abierta, nunca he visto ninguna película completa. A los quince minutos me aburren.
Pero también es que yo no caigo fácilmente en las modas. El año pasado con todo el furor de 50 sombras de Grey y sigo sin leer el libro.
Cuando me preguntan qué música me gusta, o qué tipo de películas me gustan, casi nunca tengo una respuesta concreta. La verdad nunca he perseguido modas. Lo que veo o escucho es lo que a mi me gusta, simplemente. No tiene que ser un artista concreto. Hay veces que por ejemplo me gusta una sola canción pero no significa que me guste el artista o sus demás canciones. Lo mismo sucede con las películas. A veces me gusta una película que no tuvo triunfo en la taquilla pero para mí es lo máximo, y viceversa, a veces ha películas taquilleras que yo no tengo el menor interés de verlas.
Así que mientras mis contactos en Facebook no dejan de subir fotos de sí mismos disfrazados de algún personaje de Star Wars, yo no siento esa necesidad de ir corriendo al cine a ver la película. Cuestión de gustos. 

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Violencia hacia la mujer. Editorial en el periódico El Norte

Porque una víctima de violencia no elige su suerte. Mañana lean mi editorial en el Periódico El Norte en la sección Opinión página 6.


lunes, 30 de noviembre de 2015

Sorteo Navideño Ebooks

El blog Atrapando Dandelions está organizando un sorteo navideño en donde entre otros libros rifará el pdf de mi novela "El vendedor de Abrazos". Así que los invito a participar. Este es el link


http://atrapandodandelions.blogspot.com.es/2015/11/sorteo-navideno-2015.html?m=1


Así que no se lo pierdan y aprovechen esta gran oportunidad de llevarse mi libro y otros más.


jueves, 12 de noviembre de 2015

¿El libro más leído en México?

En estos días ha sido publicada una encuesta del INEGI en donde señalan que el libro más leído en México es la Biblia. En segundo lugar se encuentra "Cincuenta sombras de Grey".
En realidad dudo mucho que la gente lea la Biblia. Más bien es la primera respuesta que dice el mexicano porque así lo enseñaron desde chiquito. Tan solo recordemos hace algunos años cuando esa pregunta se la hicieron a nuestro actual presidente, Enrique Peña Nieto.

En un país con la religión católica como creencia mayoritaria, desde pequeños se nos educa que lo correcto es decir que leemos la Biblia, sea cierto o no. Es socialmente aceptable, porque así quedamos bien ante la gente, matamos dos pájaros de un tiro. Por un lado leemos y lo que leemos es sagrado.

Pero lo que nadie toma en cuenta es el grado de mentira que dicen los encuestados. ¿De veras leen la Biblia? ¿La han leído completa?

Yo no la he leído completa, lo admito. Así que no me voy a vanagloriar de que la he leído porque si no estaría pecando de mentirosa.

Pero me gustaría saber, eso sí, si los que respondieron la encuesta la han leído.

sábado, 7 de noviembre de 2015

Sectas capitalistas

El otro día una persona en Facebook publicó un artículo sobre el peligro de caer en "coaching coercitivo". Es decir, caer en manos de motivadores que haciendo uso de conceptos como "sanación del alma", "liderazgo transformacional",  y otros eufemismos, convencían a las personas de contratar  cursos y entrenamientos con esquemas multinivel, que terminaban convirtiéndose en estafas. Algo parecido a lo que sucede con las sectas religiosas, con la diferencia de que aquí no hay un pastor y no se trata de algo religioso, sino que tiene que ver más con cuestiones de psicología y terapia.

En este siglo la sociedad occidental experimenta un vacío existencial. El ritmo de vida los ha llevado a experimentar estrés, soledad, incapacidad para entablar y mantener relaciones interpersonales, carencia de objetivos y metas, intolerancia al fracaso, mal manejo de la frustración... Todas estas situaciones las llevan a tener depresión, ansiedad y angustia y en ocasiones derivan en daño a sí mismos (conductas suicidas) o daño hacia los demás (violencia intrafamiliar).

Ante este vacío de valores, han surgido muchos vivales que ven en esto un nicho de negocios, y así hemos visto libros sobre superación personal y motivacionales que se venden como pan caliente y se convierten en bestseller, superando incluso las ventas de literatura.

Y muchos de estos autores son personas de la farándula, locutores de radio, artistas, modelos, o gente desconocida que tiene mucho carisma y sabe convencer a la gente, en pocas palabras, personas que no tienen preparación en psicología, que pensaron que con leer un par de libros sobre un tema ya se volvieron expertos y venden su producto apelando a las emociones humanas, porque saben que tocan un nervio sensible en la psique humana, que es la baja autoestima.

Más aún, abundan los cursos y talleres donde personas comunes y  corrientes venden su psicología de vida, sin estar certificados, poniéndose siempre como ejemplo. "Yo antes era un borracho, mujeriego, drogadicto, pandillero y ahora soy un hombre bueno y exitoso" y de esa manera venden al público un curso en donde le prometen que le cambiarán la vida y la gente cae, esperanzada, y entrega su dinero en esas charlas y libros.

Cierto es que hay personas que por su experiencia de vida nos motivan. Un ejemplo es Nick Vujicik, quien es el vivo ejemplo de una persona que ha logrado salir de la adversidad. Pero ¿ir a una conferencia de Yordi Rosado para que te hable de la sexualidad? ¿Suena lógico?

Si algo he aprendido es que muchos de los problemas que vivimos son producto de nuestros propios pensamientos. La ansiedad, el estrés, derivan de un mal manejo de nuestras emociones y que dejamos que nuestra mente elucubre escenarios funestos, sin poner un freno a estos pensamientos. Quizá debamos aprender más a meditar y controlar nuestra mente, antes de caer en las garras de motivadores oportunistas. 

martes, 20 de octubre de 2015

¿Quitar la tenencia?

Hay ciertas promesas de campaña que están diseñadas para darle gusto a la gente y así conseguir votos. Una de esas es quitar el pago de la tenencia.
Ahora que ganó Jaime Rodríguez para la gubernatura de Nuevo León, los ciudadanos han exigido "con coraje y determinación" (léase, puro comentario en redes sociales :P ) que el llamado "Bronco" cumpla lo que prometió y elimine ese impuesto. Yo no recuerdo que él haya prometido eso, el que lo prometió fue Felipe de Jesús Cantú, candidato panista que no ganó. Pero a lo mejor la memoria me falla, no sé.
El punto es ¿conviene quitar la tenencia?
Si me preguntan como ciudadana, diría que sí. Porque claro, la tenencia es un impuesto engorroso y caro y nadie quiere pagar impuestos.
Pero si me preguntan como persona con sentido común, diría que no conviene. ¿Por qué?
Porque la tenencia de algún modo desmotiva a la gente a comprar carros.
Al igual que lo que sucede con los altos costos de la gasolina, la gente le piensa dos veces antes de comprarse un carro. Porque un carro, lo quieras o no, te hace gastar y mucho. No por nada se dice que es como otro hijo.
Entonces si quitan la tenencia y si dan subsidios para la gasolina, la gente ya no verá gran problema en comprarse un carro de agencia.
Y miren nada más que casualidad, justo cuando acaban de abrir una armadora de carros coreana en nuestro Estado, la llamada Kia Motors.
Con la eliminación de la tenencia, todos irán corriendo a Kia Motors (o a cualquier otra de las tantas agencias que hay en Nuevo León) a engancharse "con un carrito" nuevo. Y ahí les encargo el trafical que se va armar en la ciudad y área metropolitana.
De por sí con los carros que hay las avenidas no se dan abasto. Aparte, súmenle que la gente aquí es bien cafre para manejar, neta que uno se la pasa haciendo corajes a cada rato porque hay cada imbécil que se cree dueño de la calle y entorpece todo el tráfico.
Así que no, que se quede la tenencia, para que la gente aprenda que tener un carro requiere no solo dinero, sino un sentido de la responsabilidad. Porque cuando la gente tiene todo de gratis ni lo valora, y lo peor, no respeta a los demás.

lunes, 19 de octubre de 2015

Calidad vs cantidad

Siempre me he preguntado a qué se refieren con "pasar tiempo de calidad" con los hijos. Esa frase se la escucho a las mamás que trabajan y de alguna manera justifican el hecho de pasar solo dos horas al día con los hijos.
Entiendo que el ritmo de vida, la situación económica y otros factores han provocado que las mamás salgan a trabajar todo el día y que solo les queden un par de horas para convivir con los hijos. Ellas dicen que lo importante no es la cantidad, sino la calidad.
Pero ¿a qué se refieren con ese concepto?
Me imagino que por calidad se refieren a que en ese par de horas se ponen a jugar con los niños. O bien les dan de cenar o les ayudan con la tarea.
Pero el problema, a como lo veo yo, es que tratándose de un niño no se puede designar que de 7 a 9 sea la hora de la calidad. A un niño le pasan un sin fin de cosas durante el día. Puede ser que en la escuela otro niño lo molestó, o que no le entendió a la clase, o que llegó enfermo a la casa, o que llegó llorando, o que tiene ganas de jugar, o que quiere comer, y todo eso ocurre a lo largo del día, no exclusivamente de 7 a 9 de la noche.
Tal vez el posponga su problema para esa hora. Tal vez para cuando llegue la mamá, habrá preferido mejor no contarle nada. Tal vez durante el día que esté atravesando su problema recurra a otras personas y confíe más en ellas. El caso es que uno como papá, no puede decidir que de 7 a 9 es la hora de la calidad porque el niño no es un trabajo, es solo un niño.
Lo sé. Mi opinión puede resultar parcial y muchos padres podrían crucificarme por lo que acabo de escribir. Pero es solo mi opinión.
En lo personal yo pienso que no basta con la calidad, el niño también necesita cantidad. Muchas horas con sus papás, abrazarlos, sentirlos, escucharlos. Dos horas diarias no bastan para llenar el corazón de un niño.
O quien sabe, a lo mejor los niños ya se adaptaron a eso. 

jueves, 15 de octubre de 2015

Inmediatez y consumo visual

Continuando un poco con el tema de las redes sociales y la saturación mental. En los últimos meses he revisado un poco cómo se hace una campaña a través de redes sociales. Ahora tenemos esa ventaja, de anunciar nuestros productos a través de Internet ahorrándonos muchos costos e intermediarios, pues consideremos que hasta hace al menos quince años, la única alternativa de anunciarte era a través de periódico, radio o televisión.
Aún así, no la tenemos tan fácil, porque el consumidor ha perdido nivel de atención. Se ha vuelto demasiado visual y su rango de concentración se ha reducido a segundos.
En mi página de Facebook, he probado con diferentes tipos de entradas, así mismo las puedo monitorear, puedo ver qué tanto interactúan los usuarios con mis publicaciones.
He observado que tratándose de mensajes escritos, casi nadie los lee. De veras, las estadísticas siemper muestran que de los 800 likes que tengo en la página, solamente 1 o 2 leen las publicaciones de texto.
En cuanto a los videos, tampoco gozan de mucha popularidad. La gente evita darles clic. He concluido que esto se debe a que un video implica observarlo más de un minuto y la gente ya no tiene ese rango de concentración. Yo misma admito que no veo los anuncios de youtube o que en el caso de videos de más de 3 minutos termino adelantándome. Pero los usuarios tienen un rango muchisimo menor de atencion, me atrevo a decir que solo aguantan ver un video por un lapso de 15 segundos máximo.
Lo que más funcionan son las imágenes. Y sobre todo imágenes que apelen a la ñoñez, como caricaturas, ancianitos, bebés, parejas de enamorados. Este tipo de imágenes captan la atención de los usuarios y les dan like de inmediato. Desafortunadamente, una imagen no logra transmitir todo el mensaje que uno desea, si tu quieres, como es mi caso, vender un libro, el texto publicitario no debe sobrepasar el 30% de la imagen o Facebook de inmediato te lo censura. Me ha pasado al menos unas cinco veces.
Entonces tenemos que hasta el propio Facebook nos restringe el texto, a pesar de que pagues por un anuncio publicitario, Facebook te obliga a ser visual. Tienes que dosificar muy bien el mensaje y lo que quieres transmitir.
El problema está en que también el mismo usuario ha dejado de ser sensorial. Ha suprimido sus otros sentidos (oído, tacto, gusto, olfato) y solo se ha enfocado en lo visual. Y tiene que ser rápido. No más de 15 segundos.
Y esta inmediatez de contenidos hacen que las personas se vuelvan muy distraídas. Ahora entiendo por qué los niños de ahora no ponen atencion en clases. No conocen otro mundo más que el visual.
Mientras tanto seguiré investigando qué campañas publicitarias son más eficaces.




domingo, 11 de octubre de 2015

Feria del libro 2015

Hoy me tocó estar en la Feria del Libro...

Sí, ya sé, debí de haberlo anunciado en el blog, pero es que como no estoy segura de si me siguen leyendo...

En fin, pues estuvo muy bueno el día. Como siempre mucha gente en la feria. Esta vez no me tocó un evento, pero me tocó estar en el stand de EICAM, como todos los años. Ahí tengo a la venta mis libros "El vendedor de abrazos", "El príncipe bufón" y "Conversaciones Ajenas".

Por cierto, si pueden darse la vuelta el próximo martes 13 de Octubre a las 7:30 de la noche en la Sala 103, voy a dar lectura en voz alta del libro "Conversaciones Ajenas" y me van a acompañar Dalina Flores y Susana Ruiz de BIBLIONAUTAS.

Ahí los espero. Conste que ahora sí les avisé. =P



sábado, 10 de octubre de 2015

hablar con los personajes

Se siente raro cuando hablas con los personajes de tus libros.

No, no es que se me haya salido un tornillo de la cabeza y que me ponga a platicar con amigos imaginarios. Lo que pasa es que ahora estoy desarrollando una novela inspirada en un par de personas que conozco. El protagonista lo tengo agregado al Facebook, y en las noches platico con él para hacerle preguntas y así documentar mi historia.

Lo más extraño o curioso de esto es que mientras estoy escribiendo la historia estoy chateando con el, y mi mente llega a un punto de confundir al personaje con la persona. Es como si el personaje se me hubiera salido del libro y anda por ahí, caminando y hablando y comiendo y respirando. Me recuerda un poco a la película "Rubí, la chica de mis sueños". Algo así me pasa. Con la diferencia de que al personaje no lo veo en persona, solo hablo con él por chat. Entonces sucede que estoy escribiendo un diálogo de mi personaje y al minuto siguiente estoy platicando con la persona, y como ya es muy noche y a veces ya estoy cansada o con sueño, termino confundiéndolos y pensando que los dos son lo mismo. Si, es algo loco.

así que si un día público la novela y ven a mi personaje caminando por ahí, no se asusten. Es que se salió de las páginas.




sábado, 3 de octubre de 2015

Saturación mental

Algo que he notado en las últimas semanas es que mi cerebro está sobresaturado de información. Y sí, yo me lo he provocado, lo reconozco. Y (espero que mi jefe no esté leyendo esto) pero es que entre el trabajo y las redes sociales, me lleno de demasiadas cosas en mi cabeza. Cada vez que abro el Facebook me entran por los ojos demasiada, demasiada información acerca de la vida de mis contactos y amigos, y noticias que ellos mismos postean o que Facebook sugiere. Mi cerebro tiene que procesar demasiados eventos. Que si Chuchita está embarazada, que si Fulanito se comió un Flippy, que si la guerra de Siria, que si Menganito nos alerta de un ladrón en un estacionamiento de Soriana, que si el aumento del precio del dólar, que si la hija de Zutanita le pusieron una estrellita en el kínder, que si Kim Kardashian otra vez salió encuerada en Instagram, que si Perenganito recomienda una película, que si Peña Nieto anunció una reforma de ley...

Y todo eso en un día. Así que sin escuchar ni utilizar mis cuerdas vocales, sin usar mas que solamente mis ojos, todo eso me entra al cerebro de golpe, como abrir una llave de agua y que me caiga todo eso en la cabeza. No termino de asimilar una cosa cuando ya recibo otra. Es muy agotador, muy cansado.

Hasta hace algunos años todos los acontecimientos me llegaban a cuentagotas. De uno por uno, espaciados. Pero ahora entran en fracciones de segundos. Y estoy seriamente contemplando la decisión de cerrar otra vez el Facebook.

Supongo que a otras personas les pasará lo mismo pero no se han dado cuenta. ¿A ustedes les pasa?

lunes, 28 de septiembre de 2015

¿Por qué no te has casado?

Considero de muy mala educación que un hombre le pregunte a una mujer por qué no se ha casado. No lo digo por ser feminista o feminazi ni nada por el estilo. Lo digo porque es una pregunta incómoda que nunca tiene una respuesta que le parezca satisfactoria al que pregunta. El cuestionamiento más o menos siempre sigue el mismo orden:
"¿Tienes novio?
"No. Estoy soltera.
"¿No te has casado?
"No. No tengo novio ni estoy casada.
"¿Por qué?"

Esa pregunta de "por qué" deja a la mujer en una situación bastante incómoda, de tener que dar explicaciones. Para empezar, ¿qué importancia tiene que no se haya casado? ¿Le afecta al hombre saber que la mujer que él pretende siga soltera? Yo si fuera hombre, y si supiera que la mujer no tiene novio ni esposo ni nada, no me pondría a preguntarle por qué no lo tiene, sino que al contrario, me sentiría feliz porque tendría el camino libre. Pero he aquí que no, los hombres sienten esa curiosidad por saber por qué una mujer no se ha casado.

Acto seguido, proceden a la siguente afirmación: "Es que has de ser muy exigente".

O sea, en base a la ausencia de pareja, categóricamente afirman que la mujer es "exigente" y que por ende no vale la pena pretenderla. ¿Entonces era necesario ser casada para así llenar sus expectativas? ¿O qué?

Preguntarle a una mujer soltera por qué no se ha casado, es tan absurdo como ir a una agencia de carros y preguntarle al vendedor por qué no ha vendido equis coche. La respuesta es simple: porque no ha llegado un comprador.

Una mujer que no se ha casado no necesariamente significa que sea "exigente". Pueden haber muchas razones por las que no haya contraído matrimonio. Tal vez esté dedicando su vida a realizarse profesionalmente, a estudiar, a trabajar. O tal vez acaba de terminar una relación y está pasando un proceso de duelo. O tal vez, simple y sencillamente, no ha llegado el hombre adecuado, el que la enamore y la lleve al altar. O tal vez esté muy a gusto con su soltería y no ve prisa en casarse. Y ninguna de estas respuestas debería espantar a los hombres. Ni tampoco deberia importarles.

Creo yo que el hombre que pregunta por qué no te has casado, es un hombre inseguro, que no quiere compromisos serios, que no quiere apostar el todo por el todo. Y especialmente, pienso yo, es un hombre que tiene muy mala educación y que no sabe cómo tratar a una mujer. 

martes, 22 de septiembre de 2015

Premio Nuevo León de Literatura 2015

Estoy muy feliz porque acabo de enterarme que mi novela "Ojos sabor a menta" acaba de ser galardonada con la Mención Honorífica en el Premio Nuevo León de Literatura 2015 organizado por CONARTE. En palabras del jurado "Es una novela que recupera la adolescencia y el contraste de diversas discapacidades con inteligencia y sensibilidad. Maneja un lenguaje fluido y logra momentos entrañables". Wow, me siento muy emocionada.


lunes, 21 de septiembre de 2015

La última costura

Ella sabía que su corazón no iba a aguantar otra herida más. A lo largo de veinte años había sufrido muchas, pequeñas y grandes heridas, provocadas por diferentes personas, con diferentes hombres pero con el mismo modus operandi: la indiferencia.

A lo largo de veinte años ella se había sanado a sí misma y había remendado su corazón muchas veces, siempre con la misma esperanza que ya se había convertido en una letanía.

"Ya llegará, ya llegará, ya llegará".

Después de cada decepción, siempre se consolaba a sí misma que ese no era le indicado, que el bueno ya iba a llegar. Pero lo cierto era que cada persona nueva que llegaba a su vida solo le provocaba dolor. Y el bueno nunca llegaba. Por más que ella lo decretara, lo visualizara, lo soñara y lo esperara.

Y ella sabía que su corazón no aguantaría otra herida más. Ya no había espacio para las costuras. Hasta que un día apareció otro espejismo. Un tipo nefasto, mediocre, insignificante. Y aun así, ese tipo le rompió el corazón.

Ya no lo pudo remendar esta vez.

Y se convencio a sí misma que ella era demasiado complicada. Que jamás llegaría nadie a su vida. Que se quedaría sola.

Para siempre.


miércoles, 9 de septiembre de 2015

De politica y palancas

De repente me entra la nostalgia o curiosidad por saber qué pasó con los compañeros de mi primer trabajo, en Gobierno. Me meto a la red e investigo noticias y portales. Me he dado cuenta de varias cosas.

Los que menos imaginabas que iban a progresar, ahorita tienen puestazos. Algunos porque realmente lo merecian, otros porque lo consiguieron por palancas.

Otros que parecian ser jóvenes promesas se quedaron en el camino. Siguen en el mismo puesto, con el mismo sueldo. Ya no brillaron ni avanzaron.

Otra que tenía todo a su favor para ser de las meras meras (palancas, conocimientos y experiencia) renunció... al menos su familia sí está acomodada pero no tanto como otros.

A veces me dan ganas de buscarlos, pero de inmediato desisto de la idea. Sería tener que responder preguntas de qué fue de mí, que fue de ellos, y que flojera. Mejor dejo las cosas como están.

Repetir la historia

La chica del aseo siempre nos cuenta historias. Cosas que pasan en su familia y en su barrio. Esta vez nos contó la historia de un chavo.
Este muchacho tuvo un papá golpeador y borracho. Siempre estaba golpeando a la mamá por cualquier excusa. Un día la mamá no lo soportó y lo dejó y se llevó a su hijo. Cuando el hijo creció y se volvió adolescente, se arrejuntó con una niña de 14 años. La embarazó, tuvieron un hijo. Y ¿qué hace ahora este muchacho? Pues repetir el mismo patrón de su padre. Se emborracha y golpea brutalmente a la madre de su hijo. Día a día, por cualquier excusa. Que porque la sopa estaba fría, que porque la tortilla está muy caliente, que porque es una floja que no hace nada... La chica aguanta, sumisa. No habla, no sale. Lo tiene prohibido. Si alguien se dirige a ella, ella no mira a los ojos. Desvia la mirada y mantiene la cabeza agachada. Justifica sus moretones diciendo que se cayó. Si alguien le dice que deje al muchacho, ella se niega y dice: "¿y qué voy a hacer? No tengo trabajo y no puedo mantener a mi hijo." Y el niño a sus dos años se muerde las uñas de nervios. Imagínense, un bebé mordiéndose las uñas. Nadie sabe lo que habrá presenciado este niño a su corta edad.
Y lo más curioso, si eso puede decirse, es que este muchacho repite la misma historia de su papá. En vez de decirse a sí mismo "voy a ser diferente a mi papá, voy a tratar a mi mujer diferente de lo que mi papá trató a mi mamá", no, hace exactamente lo mismo.
Los seres humanos tenemos muchas oportunidades para hacer las cosas diferentes. Pero en los barrios bajos la gente sigue con la misma línea. Repite la historia generación tras generación.

miércoles, 26 de agosto de 2015

viernes, 21 de agosto de 2015

El oso de Cumbres

La llegada del Internet en los años noventas marcó un parteaguas para el cambio en las relaciones sociales. Antes de eso, el chico que quisiera hablar con una chica tenía que hablarle de frente a frente. Platicar con ella en persona, conocerla. Y si bien podía llamarle a su casa, al final de cuentas la relación se basaba principalmente en la interacción personal.
Pero el Internet rompió ese ciclo, ese esquema de socializar. Recuerdo que con los famosos chats de ICQ y MIRC uno podía platicar a través de la pantalla y teclado con alguien desde el otro lado del mundo. 
Cierto es que algunos afortunados conocieron a su media naranja a través del internet. Pero estamos hablando de una época diferente, donde las computadoras eran artefactos carísimos, por lo tanto solamente los tenían la clase alta o media alta de la sociedad, o bien las universidades ofrecían a sus alumnos esos recursos. Es decir, quien tenía acceso a Internet era alguien educado y culto. 
Con el paso de los años la tecnología se puso al acceso de todos. Se extendió incluso hacia los celulares los cuales ya no se utilizan para llamar telefónicamente, sino para textear o a veces ni siquiera eso, simplemente para el intercambio de fotos. 
Actualmente cualquier persona tiene acceso a Internet, un albañil, una sirvienta, un trailero, quien sea puede entrar y navegar. Desgraciadamente, en vez de que la población se hiciera más culta se ha idiotizado más. Tan solo observemos cómo ha cambiado la forma de relacionarse. 
En Internet las personas pierden ese mínimo de cordura que se mantiene mientras hablas de frente a frente. Esa partecita de la conciencia en el cerebro que te frena para no decir majaderías o insinuaciones sexuales a la gente se adormece cuando la persona está frente a una pantalla. El hecho de estar oculto tras una pantalla hace que la gente saque lo peor de sus instintos animales. Si un hombre y una mujer platican por cualquier red social, la que sea, es muy factible que después de tres frases la conversación se torne sexual. Te la chupo, me la chupas, te mamo, me la mamas, te cojo por el ano, etc. 
Más aún, a veces no se queda en simples palabras, sino que empiezan a intercambiar fotos, datos personales o incluso a abrir su intimidad. 
Pero ¿quien nos garantiza que la persona que está del otro lado de la pantalla es quien dice ser?
Tan solo observemos el famoso programa de Catfish, donde hombres y mujeres son timados en la red por personas falsas. O en los niños que caen en redes de pederastia. 
Recientemente ocurrió un caso en México, el caso del "Oso de Cumbres" un blogger que fue timado por un troll que se hizo pasar por una chica y a la mera hora, todo era una farsa para engañar al blogger, hacerlo viajar y tomarle fotos desde lejos para burlarse de él. La burla no paró con el troll sino que la subió a las redes y literalmente todo el país se burló del tipo, por estúpido, por gordo, por prieto. 
Esta persona fue humillada públicamente y lo peor es que la humillación dejó huella en el Internet. De ahora en adelante quedará un testimonio cibernético de la broma pesada de la que fue víctima.
Este caso no es el único, ni el primero ni el último. De hecho existe una amplia gama de situaciones en las que el Internet es el semillero del odio, la burla y el escarnio, sin mencionar que se presta para otro tipo de delitos. Pero específicamente en el caso que nos ocupa, donde un hombre intenta conocer a una mujer por internet deja ver que los hombres ya no saben socializar de frente a frente con una mujer. Prefieren la comodidad del Internet, porque de esa manera pueden sentirse más machos, más viriles, y preguntar cosas obscenas sin recibir una bofetada a cambio. Por mucho que haya sido humillado el Oso de Cumbres, si analizamos las "conversaciones" que tuvo con la supuesta chica, nos daremos cuenta que el tipo buscaba sexo fácil. 
¿Karma? ¿Ingenuidad?
Por lo pronto Internet es tierra de nadie, las reglas no existen, mucho menos las leyes. Cualquiera puede falsear información y crearse un perfil falso así que hay que cuidarnos. 

domingo, 16 de agosto de 2015

León Guanajuato

Recientemente me fui a un viaje pequeñito, en donde visité, entre otras ciudades, León Guanajuato. Desafortunadamente por la premura y el objetivo del viaje no estuve ahí más que de paso, pero estas son mis impresiones de esta ciudad.
León es una ciudad pequeña, colonial, con un clima fresco. Bueno, al menos para mí que vivo en Monterrey donde 360 días del año estoy a una temperatura de 39ºC desde la mañana hasta en la noche. En León, como en otras ciudades coloniales que he visitado, he notado el esfuerzo del ayuntamiento por preservarlo tal como está, es decir, sus edificios más o menos han conservado la arquitectura colonial original. Las calles están limpísimas, sin ninguna basura tirada, nada, ni un papel, ni una botella de plástico, absolutamente nada. El pasto de las plazas está tan verde y tan recortadito que por un momento pensé que era de plástico pero no. Es césped verdadero. Los árboles están recortados a manera de hongo.

Las iglesias son de estilo barroco, todo por dentro está decorado de manera minuciosa, no hay ni un solo hueco vacío. 
La vida en León es tranquila, al menos en su centro histórico. Poco tráfico, muchas calles peatonales que te permiten pasear y contemplar la ciudad. Quizá lo único desafortunado es la gran cantidad de limosneros e indigentes que andan por ahí, lo que indica que es una ciudad con desempleo y bajos sueldos. 
Fuera de eso, la ciudad tiene su encanto. Es apacible, no está contaminada, como ya dije el aire es fresco y húmedo, el tiempo pasa lento. Definitivamente es una ciudad que yo volvería a visitar, espero que con más calma y más días. Me llevo una buena impresión de este lugar. 



martes, 4 de agosto de 2015

Tienda en línea

Me da mucho gusto anunciarles que mis libros ya están a la venta en la tienda virtual de EIMART. Aquí encontrarán mis títulos de "El vendedor de abrazos", "Conversaciones Ajenas" y "El príncipe bufón". Los invito a darle un vistazo a la tienda.

TIENDA EIMART