miércoles, 13 de abril de 2016

Lectura en Café Amatle

El jueves pasado tuve una lectura en el Café Amatle, un café cultural ubicado en Barrio Antiguo, con motivo del ciclo de lecturas "Pájaros de Invierno" organizado por el maestro y escritor Eligio Coronado.

Esta es la tercera vez que el maestro Eligio me invita a participar. La primera vez fue en el extinto Café Nuevo Brasil, y las siguientes fueron en el Café Amatle.

La dinámica es sencilla. Yo y otros escritores leemos y compartimos con el público nuestros escritos. Esta vez estuve acompañada de Diana Jaramillo, Rocío Herrera y Eva Patricia González.

Disfruto mucho de estas presentaciones porque son informales, muy espontáneas. Además me da gusto que se esté fomentando de esta manera la lectura norestense. La verdad es que los escritores de esta región son poco conocidos porque no hay los suficientes espacios ni la oportunidad de estar con el público. Pero gracias al maestro Eligio (quien no falla a la cita, semana a semana), se puede difundir nuestras obras.

Así que me permito compartirles la crónica de ese día, de la mano del maestro Eligio.


Estimados amigos:
                                   ¡Gran lectura donde hubo poesía, cuento, fragmento de novela, vendedores de abrazos, sacerdotes atormentados por la lujuria, defensa de los derechos de los animales, fotos y mucho afecto!
                                   Iniciamos leyendo el poema de don Karlos Reyes Ramos “Pájaros de invierno”. Luego Eva Patricia González Montemayor leyó obra de la autora venezolana Natalí Robles (miembro del Colectivo De Carne y Verso). Poemas muy redondos, sin palabras de más, reflexivos sobre diversos aspectos vitales, y leídos con propiedad y claridad. Destacaron: “Mis malas costumbres”, “Inconforme”, “Hay quien”, “Al revés”, “Camina”, “Enanos gigantes”, “Esta noche”, “Pesadilla” y “Rosas muertas”.
                                   Rocío Ramírez nos compartió dos cuentos (“La chica del esquimal de chocolate” y “Hot cakes y café”, de su libro Conversaciones ajenas) y un fragmento de su novelaEl vendedor de abrazos (capítulo 2). Los tres textos sobre situaciones cotidianas: romance, empleo en oficina, despidos por recortes presupuestales, etc. Su lectura fue, como siempre, cálida y amena.
                                   Rocío Herrera Carrera manifestó su pasión y preocupación por el destino de los animales en sus textos: “El activismo por el derecho de los animales”, “Fiesta de muerte“ (sobre las corridas de toros. ¿Fiesta para quién?), “El grito silencioso de las especies”, “Humanidad: la trata de humanos”, “Corazones en llamas” (sobre los activistas). Concluyó con un cuento pícaro: “Acúsome, padre” (totalmente para adultos, imposible de explicar en este sagrado Foro de Escritores).
                                   Cerró Diana Jaramillo con su acostumbrado dominio de la escena y poemas a base de claridad y sensatez: “Despedida”, “Los días que nos dejen”, “Inmortalidad”, Culpa”, “Mudanza”, “Efímero”, “La nostalgia de lo que se va”, y un ensayo: “Nadie me dijo que el amor no existe”.
                                  En la gusta sección “Preguntas sin Resolver” anotamos las siguientes: “Rocío Ramírez, ¿cómo nace El vendedor de abrazos “?, “¿Rocío Herrera Carrera, ¿cómo se inició en el activismo?”, “Rocío Herrera Carrera, ¿cómo se sostienen económicamente?”, “Rocío Herrera Carrera, ¿hay apoyo de los gobiernos, funcionarios, empresarios?”, “Diana, ¿qué es lo primero que te inspira para escribir?”, “Paty, ¿qué te dicen esos textos de Natalí Robles que leíste?”.
                                  Entre el público presente saludamos a Anny Rodríguez (del Colectivo De Carne y Verso), J. Alfredo Cisneros DeJesús (Dracco, del Colectivo De Carne y Verso), Erika Paulina Echeveste Delgadillo, Jorge Luis Darcy, Carmen Domínguez Flores, Moisés Rodríguez Guerrero, Gerardo Damián Salazar Sáenz, Arturo Hernández Fuentes, Juan Manuel Carreño (regaló libros ora vez!), Aruro Mariño (Arq.), Abraham Martínez (Cuervooscuro, del grupo Hiperespacio), Samuel Carvajal (del grupo Hiperespacio), Raúl Sepúlveda Tello y Jorge Garza.

viernes, 8 de abril de 2016

Manejar de noche

Hoy es una de esas noches nubladas y frescas que tanto me gustan porque son muy escasas en Monterrey. (Generalmente aqui las noches son calientes y sofocantes). 
Es en este tipo de noches que disfruto manejar y oír música. Me gusta recorrer la ciudad de extremo a extremo. De San Pedro hasta Monterrey, o de San Nicolás hasta Monterrey. 
Los escenarios son diferentes. En San Pedro lo que hay son edificios corporativos, no llegan a ser rascacielos tan altos como Nueva York, pero definitivamente le dan un toque contemporáneo. A estas horas, muchas oficinas aún siguen con las luces encendidas, y se ven personas trabajando a deshoras. Siempre me pregunto cómo serán sus vidas, por qué siguen trabajando hasta tarde. 
Si voy por el centro de Monterrey, el escenario es diferente. Si voy manejando por Madero es cuando sale la otra cara, los bares, las cantinas, las prostitutas, los travestis. 
En el Barrio Antiguo, por otro lado, se respira la nostalgia, los fantasmas de los antros que fueron famosos en los noventas y que ahora son casas abandonadas, y me entra la melancolía de una etapa que me hubiera gustado vivir más. Ahora es una zona fantasma, en la que solo hay un puñado de cafés hipsters que cierran temprano. 
En la zona Tec hay más movimiento. Restaurantes, muchos restaurantes. Es en esta zona donde tengo más recuerdos de cuando salía con mis amigos y amigas a cenar. 
Pero trato de no aferrarme a la nostalgia. Más bien me enfoco en manejar por las avenidas, oyendo música, viviendo mi propio universo, ese que construí con mi imaginación. Por eso en varias de mis historias incluyo escenas en carro, de noche. En esa soledad que solo se alcanza mientras manejas, y me pongo a cantar, y acelero y le subo al volumen, mientras deseo vivir más aventuras, que no siempre llegan, que nada más se quedan en mi imaginación. 

martes, 5 de abril de 2016

Reseña libro: "Yo antes de ti"

Esta vez mi reseña no es reseña, sino más bien opinión personal. Asi que hablaré de varias cosas y no nada más del libro. 

Las historias de "chico enfermo, chica enfermera" son muy recurrentes en la literatura moderna y el cine. (Hasta yo misma he escrito dos novelas asi, que no he publicado). Y a las mujeres nos encantan porque en este tipo de historias nos sentimos heroínas, ayudando y salvando al ser amado. Tenemos esa manía de rescatar a los hombres que han caído en desgracia, ayudarlos a ver la luz y que acepten sus sentimientos. 

Así que este género tiene mucha aceptación en la comunidad femenina. Aunque en la vida real, muy pocas mujeres aguantan cuidar a un enfermo. Ahí tenemos por ejemplo a la conductora Ingrid Coronado quien al enterarse que su esposo Fernando del Solar tiene cáncer, lo abandonó. Ella misma admitió que no está hecha para cuidar enfermos y que su mayor temor es despertar al lado de un cadáver. 
La última novia de Gustavo Ceratti es otro ejemplo. Apenas él cayó en coma, ella lo visitó un par de veces y ya no volvió. 
Y pues sí, cuidar un enfermo o un lisiado no es tan romántico como lo hace ver el cine. Es estar ahí, bañándolo, limpiándolo, dándole de comer, cargándolo de la cama a la silla de ruedas o al sanitario, voltearlo en la cama para que no se quede en una sola posición, etc.

 Pero bueno, no les voy a arruinar la reseña, así que ahí va. 

"Yo antes de ti" es una bonita historia de amor. Entretenida, amena, tierna. Me pareció que es la historia de la Bella y la Bestia de Disney: Louise Clark es como Bella,una chica bonita pero rara. Will Traynor es como la Bestia, es decir un "príncipe" con una maldicion (en este caso, esta confinado a una silla de ruedas). Rico, guapo, dueño de un castillo, pero solitario, triste, amargado y enojon. Y hasta Gastón aparece en la figura de Patrick, el novio de Lou, como un tipo narcisista y superficial.
Por estas similitudes,( aunado al hecho de que la Bella y la Bestia es mi película favorita de Disney), no me fue difícil enamorarme de esta novela. 




También es muy parecida a una película de Julia Roberts de los años 80's, llamada "Dying Young". Es el mismo inicio: una chica de barrio, sin estudios, busca trabajo como cuidadora en la mansión de un millonario, solo que el millonario es un enfermo de cáncer. Y ella vendrá a revolucionar su vida, llenándola de color, de música, de jovialidad y él por su parte tratará de educarla y de impulsarla a que haga algo más con su vida. 

Volviendo con el libro "Yo antes de ti"... Adoré a Lou desde el principio, por sus atuendos locochones y originales. Sin embargo a diferencia de la Bella, Lou no es ambiciosa. Es más bien conformista y simple pero eso es el punto de partida porque Lou irá evolucionando a lo largo de la trama.
Ni que decir de Will. Adoré tanto sus sarcasmos y como sus palabras de aliento.
 

Muchas lectoras no están de acuerdo con el final, pero creo que era el adecuado. No es que esté a favor de la decisión de Will, pero la comprendo y la entiendo. Quizá las lectoras se emocionen y sueñen con tener a un Will, pero en la vida real muy pocas personas tienen la paciencia y la fortaleza necesaria para cuidar a alguien en esa situación. Siento que falto un momento en donde Lou flaqueara y se cansara, que a veces quisiera arrojar la toalla, pues me pareció un poco irreal que siempre estuviera tan solícita y perfecta. También me hubiera gustado que Lou no basara su vida 100% en torno a Will. hubo capítulos en donde ella se porto exageradamente co dependiente. Me hubiera gustado que ella aprendiera a tomar sus propias decisiones, no esperar a que Will o los demás le dijeran que hacer.

Por último, algo que no me gustó del libro fueron los narradores extras. Siento que la autora no supo como describir esas escenas desde la perspectiva de Lou y que para no quebrarse la cabeza, cambio de voz narrativa y así salir del bache.

Pero fuera de eso, y a pesar de lo que comenté al principio, definitivamente volvería a leer este libro muchas veces más y espero con ansias la película. Es una linda historia de amor que te hará reír, amar, llorar y suspirar. Después de todo, para eso es el cine y la literatura. Para soñar y vivir otros mundos. Además los personajes son entrañables, así que vale la pena leer el libro.

martes, 1 de marzo de 2016

Ser adulto

Cuando era niña pensaba que los adultos lo podían hacer todo. Ahora que soy adulta, me doy cuenta que no puedo hacer muchas cosas.

Nunca imaginé que tendría que pasar 10 horas diarias sentada en el mismo sitio.

Tampoco imaginé que tendría que estar callada tantas horas. Que mis únicas conversaciones serían breves, con compañeros, clientes, por teléfono.

Tampoco pensé que mis comidas tendrían que ser tan restringidas. Nada de dulces, ni galletas, ni pasteles, ni grasas, ni harinas, ni azúcares.

Mucho menos pensé que tendría que vestirme con uniforme, todos los días.

Tampoco pensé que todos los días tendría que lidiar con gente enojada en la calle, que me avientan el carro porque andan neuróticos manejando.

No es esto lo que yo esperaba de ser adulto. 

domingo, 28 de febrero de 2016

Emprendedores

El otro día fui a una reunión de emprendedores. La mayoría eran jóvenes más chicos que yo, no pasaban de los treintas. Todos tenían un proyecto o negocio incubando y mucha motivación, pero mucha inexperiencia.
Me sorprendió mucho ver que no había gente de 35 años en adelante, cuando se supone que ya tenemos los conocimientos, los estudios, la experiencia y el dinero (o al menos la forma para financiarlo) para emprender un proyecto.
Dicen que los nacidos entre finales de los 70's y principios de los 80's (que nos llaman la generación X), somos más de la idea de trabajarle a un patrón. Aceptamos condiciones de trabajo sin negociarlas, nos adaptamos fácilmente a la tecnología (dado que a nosotros nos tocó ver el nacimiento de las computadoras y el Internet). Pero carecemos del sentido de liderazgo y empresarial, porque tenemos rezagos de la generación anterior, la de los yuppies quienes creían que el éxito radicaba en obtener un buen trabajo, matarse en largas jornadas y ser competitivos para ascender rápidamente.
Sin embargo, este esquema de trabajo ya no nos funciona a nadie. Por muchos motivos. Citaré algunos.
FALTA DE RECOMPENSA SALARIAL. Los jefes han visto muy favorable que los empleados se queden trabajando hasta tarde, pero no pagan horas extras. Incluso hay algunas empresas en donde te ven con malos ojos si sales a tu hora de salida.
FALTA DE CRECIMIENTO PROFESIONAL. Las empresas tienen una jerarquía muy rígida y basada muchas veces en intereses personales. Benefician a los hijos, a los amigos, a los compadres, por encima de los empleados que demuestran capacidad profesional.
FALTA DE FLEXIBILIDAD. Esta aplica a todos, pero especialmente a las mujeres. Muchas de ellas al ser madres de familia se ven limitadas entre si ir a trabajar o dedicarse al hogar, ya que las empresas no ofrecen empleos de medio tiempo ni tampoco conceden muchos permisos.
Es por eso que las nuevas generaciones, digamos que los nacidos desde mediados de los 80's hasta mediados de los 90's apuestan más por freelancear o en crear pymes. Que fue lo que me tocó ver en esa reunión, muchos jóvenes que tienen interés en ser sus propios jefes. Sin embargo, todavía les falta la experiencia de la vida y sobre todo, el conocimiento sobre cómo lidiar con la burocracia y todos los trámites que implica, que van desde darse de alta en Hacienda, o cómo importar o exportar mercancía o equipo para fabricación, cómo registrar una marca o una patente....
México es un país con muchos recursos, pero lamentablemente con legislaciones y autoridades que imponen demasiados requisitos para echar adelante un negocio.
No obstante, me dio gusto saber que hay una nueva generación dispuesta a cambiar la economía de este país, a través de sus propios pequeños negocios. Espero yo también formar parte de ellos. Aunque pertenezco a la generación X, no me quiero estancar, me quiero subir al tren de vida de los Millenials.







viernes, 19 de febrero de 2016

Papa Francisco

Me ha molestado cómo los medios de comunicación y muchas personas en Internet atacaron la persona del Papa Francisco. Que si se hizo un derroche de dinero en su viaje, que porque no vino a resolver nada de los problemas que aquejan a México, que no le llega a los talones a Juan Pablo II.... Tal parece que nadie prestó atención a sus acciones ni a sus palabras. Sus fans querían la selfie y sus detractores buscaban el momento en que hiciera el ridículo para crear memes sobre su persona, pero nadie escuchó lo que él vino a decir.

Sobre el derroche de dinero que hizo el gobierno para recibirlo... Ese derroche se hace con cada mandatario que visita el país, como sucedió cuando vino Obama a México. Se requirió de un cuerpo especial de seguridad y cerraron calles. Francisco I es presidente del Estado del Vaticano, y como todo mandatario de visita en nuestro país se requiere de un protocolo especial.

Sobre que si Francisco no vino a resolver los problemas de México, no, porque no está en su jurisdicción. Él no tiene poder legal para resolver ningún problema. Pero aquí los mexicanos siempre queremos que la gente de fuera venga a resolver nuestros problemas. Ahi está cuando hace tiempo, cuando Malala recibió el Premio Nobel, un mexicano se coló en la ceremonia y le pidió a Malala que resolviera los problemas de México. Igual aquí, ven que llega el Papa y quieren que él venga a resolver lo que nuestros gobernantes no han hecho. Y simplemente, no funcionan así las cosas. El Papa viene a aconsejar, a exhortar a que nos portemos bien, pero no viene a meter a la cárcel a los delincuentes. Somos nosotros los mexicanos los que nos corresponde exigir y aplicar la justicia.

Que si el papa Francisco no es ni la sombra de lo que era Juan Pablo II... no, porque son diferentes personas y diferentes tiempos. Al papa Juan Pablo II le tocó otra generación, más devota, más fervorosa. Esta generación en cambio es apática, sarcástica, violenta y narcisista. No van ni a la iglesia ¿como esperaban que fueran a ver al papa?

Pero haciendo a un lado todas esas críticas, cabe destacar los mensajes que Francisco nos vino a dejar. A los sacerdotes les regañó por portarse como príncipes, con privilegios y les pidió acercarse más a la comunidad. A los empresarios les pidió dar salarios justos a sus trabajadores y mejorar sus condiciones de trabajo. A los gobernantes les exhortó a aplicar la justicia y no dejarse llevar por la ambición.

Francisco visitó a los pobres, a los enfermos, a los presos, y eso constituyen obras de misericordia. Que si Angélica Rivera aprovechó cada momento para "quedar bien" eso no nos interesa. Más bien debiéramos preguntarnos si nosotros somos capaces de hacer esas obras de misericordia hacia el prójimo.

Pero no, no somos capaces. Tan solo un ejemplo: en el zócalo se repatieron cajas de lunch a los asistentes y sobraron tantas que las personas llevaron 4 o 6 cajas de lunch a sus casas. Un indigente se acercó a uno de los asistentes a pedirle si le compartía una y él le dijo que no, que esas cajas eran suyas.

Por eso, como dijo Francisco... no seamos egoístas.

miércoles, 10 de febrero de 2016

Estrés mental

Creo que en la actualidad estamos más sometidos a un estrés mental que el que sufrieron nuestros abuelos o bisabuelos.
Cuando veo documentales sobre la segunda guerra mundial o la revolución mexicana, resulta comprensible que las generaciones anteriores tenían una razón fundada para sentirse estresados: el miedo de morir en medio de una guerra.
Sin embargo actualmente, en la mayoría del mundo no hay guerras. Salvo que vivamos en una zona conflictiva como el Medio Oriente o algunas regiones de Africa, podemos decir que la mayoría vivimos en una ciudad o pueblo donde no existe el riesgo de morir por una bomba o un disparo.
Sin embargo, estamos muy estresados ¿Por qué?
Por el trabajo, dirán algunos. Y sí, yo también lo estoy. Pero este estrés al final de cuentas está en nuestra mente. Es como si tuviéramos en nuestra cabeza un capataz que nos exije ser perfectos como robots. "No llegues tarde, trabaja más horas, no te equivoques".
Pero estas órdenes obedecen a un miedo. Nuestros antepasados tenían un miedo justificado, como dije, el miedo a morir. Nosotros ¿cuál es nuestro miedo? El miedo a perder el trabajo, el miedo a no tener dinero para mantenernos o mantener a nuestra familia, el miedo a fracasar... Son demasiados miedos subjetivos, intangibles, contra los cuales no podemos luchar ni escapar. Al menos nuestros abuelos podían escapar corriendo de los soldados, o si no de plano enfrentarlos y matarlos. Pero ¿nosotros a dónde corremos cuando estamos en una oficina? A ningún lado, estamos en nuestros asientos mirando la computadora, no salimos corriendo de ahí. Y ni modo de matar a nuestro jefe, jaja.
El problema es que no desahogamos estos miedos y estas tensiones y por eso nuestro cuerpo explota, ya sea con un ataque al corazón, o con diabetes, o cáncer.
Es por eso que últimamente han surgido muchos libros y cursos sobre cómo lidiar con el estrés.
Creo que la principal cosa que debemos recordar es que nuestros miedos son mentales y que solamente basta pensar en otra cosa más agradable, o si no, al menos poner la mente en blanco.



miércoles, 3 de febrero de 2016

Música clásica

En las últimas semanas he agarrado el hábito de escuchar la estación de radio Opus 102.1 de música clásica.
Sí, ya sé que les parecerá extraño (o quizá no tanto) que le tome el gusto a esa música, pero todo empezó como una manera de bajarle a mi estrés.
Sucede que al salir del trabajo a veces me voy a caminar a un parque que queda cerca de ahí. Generalmente me pongo a escuchar música de rock, especialmente rock en inglés. Y es que durante mis años que iba al gimnasio, la música de rock me llenaba de energía y vitalidad. La adrenalina al tope, y era padre sentirse así.
Pero en los últimos meses, como salgo tan aturdida del trabajo (eso de pensar en números todo el día es muy agotador), el rock no era la música que yo necesitaba para relajarme. Era como tomar una taza de café en la noche.
Entonces una tarde mientras caminaba por el parque, ahorita como está el paisaje todo invernal, con las hojas secas sobre el pasto y los árboles desnudos y viento medio frío, se me ocurrió sintonizar la estación de Opus.
Esta estación ya la conozco pues he tenido el honor de haber grabado un par de programas de radio ahí. Es la estación del gobierno, y aunque es pequeñita, está muy bien equipada y su señal llega a muchos lugares. Otro día les platicaré sobre mi experiencia ahí.
El punto es que la combinación caminata-música clásica me ha funcionado muy bien. Mi nivel de estrés después del trabajo ha disminuido y además me estoy volviendo más culta jeje. 

sábado, 9 de enero de 2016

Energía Yin

En el mundo moderno las mujeres perdemos nuestra esencia. Creo que la mayoría de las personas piensan que la feminidad solamente consiste en maquillarse, ponerse tacones y ropa bonita. Sin embargo, la feminidad va más que eso. Es más, puedes ponerte los mejores zapatos, o maquillarte y arreglarte el pelo, y aun así ser "masculina", es decir, competitiva, agresiva, ambiciosa.
En los últimos años a las mujeres se nos ha dicho que debemos tener esas cualidades de competitividad, ambición, liderazgo. Pero cuando nos definen esas cualidades las hacen desde la perspectiva del hombre. O sea, nos dicen que seamos iguales a ellos.
Eso ha llevado a muchisimas mujeres a una noción errónea. Si quieres ser como hombre, tienes que hablar igual que ellos, ser igual de enojona, contestona, agresiva...
Porque si no eres así, entonces eres "débil", entonces estás perpetuando el patriarcado, el machismo.... o al menos eso nos dicen ahorita.
Pero precisamente por ser así, las mujeres perdemos piso. No estamos conectadas con nuestro cuerpo, con nuestra energía, con nuestra esencia. Al menos me di cuenta de eso el día de hoy.
Esta tarde tuve una sesión de ejercicios denominados "acumulación y distribución de la energía vital femenina". El objetivo de estos ejercicios es conectarme con mi energía yin. Recordemos que la energía es el yin y el yan. El yan tiene que ver con lo masculino. El yin con lo femenino. Resulta que he pasado más tiempo cultivando mi lado "yan", pero el yin casi ni sabía de su existencia. Asi que estos ejercicios me ayudaron a reconectarme con mi esencia femenina.
Es curioso, porque no había tomado conciencia de eso. A pesar de ser mujer, creo que pensé que ser femenina se limitaba a vestirse bonito, pero no me puse a pensar en mi interior.
Estos ejercicios son para conectarte con tu sistema hormonal y reproductivo, con nuestra energía que se basa en la luna y el mar. Logré una total relajación y una reconexión con mi energía, algo que no sentía desde niña. La suavidad, la tranquilidad, la dulzura...
He pasado tanto tiempo siendo cerebral y analítica que me costó trabajo relajarme. Mi mente no dejaba de pensar en objetivos, metas, trabajo, pendientes. Pero una vez relajada, pude reconectarme con mi interior.
La experiencia fue muy buena, y continuaré con estos ejercicios por varias semanas, así que les iré contando mis avances.


miércoles, 6 de enero de 2016

El poder terapéutico de colorear

El año pasado leí una noticia, acerca de que uno de los libros más vendidos en Amazon fue "El jardín secreto" de Johanna Basford. Este libro no tiene gran ciencia, es simplemente un cuaderno para colorear.
Resulta increíble que este sencillo libro haya vendido más de un millón de copias, especialmente entre los adultos que son los que más lo disfrutan. ¿Por qué? Porque en un mundo tan acelerado y vertiginoso como el que vivimos ahora, las personas buscamos volver a nuestra niñez, a los placeres simples, y uno de esos placeres simples es colorear.
Al colorear, uno se relaja. La mente entra en un estado de paz y serenidad, no piensas en nada. Lo único que te concentras es en elegir el color que más te gusta para colorear una flor, una mariposa, un pez. Al mismo tiempo, las manos se desentumen. Pasamos tantas horas tecleando en nuestras computadoras y teléfonos inteligentes (en donde solamente pasamos el dedo por encima) que nuestras manos se atrofian, y el hecho de agarrar el lápiz hace que la muñeca duela, porque ya no estamos acostumbrados a hacer labores manuales. Así que colorear nos hace retomar esos músculos de nuestra muñeca y mano y dedos y se activan áreas del cerebro que teníamos "apagadas".
Para los que no me crean, hagan el intento. Consigan cualquier cuaderno de dibujo o si no tienen, simplemente impriman dibujos del internet y saquen sus crayolas, plumones y lápices de colores, y pónganse a colorear, como cuando estaban en el kínder. Verán que se relajarán muchísimo y los problemas y pensamientos negativos se disolverán como humo.
Incluso en los asilos de ancianos he observado que colorear es parte de las terapias que les dan a los viejitos. Las enfermeras asignan un espacio del día y les traen dibujos y lápices de colores y sientan a los ancianitos en una mesa y a colorear se ha dicho. Algunos de ellos batallan, puesto que tienen sus manos atrofiadas, así que es como volver a empezar, como volver a ser niño otra vez y aprender a agarrar el lápiz. Pero eso les ayuda mucho a entretenerse y a concentrarse en una tarea. Me imagino que los beneficios terapéuticos ayudan también a que sus cerebros se activen.
Así que a colorear se ha dicho.



Bienvenidos al 2016

Este año le voy a dar un giro diferente al blog, voy a hablar de temas de metafísica y ley de atracción. Este blog ha sido de todo un poco, primero fue un blog personal, luego fue un blog de artículos de opinión y reseñas de libros y películas... pero esta vez hablaré de temas diferentes, a ver que tal les parece. 

jueves, 31 de diciembre de 2015

Feliz año

Ha pasado un año más. Tengo mala memoria para enumerar todas las cosas que me han pasado en el año. Quizá porque espero enumerar cosas muy significativas, como viajes, aventuras, no sé. Pero creo que más que grandes logros, este año cabría dar gracias por las cosas pequeñas de la vida, a las que pocas veces les prestamos atención. Por ejemplo, aquí va una lista de agradecimientos:
Gracias por las puestas de sol y los amaneceres
Por las rebanadas de pizza recién horneada
Por los cafés recién hechos en tardes de lluvia mientras escribo
Por las flores que vi en cada parque y plaza
Por los sueños
Por los abrazos recibidos
Por los libros que compré o me regalaron
Por las tardes que caminé en el parque

En fin, gracias Dios por todos los pequeños placeres que van formando parte de mi vida.

Feliz año a todos ustedes y mis mejores deseos

lunes, 21 de diciembre de 2015

Postura

El fin de semana pasado fui a que me hicieran un masaje en la espalda. Desde hacía un buen tiempo (meses quizá) había notado que mi espalda no estaba derecha ni alineada, de hecho sentia que estaba encorvada, producto quizá de pasar tantas horas sentada y la dificultad para encontrar tiempo (y lugar) para ejercitarme.

Cuando el masajista revisó mis vértebras, me dijo que prácticamente mi columna tenia una extraña curvatura, que recargaba mas mi peso en el lado derecho, de tal manera que mis vertebras habían dibujado una linea semejante esta imagen de la derecha



Por consecuencia resultaba logico que tuviera dolor en la parte lumbar.

Me he quedado pensando en que momento de mi vida dejé de cuidar mi salud en ese sentido. Creo que fue en la adolescencia cuando me volví más sedentaria. Y aunque he tenido periodos en donde me ejercito mucho (entre el 2005 al 2008 fue mi mejor epoca), en la actualidad reconozco que he abandonado el hábito de ejerctiarme.

También algo que quería comentarles acerca de la postura es cómo refleja mucho sobre la personalidad. En mi caso, mi columna refleja mi estrés. Pero al mismo tiempo, al caminar encorvada hace que mi lenguaje corporal sea... ¿como decirlo? desangelado, apocado. Dicen que las artistas caminan con la espalda erguida y la cabeza levantada y eso les da una sensación de poder, que todo mundo voltea a verlas, y que incluso con una postura correcta, como por arte de magia te sientes más segura de ti misma. Prueben hacerlo, caminen como si fueran un artista de cine y se sentirán poderosos y seguros de sí mismos.

Por lo pronto, tendré que revisar más conscientemente mi forma de sentarme y caminar. También tendré que hacer ejercicios que me recomendó el terapeuta para alinear mi espalda y otras cosas que me recomendó hacer.

sábado, 19 de diciembre de 2015

Cuestión de gustos

Creo que soy la única persona en el planeta que no le gusta, ni le interesa ver Star Wars. Aunque no desconozco la historia, y la han transmitido miles de veces por televisión abierta, nunca he visto ninguna película completa. A los quince minutos me aburren.
Pero también es que yo no caigo fácilmente en las modas. El año pasado con todo el furor de 50 sombras de Grey y sigo sin leer el libro.
Cuando me preguntan qué música me gusta, o qué tipo de películas me gustan, casi nunca tengo una respuesta concreta. La verdad nunca he perseguido modas. Lo que veo o escucho es lo que a mi me gusta, simplemente. No tiene que ser un artista concreto. Hay veces que por ejemplo me gusta una sola canción pero no significa que me guste el artista o sus demás canciones. Lo mismo sucede con las películas. A veces me gusta una película que no tuvo triunfo en la taquilla pero para mí es lo máximo, y viceversa, a veces ha películas taquilleras que yo no tengo el menor interés de verlas.
Así que mientras mis contactos en Facebook no dejan de subir fotos de sí mismos disfrazados de algún personaje de Star Wars, yo no siento esa necesidad de ir corriendo al cine a ver la película. Cuestión de gustos. 

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Violencia hacia la mujer. Editorial en el periódico El Norte

Porque una víctima de violencia no elige su suerte. Mañana lean mi editorial en el Periódico El Norte en la sección Opinión página 6.


lunes, 30 de noviembre de 2015

Sorteo Navideño Ebooks

El blog Atrapando Dandelions está organizando un sorteo navideño en donde entre otros libros rifará el pdf de mi novela "El vendedor de Abrazos". Así que los invito a participar. Este es el link


http://atrapandodandelions.blogspot.com.es/2015/11/sorteo-navideno-2015.html?m=1


Así que no se lo pierdan y aprovechen esta gran oportunidad de llevarse mi libro y otros más.


jueves, 12 de noviembre de 2015

¿El libro más leído en México?

En estos días ha sido publicada una encuesta del INEGI en donde señalan que el libro más leído en México es la Biblia. En segundo lugar se encuentra "Cincuenta sombras de Grey".
En realidad dudo mucho que la gente lea la Biblia. Más bien es la primera respuesta que dice el mexicano porque así lo enseñaron desde chiquito. Tan solo recordemos hace algunos años cuando esa pregunta se la hicieron a nuestro actual presidente, Enrique Peña Nieto.

En un país con la religión católica como creencia mayoritaria, desde pequeños se nos educa que lo correcto es decir que leemos la Biblia, sea cierto o no. Es socialmente aceptable, porque así quedamos bien ante la gente, matamos dos pájaros de un tiro. Por un lado leemos y lo que leemos es sagrado.

Pero lo que nadie toma en cuenta es el grado de mentira que dicen los encuestados. ¿De veras leen la Biblia? ¿La han leído completa?

Yo no la he leído completa, lo admito. Así que no me voy a vanagloriar de que la he leído porque si no estaría pecando de mentirosa.

Pero me gustaría saber, eso sí, si los que respondieron la encuesta la han leído.

sábado, 7 de noviembre de 2015

Sectas capitalistas

El otro día una persona en Facebook publicó un artículo sobre el peligro de caer en "coaching coercitivo". Es decir, caer en manos de motivadores que haciendo uso de conceptos como "sanación del alma", "liderazgo transformacional",  y otros eufemismos, convencían a las personas de contratar  cursos y entrenamientos con esquemas multinivel, que terminaban convirtiéndose en estafas. Algo parecido a lo que sucede con las sectas religiosas, con la diferencia de que aquí no hay un pastor y no se trata de algo religioso, sino que tiene que ver más con cuestiones de psicología y terapia.

En este siglo la sociedad occidental experimenta un vacío existencial. El ritmo de vida los ha llevado a experimentar estrés, soledad, incapacidad para entablar y mantener relaciones interpersonales, carencia de objetivos y metas, intolerancia al fracaso, mal manejo de la frustración... Todas estas situaciones las llevan a tener depresión, ansiedad y angustia y en ocasiones derivan en daño a sí mismos (conductas suicidas) o daño hacia los demás (violencia intrafamiliar).

Ante este vacío de valores, han surgido muchos vivales que ven en esto un nicho de negocios, y así hemos visto libros sobre superación personal y motivacionales que se venden como pan caliente y se convierten en bestseller, superando incluso las ventas de literatura.

Y muchos de estos autores son personas de la farándula, locutores de radio, artistas, modelos, o gente desconocida que tiene mucho carisma y sabe convencer a la gente, en pocas palabras, personas que no tienen preparación en psicología, que pensaron que con leer un par de libros sobre un tema ya se volvieron expertos y venden su producto apelando a las emociones humanas, porque saben que tocan un nervio sensible en la psique humana, que es la baja autoestima.

Más aún, abundan los cursos y talleres donde personas comunes y  corrientes venden su psicología de vida, sin estar certificados, poniéndose siempre como ejemplo. "Yo antes era un borracho, mujeriego, drogadicto, pandillero y ahora soy un hombre bueno y exitoso" y de esa manera venden al público un curso en donde le prometen que le cambiarán la vida y la gente cae, esperanzada, y entrega su dinero en esas charlas y libros.

Cierto es que hay personas que por su experiencia de vida nos motivan. Un ejemplo es Nick Vujicik, quien es el vivo ejemplo de una persona que ha logrado salir de la adversidad. Pero ¿ir a una conferencia de Yordi Rosado para que te hable de la sexualidad? ¿Suena lógico?

Si algo he aprendido es que muchos de los problemas que vivimos son producto de nuestros propios pensamientos. La ansiedad, el estrés, derivan de un mal manejo de nuestras emociones y que dejamos que nuestra mente elucubre escenarios funestos, sin poner un freno a estos pensamientos. Quizá debamos aprender más a meditar y controlar nuestra mente, antes de caer en las garras de motivadores oportunistas. 

martes, 20 de octubre de 2015

¿Quitar la tenencia?

Hay ciertas promesas de campaña que están diseñadas para darle gusto a la gente y así conseguir votos. Una de esas es quitar el pago de la tenencia.
Ahora que ganó Jaime Rodríguez para la gubernatura de Nuevo León, los ciudadanos han exigido "con coraje y determinación" (léase, puro comentario en redes sociales :P ) que el llamado "Bronco" cumpla lo que prometió y elimine ese impuesto. Yo no recuerdo que él haya prometido eso, el que lo prometió fue Felipe de Jesús Cantú, candidato panista que no ganó. Pero a lo mejor la memoria me falla, no sé.
El punto es ¿conviene quitar la tenencia?
Si me preguntan como ciudadana, diría que sí. Porque claro, la tenencia es un impuesto engorroso y caro y nadie quiere pagar impuestos.
Pero si me preguntan como persona con sentido común, diría que no conviene. ¿Por qué?
Porque la tenencia de algún modo desmotiva a la gente a comprar carros.
Al igual que lo que sucede con los altos costos de la gasolina, la gente le piensa dos veces antes de comprarse un carro. Porque un carro, lo quieras o no, te hace gastar y mucho. No por nada se dice que es como otro hijo.
Entonces si quitan la tenencia y si dan subsidios para la gasolina, la gente ya no verá gran problema en comprarse un carro de agencia.
Y miren nada más que casualidad, justo cuando acaban de abrir una armadora de carros coreana en nuestro Estado, la llamada Kia Motors.
Con la eliminación de la tenencia, todos irán corriendo a Kia Motors (o a cualquier otra de las tantas agencias que hay en Nuevo León) a engancharse "con un carrito" nuevo. Y ahí les encargo el trafical que se va armar en la ciudad y área metropolitana.
De por sí con los carros que hay las avenidas no se dan abasto. Aparte, súmenle que la gente aquí es bien cafre para manejar, neta que uno se la pasa haciendo corajes a cada rato porque hay cada imbécil que se cree dueño de la calle y entorpece todo el tráfico.
Así que no, que se quede la tenencia, para que la gente aprenda que tener un carro requiere no solo dinero, sino un sentido de la responsabilidad. Porque cuando la gente tiene todo de gratis ni lo valora, y lo peor, no respeta a los demás.

lunes, 19 de octubre de 2015

Calidad vs cantidad

Siempre me he preguntado a qué se refieren con "pasar tiempo de calidad" con los hijos. Esa frase se la escucho a las mamás que trabajan y de alguna manera justifican el hecho de pasar solo dos horas al día con los hijos.
Entiendo que el ritmo de vida, la situación económica y otros factores han provocado que las mamás salgan a trabajar todo el día y que solo les queden un par de horas para convivir con los hijos. Ellas dicen que lo importante no es la cantidad, sino la calidad.
Pero ¿a qué se refieren con ese concepto?
Me imagino que por calidad se refieren a que en ese par de horas se ponen a jugar con los niños. O bien les dan de cenar o les ayudan con la tarea.
Pero el problema, a como lo veo yo, es que tratándose de un niño no se puede designar que de 7 a 9 sea la hora de la calidad. A un niño le pasan un sin fin de cosas durante el día. Puede ser que en la escuela otro niño lo molestó, o que no le entendió a la clase, o que llegó enfermo a la casa, o que llegó llorando, o que tiene ganas de jugar, o que quiere comer, y todo eso ocurre a lo largo del día, no exclusivamente de 7 a 9 de la noche.
Tal vez el posponga su problema para esa hora. Tal vez para cuando llegue la mamá, habrá preferido mejor no contarle nada. Tal vez durante el día que esté atravesando su problema recurra a otras personas y confíe más en ellas. El caso es que uno como papá, no puede decidir que de 7 a 9 es la hora de la calidad porque el niño no es un trabajo, es solo un niño.
Lo sé. Mi opinión puede resultar parcial y muchos padres podrían crucificarme por lo que acabo de escribir. Pero es solo mi opinión.
En lo personal yo pienso que no basta con la calidad, el niño también necesita cantidad. Muchas horas con sus papás, abrazarlos, sentirlos, escucharlos. Dos horas diarias no bastan para llenar el corazón de un niño.
O quien sabe, a lo mejor los niños ya se adaptaron a eso.