domingo, 8 de febrero de 2015

Productos vaginales

Los comerciales de productos femeninos nunca son claros. Nunca explican para qué sirve el producto, ni cómo se aplica, ni nada. Por ejemplo, cada vez que anuncian toallas sanitarias se ve la toalla, siempre la anuncia una mujer guapa obviamente, y luego le echan encima un líquido azul con una botellita. Pero no explican para qué sirve la toalla. Una como niña tiene que andarse enterando hasta que sucede el accidente, hasta que un día despiertas aterrada porque te sale sangre de las piernas. Y ya en ese momento tu mamá se toma la tarea de explicarte que eso es algo normal y te da la bendita toalla y sientes como si te pusieras un pañal. Eso es algo tan vergonzoso para cualquier puberta que nos quedamos calladas.

Bueno sería que en el comercial expliquen que la toalla se pone en el calzón y en vez de líquido azul de una probeta expliquen que es para que absorba el flujo de la menstruación que es sangre. Pero explicar eso por televisión es un tabú.

Volviendo al tema de los comerciales de los productos femeninos, hoy vi uno que de plano si no supe para qué servía ese producto. Era una ducha vaginal, ok, una especie de shampoo o algo, que dejaba un olor agradable y que servía para "blanquear la zona íntima". ¿Cómo? Ahí si de plano no entendí. ¿Cómo que blanquear la zona íntima? ¿Hay que blanquear la vagina? ¿Por qué? ¿Está percudida o qué onda?

Y como que la industria se ha ensañado con las vaginas porque ya no basta con un simple baño con jabón y agua, no. Ahora hay que depilarse todos los vellos (cosa que es bastante dolorosa, un tormento del infierno), hay que perfumarla por dentro y ahora resulta que también hay que blanquearla.

Está cabrón ser mujer. 

sábado, 7 de febrero de 2015

Bruno Mars

Siempre me ha parecido que Bruno Mars es el Michael Jackson de un universo paralelo. No, espérense, antes de que me lancen tomates y me abucheen, nada más véanlo. Bruno Mars es lo que Michael Jackson hubiera sido si hubiera permanecido negrito. Tiene música estilo funk muy parecida a cuando Jackson cantaba en sus inicios (y hasta se dan un parecido físicamente). Nomás vean estos videos.







Claro que Jackson vivió otras épocas, cuando la música de los negros era rechazada. Así que tuvo que  trabajar lo doble o triple para volverse una figura importante del mundo de la farándula. Vestuarios vistosos, bailes increíbles, videos novedosos. Se volvió en un showman. La gente adoraba ir a un concierto de Michael Jackson porque era todo un circo y teatro.

Bruno Mars y todos los demás negritos que ahora son famosos ya vinieron a triunfar sobre el camino ya hecho por Michael Jackson.

Pero bueno, disfrutemos de la música de ambos cantantes. A mí me parecen muy buenos.


viernes, 6 de febrero de 2015

Una mentira contada mil veces

No sé si han escuchado el dicho de "una mentira contada mil veces se hace realidad". Algo así me pasó hace como diez años.

Esta anécdota no tiene nada que ver con ley de atracción, visualización ni esas cosas. No. Se trata de cómo engañé a mi propio cerebro para que aceptara una mentira en lugar de la realidad.

Sucede que por esa época yo tuve una decepción amorosa. No entremos en detalles. La cosa estuvo fea y san se acabó. Como toda mujer despechada, después de llorar y todo, lo que hice un día es que fui al restaurant donde una vez comimos el susodicho y yo. Era un restaurant de hamburguesas que de hecho ya ni existe (pero que estaban muy sabrosas por cierto). Pedí una hamburguesa con papas y me senté. Sola, obvio. En la tele MTV transmitían una canción de Audioslave "Like a Stone".

Entonces como escritora que soy y con el poder de mi mente, me puse a imaginar que no estaba sola y que entraba un tipo guapo, blanco, alto, cabello rubio rizado, ojos siniestramente negros y se sentaba en mi mesa. Y sosteníamos una especie de diálogo romántico,sensual y me sedujo.

Y eso derivó en una novela que escribí, (que no he publicado a la fecha), pero la escena fue tan pero tan pero tan real que en mi mente tengo la sensación de que eso fue lo que realmente ocurrió. O sea mi mente está convencida de que esa persona existió y habló conmigo, dicen que a veces la mente no es capaz de distinguir entre la realidad y la imaginación, y en este caso ganó la imaginación.





jueves, 5 de febrero de 2015

Edificios antiguos

¿Nunca les ha tocado entrar a un edificio semi-deshabitado?

Ayer fui con el otorrinolaringólogo a consultar. Su consultorio está en un edificio en el centro, de esos  ya antiguos, con muchos consultorios, pero solamente dos de ellos están ocupados. El de mi doctor y un oftalmólogo. El resto están completamente vacíos.

Uno se extrañaría por qué un edificio con tales características y plusvalía está casi abandonado. Está en buen estado, en buena ubicación, los consultorios son bastante amplios, está pulcro y limpio. Y sin embargo, nadie lo renta. Los nuevos médicos prefieren irse a zonas más nice, como en San Pedro Garza García. O en hospitales como el Doctor's Hospital.

Mi médico está en ese edificio porque lleva décadas rentando el local y como ya es un señor grande, está acostumbrado a su rutina, a su espacio.

Pero es una lástima ver semejante edificio casi en el abandono. Hay pasillos que de tan solitarios que están son ideales para una película de terror. Una vez incluso entré a los baños y de veras parece que el tiempo se detuvo en los años 50's.

Aun así, estar en ese edificio da la sensación de imaginarse cómo estuvo en sus mejores épocas. Cuántos médicos estuvieron ahí, cuantos pacientes llegaban diariamente. Ahorita es casi fantasmal, silencioso, hasta se oye la propia respiración.

Pero de todas maneras, es interesante alejarse de la vida moderna y meterse en una cápsula del tiempo a imaginar épocas pasadas.


sábado, 31 de enero de 2015

Pérdida de cabello y estrés

Estaba en el consultorio de una homeópata porque andaba medio enfermilla de una alergia, y mientras esperaba mi turno entró un hombre de unos treinta y tantos, también venía a consultar. Le preguntó a la doctora si tenía tratamiento para la pérdida de cabello. Ella le dijo que sí, que vendía un shampoo para eso, pero que si la persona sufría mucho estrés entonces que además ella tenía que recetarle otros medicamentos para eso, es decir, para el estrés.

Y si nos ponemos a pensar, en esta década me ha tocado ver más hombres calvos jóvenes que cuando era niña. Cuando era niña, los señores calvos generalmente eran los abuelitos, los señores de cincuenta para arriba. Ahora es muy común ver a chavos de 28, 29 y treinta y tantos totalmente calvos. Desafortunadamente, esto ya no es exclusivo de los hombres. También las mujeres, aunque no  nos quedamos totalmente calvas, sufrimos de pérdida de cabello, ya no se ven esas cabelleras abundantes de antes.

Y es que en estos tiempos el estrés es una norma de vida. Antes la gente se estresaba si ocurría algún accidente, o alguna muerte o una guerra. Pero ahora es algo cotidiano. Estamos estresados por todo.  Al manejar un coche, al intentar llegar a tiempo a un lugar, los papás están estresados por todo lo que les sucede a los hijos, o en nuestros trabajos sufrimos mucha presión. De hecho ya es un requisito que los reclutadores ponen en los avisos de ocasión: Que tenga tolerancia a la frustración y que le guste trabajar bajo presión. En pocas palabras, ya es una norma social vivir bajo estrés.

Claro que hay alternativas para disminuir el estrés. Pastillas, tés, yoga, música relajante, respiración pausada, etc. Pero como alguien dijo una vez: ¿De qué me sirve hacer todo eso si cuando llego al trabajo mi jefe me vuelve a estresar?

Es decir, si no eliminamos la causa del estrés, siempre estaremos así. Yo creo que lo mejor es adoptar la actitud vale madres, o sea, si nos equivocamos, si nos regañan, si no alcanzamos a hacer todo lo que teníamos planeado, entonces tomarlo con calma, no darle importancia. Con estresarnos no resolveremos nada y solo perjudicaremos nuestra salud. 

martes, 27 de enero de 2015

San Pedro y los ricos

La semana pasada iba a una reunión con unos amigos, allá por Calzada San Pedro. Obviamente a esas horas de las 6:30 de la tarde me tocó un tráfico bestial, en todo lo que era Vasconcelos, incluso hasta di vuelta por donde no debía dar y terminé en Ricardo Margain, y tuve que buscar un retorno que me llevó otros veinte minutos encontrar.
San Pedro Garza García es un municipio que difiere del resto de todo Nuevo León, incluso difiere de Monterrey. Se le considera el municipio de los ricos. Y se nota en el afán que le han puesto en cambiar su imagen. Hay grandes edificios de arquitectura vanguardista, todos ellos oficinas de consorcios corporativos. Hay camellones con jardines minuciosamente cuidados y arboles frondosos. Hay centros comerciales como el Palacio de Hierro que en las noches sus paredes de luces LED dibujan un arcoiris de luces. Hay restaurantes, cafeterías de lujo, boutiques, tiendas de muebles finos. Detrás de estas fachadas se esconden las colonias de la gente rica, sus mansiones, y si vamos más allá, rumbo al Chipinque, nos encontraremos con fraccionamientos privados a los que nadie puede accesar. Dicen que detrás de esos muros están unas residencias enormes, con grandes jardines, albercas privadas, un lujo que el mexicano promedio no puede imaginar y que solo esta limitado a unas cuantas familias. Por eso los de San Pedro se creen el centro del universo, solo superado por los ricos del DF.
Pero en medio de todo el tráfico, yo solo veo oficinistas, saliendo de esas grandes empresas, cansados y estresados para marcharse a sus casas en Santa Catarina, Monterrey, San Nicolás o Escobedo. En las paradas del camión están los más humildes, las secretarias, los cajeros, los vendedores, el personal de limpieza, que terminaron sus turnos de trabajo y esperan el camión que los lleve a sus colonias, lejos de San Pedro y sus luces y adornos de oropel. Y si uno levanta la vista a las grandes oficinas corporativas, uno que otro oficinista está ahí, trabajando a deshoras, levantando la riqueza de sus dueños.
Y no puedo evitar pensar cómo será el universo de los ricos...


lunes, 26 de enero de 2015

50 Sombras de Grey

Creo que soy la única mujer en todo el mundo que no ha leído 50 Sombras de Grey. Todas mis amigas ya lo leyeron, me pasaron hasta el pdf gratis, me dijeron que Grey era el mejor hombre de todo el mundo mundial y que así deberían ser todos los hombres.

Y aun así, aunque intenté leerlo, no pasé de la segunda hoja... bueno, si le hojeé más adelante... y no, como quiera no me ganchó. Y suena irónico sobre todo teniendo en cuenta que yo escribí una novela erótica bastante explícita que hasta a los hombres que la han leído se quedan exclamando: ¡Suena como si un hombre la hubiera escrito! ¿Cuándo sacas la segunda parte?

Y bueno, sin hacer alarde de mí misma... creo que mi historia le gustó a los hombres porque se sintieron identificados con el protagonista, porque sintieron que ellos podían ser galanes a pesar de ser tan mundanos.

Y sí, mi objetivo nunca fue escribir sobre un hombre guapo, millonario, misterioso y posesivo, porque ese no es mi tipo de hombre ideal. Yo quería escribir una historia sobre un hombre normal, de esos que pueden ser compañeros de trabajo, o de universidad, o vecino o amigo, alguien que fuera ocurrente, gracioso, divertido y seductor. Alguien que tuviera plática interesante y que tuviera un toque sensual, detallista y apasionado. Yo pienso que eso es más factible de encontrar que un Grey. Pero bueno, hay de gustos a gustos. Otras preferiran al típico galán rico, corrupto y millonario. Por eso ganó Peña Nieto.

Y otra razón por la que no leí Grey... porque la narración me pareció Corín Tellado. Neta. Ya leí suficientes historias de Corín Tellado en mi adolescencia como para chutarme una saga de lo mismo.

Pero quien sabe, a lo mejor un día me animaré a leer ese libro, uno nunca sabe, y a lo mejor terminaré enamorándome del mentado Grey y terminaré como todas las mujeres que han leído el libro, frustradas porque no existe alguien así. jaja.







jueves, 22 de enero de 2015

Bancos

Hay muchas cosas que los bancos podrían mejorar en servicio al cliente pero no entiendo por qué a estas alturas del siglo XXI no lo hacen.

Por ejemplo: los horarios de los bancos. La mayoría de los usuarios trabajamos de lunes a viernes 10 horas diarias y no podemos ir al banco en sus horarios. Siempre tenemos que pedir permisos en los trabajos para poder ir al banco. Deberían pues poner un horario de cierre más tarde. Se me ocurre que cerraran a las 8 de la noche, así los que trabajamos alcanzaríamos a ir a hacer nuestras transacciones y movimientos.

Segundo: cancelar una cuenta o hacer movimietnos en la misma. El problema es que si queremos cancelar la cuenta tenemos que ir exactamente a la sucursal donde se abrió. Pero ¿por qué no hacen una base de datos global que permita hacer ese movimiento en cualquier sucursal? Porque qué tal si cuando abrimos la cuenta teníamos 21 años y vivíamos en Monterrey y ahora 10 años después ahora vivo en Querétaro o Cuernavaca, o Oaxaca ¿a fuerzas tengo que regresar a Monterrey a cerrar la cuenta?

Tercero: Eliminar las comisiones. Esas mentadas comisiones en las cuentas de ahorro asfixian los ahorros del cliente. Porque esas cuentas son 0%de intereses, pero la comisión sobrepasa los 30 pesos mensuales (equivalente a 2 dólares). Eso desmotiva a cualquier persona a ahorrar.

Cuarto: Servicio al cliente. Los ejecutivos explican las cosas en su idioma bancario sin ponerse al nivel del cliente. Deberían también ser más rápidos en el servicio y no pasarse en el chisme.


Niños sin infancia

El otro día, platicando con un grupo de amigos, una chava de 22 dijo que su sobrino de 13 años le contó que un compañero del colegio le había ofrecido marihuana. Ella se quedó en shock y le preguntó al niño si la había aceptado. Él le dijo que no, pero que había otros niños que sí.

Otra compañera contó que su sobrina, también de 13 había ido a una fiesta con sus amigas. Pero que todas se pusieron tan borrachas que dicha sobrina le tuvo que sostener el pelo a otra que se puso a vomitar.

Este tipo de situaciones son las que actualmente viven los niños. ¿Y los papás? Bien gracias. Totalmente ausentes.

Sin comentarios. 

miércoles, 21 de enero de 2015

Esto solo sucede en Monterrey...

En Monterrey y área metropolitana a cada rato hacen puentes y pasos a desnivel. Es una manera en que los gobernadores en turno justifican sus desvíosderecursos logros. Pero últimamente estas obras las hacen con las patas, de veras, puro mugrero. Nada más observen esta mamadodota....


Esto se encuentra en el puente Isidoro Sepúlveda con Blvd. Carlos Salinas de Gortari, en Apodaca. Debo añadir que esta zona es muy transitada diariamente ya que allá hay muchas fábricas y empresas y mucha gente va a trabajar para esos rumbos. Pero observen nada más el mugrero que hacen las constructoras licitadas por el gobierno.

Esto es México, señores.







domingo, 18 de enero de 2015

Comprar ropa por amazon

En los últimos meses me aventuré a hacer compras en línea. No es algo que acostumbremos en México ya que la mayoría de las personas son bastante desconfiadas en ese aspecto. Con eso que hay tanto fraude por ahí... Pero bueno, me decidí a comprar por Amazon porque ahí encontré ropa de mi talla y los precios no estaban muy exagerados.

Obviamente el servicio de Amazon está muy restringido para México, así que designé una dirección en Estados Unidos para recibir mis paquetes. Y en general la experiencia ha sido buena, digamos que un 90% de las veces todo salió perfecto. Las prendas llegaron en una semana, el precio era muy razonable, y sobre todo la calidad era buenísima. La textura de las telas, la hechura, ¡y las tallas! me quedaron perfectamente bien. Además la moda de Estados Unidos va un poco más adelantada que en México, así que puedo ir marcando tendencia, como dicen.

Y no es que desdeñe la ropa hecha en México, el problema es que aquí no es tan fácil conseguir ropa en tallas extras y que sea ropa BONITA. La escasa ropa en tallas grandes generalmente es sosa, aburrida, y por qué no decirlo, fea, da la apariencia de ropa de abuela.

En cambio la ropa en tallas extras que ofrece Amazon es juvenil, moderna, elegante y hay para todos los estilos: de oficina, vestidos de coctel, de noche, hippie, casual, dark, deportista.... no importa cuál estilo prefieras, encontrarás la talla para ti, y eso es lo padre.

El único pero es que a fuerzas tendrás que tener a un pariente o un amigo en Estados Unidos que te reciba la mercancía e ir por ella o que él te la cruce a México. Pero si tienes esa ventaja, pues adelante.




sábado, 10 de enero de 2015

El mudo

Hace muchos años, en mi primer trabajo para ser exactos, había un muchacho de lentes que venía todos los días a hacer su servicio social. Era más o menos de mi edad pero supongo que aún no se había titulado. Pasaba caminando rápido, saludando con un "buenos días" genérico sin mirar a nadie y se sentaba en el escritorio de mi compañero. Al final del día se iba, otra vez, sin despedirse de nadie.

Las únicas dos veces que cruzamos palabra, fue en una ocasión, en que nos tocó encontrarnos en el elevador y lo saludé y le pregunté cómo le iba en su servicio social. Me dijo que bien. Eso fue todo. La siguiente ocasión fue cuando se acercó y me pidió el código de comercio prestado. Se lo di y me dio las gracias. Eso fue todo también.

Después de un tiempo, ya no lo volví a ver. Pero dado que él nunca hizo amistad con nadie, nunca reparé en su ausencia, hasta que un día, de la nada, mi compañero viene y me reclama, muy indignado.

––¿Por qué nunca le hiciste caso?
––¿Eh? ¿A quien?
––A mi amigo.
––¿Cuál amigo?

Y me dijo que a su amigo, el que venía a hacer el servicio social.

Y yo le pregunté que por qué me reclamaba a mí, y él me dijo:
––Porque tú le gustabas pero nunca le hiciste caso.
––¿Perdón? ¡Pero si él nunca me dijo nada!

Y luego le dije algo como al que no habla Dios no lo escucha. Si el tipo quería andar conmigo, pues mínimo me hubiera hecho plática, me hubiera regalado un detallito,  y no se hubiera concretado a decir solamente buenos días y gracias.

Pero mi compañero se hizo más al lado de él y me tachó como la mala del cuento.

Típico. 

jueves, 8 de enero de 2015

Cuento: El hombre lobo de Monterrey

A Francisco lo mordió un hombre lobo.
Todo ocurrió muy rápido. Una noche de luna llena, él salió de una fiesta. Cuando iba a su coche descubrió a un perro callejero que olisqueaba la llanta, con intenciones de orinarse ahí. Francisco le gritó “Sshhskale, váyase de aquí”. Pero resultó que el perro no era perro, era un hombre lobo, que le gruñó y le mostró los dientes. Francisco tragó saliva. Hubiera sido muy útil traer consigo una pistola con balas de plata, ¿pero pues quién se iba a imaginar que había hombres lobo rondando por su vecindario?
Su mente racional le aconsejó quedarse quieto y mostrar autoridad, así como César Millán amaestraba a sus perros casi como por arte de magia y se preguntó si ese truco funcionaría con los hombres lobo, por lo que le chistó y le ordenó que se sentara. El hombre lobo se enojó más. Así que ¡al demonio con los trucos de César Millán! Francisco se echó a correr. Pero como también los hombres lobo olían el miedo, al ver a Francisco correr, se fue tras él, ladrándole y aullándole. Y Francisco corría, a como podía, pues tenía años de no hacer ejercicio y una panza cervecera que pesaba como veinte kilos. Se lamentó de no haber hecho la dieta que le impuso su hermana la nutrióloga y de haber abandonado el gimnasio inmediatamente después de pagar la anualidad. Si al menos hubiera adelgazado, habría tenido mejor condición física para huir de aquel hombre lobo que ahora lo perseguía.
Y llegó lo inevitable. Francisco se paró, jadeando y sin aire, y el hombre lobo lo mordió.
Francisco llegó a su casa, adolorido y cansado. Se miró la herida en la pantorrilla. Se desinfectó con alcohol e imploró que el hombre lobo no tuviera rabia porque él no quería ponerse inyecciones. Aunque luego se dio de topes en la cabeza. ¿Se preocupaba por la rabia en lugar de preocuparse por convertirse en un hombre lobo? Qué tonto.
Al día siguiente, Francisco despertó como si nada. De su aventura de la noche anterior solo quedaba la resaca y el dolor de la mordida, pero no era tan intenso como para faltar al trabajo, así que se vistió y se fue a la oficina. Allá le platicó a Adrián, su amigo, lo que le había pasado después de la fiesta. Como era de esperarse, no le creyó y le dijo que probablemente lo había alucinado de tan borracho que estaba.
Francisco pensó que tal vez su amigo tenía razón y dio por olvidado el asunto. Sin embargo, una serie de extraños síntomas ocurrieron después. El vello y la barba se volvieron más abundantes, las uñas le crecieron y sentía un irresistible antojo a la comida para perro y un odio a los gatos. ¿Eso era normal?
Como sus cambios se estaban volviendo más evidentes, decidió consultar con un médico pero éste le dijo que no atendía ese tipo de casos así que fue con un veterinario. Éste, después de una serie de análisis, concluyó que efectivamente se estaba convirtiendo en un hombre lobo y que no había cura para eso más que suicidarse con una bala de plata. Sin embargo, le dijo que no se preocupara ya que los hombres lobo se estaban poniendo de moda gracias a Stephenie Meyer y sus novelas de Crepúsculo y que eso lo haría muy popular entre las mujeres.
Resignado, Francisco volvió a su casa, aunque también pensó en la posibilidad de atraer más mujeres con su nueva transformación. Se imaginó como un hombre lobo velludo, fuerte y musculoso, con un abdomen de lavadero. Sería la envidia de los demás.
Y marcó cada día del calendario, esperando la luna llena con ansias, hasta que finalmente llegó. Y… ¡oh sorpresa!, no se convirtió en el hombre lobo que imaginaba. Seguía siendo flácido y panzón pero con la diferencia de que ahora estaba lleno de pelo.
Aun así tuvo suerte. Las mujeres al verlo exclamaron ¡Qué bonito perrito!, ¡Ternurita!, ¡Cosha!, y lo abrazaban, le hacían piojito y en invierno le tejían suéteres de colores.

miércoles, 7 de enero de 2015

Ciberviolencia contra la mujer

Que cabrón es ser mujer...

Y más cabrón es ser mujer en México y que por una nimiedad estés expuesta a que miles de cibernautas te insulten.

Aquí va la historia.

"Una joven de 18 años reportada desaparecida por su propia madre desmintió que estuviera en riesgo y de paso arremetió contra los usuarios de las redes sociales que alertaron del hecho.
La ausencia de Saraí Hazel Quintana Ramos, de 18 años de edad, originaria de La Piedad (Michoacán) y quien vive en el DF, había puesto en alerta a las redes e incluso a los medios de comunicación michoacanos, luego de que los familiares de la joven la reportaron desaparecida después de que fue ubicada por última vez en la Central Camionera de La Piedad a las 3 de la tarde del 31 de diciembre.
Saraí se disponía a viajar a la Ciudad de México cuando sus familiares le perdieron el rastro, tras abordar el autobús de pasajeros.
Su madre difundió la imagen de la joven con sus características, y comenzó a circular rápidamente en las redes sociales.
Más tarde, Saraí Hazel apareció en Facebook y se dirigió en un tono poco amigable a quienes se sumaron a la alerta:
"Haber, haber, haber, haber, ni desparecida, ni en un tabledance ni en tijuana, ni muerta, ni herida ni nada de las chingaderas que estan publicando son ciertas -.- Estoy bien, no pasa nada, ya no anden haciendo sus argüendes GRACIAS (sic)”, publicó la joven, quien ante la oleada de críticas suprimió su publicación."

El problema es que a partir de ahora, los comentarios de los cibernautas insultan a la mujer, calificandola de puta, de piruja, de nalgas prontas, y otros calificativos obscenos. 
Jaime  •  Hace 6 horas Notificar abusos
Sólo andaba de putita..
Charly  •  Hace 8 horas Notificar abusos
Andaba de pvtita que tiene ?
Cesar  •  Hace 10 horas Notificar abusos
INCHE VIEJA #$%$ LA MAMÁ.....SI SABE QUE TIENE UNA FICHITA POR HIJA PARA QUE ANDA ALARMÁNDOSE TAN PRONTO, QUE PENSABA? QUE LE IBA A DECIR: MAMI ESTOY BIEN, SOPLETEANDO CORNETA, PERO ESTOY BIEN, JA JA JA....ESA MORRA FUÉ AL DF DE REVENTÓN, A BUSCAR LA VIDA FÁCIL O ANDA CON UN GARROTE....
¿Qué hizo la chica para merecer tales insultos? Simplemente perdió contacto con sus familiares por unas horas. A cualquiera le puede pasar eso, a un anciano, a un niño que sale de la escuela, a un hombre que sale del trabajo... Ah, pero si es una mujer joven, inmediatamente asumen que se fugó con un fulano para acostarse con él. ¿Qué es necesario entonces? ¿Que la encontraran muerta o violada o secuestrada para justificar su desaparición? 
Otros como este individuo, comentan lo siguiente: 

109usuarios les gustó este comentarioInicia sesión para dar un Me gustaInicia sesión para dar un No me gusta13usuarios no les gustó este comentario
Miguel  •  Hace 11 horas Notificar abusos
PUES EL NOMBRE DE TEIBOLERA Y LA CARA DE PIRU.. SI LAS TIENE

O sea que por el hecho de que la chica tiene cara bonita, ya es teibolera. ¿Acaso es pecado tener una cara bonita? ¿Acaso por ser bonita ya eres una zorra? Y si un hombre es guapo ¿es maricón entonces? O no me explico.

Aquí va otro comentario


21usuarios les gustó este comentarioInicia sesión para dar un Me gustaInicia sesión para dar un No me gusta2usuarios no les gustó este comentario
Kruger  •  Hace 6 horas Notificar abusos
Esta niña inmadura tiene KK en la cabeza. Malagradecida, se alertan por ella y responde de la manera más descerebrada.

O sea que porque la chica les paró el alto en los comentarios significa que tiene caca en la cabeza? ¿Qué no tiene derecho a defenderse de las acusaciones?


12usuarios les gustó este comentarioInicia sesión para dar un Me gustaInicia sesión para dar un No me gusta1usuarios no les gustó este comentario
Juan Manuel  •  Hace 11 horas Notificar abusos
POBRE 3STUP1D4 , EL DÍA QUE DE VERDAD LE PASE ALGO NADIE LA VA A PELAR, ADEMÁS, SE VE QUE ES LA TIPICA NIÑA HUECA, NI ESCRIBIR SABE
Responder

Ahora resulta que todos los cibernautas son egresados de la Real Academia de la Lengua Española. ¿Cuántos realmente escriben correctamente?


 Pero a pesar de todo, nunca falta el morboso que saque su típico comentario de "yo me la echo"
Giorgino  •  Hace 10 horas Notificar abusos
si quiere la pierdo unas 10 días jejejejejejeje.....



viernes, 2 de enero de 2015

Los amantes

En la calle donde vivo, siempre a mediación de cuadra hay una pareja que viene y se para en la banqueta, abajo de un techito, y se ponen a noviar. No son vecinos de la colonia, porque el hombre tiene finta de albañil y la chava tiene finta de trabajar en Soriana o Parisina o algo por el estilo. Pero siempre ahi van y se paran y se empiezan a dar arrumacos.
El otro dia que salí de casa, despues de mi hora de comida (pues siempre voy a comer a mi casa), ahi estaban donde siempre, parados abajo del techito, y las manos del señor obviamente buscaron piel de la chava y el detalle era que estaban recargados en mi carro.
Ah, ¿pero como se les ocurria echar pasion justo a la hora en que yo me tenia que ir?? Y encima de mi carro. ¿Qué hacía? ¿Les echaba agua? ¿Les chistaba y les gritaba "sshskale, saquese de aqui"?
Lo que hice fue activar la alarma a distancia. Las luces se prendieron y apagaron y los amantes se separaron de volada, se sordearon cuando yo me acerqué y me subí al carro.
Si, les arruiné su momento de pasión, pero pos busquense un motelito, chiguas.



domingo, 28 de diciembre de 2014

Por qué "Yo soy Betty la Fea" tuvo tanto éxito

A principios de la década del 2000 una telenovela colombiana rompió todos los esquemas y se convirtió en un éxito mundial. Se trata de la telenovela "Yo soy Betty la Fea". 

Yo la empecé a ver por casualidad, en una de esas veces que estaba cambiando de canal y la sintonicé en Galavisión, con una pobre señal de recepción. Me llamó la atención la trama chusca y la manera de hablar de los personajes, así que empecé a verla más seguido, hasta que un día, toda mi familia incluyendo a mi papá, hermanos, primos y tíos no nos perdíamos ni un solo capítulo. Era una novela de comedia, como pocas, y eso sí, con sus dosis de drama.

Pero ¿cuál fue la fórmula de éxito de esta historia? Es fácil: tener una protagonista fea. Sí, aunque suene ilógico, pero el hecho de que la heroína fuera una mujer poco agraciada hizo que todas las mujeres del mundo se sintieran identificadas. Porque seamos sinceras, creo que la mayoría de las mujeres no nos identificamos con las modelos de revistas, esas mujeres desmpampanantes, bellas y delgadas como las angelitas de Victoria's Secrets. No. La mayoría somos mujeres de pueblo, que no tenemos cuerpos perfectos, que no tenemos ropa ni zapatos de lujo ni usamos maquillaje profesional. La mayoría somos mujeres que trabajamos, que pasamos horas encerradas en oficinas, entre papeles, computadoras, llamadas telefónicas, jefes demandantes y chismes de compañeros. En las oficinas no existe el glamour, existe la presión por sacar adelante el trabajo y cumplir las metas que imponen los directivos, los largos horarios que nos impiden socializar, el cansancio de regresar a casa día a día, entre responsabilidades y cuentas por pagar. A veces, eso sí, tenemos una fiesta, de esas que organizan  los mismos compañeros de trabajo los cuales se convierten en una segunda familia, pero no pasa de ahí. No vivimos en ese mundo de glamour ni cocteles ni somos socialités.

Entonces llega de repente una novela donde la protagonista puede ser cualquiera de nosotras pues todas nos sentimos como Betty, podemos meternos en  sus zapatos y vivir lo que vive ella. Y si a eso añadimos que predomina la fantasía de enamorarnos del guapo jefe que cree en nuestras capacidades con una fe ciega, entonces tienes la receta perfecta para un éxito telenovelero.

No se trata de la gastada fórmula de la sirvienta pobre e ignorante que se enamora del rico, porque Betty no es ninguna sirvienta, es una profesionista con licenciatura y doctorado que sabe varios idiomas. Tampoco estamos en presencia de una mujer dejada que permite que la minimicen, porque a pesar de sus inseguridades, Betty siempre devuelve los insultos con respuestas inteligentes y sagaces, con un sarcasmo fino que deja a sus contrincantes y enemigos sin palabras, demostrando que no se necesita poner al tú por tú usando lenguaje vulgar y gritando como verdulera, sino más bien usando la inteligencia y firmeza en sus palabras.

Y el último secreto para el éxito de esta historia, fue el hecho de que el galán se enamorara de ella así como era de fea, la aceptó con todos sus defectos y sus virtudes y a los ojos de él, la veía hermosa. Si bien es cierto que casi al final de la trama Betty mejora su apariencia y saca la belleza que tenía escondida, no lo hizo para complacer a un hombre, lo hizo para demostrarse a sí misma que puede ser  algo mejor. Y para cuando lo hizo ya no era necesario, puesto que Armando ya la amaba desde antes, cosa que también todas las mujeres soñamos, un hombre que nos ame a pesar de nuestros kilos de más, o de la celulitis, o de tener los dientes chuecos, o usar lentes, o lo que sea.

Por eso esta novela cautivó los corazones de todos, incluyendo de los hombres, pues no conozco hasta la fecha hombre alguno que después de ver esta telenovela, no se haya convertido en un fan incondicional de Betty.

martes, 23 de diciembre de 2014

Ser como grinch

Cuando somos niños, las fiestas navideñas y de fin de año nos encantan, no solamente por los juguetes y los dulces, sino porque nos emociona todas las posibilidades que encierra el año nuevo. Todo es un terreno inexplorado, lleno de sueños y oportunidades, estamos deseosos de recorrer el mundo para ver qué nos depara.

Pero llegada la edad adulta, cuando ya no recibimos regalos sino más bien los compramos, empezamos a sentir desencanto, y algunas personas se autodeclaran grinch (y en casos peores, hasta se suicidan). Sobre todo las personas que no tenemos hijos. Quizá se deba a que vemos el año transcurrido con desencanto, nos sentimos que no cumplimos las metas y las expectativas que nos propusimos, como bajar de peso, encontrar pareja, o conseguir un mejor empleo. El panorama se nos muestra lleno de incertidumbre y de temores. El temor a otra vez quedarse solo, a no tener dinero o no ser lo suficientemente bueno como pretendíamos ser.

Hago distinción con respecto a los que tienen hijos, porque los niños inyectan otra vez esa dosis de magia e inocencia a la vida de los adultos. Los papás vuelven a ser como niños al lado de sus hijos, y hasta disfrutan las fiestas a través de los ojos de ellos.

En cambio la gente adulta que no tenemos hijos tendemos a ser un poco pesimistas. Nos abruma que la gama de posibilidades se va cerrando, que todo mundo te dice que eres un año más viejo, que vas a batallar más para todo.

Así que no sé, me gustaría que por lo menos que el año que venga ahora sí ya sea mi año, lleno de sorpresas y que en el siguiente diciembre yo les pueda contar las grandes cosas que me sucedieron, en lugar de ser como una Grinch más.

jueves, 18 de diciembre de 2014

Reseña película Interestelar

A petición de un amigo mío, haré una reseña de la película Interestelar, pero incluiré algunos spoilers así que si no la han visto y no desean saber de que se trata, pues no continúen leyendo. Pero si ya la vieron y quieren conocer mi opinión, ahí les va.

Interestelar es una película de astronautas muy al estilo de Armagedon: un hombre que no tiene nada que ver con el espacio pero que por alguna razón, se tiene que montar en un cohete y lanzarse hacia allá, o como le dicen algunos blogueros: un vaquero galáctico. Y básicamente así es, un hombre granjero, en un futuro aparentemente no muy lejano, ve día a día cómo la Tierra se va muriendo. Las plagas azotan los cultivos, hay fuertes sequías, frecuentemente hay tormentas de arena que van acabando con la salud de los habitantes del planeta... Y por alguna razón, ya se acabaron las guerras y el único objetivo de la población es sobrevivir, porque ya ni siquiera aspiran a estudiar una profesión. La educación se volvió algo en lo que no se invierte y se desmotiva a los niños a que ya no estudien la universidad y se conviertan en granjeros.

Pero hay una niña, inteligente y suspicaz, que recibe misteriosos mensajes en su cuarto, que más bien son coordenadas y convence a su padre de ir hacia allá, descubriendo que es una base espacial de la "extinta" NASA.

Y ahí prácticamente empieza la aventura, pues el padre de la niña, quien resulta que era un piloto retirado, y lo convencen de cruzar un agujero de gusano para explorar 3 planetas donde podria mudarse la especie humana y comenzar una nueva civilización...

En fin, aquí van mi opinión. La película me gustó a partir de ese momento, donde viajan al espacio. Además me pareció muy interesante que incorporaran en el guión conceptos de física y la relatividad. Hasta ese momento no me había quedado muy en claro la teoría de la relatividad y de que el tiempo es una cuarta dimensión.

Obviamente, es toda una aventura viajar el espacio y recorrer mundos desconocidos pero también es muy difícil dejar a los seres queridos atrás. Por querer salvar un planeta, el astronauta abandona a su familia y se pierde el crecimiento de sus hijos, ellos prácticamente quedan huérfanos. Saber que mientras él vive una hora en un planeta, en la Tierra equivalen a 7 años ese fue el momento más estrujante de la cinta.

Y en cierta manera, ese tipo de situaciones existen. Por ejemplo los migrantes, que abandonan a su familia para ir en busca del sueño americano y se pierden los mejores años de sus hijos... es la misma situación, aunque diferente contexto.

Pero volviendo al tema del espacio... algo que nunca he entendido es por qué la NASA invierte tantos millones de dólares en colonizar un planeta pero mientras tanto estamos descuidando y maltratando el nuestro. Día a día se extinguen especies de animales y contaminamos más el agua, el aire y la tierra, que no le tenemos compasión a este mundo que al final de cuentas es la única casa que tenemos.

Y si colonizáramos otro planeta... nuestra genética cambiaría. Los humanos evolucionarían para adaptarse a esas condiciones climáticas y gravitatorias. ¿no?

¿Qué pasará el día que los humanos abandonemos la Tierra para vivir en otro planeta? Quizá sentiríamos una especie de nostalgia, de melancolía. El saber que un ciclo terminó. Como cuando te mudas de una casa en la que viviste muchos años, casi toda tu vida, y se queda vacía de objetos, pero llena de recuerdos. El llevar a tus hijos a un lugar nuevo sabiendo que no recordarán nada del anterior... Debe ser algo difícil despedirse, no sé.

Por lo pronto, la película Interestelar me deja muchas preguntas sobre el valor del tiempo y de la vida en sí.

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Chespirito

Se murió Chespirito...

Y de inmediato se vienen las opiniones encontradas. Unos le lloran y otros le odian. Los que le lloran es porque lo consideraban un gran comediante que logró traspasar las fronteras del país y convertirse en todo un ícono de la televisión mexicana. Los que le odian, por el contenido de sus programas, que alegan que idiotizaron a una generación entera.

Ambas posturas están equivocadas.

Chespirito fue una persona que ejecutó un trabajo: Ser actor, director y guionista. Es todo. No fue un héroe nacional. No fue un líder de opinión. Solo laboró en el mundo del espectáculo y eso no lo convierte en un dios. Lo convierte en un ser humano que hizo lo que hizo por gusto, por dinero, por fama y por qué no, por vocación.

¿Y por qué fue famoso? La misma pregunta debemos plantearla con otras celebridades, como María Felix y Pedro Infante. Estos personajes, también tan queridos y llorados por el pueblo, triunfaron porque tuvieron la oportunidad de destacar. Estuvieron en el momento correcto, con las personas correctas. Ahorita mismo podríamos tener grandes comediantes entre nosotros, pero para esos jóvenes talentos acceder a la televisión es muy difícil y probablemente nunca los llegaremos a conocer y morirán en el anonimato. Pero a Chespirito le tocó la suerte de ser uno de los pocos que se aventuraban en ese oficio en aquellos años 60, 70 y 80 y parte de los 90's, cuando no había tanta competencia y la atención del televidente no estaba tan dispersa entre tantas opciones de diversión como ahora.

Pero los detractores dirán que Chespirito promovía estereotipos sociales y el bullying.  Tomemos como ejemplo el Chavo del 8. A Ñoño el niño gordo hijo del Sr. Barriga, se burlaban de él por su sobrepeso. De Kiko se burlaban por ser "hijo de mami". De la Bruja del 71 se reían de ella por ser solterona y vieja. La Chilindrina era una niña manipuladora y chantajista y entre ella y el Chavo molestaban y hostigaban a todos los de la vecindad, pero el Chavo siempre se salvaba del castigo apelando a su pobreza y a la lástima. Los personajes de la vecindad se sentían orgullosos de "ser pobres pero honrados" y al Sr. Barriga lo consideraban un villano, por el simple hecho de ir a cobrarles la renta, siendo que el señor estaba en su justo derecho al ser el propietario de la vecindad. ¿O a poco ustedes les gustaría rentar una casa y que su inquilino se niegue a pagarles?

Vemos pues que esto se repite con las rutinas de "El chompiras" otro personaje de Chespirito, un ladrón de poca monta. Siempre se salvaba de la cárcel y consideraba al Licenciado o Juez como un ser vil y mezquino, por el simple hecho de juzgar su delito. En pocas palabras, a los personajes pobres se les consideraba víctimas y a los ricos o letrados se les consideraba villanos.

Entonces ¿Los programas de Chespirito aportaron algo a los valores nacionales? Pues no, tampoco. Chespirito vendió la comedia del pastelazo, igual que lo hizo Chaplin. El éxito de Chespirito se basó en varios factores: un grupo de actores que embonaban como las piezas de un reloj y guiones limpios, de comedia blanca. Porque admitámoslo, hacer reír con comedia blanca es muy difícil, tanto que en la actualidad ningún comediante mexicano lo consigue, pues todos, desde Eugenio Derbez hasta Polo Polo, recurren al albur y al doble sentido. Y no hablemos de algunos comediantes nacidos en la cuna del Youtube que recurren a las majaderías, a chistes escatológicos y malas palabras. Así que podría decirse que uno de los aciertos de Chespirito es que hizo comedia blanca inteligente.



jueves, 27 de noviembre de 2014

Hablando de política de México

No suelo hablar mucho de política porque es un tema bastante complejo y creo que hay muchos blogueros y periodistas que lo abordarán desde todos los ángulos. Sin embargo los hechos ocurridos en los últimos meses merecen una reflexión de mi parte.

No voy a narrar todos los hechos ocurridos desde la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapan, pues me imagino que ya los conocen a detalle. Sin embargo, hablaré un poco de como ha tomado la población este hecho.

Ha habido protestas, sí, muchísimas. Algunas pacíficas, otras con vandalismo. Todas reclaman justicia. Pero es difícil impartir justicia en un país donde se toman a los políticos como hazmerreír. El presidente Peña Nieto no es una figura que infunda respeto. La sociedad mexicana lo ha agarrado como monigote al cual lanzarle tomates y huevos. Tanto es así que hasta hicieron una piñata alusiva a él y la quemaron en el Zócalo. "Muera Peña Nieto, muera Peña Nieto" era el cántico de guerra.

Cierto es que para que la política mexicana haya llegado a este punto de ser objetos de burlas y descrédito es porque se lo ganaron a pulso, con tanta ineptitud y corrupción a manos llenas. Por eso la población se hartó y usaron la sarcástica frase del procurador de Justicia #Yamecanse, como hashtag en Twitter y Redes Sociales.

Comprendo a la sociedad mexicana, yo también estoy harta de todas estas situaciones de impunidad, corrupción, tráfico de influencias, nepotismo, desvío del erario público y todo lo que han hecho nuestros políticos. Sin embargo, tampoco la sociedad mexicana se caracteriza por tener un comportamiento ejemplar que digamos.

Cada que se impone una nueva ley para regular alguna situación, los ciudadanos se enojan. Sí, se enojan cuando los quieren sancionar. Desde por algo tan simple como multarlos por textear con el celular mientras manejan un vehículo, hasta las iniciativas de ley que propuso el día de hoy el presidente para combatir el crimen organizado. Se burlan, se enojan, sienten que son "mamadas". Básicamente, el pueblo no se toma en serio las leyes.

Y bueno, si el pueblo no quiere acatar las leyes, ¿qué se puede hacer? ¿Y por qué llegamos a este punto? Porque tenemos un presidente guapo. El PRI no se preocupó por poner a un estratega, sino puso una cara bonita. Un hombre que se aprende muy bien los discursos y que pone su mejor cara ante las cámaras. Es como un muppet, pero manejado por sabrá Dios cuantos hombres poderosos. Por eso no tiene autoridad. Por eso la gente no le cree.

Maquiavelo en su libro "El príncipe" decía que la mejor manera de gobernar un pueblo era a base de la represión y el terror. Porque cuando el pueblo teme a su presidente o a su rey, es más manejable. Esta estrategia ha sido empleada por los dictadores (véase por ejemplo a Corea del Norte o Cuba).

Pero en México el poder está muy disperso, entre muchos partidos políticos que no hacen alianzas entre ellos. El PRD por ejemplo, parecía ser una opción viable después del reinado del PRI y el fracaso del PAN. Pero las atrocidades que cometió el alcalde de Iguala de ascendencia perredista echaron al caño la credibilidad que pudo tener este partido. Todavía me aterroriza ver cómo el Estado de Guerrero es un panteón público. En donde caves encontrarás un cadáver. ¿Cuándo se había visto esto?

Nuestros políticos mexicanos les hace mucha falta tener inteligencia para gobernar. Se necesita que sean estrategas, que sepan actuar en conjunto para un bien común y ese bien común debe ser el pueblo. Pero mientras la gente pida la cabeza de Peña Nieto en un plato, este país será como una gallina sin cabeza, que corre y corre sin ver por dónde camina.





martes, 25 de noviembre de 2014

Chavana

Cuando iba al gimnasio siempre andaba Chavana ahí. Para quienes no lo conozcan, Chavana es un conductor del canal 12 Multimedios, amado por los nacos, odiado por los intelectuales, porque en su programa es un tributo a la superficialidad y la estupidez. Acompañado de mujeres exuberantes, voluptuosas y con poco cerebro y luchadores analfabetas, enojones y explosivos, Chavana simplemente es como un pastor de ovejas y ganado, pastorea a todo su elenco y los hace decir o hacer ridiculeces que entretienen a los televidentes que lo siguen.

Su programa es odiado por ciertos sectores de la poblacion. Dicen que promueve el machismo y que pone a las mujeres como objetos sexuales.

Pero bueno, les decía que Chavana iba al gimnasio a donde yo iba. Contrario a lo que imaginaba, es un tipo tímido y silencioso. Llegaba discretamente, hacía sus ejercicios sin llamar la atención. Si alguien lo reconocia y le echaba carro para provocarle, él solo respondía con una sonrisa diplomática en lugar de responder con albures como suele hacerlo en su programa. Es más, casi no hablaba con nadie, cosa rara.

Por lo que entendí que Chavana solo usa una máscara, así como los payasos se maquillan para actuar.

viernes, 14 de noviembre de 2014

El padrecito y los pandilleros tatuados

Hace unas semanas, mientras volaba de México a Monterrey, en el avión en la fila delante de mí se sentó un sacerdote. El hombre que iba a su derecha vio su cuello blanco y le preguntó si era padre, a lo que él respondió que sí y de ahí se agarró plática y plática con ese señor y con la chica que iba a su izquierda.

Como yo escucho las conversaciones ajenas (de hecho tengo un libro titulado así, de venta en Amazon), pues me puse a escuchar sin querer queriendo la plática del curita.

"Yo doy misa en una iglesia en Iztapalapa", dijo. "Me da mucho miedo ir a esa zona, si viera usted. Muy conflicitiva, allá la gente anda armada. Un día, en la misa, me encendí en la homilía. Les dije: "Ustedes creen que por tener tatuado a San Judas Tadeo ya se van a ir al cielo. Y que con esos tatuajes ya se dicen cristianos. Pero de qué les sirve tener tatuado a San Judas Tadeo y a la Virgen de Guadalupe, si saliendo de aquí violan, secuestran, golpean, roban y matan. Mucho tatuaje, sí, pero son las acciones los que valen a los ojos de Dios. No los tatuajes. Cuando terminé la misa, muchos hombres se me acercaron: "Chale padre, por qué es así, por qué dice eso."
"¿Y qué pasó después?" preguntó el señor de enseguida.
"Pues que al terminar la misa, tomé un camión y se subieron pandilleros tatuados a asaltarlo". dijo con resignación.

jueves, 13 de noviembre de 2014

Demasiado vieja para ir a conciertos

Me topé en Facebook con un reportaje que más bien era una pregunta "¿Demasiada vieja para ir a conciertos?".
Y venían, según esto, 10 señales que indicaban invariablemente que ya eras un anciano en vida que prefería estar en casa en pijamas y pantunflas tomándose un té caliente en lugar de estar en el desmadre.
Yo en mis veintes iba mucho a conciertos. Desde Evanescense, hasta Maná. Desde Luis Miguel hasta Yanni. La verdad mis gustos musicales eran muy variados. Yo no me casaba con un género, más bien me gustaba un artista y lo iba a ver, así de simple.
Pero hace varios años que dejé de ir a conciertos, pero no por las razones que menciona el artículo, sino por otras.
En primer lugar, porque no tengo con quien ir. Lo que me gustaba de los conciertos era ese previo a, o sea, esos momentos en donde estás esperando que salga el artista y estás acompañado de la bola de amigos, platicando y echando relajo, o bien, acompañada del muchacho que me gustaba. Ahora todos mis amigos están casados y los que están solteros siempre sacan la barra de que "es que ese artista no me gusta", "ese día trabajo" o "no tengo dinero". Así que ni hablar, sin compañía no se disfruta igual un concierto.
En segundo lugar, el traslado y el estacionamiento. Con esta ciudad tan fea y tan llena de desviaciones por obras viales que parece que nunca se terminan, manejar se ha vuelto una experiencia muy fastidiosa. Embotellamientos, caos por todas partes, lentitud... A eso hay que sumarle que cuando llegas a la Arena Monterrey o al Auditorio Banamex no hay donde estacionarse, o si lo hay los estacionamientos cobran carísimo, y si lo estacionas afuera tienes que lidiar con franeleros que te quieren cobrar un dineral como si ellos fueran los dueños de la calle.
En tercer lugar, los precios de los boletos. ¿Cómo es posible que cuándo yo era estudihambre me alcanzaba a ir a un concierto cada mes y ahora que trabajo estén tan caros? Lo pienso dos veces por el dinero. Tendría de veras que ser un artista que me interese mucho como para gastar dos mil pesos en ir a verlo.
Pero debo admitir que de todos modos, extraño ir a conciertos. Sentir esa adrenalina y cantar a coro con miles de personas, es una experiencia muy padre.
Este fin de semana vienen al Woodstock Plaza los Enanitos Verdes y Duncan Dhu, entre otros. Pero le pienso dos veces, porque Woodstock está rumbo a la carretera nacional y en fin de semana la carretera nacional se pone hasta el tronco de carros, y me da flojera. Y además, tengo la impresión de que es de esos festivales masivos al aire libre y no me quiero enfermar de gripa.
Mmmh, tal vez si soy demasiado vieja para ir a conciertos.

miércoles, 12 de noviembre de 2014

El madrazo

Una vez, hace tiempo, iba manejando por Felix U. Gomez. Me detuve en Colón, pues pensaba dar vuelta a la izquierda. Por una confusión mía, al ver que el semáforo cambió a verde, avancé pero inmediatamente me percaté que aún no se había puesto en verde la flecha a la izquierda y me detuve. Como quedé casi en la mitad del cruce de avenidas, retrocedí un poco, pues temía que un camión que fuera a dar vuelta se estampara contra el cofre.
Al dar reversa, sin querer, le di un golpecito al coche de atrás. Fue algo leve, mínimo, o como solemos decir en Monterrey "le di un besito".
Inmediatamente el tipo se bajó de su carro, me tocó el vidrio y me dijo muy enojado:
––¡Ya me diste un madrazo!
Yo me quedé sorprendida por los modales tan "encantadores" y "finos" de este "caballero", que luego luego se le notaba la alcurnia y la educación, verdad. Bajé el vidrio y reconocí mi error.
––Pues sí.
El hombre, todavía enojado, no se movía de ahí. Casi casi creo que hasta quería llamar al seguro. Bajé del carro. Una pensando tal vez que por "madrazo" se refería a que yo le había destrozado el cofre del carro convirtiéndolo en chicharrón prensado. Pero no, su coche estaba intacto. Antes bien el mío SÍ se había rayado la fascia.
Entonces el tipo, con una mirada tan prepotente y burlona, digna de su educación y su alcurnia como ya dije, me dijo:
––Sí, se madreó más el suyo.
––Así es.
Y ni tiempo de decirle nada, pues el semáforo ya había cambiado a verde y más veinte cabrones me estaban mentando la madre con el claxon porque no avanzaba.
Y esta es una muestra más de los hombres tan caballerosos y finos que tanto abundan en Monterrey. 

viernes, 7 de noviembre de 2014

Mi guerra contra Banamex

Bueno Banamex, ya te declaré la guerra, así que ahora te aguantas.

En el lapso de que terminé de escribir mi post anterior recibí dos llamadas más de Banamex. Entonces lo que hice fue ponerles esta grabación al teléfono. Obviamente, el operador me colgó.

Acoso telefónico Banamex

Estoy muy molesta con Banamex porque esta institución carece de toda ética en lo que se refiere a la confidencialidad de los datos del usuario. Sus constantes e insistentes llamadas ya llegaron al punto en que uno pierde completamente los estribos. En este momento que estoy escribiendo este post, en el lapso de una hora, señores, una hora he recibido nada mas y nada menos que cinco llamadas, todas de distintos despachos de telemercadeo pero todas ostentándose como Banamex. La situación es insoportable sobre todo porque esto sucede a lo largo del día, incluso hasta altas horas de la noche, incluyendo sábados y domingos.

En un principio cuando comenzamos a recibir estas llamadas, amablemente nos negamos a los servicios que ofrecían, después dimos evasivas de que la persona que buscaban no se encontraba, después optamos por gritarles y exigirles que dejaran de llamar. También hemos optado por no contestar o colgarles. Pero nada de eso ha funcionado. Cada vez es un operador diferente. Los números provienen de México y Guadalajara y a veces de Monterrey o Tabasco.

Estamos pensando en acudir ante la CONDUSEF a inscribirnos en el REUS para que bloqueen estas llamadas. Falta ver qué tal nos atienden ahí y ver si de verdad cumplen lo que prometen y quitan nuestro teléfono de la lista de llamadas.

Yo la verdad, a los que me lean, les digo que nunca, nunca, nunca contraten un servicio de Banamex, jamás. Porque esta gente carece de escrúpulos y te ven como un cautivo, para venderte servicios inútiles y sacarte hasta el último centavo. No respetan tu privacidad ni tu confidencialidad.

A continuación les doy una lista de los números que nos están acosando telefónicamente, no está completa, son los números que me acaban de llamar en este lapso.

5511647372
8141702430
5553220450
5553220450
5544458340



jueves, 6 de noviembre de 2014

Escribir en otoño

Curiosamente en otoño-invierno es cuando más me da por escribir. Supongo que la lluvia, los días nublados y el frío hace que me ponga a imaginar más historias. También he pensado que si viviera en un país con esas características, tipo Canadá o Irlanda, me la pasaría escribiendo todo el santo día. En verano, por el contrario, me bloqueo. El calor hace que se me evapore la imaginación. Así que voy a aprovechar estos días lluviosos que hay en Monterrey para ponerme en friega a escribir. Sobre todo porque quiero terminar una nueva novela.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Día de Muertos

Como nací y he vivido toda mi vida en Monterrey, aquí nunca se celebra el Día de Muertos. Por su cercanía con Estados Unidos, Monterrey adoptó las fiestas y personajes de allá, como el Halloween y Santa Clos. Por eso el Día de Muertos siempre me pareció algo muy ajeno, que últimamente lo están retomando más como novedad que como tradición.

Sin embargo en estos días tuve la oportunidad de viajar al Distrito Federal y a Puebla y me tocó precisamente ver de cerca esta celebración. En el Distrito Federal, ciudad cosmopolita, que se mueve entre la cultura prehispánica y el arte moderno, en las noches los jóvenes salían maquillados como calaveras. Pintaban sus rostros como calacas, algunos se esmeraban más que otros, especialmente las mujeres quienes se disfrazaban de muertes catrinas sexys, con faldas de tul, botas largas, guantes de red y sombreros elegantes. Los hombres por su parte, algunos iban de traje y sombrero de copa, otros como motociclistas de Harley Davidson. Pero todos ellos se dirigían a la explanada del Palacio de Bellas Artes, a celebrar la antesala del Día de Muertos.

En Puebla, por otra parte, ciudad colonial y religiosa. En sus iglesias esparcían pétalos de cempasúchil. Sus campos, de hecho, brillaban de esas flores naranjas que eran cortadas por los campesinos. En las dulcerías había calaveritas de azúcar, chocolate y amaranto. Y los niños salían a la plaza, disfrazados. "¿Me da mi calaverita?", preguntaban a las personas agitando una bolsa con las monedas que habían recolectado de otros transeúntes.

El altar de muertos en la Presidencia Municipal, de grandes dimensiones, de ofrendas, de figuras de papel maché, y papel picado de colores en el techo. Más flores de cempasúchil. Y en sus panaderías el pan de muerto recién saliendo del horno, espolvoreado con azúcar, algunos rellenos de cajeta o chocolate.

Para ellos es una tradición de siglos, para mí fue una novedad. Quizá porque es una celebración que realmente proviene de mi país, que no fue importada y que tampoco es tan comercial. Desde ahora para mí el Día de Muertos tendrá otro significado para mí. 

jueves, 30 de octubre de 2014

Rancho-rey

Siempre me preguntaba por qué los escritores del DF eran más populares que los de Monterrey. Porque en Monterrey hay muchísimos escritores, muchos nacidos aquí, otros tantos que por diversos motivos han emigrado a esta ciudad, pero todos se topan con el mismo problema de que no venden libros. El escritor regio se enfrenta a la total apatía de los lectores, a un desinterés por la literatura y el arte, a pesar de que pone mucho de su parte en estrategias de venta, de publicidad, de promoción y de hacer sinergia con otros escritores para sacar adelante las ventas.

Sin embargo, en el DF el panorama es completamente diferente, tanto que hasta parece difícil creer que se trate del mismo país. Allá en el DF es común ver a gente en las librerías, hay puestos ambulantes de libros nuevos y usados, la gente está más sensibilizada en el arte y la historia. Allá sí compran libros y hay presentaciones literarias y los jóvenes participan más activamente en eventos culturales. Entonces comprendí por qué en el DF los escritores son más famosos, porque allá la gente sí consume libros. Al menos esa fue mi percepción.

Y en Monterrey es bastante desesperante llevar tu caja de libros cargada al lomo cual piedra del Pipila y regresarte con la misma caja, casi intacta.

Tengo muchos amigos escritores que están invirtiendo su capital en hacer estrategias basadas en las redes sociales y en conseguir distribuidores para vender en el DF. Hasta ahorita sus cuentas están en números rojos. O sea, que prácticamente pagan por vender.

En un principio el panorama regio me causaba mucho coraje, yo tenía ganas de sacudir a las personas de los hombros y casi gritarles que no fueran tan apáticos. Pero hoy me doy cuenta que Monterrey es así, ranchero, grosero e inculto, y que eso no va a cambiar. Que uno lo que puede hacer es o buscarse un distribuidor que venda en otras ciudades o de plano no dedicarse a este oficio.

Lo que me da coraje es que cómo es posible que en Guadalajara, DF y todo el centro de México la gente tenga tantas tradiciones, tantos museos, tantas iglesias, tanto arte, tanta música, tanto amor a la cultura y a nuestras raíces, y en cambio aquí en este rancho desértico la gente sea tan indiferente y altanera, te gritan groserías en la calle y te mientan la madre por todo e idolatran la carne, el futbol y la cerveza como si eso fuera lo único por lo que valiera la pena vivir.

Eso me sucede siempre que salgo de viaje y descubro que el mundo está lleno de colores, sabores, sonidos y texturas, y apenas llego a Monterrey siento esa decepción porque mi ciudad no es así.



viernes, 24 de octubre de 2014

El príncipe azul

La muchacha que hace el aseo contaba su historia mientras lavaba los trastes. 

––Pos yo me casé, porque ya tenía varios años juntada con él, tons pos ya vino el munecipio a hacer las bodas pa todos y pos nos casamos. Nos juimos a vivir a una casita, allá bien lejos, por Zuazua. El es albañil y se iba a la obra, todos los días. Yo le hacía el lonche, bien temprano. Pero pos un día me dijo que yo también me pusiera a trabajar, pa cooperar pal gasto. Me dijo: orale, te vas con la señora que ya te conoce, pa que le hagas el aseo, te vas toda la semana y vienes hasta el sábado, como ves, pa que completemos pa comer. Y yo no quería, pero pos el me dijo y dijo hasta que ya me vine, pero luego un día, que voy llegando, y que lo encuentro con otra vieja, ahí acostados, en nuestra cama. Y yo me enojé, quería golpear a la vieja, agarrarla de las greñas y correrla de la casa. Pero él me dijo: sht, sht, sht, la que se larga eres tú, y no vuelvas nunca. Entonces yo le dije que no, que esa era también mi casa. Y él se levantó y me levantó el brazo como si me fuera a golpear y me dijo que esa no era mi casa, que era de él, y que me fuera, que no me llevara nada, ni siquiera me dejó llevarme mi ropa, me vine con lo que traía puesto, y eso es todo...

Y la muchacha siguió lavando los trastes mientras que con la mano mojada se quitó una lágrima de los ojos. 


jueves, 23 de octubre de 2014

Simulacros

Hace un mes estaba en una plaza comercial, y en todas las tiendas había un letrero. "El día de hoy a las 11:00 am se hará un simulacro de evacuación".

Algunas tiendas, para no batallar, ni siquiera abrieron esa mañana. Otras andaban con las llaves en la mano, con las cortinas metálicas a medias, esperando el momento. Finalmente sonó la alarma. La gente ni se inmutó, siguió en su rollo. Pero la alarma era insistente, entonces los comerciantes se vieron forzados a desalojar y cerrar, para que la administración de la plaza no les llamara la atención. Y la gente andaba risa y risa, entre desconcertados porque no sabían qué hacer y bromeando. Salimos al punto verde de reunión, todos ahí, mirándonos unos a otros. Hasta que alguien ya salió y nos felicitó por haber participado y regresamos a la tienda como si nada hubiera ocurrido.

Monterrey no tiene cultura de simulacros. Estoy segura que si hubiera sido una catástrofe real, la gente hubiera gritado y corrido, dándose empujones. Y tampoco no faltarían los que le entran a la rapiña y aprovechan para robar. A pesar de que la ciudad en donde vivo es privilegiada porque no está en zona sísmica y los huracanes de alta magnitud no son tan frecuentes, pecamos de confiados y eso se ve desde cómo la gente se toma a risa un simulacro hasta el hecho de que nuestras autoridades no ponen focos de alarma, no apoyan al cuerpo de bomberos y para colmo, nunca construyen drenaje pluvial... Y luego, de un día para otro, ocurren las tragedias. Un incendio, una inundación... y la gente se echa la culpa unos a otros y termina mentándole la madre al gobierno.

Ojalá aprendiéramos de la cultura japonesa, en donde a pesar de las peores catástrofes la gente no anda quitándose el pan de la boca unos a otros ni empujándose ni golpeándose. 

miércoles, 22 de octubre de 2014

Tres locos

Vivimos amontonados en una ciudad caótica y estresante y mal hecha como es Monterrey, y aun así la gente no pone de su parte para hacer más llevadero el día. Al contrario, la hacen más insufrible.

He aquí lo que pasó el día de hoy. 

Hay un cliente en el despacho, unos abogados, que no pagan impuestos. Porque a sus señorías no les gusta pagar, así simplemente. Por más que uno les recuerde y les llame que ya tenemos listo su pago provisional, los señores no quieren pagar. Pero eso sí, son bien leguleyos a la hora de exigir. Te citan la ley hasta con el punto y la coma. Nada más que conmigo se la pelan porque también soy abogada así que esas palabrería legislativa no me intimida. Al contrario, a veces les respondo de la misma manera los correos, citándoles hasta el punto y la coma del código fiscal y la resolución miscelánea fiscal. Pero bueno, eso es otro tema. Resulta pues que les cayó un requerimiento para que paguen toda la bola de impuestos atrasadotes que tienen.  Les pregunto si les paso las líneas de captura para que ya hagan el pago y demos contestación al escrito. Uno de los abogados me llama con muchos huevos para decirme que no tiene con qué pagar... "QUE A VER COMO LE HACEMOS". No, pues qué padre. Como si yo fuera la responsable de que ellos no quieran pagar. Lo malo es que este tipo de personas son de las que llaman un viernes día ultimo de mes a la hora de la salida, exigiendo así, con muchos huevos, que le pasemos todo lo que debe. Le vale gorro si se lo pedimos todo el año. 

El segundo cliente es un viejillo cascarrabias. Desde hace tres semanas le pedí que me mandara su contabilidad. Obviamente, se sordeó. Pero hoy llama, también con muchos huevos, y me dice con tono golpeado y prepotente: "¿Cuanto debo de impuestos, oiga?" Y yo le respondo: ¿De qué año? Porque debe del 2011, 2012, 2013..." Y me interrumpe (porque siempre interrumpe este viejo), "usted sabe de qué le estoy hablando, quiero los impuestos". Y yo le vuelvo a preguntar que de qué ejercicio fiscal, y otra vez me interrumpe y me habla como si yo fuera retrasada mental (a él le gusta dirigirse así con las personas, como si él fuera un pinche Einstein y los demás una bola de changos retrasados):  "A ver, ¿que no entiende? ¿Cuánto debo de Enero, Febrero?" ¿Del 2014?" insisto en preguntar, y respondo: "Debe septiembre". "¿Cómo que debo septiembre?" "Porque no me ha entregado su papelería, señor, por eso no está contabilizada" "Pues ustedes que no vienen por ella", me responde. "Sí fueron por ella y su secretaria les dijo que no la tenía lista, fueron 3 veces". El señor, bien fino, me cuelga el teléfono. 

Por si el día no hubiera sido tan estupendo, voy manejando. Como sabrán, ahorita Monterrey está más lleno de pozos y zanjas que la superficie de la luna, porque por todos lados están construyendo obras de pasos a desnivel o el metro. Doy el paso a una camioneta. Avanzo a vuelta de rueda. Estoy esperando que avance la fila, pero un tipo que viene de poniente a oriente, suena el claxon de manera permanente por más de dos minutos. Como si con eso mágicamente mi carro volara y le diera el paso ¿no? Como no le hago caso, me grita: "¡Hazte para atrás!", bien huevudo el tipo. Y yo le grito: "¡No!"

Y este fue otro día más en la ciudad de Monterrey. Qué chulada de gente.