Estaba leyendo una noticia sobre un chofer de camión estadounidense que ganó en una rifa un Lamborghini, y seis horas después lo chocó.
Lejos de lo irónico o cómico que pueda resultar esta noticia, lo que me llama la atención es que desde el principio el hombre sintió que no merecía ese coche tan lujoso. Al recibirlo, pensó en los gastos de mantenimiento, gasolina, e impuestos que pagaría por él.
Incluso cito esta frase
"Por eso la gente rica los posee. La gente pobre como yo, no"
Hay una regla en el universo. "Pide y se te dará". El hombre pidió no tener el carro, tal vez no lo dijo con palabras, pero sí con su actitud y pensamiento. Por eso el universo respondió a su deseo, y le estropeó el carro.
En la mente del hombre, estaba muy en claro que él no merecía ese carro porque el es pobre.
¿Cuántas veces sentimos que no merecemos las cosas que recibimos?
Por ejemplo, en navidad, cuando alguien te da un regalo desinteresadamente, lo primero que respondemos es: "No te hubieras molestado."
Ahí es una señal que piensas que no mereces el regalo. Que tu amigo se excedió, que no te mereces que él desembolse su dinero para darte algo a ti.
Otro ejemplo es cuando la persona de tus sueños no se fija en ti. "Es que no soy tan guapo(a). Él seguro busca a alguien de su nivel".
Otra señal que no te sientes merecedor del amor, porque crees que no eres lo suficientemente valioso como para que esa persona se fije en ti.
Y así podríamos citar más y más ejemplos. El problema es que nos han inculcado una falsa modestia, en donde tenemos prohibido mencionar nuestras cualidades y virtudes porque podrían tacharte de presumido.
No necesitas pregonar con palabras que tú eres una gran persona. Eso mejor tenemos que pensarlo nosotros mismos, cada mañana, que nos vemos al espejo. Un hombre con mentalidad mediocre, nunca le irá bien en los negocios ni en los trabajos. Así que pensemos que merecemos lo mejor de la vida.
Yo también me incluyo, jeje.